Cultura

Los clásicos del terror cobran vida en esta experiencia inmersiva de Halloween

Este Halloween, el miedo sale de la pantalla y se instala en Cinema, un espacio que propone recorrer escenarios inspirados en algunas de las películas más reconocidas del género. Annabelle, El Exorcista, The Shining y La Monja son parte de una experiencia inmersiva que combina ambientación cinematográfica, efectos especiales y actuaciones en vivo para quienes buscan un panorama diferente este 30 y 31 de octubre.

La celebración tendrá música, DJ, glitter y sorpresas durante ambas jornadas. Además, se esconderán cupones de consumo en los alrededores del recinto, mientras que el sábado 31 de octubre se premiará al mejor disfraz de la noche con $200.000 en consumo. Una invitación para quienes quieran ir más allá del clásico outfit de Halloween y sumarse a una experiencia donde la creatividad también tiene recompensa.

La propuesta de Cinema busca que los visitantes no sean simples espectadores, sino protagonistas de una historia que se desarrolla mientras recorren los distintos espacios. Para conseguirlo, cada salón integra animatronics, iluminación, sonidos, efectos especiales y recursos audiovisuales que recrean la atmósfera de las películas que lo inspiran. A esto se suma la participación de actores en vivo, que interactúan con el público y generan situaciones inesperadas durante el recorrido.

El proyecto requirió una inversión cercana a los US$1,3 millones y ocho meses de construcción. En el desarrollo de sus escenarios participaron cineastas y profesionales vinculados al mundo de los efectos especiales, con el objetivo de crear ambientes que superen la decoración temática tradicional y acerquen la experiencia a una producción cinematográfica.

Aunque el terror es uno de los principales atractivos durante Halloween, Cinema también incluye espacios inspirados en otros universos de la cultura popular. Harry Potter, Hangover, Shrek y Piratas del Caribe forman parte de los escenarios disponibles, ampliando la propuesta para públicos con distintos gustos y referencias cinematográficas.

La experiencia se complementa con una oferta gastronómica que incluye carnes, pescados, hamburguesas, pizzas, ensaladas y opciones para picotear. Así, el recorrido por los escenarios puede combinarse con una comida, en un formato que mezcla entretenimiento, gastronomía y referencias al cine en un mismo lugar.

Con su programación especial para el viernes 30 y sábado 31 de octubre, Cinema apuesta por transformar Halloween en algo más que una fiesta de disfraces. La combinación de escenarios inmersivos, personajes en vivo y actividades especiales propone una alternativa para quienes quieren entrar, literalmente, en sus películas favoritas y vivir una noche donde el público también forma parte de la historia.

Seis conciertos para redescubrir el piano en Santiago

Entre septiembre y noviembre, el Teatro CA660 se convertirá en escenario de una nueva Temporada de Piano que reunirá a intérpretes de Chile, Alemania, Corea del Sur, Suiza, Italia y España. La programación propone seis conciertos que recorren distintas épocas, estilos y tradiciones, desde Bach y Mozart hasta Ryuichi Sakamoto y Philip Glass, aprovechando la acústica del espacio para ofrecer una experiencia cercana con el instrumento.

La temporada comenzará este jueves 24 de septiembre con la pianista alemana Beatrice Berthold y su recital “Pasión Iberoamericana”. El programa conectará la tradición europea con compositores de España y Latinoamérica a través de obras de Enrique Granados, Johannes Brahms, Maurice Ravel, Joaquín Turina y Heitor Villa-Lobos. Berthold, quien ha desarrollado una trayectoria internacional en escenarios de Europa, Asia, Estados Unidos y Sudamérica, abrirá el ciclo con un repertorio que transita entre el nacionalismo musical español y las influencias populares y folclóricas de Brasil.

El 6 de octubre llegará al CA660 una de las figuras históricas del piano chileno, Edith Fischer, con “Una vida en el Piano”. Discípula de Claudio Arrau y con una carrera internacional iniciada desde muy temprana edad, la intérprete presentará un repertorio centrado en el romanticismo de Mendelssohn, Schumann y Brahms. El programa incluirá los Tres Estudios Op. 104 de Mendelssohn, las Danzas de la cofradía de David Op. 6 de Schumann y las Variaciones y Fuga sobre un tema de Händel, Op. 24 de Brahms.

Tres días después, el 9 de octubre, será el turno de Roberto Bravo con “Viaje Musical, de Bach a Piazzolla”. El reconocido pianista chileno compartirá escenario con la soprano Andrea Cárdenas y la violinista Montserrat Prieto para recorrer diferentes períodos y lenguajes musicales. El repertorio irá desde Bach y el romanticismo de Schubert, Schumann y Richard Strauss hasta Tchaikovsky, Rachmaninov, Piazzolla y compositores contemporáneos como Joe Hisaishi y Ryuichi Sakamoto, ampliando el recorrido más allá de las fronteras tradicionales de la música clásica.

La programación continuará el 19 de octubre con “Dos Pianos, Un Encuentro”, protagonizado por la pianista surcoreana Seolhwa Kim y el chileno Danor Quinteros. El concierto explorará las posibilidades expresivas de dos pianos a través de obras de Schubert, Mozart, Saint-Saëns, Debussy y Ravel, en un encuentro que conecta las trayectorias de ambos intérpretes y las tradiciones musicales de Corea del Sur y Chile. El 27 de octubre, en tanto, la suizo-italiana Chantal Balestri realizará su primer concierto en Santiago con “Del Origen al Nuevo Mundo”, un programa que vincula a Bach, Mozart y otros compositores con una mirada hacia la creación contemporánea, incluyendo obras de Philip Glass.

El cierre de la temporada llegará el 3 de noviembre con el español Rubén Talón y “El Tiempo Suspendido”, su primera presentación oficial en Chile. Su propuesta reunirá a Erik Satie, Frédéric Chopin, Franz Liszt y Philip Glass bajo una idea común: explorar la relación entre música, percepción y tiempo. Con ello, el ciclo cerrará una programación que busca poner en diálogo repertorios históricos y contemporáneos a través de seis aproximaciones distintas al piano.

Los sitios de memoria de Chile llegan al mapa digital

El Festival MUDA prepara el lanzamiento de una nueva herramienta digital que busca acercar la memoria y los derechos humanos a las nuevas generaciones. El próximo 11 de septiembre será presentada la App Sitios de Memoria, una plataforma pública y gratuita que permitirá explorar geográficamente lugares vinculados a la historia reciente de Chile y conocer los acontecimientos ocurridos en ellos.

La iniciativa parte de una realidad todavía poco visible. Actualmente, el Estado chileno reconoce 1.132 centros de prisión, tortura y exterminio utilizados durante la dictadura, pero solo 17 reciben financiamiento estatal, equivalente a menos del 1% del total. Frente a esta brecha, la aplicación busca contribuir a la visibilización de estos espacios y del trabajo que realizan las organizaciones dedicadas a preservar sus historias y memorias.

“La memoria también tiene lugares, nombres y coordenadas. Queremos reunirlos en un gran mapa abierto para que cualquier persona pueda encontrarlos y conocer su historia”, señala Marcelo Acevedo, presidente de la Corporación Estadio Nacional Memoria Nacional, organizador del evento y vocero de MUDA. La plataforma utilizará la geolocalización como una forma cotidiana de acceder a información histórica, permitiendo identificar sitios de memoria en distintas ciudades y regiones, junto con antecedentes, fotografías y material visual.

En su primera etapa, la aplicación profundizará los contenidos de 12 sitios vinculados directamente a MUDA, incorporando información ampliada y experiencias como tours virtuales. Entre ellos se encuentra el Sitio de Memoria Estadio Nacional Memoria Nacional, además de espacios como Cerro Chena, Ex Tenencia Curacaví, Ex Clínica Santa Lucía, Ex Nido 20, Hornos de Lonquén, Irán 3037 —Ex Venda Sexy—, Casa de Miguel Red Solidaria y el Centro Cultural de Derechos Humanos Salvador Allende de Puente Alto junto al Memorial por la Justicia y la Dignidad, entre otros.

La propuesta busca que la memoria no quede restringida a archivos, museos o espacios que las personas deben conocer previamente para visitar. “La memoria no pertenece solamente a los archivos, también puede habitar las herramientas con las que hoy conocemos y recorremos el mundo. Esta herramienta busca facilitar que las personas puedan descubrir lugares que forman parte de la historia del país y que, en muchos casos, permanecen desconocidos incluso para quienes viven en sus cercanías”, afirma Acevedo.

El proyecto continuará desarrollándose después del lanzamiento. En una segunda etapa contempla incorporar nuevas historias, testimonios y documentos de los sitios de memoria del país, en colaboración con las organizaciones responsables de su preservación. De esta manera, la aplicación permanecerá disponible más allá de la programación del festival y plantea un archivo digital en expansión, donde territorio, tecnología y memoria puedan encontrarse en una misma plataforma.

La presentación de la app se inscribe además en la propuesta del Festival MUDA, que se realizará el sábado 3 y domingo 4 de octubre en el Parque Estadio Nacional. El encuentro reunirá a cerca de 40 artistas nacionales e internacionales, junto con espacios dedicados al pensamiento, las artes escénicas, recorridos por sitios de memoria, gastronomía, emprendimientos y actividades familiares. “Queremos que el legado de MUDA no termine cuando se apaguen los escenarios. Por eso estamos desarrollando una herramienta pública que permita conocer y recorrer todos los sitios de memoria de Chile. El mapa estará disponible desde el comienzo y, en esta primera etapa, profundizaremos especialmente en los doce sitios que son parte de la organización de MUDA, con contenidos y experiencias como tours virtuales. Es un proyecto que queremos seguir enriqueciendo en el tiempo.”, concluye Acevedo.

Jack Johnson lidera el regreso de Surfestival a Pichilemu

El verano de 2027 ya tiene uno de sus primeros grandes encuentros marcados en el calendario. Surfestival confirmó su regreso a Pichilemu con un cartel que cruza surf, reggae, hip hop, funk, cumbia y sonidos vinculados a la cultura costera. Jack Johnson lidera una edición que también reunirá a Donavon Frankenreiter, Los Cafres, Movimiento Original, Amigo de Artistas, Bruno Borlone & La Funky Fantástica Orquesta, Hendrix Frankenreiter y Haumoana.

La venta de entradas comenzó este 10 de agosto a través de Ticketplus, con una serie de preventas y descuentos destinados a quienes se inscribieron previamente y clientes Santander. La primera etapa contempla un 30% de descuento durante 48 horas o hasta agotar stock, mientras que posteriormente se habilitará una preventa con 20% de descuento para clientes del banco y otro 20% para quienes realizaron la preinscripción. La venta general comenzará el miércoles 12 de agosto.

Entre los nombres más esperados aparece Jack Johnson, músico, cineasta y exsurfista profesional cuya carrera ha estado estrechamente vinculada a la cultura del océano y la vida al aire libre. Su presencia conecta directamente con la identidad que Surfestival ha construido durante más de dos décadas, combinando música, surf, naturaleza y una preocupación permanente por el cuidado del medioambiente.

Otro de los protagonistas será Donavon Frankenreiter, referente del surf rock y amigo cercano de Johnson. Su relación comenzó en Hawái y terminó también cruzándose con la música: Johnson produjo su primer disco a través de Brushfire Records. En Pichilemu, Frankenreiter llegará con su Ask Me Anything Tour, propuesta que apuesta por una relación más directa e interactiva con el público.

Desde Argentina aterrizarán Los Cafres, una de las agrupaciones fundamentales del reggae latinoamericano. Formados en Buenos Aires en 1987, fueron pioneros en llevar el reggae roots al español y llegarán con un repertorio construido a lo largo de 14 discos. Chile también tendrá una fuerte representación con Movimiento Original, banda que lleva dos décadas fusionando hip hop y reggae y que se ha convertido en uno de los nombres más reconocibles de la música urbana nacional.

La nueva cumbia chilena estará representada por Amigo de Artistas, mientras que Bruno Borlone & La Funky Fantástica Orquesta llevará al escenario una mezcla de funk, disco, hip hop, soul, electrónica y música latina. El cartel también incorpora una conexión generacional dentro de la propia cultura surf: Hendrix Frankenreiter, hijo de Donavon, llegará desde Hawái como representante de una nueva camada de músicos vinculados al océano y a los sonidos de la isla.

Desde Rapa Nui llegará Haumoana, cantante, músico y surfista que combina elementos de la música de sus raíces con reggae, R&B y soul. Su participación suma una dimensión territorial al festival, conectando la cultura insular del Pacífico con el circuito musical y surfista que durante años ha encontrado en Pichilemu uno de sus principales puntos de encuentro en Chile.

Con dos décadas de historia, Surfestival se ha convertido en algo más que un festival musical. Su propuesta busca reunir una comunidad alrededor del surf y la vida al aire libre, incorporando además la protección del borde costero, el cuidado del medioambiente y la conexión con la naturaleza como parte de su identidad. En 2027, esa fórmula volverá a encontrarse con una nueva generación de público en las playas de Pichilemu.

BTS confirmó que el K-pop ya es parte de la cultura juvenil chilena

La movilización de miles de seguidores de BTS en Chile, surgida a raíz de la incertidumbre que rodeó la realización de los conciertos del grupo en Santiago, volvió a demostrar que el fenómeno del K-pop va mucho más allá de la música. Para especialistas de la Universidad de Chile, el auge de las culturas coreana y japonesa ha dejado de ser un interés de nicho para convertirse en una experiencia cultural que atraviesa generaciones, fomenta el aprendizaje de idiomas, inspira estudios universitarios y crea comunidades con identidad propia.

Lo que hoy se expresa en estadios repletos, clubes de lectura, cursos de idioma y encuentros de fanáticos comenzó hace décadas con un punto de partida mucho más cotidiano: la televisión. El profesor Franco Casoni, especialista en literatura japonesa, recuerda que el anime fue la primera ventana hacia Japón para miles de niños y jóvenes chilenos. “La tele cumplió quizás ese rol como de compañía (…) antes era como el internet”, explica el académico, destacando cómo aquellas series despertaron la curiosidad por una cultura que entonces parecía lejana. Más tarde, internet y las propias comunidades de seguidores permitieron acceder a mangas, videojuegos y música que durante años fueron difíciles de conseguir de manera oficial.

Con el tiempo, ese interés dejó de limitarse al entretenimiento. Desde el Centro de Lenguas y Culturas del Mundo de la Universidad de Chile, Casoni y la investigadora Constanza Jorquera sostienen que el acercamiento a Japón y Corea ha evolucionado hacia una búsqueda de conocimiento sobre la historia, la literatura y las transformaciones sociales de ambos países. En ese sentido, Casoni plantea que “Uno no tiene por qué saberse toda la historia de Corea o Japón para que algo le guste”, aunque agrega que muchas personas terminan profundizando en esas culturas a medida que descubren nuevas expresiones artísticas y literarias.

El caso de Corea del Sur resulta especialmente visible gracias a la llamada Hallyu o “ola coreana”, fenómeno que combina música, series, cine, gastronomía, literatura y moda. Para Jorquera, el reciente debate en torno a los conciertos de BTS solo hizo visible un proceso que lleva más de una década consolidándose en Chile. “Lo que me ha sorprendido del caso reciente de BTS es que el tema de la ola coreana y el K-pop lleva en Chile al menos 15 años”, afirma. La investigadora añade que reducir este movimiento únicamente a una banda invisibiliza un ecosistema cultural mucho más amplio que ha fortalecido el interés por Corea entre distintas generaciones.

Los especialistas también coinciden en que el crecimiento internacional de estas industrias culturales responde tanto al trabajo de las comunidades de seguidores como a una estrategia impulsada desde el propio Estado surcoreano. Jorquera sostiene que “Hay elementos muy fuertes de estrategia de política exterior y de inversión importante por parte del Estado coreano”, aunque subraya que la expansión global tampoco habría sido posible sin los fandoms, que durante años tradujeron contenidos, organizaron encuentros y construyeron redes de difusión mucho antes de que existiera una oferta masiva en plataformas digitales.

Este cambio también ha llegado a las aulas universitarias. Tanto Casoni como Jorquera aseguran que cada año reciben estudiantes con un mayor conocimiento previo sobre Japón y Corea, interesados no solo en consumir cultura pop, sino también en comprender sus contextos históricos, sociales y políticos. Para ambos académicos, el fenómeno ya superó hace tiempo la etiqueta de moda pasajera: hoy representa una nueva forma de construir comunidad, intercambiar conocimientos y estrechar vínculos entre Chile y Asia a través de la cultura.

El MAC abre una ventana a 50 años de imágenes que marcaron época

La fotografía chilena vuelve a ocupar el centro de la conversación cultural. El Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile conmemora los 50 años de la creación de su histórica fototeca con “Colección MAC: Modulaciones de la imagen fotográfica”, una exposición que se despliega en sus sedes de Parque Forestal y Quinta Normal, reuniendo 175 obras que revisan la transformación del lenguaje fotográfico desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad. La muestra abrió al público este 11 de julio y estará hasta el 11 de octubre de 2026 con entrada gratuita.

La conmemoración pone en valor un hito ocurrido en 1976, cuando el fotógrafo y académico Bob Borowicz impulsó la donación de más de un centenar de fotografías que dieron origen a la primera colección pública de fotografía en un museo de arte chileno. Para el director del MAC y co-curador de la exhibición, Daniel Cruz, “Este proyecto busca relevar lo acontecido en 1976, cuando el fotógrafo y profesor de la cátedra de fotografía de la Escuela de Bellas Artes, Bob Borowicz (Polonia, 1922 – Chile, 2009), lideró la donación de más de un centenar de fotos de diversos actores de la época, lo que dio comienzo a la Fototeca del Museo de Arte Contemporáneo”. El académico sostiene que este acontecimiento abrió nuevas preguntas sobre el rol de la fotografía y su desarrollo dentro del arte contemporáneo.

La exposición reúne 144 piezas pertenecientes a la Colección MAC y 31 obras invitadas, integrando el trabajo de 80 artistas nacionales e internacionales. Entre ellos destacan Alfredo Jaar, Paz Errázuriz, Lotty Rosenfeld, Bernardo Oyarzún, Jorge Brantmayer, Julia Toro, Marcelo Montecino, Bob Borowicz y Juan Pablo Langlois, junto a creadores extranjeros como George Rousse, Aldo Sessa, Selina Ou y Jesús Ruiz Nestosa. El recorrido permite observar cómo la fotografía ha transitado desde el registro documental hacia propuestas experimentales, performáticas, instalativas e incluso obras desarrolladas con inteligencia artificial.

La encargada editorial del MAC y co-curadora de la muestra, Paulina González, explica que “esta fototeca fue la primera colección pública de fotografía en un museo de arte en Chile, y su creación respondió a una política que buscó integrar institucionalmente esta disciplina como obra de arte”. Bajo esa mirada, la exhibición se organiza en tres grandes ejes curatoriales: el canon fotográfico, la experimentación y desplazamiento del medio, y la denominada postfotografía, donde las imágenes dialogan con tecnologías digitales, ficciones e inteligencia artificial.

Más allá de las salas de exhibición, el proyecto incorpora un programa educativo que invita a experimentar con los procesos fotográficos. En Quinta Normal, los visitantes podrán recorrer espacios dedicados a la fotografía análoga, vivir la experiencia de una cámara oscura y reflexionar sobre cómo el teléfono celular, los algoritmos y la producción masiva de imágenes han transformado la relación entre fotografía, memoria y tecnología.

La muestra también se integra a la conmemoración internacional por los 200 años de la primera fotografía permanente realizada por Nicéphore Niépce y reafirma el compromiso del MAC con la preservación del patrimonio visual chileno. “Colección MAC: Modulaciones de la imagen fotográfica” podrá visitarse gratuitamente de martes a domingo en ambas sedes del museo, consolidándose como una de las exposiciones más relevantes del calendario artístico de este 2026.

La fiesta editorial en Bellavista hecha por y para creadores

Santiago tiene una escena creativa que rara vez encuentra un solo espacio para reunirse. Moda, música, fotografía, diseño, gastronomía y emprendimiento suelen habitar circuitos paralelos. Sin embargo el pasado 23 de mayo, durante seis horas, la histórica casona de Hilda Parra, en pleno Barrio Bellavista, logró romper esa fragmentación y transformarse en un punto de encuentro donde distintas expresiones culturales compartieron un mismo escenario.

La actividad, bautizada como Editorial Party + Música en Vivo, reunió a cerca de cien personas en una jornada impulsada por La F Events, plataforma liderada por la modelo, cantante y gestora cultural Francélis López, quien durante los últimos años ha desarrollado una propuesta enfocada en conectar talentos emergentes, marcas independientes y proyectos creativos fuera de los circuitos tradicionales.

Más que un evento social, la cita funcionó como un laboratorio abierto de creación contemporánea. Mientras diseñadores, fotógrafos y modelos daban vida a editoriales de moda en tiempo real, distintos artistas musicales se alternaban sobre el escenario en una programación que mantuvo en movimiento a los asistentes durante toda la noche. El resultado fue una experiencia donde la producción de contenido dejó de ocurrir detrás de cámaras para convertirse en parte del espectáculo.

La conducción estuvo a cargo de María Gabriela Palma, quien articuló una programación que reunió fashion shows, sesiones fotográficas en vivo, performances y presentaciones musicales. Entre los proyectos y marcas participantes destacaron EBX, Robvalistudio, ECLAT, Alma de Negra, SKIMportaciones y diversos emprendimientos vinculados al diseño independiente y la cultura urbana.

La música también tuvo un rol central. Sobre el escenario se presentaron la cantante Ofelia Hayde, el proyecto Poloskyyhaiti ft. Monsyy, además de una presentación de la propia Francélis López, quien ha comenzado a consolidar una propuesta artística que combina identidad latina, performance y estética contemporánea. La jornada continuó con los sets de A.K.A RO y DJ Bobby, encargados de mantener la energía del encuentro hasta el cierre.

La experiencia se complementó con el trabajo de La Raiiz Estudio, responsable del hair styling oficial del evento, y una degustación gastronómica a cargo de Don Magnánimo (@elchefgoz), incorporando nuevos lenguajes creativos a una programación que evitó las fronteras tradicionales entre disciplinas.

La figura de Francélis aparece como uno de los ejes de esta nueva generación de gestores culturales que entienden la escena independiente como un ecosistema colaborativo. Lejos de los formatos convencionales, su propuesta apuesta por crear espacios donde artistas, emprendedores y creadores puedan exhibir su trabajo, generar redes y construir comunidad desde la autogestión.

En tiempos donde gran parte de la cultura se consume a través de pantallas, esta fiesta editorial apostó por lo contrario: reunir personas, proyectos e ideas en un mismo lugar. Una noche donde la moda dejó de ser únicamente pasarela, la música fue más que un concierto y la creatividad se convirtió en una experiencia colectiva. Bellavista, por algunas horas, volvió a sentirse como uno de los corazones culturales de Santiago.

Chiloé apuesta por la cultura como motor de desarrollo local

Mientras gran parte de la conversación sobre desarrollo regional suele concentrarse en infraestructura o turismo, en Chiloé una nueva iniciativa apuesta por otro motor económico y cultural: las industrias creativas. Bajo esa premisa fue presentado oficialmente Avenida Chiloé 2026, el primer mercado de industrias creativas del archipiélago, un proyecto que busca transformar el histórico Barrio Lillo de Castro en un espacio de encuentro para artistas, emprendedores, cultores y organizaciones territoriales.

La presentación se realizó el pasado 6 de junio en la Sede Social Barrio Lillo, reuniendo a vecinos, representantes culturales, emprendedores y medios de comunicación. Más que el lanzamiento de un evento, la jornada marcó el inicio de una propuesta que busca reposicionar uno de los sectores más emblemáticos de la capital chilota, vinculando patrimonio, identidad local y economía creativa en el contexto de las actividades conmemorativas del Bicentenario de Chiloé 2026.

La iniciativa surge en un momento donde distintas ciudades del país buscan revitalizar espacios urbanos a través de la cultura. En ese contexto, Avenida Chiloé pone el foco en Calle Lillo, un lugar profundamente conectado con la memoria colectiva de Castro, históricamente asociado a la actividad portuaria, la gastronomía popular, la artesanía y el comercio tradicional. Para sus organizadores, recuperar este espacio significa también fortalecer el sentido de pertenencia de las nuevas generaciones respecto de su propio territorio.

“Chiloé tiene hoy la necesidad de volver a poner en valor espacios patrimoniales como Barrio Lillo, un sector que forma parte de nuestra historia y de nuestra identidad. Queremos que iniciativas como Avenida Chiloé contribuyan a que los propios habitantes reconozcan y valoren este lugar, entendiendo además que la cultura no solo fortalece el tejido social, sino que también genera trabajo, economía y oportunidades para muchas personas que desarrollan su labor desde el ámbito creativo”, señaló Danilo Pozo, gestor cultural, músico y fundador de la iniciativa.

La primera edición del encuentro se desarrollará los días 5 y 6 de septiembre de 2026 y reunirá una amplia muestra del ecosistema creativo chilote. Durante dos jornadas, el público podrá encontrarse con emprendimientos locales, gastronomía tradicional, artesanía, oficios patrimoniales, música en vivo y diversas expresiones culturales provenientes de distintos puntos de la provincia. La apuesta busca generar una vitrina para el talento local, pero también activar nuevas redes de colaboración entre actores culturales, productivos y comunitarios.

Con el respaldo de la Municipalidad de Castro y del Gobierno Regional de Los Lagos, Avenida Chiloé abrirá oficialmente su convocatoria el próximo 12 de junio para emprendedores, artesanos, productores gastronómicos, organizaciones culturales y representantes territoriales de todo el archipiélago. En tiempos donde las industrias creativas aparecen como una alternativa concreta para diversificar las economías locales, el proyecto busca demostrar que la cultura puede ser mucho más que entretenimiento: una herramienta capaz de activar barrios, fortalecer identidades y proyectar el futuro de Chiloé desde sus propias raíces.

La música chilena celebró su mejor noche entre leyendas y nuevas voces

La música chilena volvió a tomarse el escenario con una ceremonia que mezcló emoción, diversidad sonora y varias señales sobre hacia dónde se está moviendo la escena local. La duodécima edición de los Premios Pulsar cerró una intensa semana de celebraciones con una gala transmitida desde TVN, donde artistas consagrados y nuevas voces compartieron protagonismo en una de las vitrinas más importantes para la industria musical nacional.

Entre los nombres que marcaron la jornada destacó Mon Laferte, quien desde México se hizo presente con una presentación especialmente preparada en el marco de su gira Femme Fatale. La artista terminó consolidándose como una de las grandes triunfadoras de la edición 2026 tras obtener los reconocimientos a Intérprete Vocal del Año y Mejor Álbum Pop, reafirmando un vínculo creativo con Chile que sigue vigente pese a la distancia geográfica.

Pero la noche también dejó espacio para una nueva generación de proyectos que están redefiniendo los límites de la música nacional. La banda Candelabro confirmó el impacto de su álbum Deseo, Carne y Voluntad, adjudicándose dos de las categorías más relevantes de la ceremonia: Mejor Álbum Rock y Álbum del Año. El reconocimiento consolida a una agrupación que en los últimos años ha ganado notoriedad gracias a una propuesta experimental, intensa y alejada de las fórmulas tradicionales de la industria.

La diversidad de géneros volvió a ser uno de los sellos de los Premios Pulsar. Mientras Camila Moreno fue distinguida como Mejor Cantautora, Chicarica se quedó con el reconocimiento a Mejor Álbum de Música Electrónica y Engrupid Pipol se impuso en la categoría Metal. Por su parte, Alanys Lagos logró una de las victorias más comentadas de la noche al quedarse con el premio a Mejor Álbum Ranchera y también con el galardón de Artista del Público, respaldada por más de 26 mil votos.

Las presentaciones en vivo funcionaron como una radiografía de la amplitud musical que hoy convive en Chile. Desde el homenaje sinfónico al legado de Víctor Jara interpretado por la Orquesta Clásica y el Coro Sinfónico de la Usach, hasta el cierre urbano de Sinaka, la ceremonia transitó por distintas generaciones y estéticas. También destacaron los shows de De Saloon, que celebró 25 años de carrera, y Javiera Mena, quien adelantó parte del espíritu nostálgico que marcará su próximo gran concierto en el Movistar Arena.

Más allá de los premios, la gala volvió a instalar una idea que se repite año tras año: la música chilena atraviesa un momento de expansión creativa donde conviven el pop, el rock, la electrónica, la música tropical y los sonidos urbanos. Una escena que ya no depende exclusivamente de los grandes circuitos comerciales y que encuentra nuevas audiencias dentro y fuera del país. Como resumió Rodrigo Osorio, presidente de la SCD: “vivimos nuevamente una verdadera fiesta de la música chilena, con shows únicos e irrepetibles, y con ganadores y ganadoras que verdaderamente dan cuenta de lo potente que es nuestra escena en todos sus géneros. Da un orgullo enorme ver a este evento así de grande, consolidado por lejos como la gran ceremonia de nuestra música, y eso es también una responsabilidad para nosotros, que debemos preocuparnos de que los Premios Pulsar se sigan proyectando como un hito ineludible de la música y la cultura en Chile”.

La ola coreana ya cambió la forma en que los jóvenes aprenden idiomas

Lo que partió como playlists, fancams y maratones de K-dramas hoy ya está cruzando otro territorio: las aulas. La llamada Hallyu, la ola cultural surcoreana que hace años domina plataformas de streaming y redes sociales, está empujando a miles de jóvenes en Chile a aprender coreano como una forma de acercarse más profundamente a la cultura que consumen todos los días. Y no es una moda pequeña. Según cifras de Berlitz Chile, el interés por el idioma creció con fuerza en los últimos años, desplazando incluso a lenguas históricamente populares como francés, alemán o italiano.

El fenómeno tiene un perfil bastante claro: cerca del 85% de quienes estudian coreano en Chile son mujeres, principalmente adolescentes y jóvenes adultas. Detrás de eso no solo está el fanatismo por grupos de K-pop o series coreanas, sino también una necesidad de conexión cultural mucho más profunda. “El interés por el idioma ha crecido gracias a la popularidad del K-pop, los dramas televisivos y la gastronomía coreana. Muchos jóvenes ven en el idioma una forma de conectarse de manera más profunda con esa cultura”, explica Michelle Alexandra Varela Soza, Leader of Quality and Training de Berlitz Chile.

Lo interesante es que el fenómeno rompe con la lógica tradicional del aprendizaje de idiomas. Durante años, estudiar una lengua extranjera estuvo ligado casi exclusivamente al trabajo o la educación formal. Hoy gran parte de quienes aprenden coreano lo hacen simplemente porque quieren entender letras, entrevistas, series o contenidos sin subtítulos. La motivación ya no pasa necesariamente por el currículum, sino por identidad, comunidad y consumo cultural.

Eso también cambia la manera de enseñar. “Querer aprender un idioma por gusto o motivación personal suele generar un proceso más liviano y disfrutable. El desafío es mantener ese interés en el tiempo, ya que al no haber una obligación formal, algunos estudiantes tienden a desmotivarse”, comenta Varela Soza. En ese contexto, las escuelas de idiomas comenzaron a integrar elementos culturales, dinámicas inmersivas y formatos más flexibles que dialogan mejor con esta generación hiperconectada.

Aunque el inglés sigue dominando ampliamente las matrículas en Chile, el avance del coreano deja en evidencia algo más grande: la influencia cultural de Corea del Sur ya no se limita al entretenimiento. Hoy también modifica hábitos educativos, consumo digital e incluso formas de socialización. Aprender el idioma se convirtió en una extensión natural de pertenecer a una comunidad global alimentada por TikTok, Spotify y streaming.

Mientras los conciertos de K-pop siguen agotando entradas y los K-dramas dominan plataformas, el idioma coreano empieza a instalarse como uno de los nuevos símbolos culturales de la generación Z en Chile. Ya no se trata solo de escuchar música extranjera. Se trata de entenderla desde adentro.