Ciencia e innovación

Estudio revela que negocios liderados por mujeres se asocian a crecimiento, innovación y oportunidad

Negocios liderados por mujeres en Chile y Perú tienden a crecer rápidamente y alcanzar niveles de rentabilidad superiores al promedio. Esta fue una de las conclusiones del estudio “Emprendimiento femenino: Una perspectiva de alto impacto basada en evidencia de Chile y Perú”, elaborado por el académico del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la U. de Chile, Christian Cancino; junto a la investigadora, Belén Guede; el profesor de la Pontificia Universidad Católica de Perú, Miguel Córdova, y la investigadora de la misma institución, Fátima Huamán.

“El emprendimiento femenino se asocia naturalmente con la desventaja, la desigualdad, la precariedad o la subsistencia, presuponiendo intereses individuales, como salir de la pobreza, e intereses nacionales, como mejorar la tasa de empleabilidad. Se refuerza la fuerte relación entre el emprendimiento femenino y el emprendimiento por necesidad”, indicó el trabajo publicado en la revista de Estudios Gerenciales. Sin embargo, en el caso de Chile y Perú no todos se encuentran en la categoría de bajo impacto o necesidad. De acuerdo al estudio, muchos negocios liderados por mujeres se asocian con crecimiento, alto impacto, innovación y oportunidad.

En estos casos, las emprendedoras estarían asociadas al desarrollo de innovación y valor agregado en los productos y servicios tradicionales que otorgan; al uso intensivo de las tecnologías de la información; a la influencia del ecosistema que soporta estos negocios; a la efectividad de las políticas públicas y las redes accesibles; y, finalmente, a la motivación por participar en mercados internacionales desde la fundación de la empresa.

Los resultados de los casos estudiados evidencian que “si los emprendimientos cuentan con una adecuada estrategia de innovación, pueden lograr resultados de alto impacto”. En este caso, “el desarrollo de un producto innovador de alto impacto estaría determinado no solo por la industria en particular, sino también por el uso de algún tipo de innovación tecnológica o no tecnológica”.

Para el análisis, se consideraron siete emprendimientos chilenos, cuya información fue extraída de la base de Endeavor de la filial en Chile; y entrevistas en profundidad a mujeres empresarias líderes de estos casos, que han alcanzado un alto crecimiento en el corto plazo. De ellos, se consideraron las características personales de las fundadoras, el nivel tecnológico del sector emprendedor, el nivel y tipo de innovación, el alcance de la internacionalización, e impacto de las políticas públicas.

En relación a las características y patrones en el comportamiento emprendedor, las cuales se asocian a la experiencia, estrategia de crecimiento, innovación, expansión acelerada, alta calidad, y actitud hacia el emprendimiento, estas se alejan de la perspectiva tradicional de subsistencia. En esa línea, la experiencia emprendedora junto con la formación académica en gestión empresarial, “brindan mayores herramientas que hacen que las mujeres sean capaces de liderar con éxito sus negocios, enfocándose en el crecimiento y mayor rentabilidad de los nuevos negocios”.

El estudio destaca que “todos los casos chilenos han completado un programa de nivel universitario. La formación académica es diversa, enfocándose en las ciencias económicas y la gestión empresarial (…) En la mayoría de los casos, esta formación se ha complementado con estudios superiores, ya sea de especialización o empresariales, destinados a ampliar sus competencias”.

Sobre las prácticas y atributos empresariales, “tienen mercados objetivos en el exterior, teniendo clientes en América, Europa y Asia. Por otro lado, se evidencia una estrategia encaminada al cumplimiento de su misión y visión, o crecimiento basado en la ampliación de la base de clientes, mayor facturación y tasa de crecimiento positiva, así como la retención exitosa de clientes y el desarrollo de marcas propias”.

Asimismo, los emprendimientos están relacionadas con las TIC, tanto en sus servicios como en procesos clave. Respecto al nivel tecnológico del sector emprendedor y tipo de innovación, “existe un número importante de empresas en los sectores de retail y alimentos que, a pesar de su bajo nivel tecnológico, logran agregar valor. De hecho, todas las empresas emplean algún tipo de innovación, ya sea en sus procesos, productos y servicios, o en sus estrategias de marketing”, explica el documento.

En cuanto a su participación en redes privadas o públicas, este indica que Chile tiene más redes públicas que Perú, lo que se traduce en la tenencia de mayores recursos disponibles para acceder a ellas. “Los elementos del ecosistema emprendedor, las organizaciones privadas y las políticas públicas dirigidas a fortalecer y promover emprendimientos de alto impacto liderados por mujeres, como es el caso de Chile, pueden contribuir a un mayor número de emprendimientos con innovaciones tecnológicas”, puntualiza el estudio.

Describen claves para cuidar árboles y plantas en invierno

Razones por las cuáles cuidar los árboles hay muchas; y van desde creencias místicas, hasta la más importante: producción de oxígeno; almacenamiento de dióxido de carbono (CO2), con lo que contribuyen a mitigar el cambio climático.  Para facilitar su cuidado y mantención, el académico e investigador de la Facultad de Ciencias de la Vida, de la U. Andrés Bello, Leonardo Vera, entrega 6 claves para preservar el patrimonio verde de la humanidad en época invernal.

Las bajas temperaturas no han dado tregua durante las últimas semanas, así lo indican los termómetros. Recién comenzó el invierno y aún quedan varios meses en estas condiciones.

Ante este panorama, los árboles no solo pierden valor paisajístico, la escasez de sus hojas y sus escuálidas ramas, hacen olvidar el gran aporte socioambiental que poseen, principalmente en invierno.

“Hoy el valor de los árboles es invaluable, porque proporcionan y producen el oxígeno. Fijan el CO2, para la sobrevivencia humana, por lo tanto, no otorgarles el valor que se merecen es un suicidio para la raza humana”, afirma Vera.

Para enmendar esta situación, el experto reveló 6 claves para contribuir al cuidado de ellos en época invernal. Cuando los árboles están ya maduros, es muy importante que sus raíces estén cubiertas con el suelo. Lo que en agricultura se llama aporcar, es decir, bien cubiertas de tierra, para no exponerlas. 

Abonar en otoño los suelos de las plantas y árboles. En este tiempo se alimentan los suelos. Se aconseja abonar con 2 kilos de compost por metro cuadrado.

Es importante tener en cuenta que cuando los árboles son pequeños (recién creciendo), se les debe colocar un acotado techo de plástico, si es que son sensibles a una helada, como, por ejemplo, los árboles florales y cítricos.

Atención con las plantas y/o árboles que no pertenecen a su lugar climático, porque no sobrevivirán. Por ejemplo, algunos cactus, no resisten las bajas temperaturas.

Se deben proteger las plantas de las heladas. ¿Cómo se protegen? Se resguardan en conjunto. Lo más sencillo, es un lugar donde estén lo más cerca unas de otras, ya sea en una terraza, un patio, una repisa, o simplemente un espacio destinado para ellas, pero siempre juntas.

En época de invierno, se sugiere podar las ramas que no estén en buenas condiciones, eso ayuda a que el árbol desarrolle una estructura corpulenta y disminuya la probabilidad de que los dañen las inclemencias del tiempo.

Todas estas claves son relevantes a la hora de cuidar árboles y plantas. Pero, más importante aún son las cifras arrojadas por el reporte de la ONU “The State Of The World’s Forest 2020”, que indican que 1990 se han perdido 420 millones de hectáreas de bosque debido a la conversión a otros usos de la tierra, aunque la tasa de deforestación ha disminuido en las últimas tres décadas.

El mismo reporte, señaló que, hasta diciembre de 2019, se habían incluido un total de 20.334 especies de árboles en la lista roja de especies amenazadas de la UICN (UICN, 2019a), de las cuales 8.056 se evaluaron como amenazadas a nivel mundial (en peligro crítico, en peligro o vulnerable).

Incluso, más de 1.400 especies de árboles están evaluadas en riesgo crítico y necesitan medidas de conservación urgentes, a lo que el académico de la UNAB, indica que esta situación se considera compleja, dado que los árboles, “son el reservorio de la biodiversidad. Ellos los principales paradigmas de innovación, ya que las principales soluciones de hoy, se están pensando en la naturaleza, todo está en el bosque. Por eso es tan importante, cuidarlo, mantenerlo, protegerlo y sobre todo protegerlo conscientemente -menos contaminación, economía circular- de la importancia que tienen”, afirma Vera.

Inteligencia Artificial desarrollada en Chile permite predecir adherencia a tratamientos contra el VIH

Declarada pandemia por la OMS (Organización Mundial de la Salud) en 1981, el VIH/Sida ha infectado a cerca de 79,3 millones de personas. ONU-SIDA, un programa de las Naciones Unidas dedicado específicamente a VIH/Sida, estableció el llamado Plan 90-90-90, cuya meta al 2020 era alcanzar un 90 por ciento de la población contagiada con conocimiento de su diagnóstico, que el 90 por ciento estuviese en tratamiento, y que el 90% de aquellos con terapia antiretroviral contaran con supresión viral. Esta meta, lamentablemente, no ha sido cumplida a la fecha.

Frente a este problema, un grupo interdisciplinario de expertos en Inteligencia Artificial y Medicina de la Universidad de Chile desarrolló el primer predictor de adherencia al tratamiento del VIH en Hispanoamérica. El proyecto, liderado por la infectóloga y académica de la Facultad de Medicina de la Casa de Bello, Claudia Cortés, fue realizado en la Fundación Arriarán, policlínico de infectología del Hospital San Borja Arriarán y principal centro de pacientes con VIH en el país. La herramienta fue elaborada junto a investigadores del Web Intelligence Center (WIC) del Departamento de Ingeniería Industrial del mismo plantel, quienes estuvieron a cargo de la confección, desarrollo y puesta en marcha del sistema predictivo.

Flavia Guiñazú, miembro del equipo del WIC parte de esta iniciativa, explica que “el sistema que generamos permite predecir y determinar cuáles de los pacientes que inician el tratamiento, abandonarán o no seguirán su tratamiento regularmente, utilizando herramientas de Inteligencia Artificial y algoritmos de Machine Learning para analizar y combinar más de 250 datos (variables), de diferentes naturaleza, que corresponden a cada paciente”. La investigadora destaca, por otra parte, que “este sistema puede ser utilizado en todo Chile por cualquier miembro que tenga acceso (remoto) al mismo”.

Lo pionero de este trabajo, destaca la profesora Cortés, es que si bien existen muchos estudios sobre las consecuencias del abandono o la irregularidad en los tratamientos contra el VIH, “nunca se habían utilizado modelos predictivos con Inteligencia Artificial en la población para poder saber cuáles son los factores que hacen que un paciente individual tenga mala adherencia, y cómo poder intervenir y mejorar eso”. Releva, asimismo, la perspectiva transdisciplinaria frente a este problema, que también ha integrado la medicina clínica en psicología.

Enfatiza, por otra parte, la importancia de que las personas con VIH sigan sus tratamientos, ya que si no lo hacen o lo hacen de manera irregular “el virus tiene la posibilidad de mutar y hacerse resistente, y esos medicamentos que estaba tomando ya no servirán y va a necesitar nuevos medicamentos, y no hay infinitos medicamentos. Esta es una escalera con pocos peldaños, por lo tanto, tenemos que cuidar cada paso en los tratamientos, porque puede pasar que un paciente se vuelva resistente a todos los medicamentos y ya no tenga terapia”. Además, indica que un paciente que siga su tratamiento de forma correcta va a mejorar su sistema inmunológico, “lo que tiene un beneficio individual, pero también colectivo, ya que disminuye las posibilidades de nuevos contagios”. 

Ambas investigadoras recalcan lo fundamental que es adelantarse a los pacientes que dejarán el tratamiento. En esta línea, Flavia Guiñazú complementa que la implementación de este modelo predictor “permitiría destinar recursos específicos para tratar a dichos pacientes y llevar un tratamiento con mayor tutoría (monitoreo continuo) y personalización (tratamiento individual), para lograr disminuir el riesgo de baja adherencia y las consecuencias clínicas, sociales y económicas que esto conlleva”.

El predictor fue construido a nivel anual con datos de los más de 5 mil pacientes de la Fundación Arriarán -centro de referencia a nivel nacional- en forma retrospectiva, es decir, considerando desde el ingreso de cada uno hasta el 2019, excluyendo todo cambio posible debido a la influencia del COVID-19. Como detalla la especialista, “esta cantidad de datos y de pacientes hace que este predictor sea confiable”. El sistema, detalla, está compuesto por cuatro subpredictores, que analizan diferentes sets de variables, clasificando el grado de adherencia por cada subpredictor (de 1 a 5). “Esto es lo novedoso a nivel técnico, al igual que la intervención personalizada, que es lo novedoso a nivel médico-intervencional”, indica.

Esta labor permitió agrupar los motivos por los cuales los pacientes pueden dejar de seguir su tratamiento. “Los estamos viendo desde la mirada farmacológica, vale decir, si hay algún medicamento que hace que los pacientes adhieran más o menos; los estamos viendo desde el punto de vista clínico, si es que el paciente tiene malos resultados o viene demasiado enfermo; los estamos viendo desde lo que llamamos la ecología o el sistema del paciente, que tiene que ver con que si es cesante, su nivel de educación, si es que tiene apoyo; y también estamos mirando la relación que tienen con el consumo de drogas recreacionales, ilícitas o lícitas, alcohol y tabaquismo. Estos cuatro predictores arman un puntaje y nosotros podemos enfocar específicamente a cada uno de estos, si un paciente tiene problemas con el consumo de alcohol, vamos y manejamos eso”, precisa Claudia Cortés.

Flavia Guiñazú agrega que, en la etapa actual, “el predictor funciona, por un lado, para predecir sobre los nuevos pacientes, quienes presentan baja adherencia, así se puede intervenir inmediatamente para que no abandonen el tratamiento. Por el otro, para continuar con el monitoreo de los pacientes que ya están en la Fundación (de los que tenemos todos los datos y con los que hemos construido el predictor)”. De esta manera, “este seguimiento continuo, en el día a día, permite detectar cualquier posible cambio y facilita al grupo terapéutico intervenir eficientemente”.

En este ámbito, la infectóloga de la Facultad de Medicina de la U. de Chile plantea que el grupo de estudiantes de postdoctorado de Psicología y Enfermería que es parte del equipo actualmente trabaja en las intervenciones que se pueden ofrecer a los pacientes. “Una vez que empecemos a testear nuestras intervenciones, que es el paso que viene ahora, vamos a poder hacer una intervención personalizada, vale decir, podremos actuar de forma individual frente a los problemas de adherencia específicos de cada paciente. Una vez que demostremos que funciona, y nosotros estamos convencidos de que así es, podremos exportarlo a otros centros de atención, tanto en Chile como el resto de Latinoamérica”.

El modelo desarrollado por este equipo interdisciplinario trabaja con códigos, no identificando al paciente, al cual solo lo identifica el grupo terapéutico de la Fundación. Según el protocolo diseñado por el WIC, dicha información se recolectará durante un máximo de dos meses. Luego, los predictores indican grado de adherencia, identificando los problemas, permitiendo así al personal de salud actuar conforme a ello con un protocolo personalizado. Otra potencialidad del proyecto es que puede aplicarse en todo Chile, desde centros de salud hasta hospitales, es decir, en todas las áreas de salud donde exista un médico general o personal de salud autorizado que ingrese con los datos del paciente a este sistema a través de su celular o computadora.

La tecnología fue desarrollada también por los ingenieros Raúl Henríquez, Cristián Arroyo y Nathalie Echeverría y contó con la participación del investigador del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) director del WIC y académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, Juan Velásquez, y la directora ejecutiva del WIC, Rocío Ruiz. En la actualidad, el sistema es usado por la Fundación Arriarán y para fines del año en curso y el siguiente se espera masificar el prototipo a distintos centros de salud. Con el predictor, además, se está finalizando un estudio que examina los efectos del COVID en la adherencia de grupos y a nivel individual.

Destacan el rol de los científicos para lograr la creación del Área Marina Protegida en el Archipiélago de Humboldt

El 10 de junio la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas Corradi, planteó la disposición del Ministerio para apoyar la iniciativa del Comité Asesor Multiactor Birregional de crear un Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos Birregional Archipiélago de Humboldt, objetivo que cada vez está más cerca de concretarse, y en el que ha tenido una labor fundamental el mundo de la academia, por medio del trabajo de sus científicos.

Es que desde hace 18 años organizaciones sociales y gremios de las regiones de Atacama y Coquimbo, junto a representantes del mundo científico trabajan por este objetivo, el que está cada vez más cerca desde la creación, a principio de año, del Comité Asesor Multiactor Birregional, a quien los investigadores entregarán los fundamentos científicos-técnicos para la creación del área.

 “La comunidad científica tiene un rol fundamental en este tema, pues tiene que generar los fundamentos científico-técnicos para la creación del área” dijo el Dr. Carlos F. Gaymer, académico del Departamento de Biología Marina y director del Centro de Ecología y Manejo Sustentable de Islas Oceánicas (ESMOI) de la Universidad Católica del Norte (UCN), institución que coordina al grupo de científicos y científicas.

Se trata de representantes de la Universidad Católica del Norte (UCN), la Universidad de La Serena (ULS), la Universidad de Valparaíso (UV), la Universidad Mayor (U. Mayor), el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y OCEANA, quienes trabajan para poner en valor el área, contexto en el cual presentaron un informe sobre el tema a la comunidad de Freirina y La Higuera, a fines del mes de enero. El informe consideró los estudios realizados por décadas sobre la materia, hasta los más recientes, ratificando que el Archipiélago de Humboldt es una unidad indivisible, desde el punto de vista científico, y de gran importancia a nivel global.

El siguiente paso, explicó el director de ESMOI, es entregar el informe al Comité Birregional y a la Mesa Técnica que se conformará, la que será coordinada birregionalmente por las Secretarías Regionales Ministeriales de Medio Ambiente de Atacama y Coquimbo, instancia que surge a petición de la Ministra de Medio Ambiente y que estará encargada de elaborar la propuesta técnica de la creación del área.

Cabe recordar que el Comité Asesor Multiactor Birregional fue formado por los Gobernadores de Atacama y Coquimbo, Miguel Vargas Correa y Krist Naranjo Peñaloza, respectivamente, para impulsar el trabajo de ambas regiones enfocado a crear un Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos Birregional Archipiélago de Humboldt, y tuvo su primera sesión en el actual Gobierno del Presidente Gabriel Boric, el viernes 10 de junio, en Caleta Chañaral de Aceituno, contando con la presencia de la ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas Corradi.

La próxima reunión birregional se desarrollará en Punta de Choros en un mes y medio, y se espera que para esa fecha la Mesa Técnica esté constituida y trabajando en la elaboración del informe técnico.

ALMA obtiene vista privilegiada de duelo entre fuerzas opuestas en incubadora de Gran Nube de Magallanes

Tras usar el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) para observar regiones donde se forman estrellas en la Gran Nube de Magallanes, un equipo de investigación descubrió la existencia de un turbulento fenómeno de tira y afloja en la incubadora 30 Doradus. Las observaciones revelaron que, a pesar de una intensa retroalimentación estelar, la gravedad está incidiendo en la forma de la nube molecular y, contra todo pronóstico, fomentando la formación de estrellas jóvenes y masivas.

Los resultados de las observaciones se presentaron en una conferencia de prensa durante la asamblea 240 de la Sociedad Astronómica Estadounidense (AAS, en su sigla en inglés), celebrada en Pasadena, California, y se publicaron en la revista The Astrophysical Journal (ApJ).

30 Doradus es una gran incubadora de estrellas ubicada muy cerca de la Vía Láctea; a tan solo 170.000 años luz de distancia, en el corazón de la famosa Nebulosa de la Tarántula, en la Gran Nube de Magallanes. Allí se encuentra el cúmulo de estrellas más grande del vecindario cósmico; un objeto de observación perfecto para quienes buscan estudiar el nacimiento y la evolución de las estrellas.

En el centro de 30 Doradus se encuentra una brillante incubadora de estrellas que ha sido la cuna de más de 800.000 estrellas y protoestrellas, entre ellas medio millón de jóvenes estrellas masivas y calientes. Esta región reviste especial interés para quienes estudian la formación de estrellas y la evolución de las galaxias debido al efecto de la gravedad y la retroalimentación estelar; un fenómeno donde una gran cantidad de energía devuelta a la región por estrellas jóvenes y masivas puede ralentizar la formación de nuevas estrellas, que compiten entre sí para controlar la tasa de formación estelar.

Las nuevas observaciones de 30 Doradus se llevaron a cabo con los receptores extremadamente sensibles de Banda 6 de ALMA y trajeron noticias sorprendentes sobre la nube molecular.

“Las estrellas empiezan a formarse cuando las densas nubes de gas se vuelven incapaces de resistir a la fuerza de gravedad. Nuestras nuevas observaciones revelaron claros indicios de que la gravedad está incidiendo en la forma de las partes más espesas de las nubes, mientras también revelaron muchos fragmentos de nubes de menor densidad y demasiado turbulentas como para que la gravedad las afecte”, explicó Tony Wong, profesor de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign y autor principal del nuevo estudio.

“La extraordinaria resolución y sensibilidad de ALMA nos permitió cartografiar toda la región de 30 Doradus desde los cielos australes”, dijo Mónica Rubio, profesora de la Universidad de Chile e investigadora asociada del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA), de Chile, especialista en Nubes de Magallanes y coautora de este estudio.

“Fue una sorpresa confirmar que regiones densas existían y sobrevivían en un entorno tan violento, donde la radiación ultravioleta y el viento de cientos de estrellas masivas deberían dispersar y fotoionizar la mayor parte del gas. Estamos seguros de que las excelentes condiciones de los cielos del norte de Chile para la observación de ondas milimétricas y la potencia de ALMA nos seguirán asombrando con importantes descubrimientos en los próximos años”, añadió.

Con el fin de hacerse una idea clara de lo que sucede en 30 Doradus, el equipo dividió la nube en grupos para ver cómo uno difiere del otro. Como las estrellas suelen formarse en las partes más densas de las nubes moleculares, era muy importante distinguir entre las zonas más densas y las menos densas para entender a cabalidad qué sucede en 30 Doradus. Esta novedosa forma de proceder permitió definir un patrón. “Creíamos que las nubes de gas interestelar eran estructuras gordinflonas o redondeadas, pero está quedando cada vez más claro que se trata de estructuras estiradas o filamentosas”, afirmó Tony Wong.

“Cuando dividimos la nube en sectores para medir diferencias en la densidad, vimos que las partes más densas no tienen una distribución aleatoria, sino que están muy bien organizadas en estos filamentos. A su vez, los filamentos parecen ser moldeados por la gravedad, con lo cual son probablemente un paso importante en el proceso de formación estelar”, complementó. 

A diferencia de la Vía Láctea, que presenta una tasa de formación estelar relativamente lenta, de unas siete estrellas (el equivalente a cuatro masas solares) por año, las incubadoras de estrellas de la galaxia anfitriona de 30 Doradus, la Gran Nube de Magallanes, experimentan verdaderos altibajos a los que muchas veces les siguen frenéticos períodos de nacimiento de estrellas. El equipo espera que los nuevos hallazgos, sumados a futuras investigaciones, arroje luces sobre las diferencias entre la Vía Láctea y otras galaxias incubadoras más activas, y permitan entender cómo la competencia entre la gravedad y la retroalimentación incide en la forma de las nubes moleculares y afecta la velocidad a la que se forman nuevas estrellas.

Remy Indebetouw, astrónomo de NRAO y coautor del estudio, señaló que “30 Doradus contiene el cúmulo de estrellas masivo más cercano a la Tierra. Este tipo de cúmulo puede actuar como una verdadera bomba en una galaxia, expulsando gas e incluso alterando su evolución a largo plazo. Queremos entender en detalle cómo las nubes moleculares se convierten en estrellas: cuánto tardan, cuán rápido las estrellas recién formadas empiezan a afectar su nube materna y a lo largo de qué distancias. Estos son todos aspectos poco comprendidos por el momento. Observar estos cúmulos nos permitirá acercarnos un poquito a las respuestas”.

Según Tony Wong, las observaciones están ayudando a los científicos no solo a entender las implicaciones científicas generales de los procesos de formación estelar sino también a revelar la historia y el futuro de las galaxias. “Uno de los principales misterios de la astronomía es por qué todavía podemos presenciar estrellas formándose hoy. ¿Qué impidió que todo el gas colapsara en un enorme espectáculo de fuegos artificiales mucho tiempo atrás? Lo que estamos descubriendo ahora puede ayudarnos a ver lo que sucede en las entrañas de las nubes moleculares y entender mejor cómo las galaxias sostienen los procesos de formación estelar en el tiempo”, cerró. 

Los microplásticos en los océanos y sus riesgo para nuestra sangre

¿Sabía que este 2022, científicos de Holanda detectaron microplástico en la sangre humana? ¿Cómo llegó ahí?, el Dr. Iván Franchi, académico e investigador del Centro de Investigación para la Sustentabilidad UNAB, comenta este hallazgo y explica los efectos nocivos que produce el plástico en las aguas del mar, a propósito del Día Mundial de los Océanos. 

El microplástico no se ve a simple vista y tampoco se puede detectar con facilidad. No obstante, hay grandes toneladas en los océanos, e incluso, llegando a incluirse en la sangre humana. Así lo consignó el estudio holandés Environment International, el que arrojó que existe presencia de partículas de microplásticos en la sangre humana, las que pueden ser transportadas a los órganos por el torrente sanguíneo.

Analizando el reporte, se observó que existían 1,6 microgramos por mililitro, lo que es comparable a una cucharadita de plástico en 1.000 litros de agua. Una noticia preocupante que llama a tomar conciencia.  

¿Cómo pasó esto? “Los microplásticos afectan a los seres vivos por el proceso de ingestión. Cualquier superficie sólida que esté en el océano, será una plataforma que será poblada por microorganismos, éstos se incorporan a la cadena trófica y terminarán en especies de mayor tamaño, las que podrían transferir los polímeros, posiblemente -aún no hay evidencia concluyente- a los humanos”, explicó Franchi.

¿Cómo afecta esto a nuestra especie?  El académico declara que la exposición a los polímeros, genera graves problemas de salud. “Hay antecedentes que demuestran que podrían verse afectados el sistema nervioso o reproductivo. En casos más graves, se ha evidenciado que podría existir una relación potencial entre los microplásticos y el desarrollo de cánceres. Además, en algunos casos se han observado también deterioros genéticos”.

Cabe señalar que los microplásticos abarcan un sin número de problemáticas ambientales, Franchi, quien lleva más de una década estudiando los residuos, sintetiza que, “desde 1950 los plásticos han ido aumentando sostenidamente a nivel mundial. Sólo entre el 2000 y el 2015 han aumentado en un 80%. Incluso se proyecta que su producción al 2050, alcance los 33 millones de toneladas”.

Hay evidencia científica suficiente, que indica que el medio -naturaleza- ya no tiene la capacidad de asimilar la cantidad de plásticos producidos a la fecha. En otras palabras, se ha superado el umbral de tolerancia del planeta frente a la cantidad de residuos plásticos que se producen anualmente”. Informa Franchi. 

Ante este panorama, surge la pregunta, ¿Se puede hacer algo? Franchi precisa que, “tenemos que dejar de producir plástico”, dadas las cifras que se proyectan, sin embargo, existen otras formas de aportar al cuidado del medio ambiente y cuidar la preservación de las especies, incluyendo la nuestra.

Actualmente, en nuestro país existen legislaciones que pueden contribuir a disminuir el impacto del plástico. Entre ellas se encuentra la Ley de Responsabilidad Extendida al Productor (REP) del 2016. Esta normativa responsabiliza al fabricante, para que éste recupere un porcentaje de sus productos una vez que cumplen su ciclo de vida útil, vale decir, antes de que se transformen en residuos. Esta política aporta a la disminución de desechos plásticos, pues incentiva su reciclaje para una segunda vida.  

También está Ley 21.368, la que entró en vigencia en agosto del 2021 y que presenta un marco regulatorio frente al plástico de un solo uso, otros plásticos no reutilizables y los recipientes o envases descartables de poliestireno expandido (tecnopor), para alimentos y bebidas de consumo humano en el territorio nacional, sin embargo, el experto, comenta sus alcances.

“Con la Ley de Plásticos de un solo uso se espera disminuir en 23 mil toneladas la generación de plásticos livianos. Pero, del total de plásticos que hay en el mercado, sólo el 2% de ellos son regulados por esta Ley y por lo tanto hay un buen margen de residuos plásticos que deberían ser regulados con mayor precisión para evitar que esos plásticos terminen en espacios naturales y en el océano”, especificó el Dr. Franchi desde el Centro de Investigación para la Sustentabilidad UNAB.

Finalmente, para continuar la batalla contra el plástico el experto, indica que es imperativo dejar de producirlo y, “comenzar a trabajar bajo el paradigma de la circularidad. La Economía Circular, nos invita a pensar procesos, para que nuestra sociedad pueda ir reduciendo la cantidad de consumo de materiales, entre ellos el plástico”. 

Y añade, Pero, más importante aún es asegurar que esta reducción no genere un impacto ambiental o más emisiones. Por lo tanto, tenemos el deber de no inventar falsas soluciones y asumir que estamos en un dilema ético, no sólo del punto de vista natural, sino que también con la responsabilidad que tenemos con las especies con las que convivimos y somos interdependientes”, sentenció Iván Franchi.

Ministerio de Economía lanza fondo de $4.800 millones para emprendedoras

En el Centro de Negocios Sercotec Santiago, la subsecretaria de Economía, Javiera Petersen, junto a la gerenta general de Sercotec, Cecilia Schröder y la directora (s) de SernamEG, Vannina Masman León, se reunieron junto a seis emprendedoras para anunciar la apertura del Fondo Capital Abeja 2022, subsidio destinado solo a mujeres que están comenzando su emprendimiento y buscan concretar su idea de negocio. 

Este año, debido a la alianza entre Sercotec y SernamEG, dependiente del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, se reforzó el fondo Capital Abeja, el cual cuenta con un monto de $4.800 millones, con el que espera beneficiar a más de 1.000 mujeres del país. Cada postulante que resulte beneficiada podrá acceder a un subsidio mínimo de $3.000.000 (tres millones de pesos) y máximo de $3.500.000 (tres millones, quinientos mil pesos) para inversión en bienes y acciones de gestión empresarial, con los que podrá implementar mejoras en infraestructura, compra de insumos o materiales, acciones de marketing, capacitación, entre otros.

La subsecretaria de Economía, Javiera Petersen destacó: “En un país donde las mujeres muchas veces viven situaciones de violencia, situaciones de discriminación que las alejan de espacios de crecimiento en materia económica, y también una crisis de cuidados que hemos venido arrastrando durante años y que impide a casi 1 millón de mujeres poder participar del mercado laboral, el Capital Abeja Emprende surge como una política pública que permite fortalecer la inserción de las mujeres en cadenas de valor y también robustecer sus capacidades de emprendimiento”.

En tanto, la gerenta general de Sercotec, Cecilia Schröder, señaló: “En Sercotec estamos comprometidas con acortar la brecha de género que existe con respecto al emprendimiento, porque hoy en día el 38% de los emprendimientos en Chile son liderados por mujeres. Una cifra que no es baja, pero que sabemos que puede ser mucho mejor y una forma de contribuir es a través del apoyo que entregan nuestros subsidios, específicamente este, con el que más de mil mujeres van a poder adquirir hasta tres millones y medio de pesos para fortalecer y concretar su negocio”. 

La Directora Nacional (s) del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, Vannina Masman León, agregó que “para nosotras como institución es un desafío y un compromiso potenciar la autonomía económica de las mujeres y sabemos que los emprendimientos juegan un papel fundamental. Por eso, hacemos un llamado a todas las usuarias de los programas del SernamEG que tenga alguna idea de negocio, a que postulen al Capital Abeja 2022 para hacer realidad esos sueños. Además, desde nuestras direcciones regionales de Arica a Magallanes les entregaremos la asesoría que necesiten para que puedan realizar el proceso de postulación con todos los requerimientos solicitados”.

Estudio plantea potencial diagnóstico del Alzheimer a través de los ojos

Un grupo de investigadores, liderados por los académicos del Departamento de Ingeniería Informática de la Universidad de Santiago, Max Chacón y Leonel Medina, realizó un estudio que podría entregar un innovador modo de detectar el Alzheimer a través de las señales eléctricas generadas en la retina de los ojos.

“Ante ciertos estímulos luminosos, la actividad eléctrica de la retina es menos compleja en animales enfermos y más viejos que en aquellos sanos y más jóvenes”, explicó Medina. “Se acumula cada vez más evidencia de que la complejidad biológica disminuye en enfermedad, y estudios similares han mostrado posibles aplicaciones en el diagnóstico de, por ejemplo, la depresión y la enfermedad de Parkinson”, agregó.

“En el caso de la enfermedad de Alzheimer, el globo ocular y el sistema visual estarían entregando alertas tempranas que podrían detectarse con estas herramientas”, puntualizó el académico. “Para estimar esta complejidad biológica, usamos herramientas matemáticas de entropía, que calculan qué tanto grado de desorden existe en las señales medidas”, detalló.

Aunque reconoció que se requieren más investigaciones para determinar si los resultados obtenidos se pueden replicar a personas, afirmó que en el equipo de investigadores está “muy optimista” de que las herramientas utilizadas ayuden a identificar esta enfermedad degenerativa que afecta a casi 35 millones de personas en el mundo, según  la Organización Mundial de la Salud.

El artículo fue publicado recientemente en la revista Scientific Reports, de Nature. El grupo de investigación multidisciplinario reunió áreas de la salud y la ingeniería, y estuvo compuesto, también, por Joaquín Araya-Arriagada, Sebastián Garay, Cristóbal Rojas, Claudia Duran-Aniotz y Adrián Palacios.

La ingeniería biomédica ha asumido gran protagonismo en las últimas décadas por contribuir, con herramientas ingenieriles, al desarrollo de métodos y tecnologías para el diagnóstico y tratamiento de patologías.

La Usach ha sido pionera, en Chile, en el uso de herramientas de complejidad y entropía en señales biológicas. De hecho, el profesor Chacón  ha estado abocado, hace años, al estudio del sistema de autorregulación cerebral sanguínea.

Para este estudio, se estableció una colaboración con investigadores de la Universidad de Valparaíso, Universidad Adolfo Ibáñez y Universidad Católica, a fin de probar experimentalmente la idea original del académico, de que lo observado en el sistema de autorregulación cerebral podría manifestarse, también, en la electrofisiología de la retina.

Investigación con IA podría ayudar a proteger a la población de posibles Tsunamis

Debido a la intensa actividad tectónica de la zona donde se encuentra ubicado nuestro país, Chile se ha visto expuesto a lo largo de su historia a grandes y destructores tsunamis; a modo de ejemplo, el 22 de mayo de 1960 o el 27 de febrero de 2010 donde después de un devastador sismo de magnitud 8,8 en la escala de Richter, el arribo de las olas ocasionaron la muerte de 117 personas en el borde costero según reportes de las ONEMI.

La investigación financiada por ANID FONDEF, es liderada por el profesor Néstor Becerra Yoma del Departamento de Ingeniería Eléctrica (DIE) de la Universidad de Chile; en colaboración con las Universidades de la Frontera y Austral. El investigador se encuentra desarrollando una tecnología con métodos de machine learning (inteligencia artificial -IA-) y procesamiento de señales para la detección y evaluación rápida de ondas producidas por sismos potencialmente tsunamigénicos o que pueden causar tsunamis.

Conocimiento que podría ser de gran utilidad para fortalecer y agilizar los procesos de los organismos técnicos, tanto en las acciones de monitoreo, como en la toma de decisiones ante dicha amenaza. Ademas de reducir el tiempo de incertumbre en la población.

El aporte del profesor Becerra utiliza deep learning (una rama de la IA) para poder realizar una primera estimación de magnitud de un sismo, el cual; si es suficientemente grande, podría originar un tsunami en las costas de Chile, utilizando solo los datos de la primera estación de monitoreo, donde la onda es detectada antes de que las señales lleguen al resto de las estaciones que realizan la estimación de los parámetros hipocentrales de los sismos que las generan.

La exactitud alcanzada con respecto a la estimación final es similar, pero se realiza en mucho menos tiempo ahorrando varios minutos, lapso importante para las acciones de evaluación del evento por parte de los organismos que integran el Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM)

“El próximo paso de la investigación es entrenar el sistema con más eventos para observar su exactitud y robustez. Una vez pasada esta prueba podría ser implementado en la operación diaria del Centro Sismológico Nacional” señaló el profesor Néstor Becerra.

Actualmente, una vez ocurrido un sismo, el Centro Sismológico Nacional (CSN) tiene 5 minutos para emitir una estimación de su epicentro y magnitud. Esto se debe a que la onda sísmica debe ser observada en un cierto número de estaciones antes de realizar una estimación preliminar que es enviada al SHOA (Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile) para la evaluación del potencial tsunamigénico.

Una vez hecha esta evaluación, la ONEMI (Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior) determina si se debe proceder a la evacuación de la población costera. Minutos más tarde, el CSN realiza la estimación final de magnitud mediante métodos complementarios, después que las ondas sísmicas hayan sido observadas en otras estaciones.

El artículo que describe la investigación, titulada “End- to-End LSTM Based Earthquake Magnitude Estimation with a single Station” y que cuenta con el patrocinio de ONEMI y el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernagoemin), fue aceptado para su publicación en el journal “IEEE Geoscience and Remote Sesing Letters” por lo que debería ser publicada en las próximas semanas como investigación científica. En el equipo del Profersor Becerra, también participaron Aarón Cofré, Marcelo Marín, Oscar Vásquez Pino y Nicolás Galleguillos.

“Esto no sería posible sin los consejos e inspiración de mi tío Fortunato Yoma, quien fue uno de los precursores de la ingeniería antisísmica en Chile en los años 60 y uno de los fundadores del Laboratorio de Estructuras de la Universidad de Chile. A él le debo mi curiosidad por la sismología y los conceptos básicos que aprendí de su mano”, cerró el profesor Néstor Becerra.

Estudio multinacional muestra cómo la urbanización está alterando la evolución de las especies

Abunda en los parques, espacios rurales y en casi todas las ciudades del planeta. Muchos de nosotros hemos jugado y descansado sobre él, y con paciencia y atención, hasta podemos encontrar el mítico trébol de cuatro hojas. Científicas y científicos de diversos países, incluido Chile, también han puesto sus ojos sobre esta especie: el trébol blanco, una leguminosa nativa de Europa, norte de África y Asia occidental, que hoy nos muestra cómo la urbanización a nivel global, está alterando la evolución de las especies.

La investigación internacional -que forma parte del Proyecto de Evolución Urbana, GLUE- analizó a más de 110 mil muestras de la planta (Trifolium repens), recopiladas en 160 ciudades del mundo pertenecientes a 26 países, y sus resultados fueron publicados recientemente en la prestigiosa Revista Science.

En este trabajo participaron las y los investigadores de la Universidad de Chile: Mary Kalin, premio Nacional de Ciencias; Paola Jara-Arancio, científica del Instituto de Ecología y Biodiversidad, e Ítalo Tamburrino, estudiante de Doctorado de la Universidad de Chile, entre otras científicas y científicos del país y el mundo.

El estudio, que consideró la recolección de muestras y diversos tipos de análisis en laboratorio, demostró que esta cosmopólita especie -también presente en entornos rurales- es capaz de adaptarse a diferentes ambientes y condiciones climáticas y, particularmente, a los fuertes cambios impulsados por la urbanización en todo el mundo.

En nuestro país, la recolección de muestras de tréboles se focalizó en las ciudades de La Serena, Santiago, Temuco y Punta Arenas, las que luego fueron analizadas y evaluadas considerando aspectos químicos y moleculares.

Paola Jara-Arancio, quien trabaja en el Laboratorio de Sistemática y Ecología Vegetal de la Universidad de Chile, comenta algunos detalles. “Este trébol es una leguminosa cosmopolita que crece en todas partes del mundo y vive en ambientes fríos y cálidos. Si se desarrolla en tantos lugares, nos preguntamos, ¿cómo es que evoluciona en esas condiciones, en diferentes climas y hábitats, incluyendo zonas urbanas y rurales?”, menciona la investigadora del IEB.

Para responder a esta pregunta, el equipo de GLUE observó un proceso muy particular: la producción de un compuesto llamado cianuro de hidrógeno (HCN), el cual es liberado por el trébol como mecanismo de defensa contra los herbívoros, y para aumentar su tolerancia al estrés hídrico o falta de agua. En ese contexto, las y los científicos descubrieron que los ejemplares que crecen en las ciudades producen menos de este ácido que los de áreas rurales vecinas, patrón que se repite en distintos lugares del mundo. “En zonas rurales, la producción de cianuro de hidrógeno otorga protección contra la diversidad de insectos, así que este rasgo es seleccionado y heredado. En cambio, en las ciudades hay menos vegetación y menos insectos, por lo que la producción del compuesto es menos necesaria y no confiere una ventaja, lo que hace que este rasgo tienda a perderse por falta de selección”, señala Ítalo Tamburrino.

“Nosotros medimos la concentración de este compuesto químico en tréboles de zonas rurales, suburbanas y urbanas, y también analizamos los genes que subyacen su producción, que son determinantes para que estos organismos sobrevivan y se adapten a un ambiente. De esta manera, el estudio nos permite ver que hay plantas que pueden evolucionar de forma paralela en distintos lugares del planeta, tratando de cambiar la producción de este compuesto para vivir, evolucionar a través del tiempo, y así adaptarse a los cambios que está generando la urbanización”, explica Paola Jara-Arancio.

Ítalo Tamburrino y Mary Kalin participaron directamente de la recolección de esta planta en zonas urbanas y rurales de Punta Arenas y Temuco, oportunidad en la que incluso, encontraron tréboles de hasta cinco y seis hojas, un hallazgo poco común que se debería a eventos azarosos de la naturaleza.

“Lo llamativo es que esta especie que se globalizó y ocupa espacios urbanos, revela que en unos 200 años aproximadamente, ya se generó un proceso adaptativo y eso nos dice que la evolución no solo ocurre a escalas milenarias, sino también a escalas de tiempo cortas. Y que ocurren simultáneamente en diferentes ciudades. Los mismos conjuntos de genes son seleccionados paralelamente. Y eso es lo que llamamos evolución paralela”, señala Ítalo Tamburrino.

El trabajo -en el que también participaron investigadores del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES-, advierte que esta planta es un modelo para comprender cómo los humanos están moldeando drásticamente la evolución de las especies que los rodean, siendo la ciudad un espacio que lo demuestra. “La urbanización está transformando cada vez más los entornos rurales y naturales en singulares ecosistemas que la biodiversidad de la Tierra nunca ha experimentado, y estos cambios están alterando la evolución de la vida. Si la adaptación a los entornos urbanos es común, esto podría tener efectos en cascada sobre las poblaciones y los ecosistemas”, señala el estudio.

Por la misma razón, los autores también advierten que los resultados de la investigación pueden ayudar a desarrollar estrategias más óptimas para la conservación de especies en peligro, mitigar los impactos de las plagas, y contribuir al bienestar humano y a la comprensión de los procesos ecológicos y evolutivos.

“El estudio nos muestra que algunos organismos evolucionan de forma paralela y que una planta como el trébol está siendo afectado de la misma manera en todo el mundo, por la urbanización y la sequía. Por ello, cerrar los ojos frente a fenómenos como éstos, o ante el cambio climático, es no entender que lo que ocurre en un punto del planeta nos afecta a todos. Este es nuestro único planeta y estamos tratando de aprender a convivir con él. Por eso, es importante que las intervenciones antrópicas sean poco invasivas y con la mayor mitigación y resguardo de los entornos, a fin de permitir la conservación de múltiples organismos”, asegura Paola Jara-Arancio.

Finalmente, ítalo Tamburrino destaca la importancia de desarrollar ciencia colaborativa a escala mundial. “Es muy relevante que se armen estas redes de investigación a nivel global, pues nos permiten ver los procesos no solo a escala local, sino también analizar la escena completa. Por otro lado, es difícil desarrollar proyectos de este tipo a escala individual y por eso, una iniciativa como GLUE es tan fundamental y positiva”, concluye el investigador de la Universidad de Chile.