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¿Es posible producir una vacuna para Covid-19 en Chile?

Producir vacunas en Chile a gran escala para inmunizar a su población es un sueño que está lejos de ser alcanzado. Se trata de un proceso complejo, que tiene un alto costo y cuyo desarrollo puede tomar mucho tiempo, incluso décadas.

Hoy nuestro país es totalmente dependiente de los mercados internacionales en el tema de los medicamentos. Sin embargo, Chile tuvo un pasado glorioso en la elaboración de los mismos. Todo se gatilló con la Segunda Guerra Mundial, que impidió la llegada de los barcos que transportaban medicinas a nuestro país. Para evitar el desabastecimiento, científicos del Instituto de Bacteriología de la Universidad de Chile comenzaron a producir penicilina en 1942, tras cumplir todas las etapas de cultivo, cosecha y estandarización de la droga vegetal. Así lo señala la revista de salud pública del Colegio Médico de Chile Cuadernos Médico Sociales, agregando que, con el apoyo del Laboratorio Chile, continuó con la fabricación de vacunas, sueros, insulina, aceite de bacalao y de otros medicamentos, abasteciendo a todos los hospitales del país.

De esta manera surgió la industria de los medicamentos en Chile. Este trabajo en tiempos de guerra fue reconocido por la ONU, organización que apoyó en la construcción de una planta de producción de penicilina en Chile. La publicación también afirma que el cierre de la industria estatal comenzó a partir del año 1973, cuando las plantas productoras comenzaron a quedar obsoletas y se abandonaron o vendieron a privados.

El doctor Alejandro Dinamarca, microbiólogo e investigador del Centro de Micro Bioinnovación (CMBi) de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso, sostiene que en la actualidad sería imposible producir en Chile una vacuna para inmunizar a la población contra el SARS-CoV-2, virus que produce Covid-19.

Explica que las etapas de los desarrollos científicos tecnológicos en el área de la Biotecnología son investigación básica, investigación aplicada, desarrollo de modelos prototipos, propiedad intelectual,  desarrollo de productos o servicios, implementación productiva y llegada al mercado o a la sociedad.
Las capacidades del país tienen limitaciones, advierte el investigador de la U. de Valparaíso, ya que hasta hace un año era técnicamente impensable hacer biotecnología enfocada a producir en Chile. “Lo más exitoso que se ha hecho –bajo las actuales condiciones- es generar tecnologías patentadas y validadas para traspasarlas a otros países, porque aquí puedes crear y desarrollar una vacuna, pero no hacer la producción. Eso se puede ceder a terceros, básicamente porque en Chile no hay dónde producir. Es el negocio biotecnológico, que es diferente a la disciplina biotecnológica. Chile cometió el error de fortalecer el negocio más que el área. Por eso no es posible producir vacunas contra el Covid-19 en Chile”.

Respecto al proceso de producción, el doctor Dinamarca señala que “es carísimo, requiere de una implementación tecnológica avanzada y una inversión estatal a mega escala”.

Además plantea que “es fundamental que Chile desarrolle y ponga más recursos a la biotecnología como disciplina, para que se puedan desarrollar soluciones terapéuticas, incluyendo a vacunas. Esto es factible, ya que se cuenta con científicos y científicas y biotecnólogos y biotecnólogas que pueden enfocarse en producir”.

Por su parte, la doctora en Farmacología Carolina Campos, académica de la Escuela de Química y Farmacia de la UV, coincide en la complejidad del proceso ya que en primer lugar,  los laboratorios farmacéuticos que están en Chile no son productores de vacunas. 

“La producción de vacunas es compleja , requiere de controles de calidad y eficacia. Además, una cosa es tener capacidad e infraestructura para producir vacunas y otra cosa es tener la vacuna que se requiere en el momento. Por ejemplo, para desarrollar la vacuna de Covid-19 tienes que trabajar con el virus o con fracciones del virus y eso requiere medidas de seguridad de alta envergadura y personal muy capacitado. Por último, el costo de hacer una vacuna es muy alto tiene que ser financiado por la industria. Y la industria tiene sedes en Chile, pero sus áreas de investigación y desarrollo por lo general no están aquí. En resumen, las limitaciones son que no tenemos laboratorios de producción de vacunas a gran escala ni el financiamiento para desarrollar los ensayos preclínicos y clínicos”, comenta la académica de la U. de Valparaíso.

La doctora Campos concluye que “sería ideal que Chile pudiese producir vacunas, pero requiere un cambio en la destinación de recursos del Estado, que financie algo así y convoque a profesionales e investigadores con alta experiencia y competencia en el tema”.

Desarrolladores chilenos de videojuegos llegan por primera vez al Big Festival

En su octava versión, 30 desarrolladores chilenos participarán en la feria de videojuegos independiente más importante de Latinoamérica que, desde su creación en 2012, se realiza cada año en Brasil. Este evento es considerado el mayor foco de negocios para el sector em la región y un punto de encuentro para para los desarrolladores ya que además de las oportunidades comerciales que representa para la industria chilena, también permite su crecimiento gracias a la serie de conferencias, talleres y exhibiciones que se desarrollaran durante esta semana.

En 2019, en su septima versión el Big Festival acogió más de 100 conferencias gratuítas y más de 4 mil reuniones en las Big Business Meeting en las que participaron 630 profesionales -de los cuales 125 eran internacionales- y 353 empresas, generando proyecciones de negocios por más de US$63 millones.

Este año, 30 empresas chilenas que trabajan con ProChile; casi la mitad de las que componen el abanico de exportadoras nacionales; mostrarán sus últimos avances y buscarán nuevos vínculos que les permitan continuar internacionalizando sus servicios, “en pocos años los desarrolladores de videojuegos en Chile han tenido un  gran crecimiento, a tal punto que sus creaciones han llamado la atención de las más grandes empresas a nivel mundial como Nintendo, quien actualmente tiene proyectos en curso con empresas chilenas. Queremos que eso se siga replicando, que cuenten con ProChile para su internacionalización, y que los desarrolladores sigan arriesgándose más, creando y mostrándole al mundo el gran nivel de las producciones nacionales y de los profesionales que las hacen posible”, comentó Lorena Sepúlveda, Directora Nacional de ProChile.

Durante el evento los asistentes tendrán lo oportunidad de participar en las distintas secciones del festival como el Big Forum, que reúne a los profesionales de la industria en conferencias y talleres, el Big Business Meeting, sector exclusivo para que emprendedores tengan reuniones de negocios, o el Big XR/VR, segmento dedicado a la exposición de videojuegos para el público y sesiones donde se discute la realidad virtual y aumentada, y el Big Latin America, donde se presentan los mejores desarrolladores y juegos de la región incluyendo a Chile, Argentina, Uruguay, México, Colombia, Costa Rica y Paraguay. El festival cuenta también con otras seis áreas de trabajo y desarrollo para quienes participan desde este lunes 22 de junio.

Este año, y considerando la situación generada por la pandemia el festival los participantes no podrán viajar a Brasil y tendrán que asistir al evento de manera digital, lo que no presenta ningún impedimento para que Big Festival continúe siendo el mayor punto de encuentro entre quienes disfrutan y buscan crecer en el mundo de los videojuegos, “La industria brasileña de videojuegos es reconocida por su alta capacidad productiva y está presente en los mayores mercador del sector a nivel internacional del sector” agregó María Julia Riquelme, Directora comercial de ProChile en Sao Paulo. “Estamos convencidos que las alianzas que puedan cerrarse con las empresas brasileñas serán esenciales para la consolidación del sector chileno en América Latina” finalizó Riquelme.

A diferencia de otros sectores, la industria de los videojuegos no ha sido golpeada por el COVID-19, ya que con cuarentenas y ordenes de mantener un distanciamiento social, la gente se ha volcado a las consolas y distintos dispositivos en busca de entretención.

Se estima que durante este 2020, a nivel global, el sector crezca más de un 9,3%, generando ingresos por cerca de US$159,3 mil millones, proyectando además que para 2023 el mercado supere los US$200 mil millones.

Actualmente los videojuegoes tienen un alcance de 2,3 mil millones de jugadores en el mundo, de los cuales 234 millones se encuentran en América Latina. Para 2018, los ingresos registrados en la región fueron de US$5 mil millones, con un crecimiento interanual de más de 13,5% entre 2017-2018 y teniendo una participación del 3,6% en los ingresos globales, representando una gran oportunidad para los desarrolladores chilenos.

Los desarrolladores chilenos continúan aumentando su presencia en la escena internacional, actualmente el sector se compone de 69 pequeñas y microempresas con presencia en todo el país. Este año ha estado marcado por el lanzamiento de distintos títulos como “CyberOps” de Octeto Studio y distribuído por Games Operators a través de la plataforma Steam; “Causa: Voice of the dusk”, del estudio Niebla Game con traducciones al inglés y chino además del español, a esto se suma la confirmación de Nemoris Game como empresa desarrolladora oficial de juegos para Nintendo Switch.

La gente no se olvida del movimiento social por estar en cuarentena

Un análisis sobre la situación política del país en medio de la pandemia del coronavirus realizó la integrante de la Comisión Técnica para una nueva Constitución y académica de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago, Pamela Figueroa.

En conferencia on line realizada por organismos internacionales, la doctora en Estudios Americanos del Instituto de Estudios Avanzados de la Usach compartió que, desde la llegada del COVID-19 al país, los chilenos han respondido de manera adecuada. Sin embargo, el Gobierno no lo habría hecho de la misma forma.

“La población ha respondido bastante bien a la cuarentena y se auto-cuidó antes de que el Gobierno la decretara. Hay más responsabilidad de la ciudadanía que de la política pública propiamente tal”, consideró.

Para Figueroa, el Gobierno ha sido “reactivo” frente a la crisis sanitaria. “No tenía ninguna intención de poner el tema de la salud por sobre el económico. Hubo una respuesta muy ideológica, de que la forma de abordar la crisis iba a ser a través del apoyo al empleo formal y a las grandes empresas”, sostuvo.

Según su análisis, posterior a ello se registró un colapso en la economía chilena en pocas semanas y la precariedad de las personas comenzó a hacerse evidente. “Se ha utilizado un asistencialismo de propaganda, que es la repartición de alimentos directamente a la ciudadanía, pero de manera no planificada”, criticó.

La académica explicó que ello habría provocado dificultades a los alcaldes, producto de la falta de coordinación con el Gobierno central. “Estamos en un momento muy crítico… Se subestimó el problema y, ahora, todo ha sido reacción. En política pública, si no se planifica, toda reacción es insuficiente”, consideró.

“La estrategia del Gobierno es conversar, pero no escuchar opiniones. Convoca a la oposición a través de reuniones, pide propuestas, pero luego toma otras decisiones”, afirmó. Desde su perspectiva, ello ocurre porque la oposición se encuentra, actualmente, fragmentada y, por lo mismo, debilitada.

Por otra parte, explicó que la razón que provocó una mayor aprobación del Ejecutivo en las últimas encuestas habría sido la mayor presencia del Presidente Piñera. “El aumento de la popularidad se explica porque el Gobierno de Piñera comienza a aparecer. En el estallido social, estuvo ausente, fuera del acuerdo de noviembre y de toda la política”, indico.

Respecto al itinerario para alcanzar una nueva Carta Magna, cuyo plebiscito fue aplazado producto de la pandemia, la ex Jefa de la División de Estudios del Ministerio Secretaría General de la Presidencia y coordinadora del Proceso Constituyente Abierto a la Ciudadanía señaló que este siempre ha sido “resistido por actores que hoy están representados dentro del Gobierno”.

En ese sentido, señaló que el Acuerdo Nacional que ha impulsado el Presidente Piñera habría sido malentendido por sectores del oficialismo. “Sectores conservadores quieren hacer un intercambio y, con este acuerdo fiscal, retirar el acuerdo constitucional”, advirtió.

“No podemos cuestionar, en este contexto, el acuerdo político más importante de los últimos años, que es el Acuerdo por la Paz y una Nueva Constitución”, sostuvo. “Es ingenuo pensar que, porque la gente está en cuarentena, se olvidó del movimiento social”, agregó.

A su juicio, el descontento ciudadano “se va a profundizar”. “Sostener el itinerario constitucional fortalece la democracia”, concluyó.

Figueroa realizó sus declaraciones durante la charla ‘Política latinoamericana durante la pandemia: análisis del caso chileno’, serie de conferencias en línea coordinadas por Daniela Campello, de la Fundación Getulio Vargas, y Yanina Welp, del Albert Hirschman Centre on Democracy.

La instancia busca ahonda en la situación de cada país con analistas locales y cuenta con el respaldo del Graduate Institute, la Fundación Getulio Vargas, la Red de Politólogas, Agenda Pública y el Observatorio de Reformas Políticas de América Latina.

En la conferencia, también participaron Rossana Castiglioni, doctora en ciencia política y académica de la Universidad Diego Portales, y Claudia Heiss, también doctora en ciencia política, periodista, ex Presidenta de la Asociación Chilena de Ciencia Política y académica de la Universidad de Chile. 

EL MUNDO QUE SE NOS “VINO”

Si bien es cierto que el vino es uno de esos productos que no se pueden consumir por streaming, hoy las RRSS tienen mucho que enseñarnos para complementar nuestros conocimientos, pero ojo, no reemplazarán jamás el contacto humano con el producto, sus territorios y sus creadores. 

Por una parte el mercado del vino chileno se ha visto fuertemente afectado por el COVID-19, sin embargo la situación sanitaria actual ha incentivado el comercio electrónico de este producto.

No cabe duda de que todo ha ido cambiando de forma vertiginosa y los canales digitales de distribución acercan los mostos a nuestras casas sin necesidad de pisar la calle. Esto además nos abre la posibilidad, como nunca antes en la historia, de recibir en nuestra puerta un abanico jamás visto de calidades, estilos, valles y diversos métodos de elaboración, ya sea naturales o convencionales.

Los canales digitales democratizan el vino y llevan a los pequeños productores a competir de igual a igual con las grandes compañías. De esta manera, ahora podemos acceder a productos muy singulares, como querer tener un vinilo que nos encanta en una nube digital.

El desafío estará entonces en saber qué comprar para no equivocarnos, y como la degustación es un ejercicio comparativo, es necesario salir a los wine bar a probar por copa distintas cosas, hasta encontrar los estilos y tendencias que más nos gustan para cada momento y presupuesto, porque el vino es como un compañer@ de viaje, debemos saber qué viaje gastronómico queremos hacer para acertar con qué vino recorrerlo.

En esta contingencia que se arrastra desde el estallido social y ahora pandémico, la venta de vinos por internet no se detiene y exhibe incrementos notables, multiplicándose la oferta con despachos a domicilio. Esto solo irá en aumento y la generación actual de los internautas nativos será la más activa en detectar ofertas, participar en catas virtuales en que los vimos llegan a tu casa por currier e interactuar en todos los medios digitales disponibles.

Así las cosas, la aceleración de los cambios que estamos evidenciando juegan a favor de este nuevo consumidor al cual las bodegas podrán llegar directamente pero mas les vale, con un contenido ágil, franco y honesto, pero lo más importante, constante, ya que la fidelidad en su decisión de compra no está entre sus mayores atributos y su déficit atencional es difícil de predecir.

Aquí algunos datos recomendados para comprar vinos entretenidos:

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Proyectan posible agudización del conflicto social en Chile

El psicólogo y antropólogo, Sergio González; la doctora en Ciencia Política y experta en seguridad, Lucía Dammert y el sociólogo y Director del Magíster en Ciencias Sociales del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), Vicente Espinoza, analizaron el fenómeno de las protestas surgidas, durante la cuarentena en la comuna de El Bosque y coincidieron en la posibilidad de una conflictividad social progresiva en el país.

Para el académico de la Escuela de Psicología, Dr. Sergio González, estas manifestaciones tienen su origen en una “insatisfacción ciudadana ante la respuesta a las demandas sociales” y “un malestar acumulado por el funcionamiento de las instituciones”.

“Lo que está comenzando a pasar ante la imposibilidad de obtener ingresos por las personas, es que esperan una respuesta contundente por parte del Estado y esa respuesta todavía no está. Hasta el momento solo ha habido titulares sin contenido frente a una demanda ciudadana que es cada vez más clara”, comentó González.

El experto considera que en estas recientes protestas se conjugan, “por un lado, la carencia, la pobreza, la imposibilidad de generar los recursos para alimentarse y satisfacer las necesidades básicas, con la crispación y el malestar acumulado frente a la no respuesta por parte del Estado. No es solamente hambre”.

A juicio del académico, desde el punto de vista social, “lo peor aún no ha llegado” y situaciones como estas podrían hacerse visibles, también, durante los próximos meses, en comunas de sectores medios como Ñuñoa, La Florida o Maipú.

Para la socióloga y académica de la Facultad de Humanidades de la Usach, Lucía Dammert, la gran cantidad de días de cuarentena en sectores como El Bosque repercute en que la gente perciba, finalmente, una progresiva disminución de sus posibilidades para conseguir recursos económicos que le permitan, por ejemplo, cumplir con el pago de sus servicios básicos.

“Cada día, veremos un escenario más conflictivo”, proyectó la doctora en ciencia política y experta en seguridad pública. “Hay partes donde el Estado se ha percibido mucho menos presente y la ambigüedad de su presencia ha llevado a esos sectores a estar gobernados por situaciones de violencia y descontrol”, explicó.

A juicio de Dammert, La Moneda debe reconocer que la crisis es estructural, no solo económica. “La única forma de evitar un estallido mayor es que el Gobierno entregue, directamente, mayores niveles de financiamiento, además de comida”, sostuvo. “El estallido que ocurrió en Chile estaba vinculado al maltrato, la discriminación y la sensación de inseguridad de la gente, y eso volverá a ocurrir”, advirtió.

Por su parte, el sociólogo y Director del Magíster en Ciencias Sociales del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) de la Usach, Vicente Espinoza, la desigualdad de la sociedad chilena impone limitaciones para enfrentar crisis que requieran la acción conjunta de la población.

“Los eventos de protesta del 18 de octubre mostraron las grietas de la desigualdad por las cuales se escapaban los logros macroeconómicos”, explicó el doctor en sociología. “La crisis del COVID-19 muestra lo complicado que resulta imponer medidas sanitarias cuando no existen las condiciones materiales para sostener la cuarentena, como ocurre en barrios populares e, incluso, de clase media”, enfatizó.

Investigador asociado de la línea Geografías del Conflicto del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES) y miembro del proyecto Anillos-Conicyt ‘Desigualdades’, Espinoza consideró que la población ya ha agotado sus reservas materiales y lo que necesita es un “apoyo decidido” del sector público.

“El fracaso del discurso triunfalista -’nueva normalidad’, ‘retorno seguro’ y ‘meseta de contagios’- desmentido rotundamente por el ritmo de incremento de los casos, junto con la arrogancia y ausencia de diálogo, acrecentó la desconfianza de la población en las autoridades, a las cuales se les percibe como incapaces  de resolver los problemas derivados de la crisis sanitaria”, sostuvo.

“El Gobierno desaprovechó la oportunidad de revertir la crisis política de octubre y se encamina, rápidamente, a una nueva crisis política, asociada a sus propios errores, dada la ausencia de una oposición con respuestas claras. Probablemente, La Moneda deba buscar cambio en los equipos que enfrentan la pandemia y mayor capacidad de escucha a los liderazgos sociales y técnicos surgidos en estas semanas”, concluyó.

Terremotos de 1960 y 2010 han marcado un antes y un después en Chile

El académico del Instituto de Obras Civiles de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería, Doctor en Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural, Galo Valdebenito, quien actualmente dirige el Núcleo de Investigación en Riesgos Naturales y Antropogénicos (RiNA) de la Universidad Austral de Chile  explica que “los grandes terremotos como el de 1960 y el de 2010 en Chile han marcado un antes y un después en términos normativos – parte señalando el académico – hoy tenemos un cuerpo normativo más robusto y ese es quizás el mayor aprendizaje”

Valdebenito cuenta que el terremoto de 1960 ocurrió justamente en un contexto en que se estaba realizando una adecuación a la normativa  que venía de la década del 50 y que definiría a la zona de Valdivia como de amenaza sísmica media a baja. “Lo que hizo el terremoto de 1960 es romper completamente esa hipótesis y pasamos a transformarnos en una zona de amenaza sísmica alta, de las más altas del mundo”.  De hecho, esto trajo consigo que la normativa de la época se modificara y se actualizara oficialmente el año 1972.

“¿Qué hubiese ocurrido si no hubiésemos tenido ese terremoto? Probablemente hubiese significado que Valdivia y toda la zona centro sur de Chile hubiese sido definida como una zona de amenaza sísmica media, con niveles de aceleraciones más bajos y, por lo tanto, los parámetros de diseño de los edificios hubieran estado sub dimensionados”, agregó el experto en sismos de la U. Austral. 

El terremoto de 1960 permitió entender muchas cosas que antes no se comprendían del todo. “Una de las lecciones es haber logrado identificar las tipologías de estructuras más vulnerables. También aprendimos que las normas de construcción van a cambiar en función del historial sísmico o de la recurrencia de estos grandes eventos y, en base a estudios paleosísmicos, en los que hemos participado como Universidad Austral, hoy sabemos que estos mega terremotos de magnitud de 9 o más grados pueden ocurrir con una periodicidad cercana a los 400 años en promedio y que ya han ocurrido antes en la historia de la humanidad y, por lo tanto, seguirán ocurriendo”, señala Valdebenito. 

Junto a lo anterior, el historial de grandes eventos sísmicos en nuestro país, ha generado que el nivel de formación y de investigación en materia de ingeniería sísmica y estructural, sea reconocido a nivel mundial. 

“Los sismos del pasado se han encargado de comprobar que nuestra ingeniería funciona bien, que nuestros edificios están estructuralmente bien concebidos y que, pese a que nuestras normas son bien simples y sencillas, son increíblemente efectivas y eso habla bien de nuestra ingeniería sísmica” señala el Dr. Valdebenito.

A nivel de formación – con orgullo señala-  que a diferencia de otros países, la formación universitaria en ingeniería sísmica en Chile, es bastante completa, de hecho en las carreras de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería UACh,- donde soy académico e investigador-  tenemos muchos cursos afines de geología, dinámica de estructuras, ingeniería sismo resistente, entre otras.

Pero no todo obedece a que construyamos bien, tengamos buenas normas, que  los criterios de diseño sean los adecuados y que haya un buen nivel de investigación,  sino que también la sociedad ha aprendido a responder acorde a lo que se requiere ante este tipo de catástrofes, lo que habla de una sociedad resiliente.

Respecto de cómo ha evolucionado la normativa de diseño sísmico de edificios, Galo Valdebenito explica que se está trabajando en su actualización tras el terremoto de 2010, pero sin duda, -precisa- hoy existe un conjunto de normas afines que velan por la seguridad de las edificaciones de mediana y gran altura.

“Hoy tenemos por ejemplo normativas que regulan el diseño de edificios e instalaciones industriales, así como los elementos no estructurales tales como tabiques de fachadas, que si bien no producen afectación a la estructura, son motivo de riesgo.  Hay normativas para el diseño sísmico de ascensores, para el diseño de edificación en zonas de tsunami y se incorporaron   nuevos parámetros para considerar el efecto del suelo”, dijo al académico U. Austral .

Asimismo, -agrega-, “se ha producido un salto tecnológico enorme en relación a la protección sísmica de nuestra infraestructura sobre la base de incorporar dispositivos de disipación de energía o elementos de aislamiento de base que buscan minimizar los niveles de vibraciones”.

El despegue alcanzado en materia de ingeniería sísmica en los últimos 10 años permite que hoy exista más conciencia y que se hable de la salud estructural de los edificios, adicionalmente hay una mayor fiscalización y control de obra, lo que hace que no sólo los diseños sean más seguros, sino también la ejecución de las obras.

Acerca de la seguridad de las edificaciones en altura en Valdivia considerando la calidad del suelo, el Doctor Valdebenito es claro en expresar que  “todo se puede hacer, pero depende de los recursos que tengamos para hacerlo”. 

En ese sentido señala que los suelos de Valdivia tienen la particularidad que no son muy buenos desde el punto de vista geotécnico. “Muchos de los suelos de Valdivia desde el punto de vista de la normativa chilena clasifican como suelos especiales, porque son suelos orgánicos, suelos de relleno, turba, suelos sensitivos, suelos licuables y, por tanto, obligan a que se hagan estudios especiales de riesgo sísmico que definan en forma explícita la demanda cada vez que se va a construir un edificio” precisa. 

Lo anterior implica que “los edificios de altura, casi todos sin excepción, requieren de fundaciones especiales, con unos pilotes profundos, hasta alcanzar  suelo firme, roca, o se coloquen unas lozas de fundación  para evitar que haya deformaciones o asentamientos diferenciales en el edificio y eso trae como ventaja una serie de aspectos positivos, desde el punto de vista de la seguridad de las edificaciones, pero con un alto costo económico para los inversionistas, pero desde el punto de vista técnico son problemas que se pueden resolver” concluye el académico.

El turismo se redujo a cero en todos los destinos del mundo, con un efecto inédito en la historia del turismo moderno

El turismo, la hotelería y la gastronomía han sido algunos de los sectores más golpeados por la pandemia del Covid 19. Claudio Rojas, director de la Escuela de Gestión en Turismo y Cultura de la Universidad de Valparaíso (UV), indica que “la actividad se redujo a cero prácticamente en todos los destinos del mundo, con un efecto inédito en la historia del turismo moderno”.
 
“Por su naturaleza basada en la experiencia vivencial, el turismo no puede adaptarse tan rápido como hemos visto en el caso de la cultura y las artes, que rápidamente han encontrado formas de vinculación con las audiencias. Aun así, el efecto sobre estos sectores es inmenso”, agrega.
 
El académico de la UV advierte que entre los principales sectores que se han visto golpeados en este contexto se cuentan “la cadena de servicios turísticos, principalmente el transporte aéreo y la hotelería, pero en general podríamos decir que hasta el momento los efectos son devastadores a todo nivel”.

En cuanto a las innovaciones que se deberían implementar para hacer frente a esta situación, Rojas indica que “una nueva industria turística debiera ser no sólo más tecnológica, basada en destinos inteligentes y sustentables, sino también más humana y personalizada. Es un momento especial, porque se cierra definitivamente una etapa y empieza otra. Hasta el año pasado aún se hablaba de la transformación digital en la experiencia turística; eso concluyó y ahora debe se debe implementar”.
 
“El foco de la excelencia se moverá hacia aspectos más específicos, como medidas y protocolos visibles de higiene y sanitización, rotulados, distribución de espacios, experiencias menos masivas, automatización, procesos remotos y alta capacitación en el personal. El impacto de una depresión económica de ciertos actores del rubro turístico los obligará no sólo a innovar en sus servicios, sino a repensar su rol en una sociedad que esperamos se renueve en sus valores y modelos”, añade.

No obstante, el académico identifica que “hay destinos que ejercen una fascinación tan grande que no dejarán de ser visitados. Especialmente aquellos con un valor histórico, patrimonial y que son parte del mundo interior de las personas, de sus sueños más grandes”.
 
Sobre el rol que le corresponde a la academia en este contexto, Rojas agregó que “desde la UV pensamos, investigamos y modelamos permanentemente proyectos innnovadores como una forma de preparar y adaptar a nuestros profesionales a un entorno cambiante y eso nunca tuvo más sentido que ahora”.
 
Volviendo al mundo de la cultura, Rojas apunta que “los espacios culturales, los artistas, los gestores y el sector creativo en general, con mínimas excepciones, viven también la crisis a fondo, ya que si no hay eventos, producción o públicos, no hay remuneración”, señala.
 
“Paradojalmente, todas las actividades de la cultura o de la industria creativa, artes visuales, música, audiovisuales, medios digitales, creadores en general, han significado un inmenso apoyo emocional, de recreación y compañía para millones de personas a través del mundo en cuarentena, demostrando la importancia vital que tienen para la sociedad”, añadió.

Universidad desarrolla proyecto para reconvertir equipos médicos en ventiladores mecánicos

Pese a que, según informaron las autoridades, Chile dispone actualmente de 3.300 ventiladores mecánicos para enfrentar la emergencia sanitaria por COVID-19, muchos médicos y expertos han advertido que, durante los próximos días, puede haber un brusco aumento en la demanda de estos implementos; entre otros factores, por la próxima llegada de las enfermedades de invierno.

En este contexto, la Universidad de Santiago en conjunto con la empresa Sigma, se encuentra desarrollando un proyecto que permite reconvertir equipos respiratorios CPAP, actualmente disponibles en el sistema de salud y que son utilizados contra la apnea del sueño, para adaptarlos como ventiladores mecánicos capaces de asistir a pacientes contagiados con el Coronavirus.

A través de sus Departamentos de Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Mecánica y su Facultad de Ciencias Médicas, la Usach realizó la reconversión de un primer prototipo de ventilador que ya ha sido probado en centros de salud como el Hospital San Juan de Dios y el Servicio de Salud Metropolitano Sur.

De acuerdo al Director del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la U. de Santiago, Humberto Verdejo, en el sistema de salud chileno existe un potencial de mil dispositivos que se podrían adaptar para transformarse en ventiladores mecánicos, en el corto plazo.

“La idea es intentar obtener la mayor cantidad de recursos para iniciar el proceso de reconversión. Estamos haciendo pruebas finales para cumplir con los estándares del Ministerio de Salud”, afirmó.

Según el Vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad de Santiago, Dr. Julio Romero, el plantel tendría la capacidad para reconvertir una cantidad de 300 equipos mensualmente.

“La Universidad de Santiago tiene la misión de estar al servicio de la comunidad en la generación y transferencia de conocimiento para bienestar de todos, sobre todo en estos momentos de crisis”, sostuvo.

El Director del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Usach, Claudio García, explicó que los equipos respiratorios CPAP tienen la ventaja de ser conocidos por el personal de salud que se encuentra enfrentando la pandemia en los recintos hospitalarios.

“La gran diferencia fue reconvertir equipos en vez de aprobarlos desde cero, aprovechando que ya están validados por el personal médico y que les resulta familiar su operación, pensando en las capacitaciones correspondientes para que puedan ejecutar estos equipos”, destacó.

En la misma línea, el gerente general de la empresa Sigma y ex estudiante de la Universidad de Santiago, Eduardo Correa recalcó que, a nivel técnico, la reconversión de equipos ya demostró buenos resultados.

Finalmente, la Decana de la Facultad de Ciencias Médicas de la Usach, Dra. Helia Molina, precisó que la reconversión de equipos implica un gasto menor al de adquirir ventiladores nuevos, optimizando así el rendimiento de los CPAP en el contexto de la pandemia. Además, valoró el rol de las universidades públicas. “Es bueno que la población sepa que las universidades, además de hacer exámenes, estamos trabajando en este tipo de proyectos. Lo que nuestra Casa de Estudios puede ofrecer ahora es la transformación de los equipos disponibles en los servicios de salud”, concluyó la ex ministra de Salud.

Infectólogo: “Aplicar más cuarentenas no frenará bruscamente la cadena de transmisión”

El Ministerio de Salud informó que 12 nuevas comunas de la Región Metropolitana quedarán en cuarentena, como La Florida, Peñalolén y San Miguel, entre otras. El confinamiento partirá desde este viernes 8 de mayo, a partir de las 22.00 horas.

Para el infectólogo y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, Francisco Zamora, la reciente medida era “esperable”, dado el aumento de casos nuevos, entre los que se cuentan los que afectan a funcionarios de la salud.

“El contagio es inevitable para una gran parte de la población. El hecho de que existan más comunas en cuarentena por supuesto que es una opción,  pero con ello no lograremos una frenada brusca de esta cadena de transmisión”, advirtió.

“No tenemos por qué ser optimistas en cuanto a las cifras que vamos a tener en las próximas cuatro semanas”, lamentó. Además, el especialista criticó que, a su juicio, los informes se centren principalmente en la cantidad de gente confinada.

“No se han identificado datos más relevantes, como el rango de edad de personas contagiadas hace unas semanas o las comunas en las que estas trabajan”, sostuvo Zamora.

Finalmente, el académico hizo hincapié en que el Minsal no puede permitirse ningún “relajo” en las medidas de prevención durante esta etapa. “Aún con el aumento de la dotación y el uso de camas de cuidados intensivos y ventilación mecánica, los hospitales ya están empezando a colapsarse”, advirtió.

Desde el ministerio notificaron este miércoles que se registraron 1.032 casos nuevos y 6 muertes más desde el balance anterior, según la información recogida en las últimas 24 horas, hasta el cierre realizado a las 21:00 hora local del día previo.

Empresas de turismo apuestan por la sustentabilidad como factor diferenciador en la fase de reactivación turística

De cara a la reactivación que necesitará el sector turístico una vez que termine la emergencia sanitaria provocada por coronavirus, 41 empresas nacionales obtuvieron hoy el Sello de Turismo Sustentable, distinción otorgada por la Mesa Nacional de Sustentabilidad, que encabezan la Subsecretaría de Turismo y Sernatur y que, además está compuesta por otras entidades públicas y privadas.

De este modo, las empresas que asumen el compromiso con la sustentabilidad obteniendo el Sello S suman 169 en todo el país. De este total, 131 corresponden a alojamientos turísticos, lo que implica más de 6 mil habitaciones con capacidad para hospedar a más de 13 mil turistas que buscan una oferta turística verde en Chile. Los 38 sellos restantes corresponden a turoperadores y agencias de viaje.

Mónica Zalaquett, subsecretaria de Turismo, señaló que “hoy más que nunca, el compromiso con la sustentabilidad será un elemento importante a la hora de dar respuestas a las necesidades de los nuevos viajeros. La pandemia que hoy nos afecta establecerá un antes y un después para la industria turística mundial, modificando los comportamientos y las decisiones de las personas. Los sellos S que hoy entregamos dan cuenta de este compromiso por parte de los empresarios y emprendedores del sector, por desarrollar una actividad turística responsable y sostenible”.

Sin lugar a dudas, el turismo es una de las actividades económicas más transversales, además de formar parte de un eje prioritario dentro de la agenda para el desarrollo sustentable. En adición, la actividad turística cumplirá un rol clave en los futuros esfuerzos de reactivación.

Al respecto, la directora nacional de Sernatur, Andrea Wolleter, destacó que “la búsqueda de factores diferenciadores es parte de las estrategias que están adoptando los prestadores de servicios turísticos del país, en momentos en que hay que prepararse en todos los ámbitos posibles para cuando se reimpulse la actividad en el país. Que hoy estemos entregando 41 sellos S va en línea con el llamado de la Organización Mundial de Turismo de procurar que la recuperación de la actividad sea de manera sustentable”.

Y es justamente a eso lo que apunta el Sello S, pues ofrece una oportunidad de diferenciación entre las empresas inmersas en esta industria.

Sello S, un compromiso con el desarrollo sustentable

El Sello de Sustentabilidad, conocido como Sello S, se entrega desde 2013 con el fin de reconocer a las empresas que implementan prácticas alineadas con los criterios mundiales de sustentabilidad turística. En esta ocasión, las que obtuvieron la distinción de sustentabilidad fueron 32 establecimientos de alojamiento turístico y 9 turoperadores.

En general, las nuevas empresas con Sello S cumplen, en el ámbito económico de la sustentabilidad, con la incorporación de productores locales de manera formal y adquieren sus insumos y servicios con prácticas de comercio justo; en el ámbito sociocultural, ponen en valor la cultura local mediante la gastronomía, en su decoración o restauración, y apoyan a establecimientos educacionales para la realización de prácticas profesionales; mientras que, en el ámbito medioambiental, realizan reciclaje de sus residuos, miden su huella de carbono y apoyan programas de conservación de la biodiversidad.

Las 41 empresas son Hostal la Paskana B&B, Hotel Americano, Hotel Boutique Casa Beltrán, Hotel Samaña, Hotel Savona, Panamericana Hotel Arica, Hotel Avenida, Hotel Apacheta y Apart Hotel Viscachani (todas ellas de la Región de Arica y Parinacota); W&P Acamarachi (de la Región de Antofagasta); Hostal Mi Casa, Cuyinco Domos, Cabañas Lita, Cabañas Pixel Llifen, Hostal La Casa, Cabañas Ranco Lauken, Eco Ranco, Cabañas el Candil y Hostal Lago Ranco (de la Región de Los Ríos).

También se suman Ocio Territorial Hotel, Hotel Balai, Hotel Parque Quilquico, Hotel Pinacoteca El Greco, Patagonia Punto Norte TTOO, Agroturismo San Antonio, Logde Las Cascadas, Refugio de Caty, Al Sur Expediciones, SouthernEx Chile, Andes Nativa, Turismo y Cabañas Lahuan, Cabañas Rucahue, Cabañas y Quincho Cordillera, Cabañas Los Avellanos, La Gringa Carioca, Patagonia Elements, Orígenes Patagonia, Hostería Catalina y Hotel Cumbres de Puerto Varas (todas de la Región de Los Lagos); y Patagonia Adventure y Piremapucottage B&B (de Magallanes y la Antártica Chilena).

Destacan Ocio Territorial Hotel y Hotel Cumbres Puerto Varas, ambos de la Región de Los Lagos, por alcanzar el nivel 3 del Sello S, el máximo de esta certificación.