Ciencia e innovación

Descubren dos géneros de plesiosaurios que habitaron el norte de Chile hace 160 millones de años

La primera vértebra de plesiosaurio del período Jurásico hallada en Chile fue descubierta en 1861. En la década de 1970, investigadores como Zulma Gasparini y Guillermo Chong contribuyeron a expandir este registro, y probaron que los plesiosaurios fueron animales comunes del Jurásico en el norte del país. Pese a este trabajo, hasta la fecha no existían identificaciones detalladas de estos reptiles marinos que habitaron el país o sobre sus posibles relaciones con animales jurásicos encontrados en otros lugares del mundo.

En esto consistió el trabajo de un grupo de científicos de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y del Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto de Atacama que logró identificar los primeros géneros de plesiosaurios del Período Jurásico en el país. El trabajo, liderado por el investigador de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile, Rodrigo Otero, permitió determinar la pertenencia de restos fósiles hallados a unos 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Calama a los géneros Muraenosaurus y Vinialesaurus, investigación que fue publicada por la revista Journal of Vertebrate Paleontology.

El estudio determinó que los restos de Muraenosaurus y Vinialesaurus encontrados corresponden al Oxfordiano, edad geológica del Período Jurásico que va desde los 163 a 157 millones de años atrás. Ambos géneros de plesiosaurios se caracterizan por tener cráneos de unos 30 cm, con vértebras del cuello algo cilíndricas, cuerpos robustos y aletas de largo moderado. Fueron reptiles marinos de tamaño variable según la especie. Mientras el Muraenosaurus alcanzó un largo de 6 metros, la extensión del Vinialesaurus habría llegado a unos 4 metros.

Sobre la importancia del hallazgo, Rodrigo Otero señala que el Muraenosaurus es una forma bien conocida en el Jurásico Medio de Europa, aunque escaso en el registro austral. De hecho, hasta ahora, se conocía sólo un registro fragmentario de este género en el Hemisferio Sur, específicamente en rocas del Caloviano (166 a 163 millones de años atrás) en Argentina. Por otra parte, destaca que “los nuevos especímenes hallados en Chile corresponden a restos más completos, que permiten reafirmar la distribución austral de este género, y además extienden su presencia hasta el Oxfordiano”.

La identificación del Vinialesaurus, en tanto, representa el segundo registro en el mundo y el primero en el Hemisferio Sur. Antes de esta investigación, la presencia del Vinialesaurus sólo se conocía en el Oxfordiano de Cuba. Por esta razón, comenta el paleontólogo, “resulta interesante que en el Jurásico chileno aparezcan reptiles marinos que se conocen en Europa algunos millones de años antes (como es el caso de Muraenosaurus), y además formas contemporáneas sólo conocidas en Cuba”.

Los primeros hallazgos fueron hechos por Osvaldo Rojas del Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto de Atacama el 2009 y las primeras campañas en las que se encontró material en superficie fueron en el 2014. Cuatro años después, durante el 2018, comenzaron las excavaciones y recuperaciones de los fósiles bajo duras condiciones desde sitios ubicados en la cuenca del río Loa, trabajo que contó con el apoyo del Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto de Atacama y del Proyecto Anillo ACT-172099, liderado por la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.

Estas campañas en pleno Desierto de Atacama permitieron hallar tres especímenes en tres localidades diferentes del sector Cerritos Bayos, unos 20 kilómetros al oeste de Calama. La mayor cantidad de restos corresponden a dos Muraenosaurus. El más completo (espécimen 1) es un esqueleto que preserva fragmentos dañados de cráneo, dientes, y partes de cuello, tronco y aletas. El segundo (espécimen 2) corresponde a parte de la columna vertebral entre el cuello y el tronco. El último (espécimen 3), en tanto, es una mandíbula aislada de Vinialesaurus.

Rodrigo Otero explica que durante la época en que estos plesiosaurios vivieron parte del territorio que hoy conocemos como el norte de Chile integraba el supercontinente Gondwana y otra estaba sumergida en el océano. Detalla además el amplio registro fósil de fauna prehistórica que queda por identificar en la zona. “En ese lapso (Jurásico Superior), gran parte de lo que hoy es Chile correspondía a una amplia cuenca marina que alcanzaba incluso al actual territorio argentino. En el sector que estamos estudiando, hemos hallado nuevos materiales de vertebrados marinos, incluyendo restos craneales de ictiosaurios, cocodrilos marinos y pliosaurios, junto con una diversidad de peces que abarcan formas muy pequeñas hasta formas filtradoras gigantes que se estiman en unos 10 metros de longitud. En este sentido, estamos comenzando a interpretar la diversidad marina que existió en el norte de Chile durante el Jurásico, especialmente enfocados en la diversidad de reptiles marinos”, indica el paleontólogo.

La investigación, realizada junto a los investigadores de la Universidad de Chile, Sergio Soto Acuña, Jhonatan Alarcón y Héctor Ortíz, además de Osvaldo Rojas y Jennyfer Rojas, del Museo de Historia Natural y Cultural del Desierto de Atacama, reafirma la hipótesis de una conexión entre la fauna marina del Atlántico norte y la del Hemisferio Sur durante el Jurásico Superior (Oxfordiano), cuando parte del territorio chileno estaba sumergido en el mar y Sudamérica aún integraba Gondwana.

Este vínculo se habría dado a través del llamado “Corredor del Caribe”, también conocido como “Corredor Hispánico”, que habría permitido el flujo de animales oceánicos desde el Mar de Tetys (Altlántico norte de hoy) hacia el antiguo Océano Pacífico. Dicha idea ya había sido propuesta por investigadoras como Gloria Arratia (peces óseos) y Zulma Gasparini (cocodrilos marinos) “Los recientes hallazgos de plesiosaurios se suman a los registros de Europa y del Caribe, robusteciendo la idea de este corredor marino plenamente funcional durante el Jurásico Medio y Superior”, plantea Otero.

El potencial para hallazgos paleontológicos de fauna marina en Chile es gigantesco, destaca el investigador de la U. de Chile. “En el norte del país contamos con depósitos marinos que abarcan desde el Paleozoico superior (más de 250 millones de años atrás) hasta el final del Jurásico, hace unos 145 millones de años. Entonces, tenemos la posibilidad de hallar fauna marina en un rango de unos 110 a 120 millones de años. Imagínense la diversidad de formas que debieron existir en un lapso de tiempo que es casi el doble desde que se extinguieron los dinosaurios hasta hoy. Además, conocemos muy poco de los vertebrados marinos que habitaron el suroeste de Gondwana (antes de Pangea), por lo que los futuros hallazgos tienen potencial de alta relevancia en cuanto a conocimiento científico-cultural”.

Logran imagen de la primera luz de la luna con innovador espejo fabricado íntegramente en Chile

Un importante avance logró el equipo del Núcleo Milenio de Formación Planetaria (NPF), que dirige la astrofísica del Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso, Amelia Bayo, al obtener el registro de la primera luz de la luna captada por primera vez por un espejo de calidad óptica compuesto de fibra de carbono creado y desarrollado completamente en nuestro país.

El uso de este material, que es único en Chile, representa un paso relevante para la ciencia a nivel mundial, dado que actualmente los espejos que utilizan los telescopios profesionales están hechos de vidrio y se importan desde el extranjero, por lo que esta primera luz no sólo marca un hito en el inicio del desarrollo de la instrumentación astronómica nacional, sino que también busca posicionar al país como líder en una de las áreas fundamentales para el desarrollo de una nueva generación de telescopios.

“La primera luz ocurre cuando un instrumento (o telescopio) se expone al cosmos y se obtiene la primera imagen de un cuerpo celeste, en este caso fue la luna”, explicó la doctora Bayo, quien además es integrante del Centro Tecnológico de Valparaíso (CCTVal). 

“Estos proyectos son muy complicados y partimos desde una base bastante baja con una meta muy alta, muy ambiciosa. Aún nos queda mucho camino por recorrer, pero es realmente destacable que en Chile se puedan hacer superficies de este tipo con este material y en las condiciones en las que estamos trabajando. Esto demuestra de un modo muy contundente lo lejos que ha llegado el equipo. La respuesta del grupo completo fue de alegría total y orgullo por pertenecer a este proyecto. Para mí, y a modo muy personal, es un orgullo enorme ver el progreso del grupo, de cómo hemos ido encontrando una manera de trabajar donde la camaradería no estuviera reñida con la seriedad y donde verdaderamente remáramos todos hacia el mismo lado”, comentó la académica e investigadora de la U. de Valparaíso.

La doctora Bayo agrega que la utilización de fibra de carbono para la fabricación de estos espejos tiene gratamente sorprendidos a los investigadores del centro NPF (en su colaboración con CCTVal), por las ventajas que ofrece este material, como su peso (que es mucho menor comparado con el vidrio), además de ser flexible al someterse a altas temperaturas y, por lo tanto, es capaz de amoldarse a la forma deseada, rigidizandose una vez que se cura.

También la investigadora UV destaca que este resultado se da luego de dos años y medio de trabajo riguroso y explica que “este espejo de 19 centímetros de diámetro no estaba aluminizado y con él se vio la luna. Esta ‘primera luz’ del NPF es un gran hito que apunta a uno de los objetivos principales del centro: diseñar y producir los espejos indispensables para el éxito de ‘Planet Formation Imager’ (PFI), proyecto cuyo principal objetivo es resolver espacialmente el radio de acción gravitatorio de un planeta en formación en el infrarrojo térmico”.

La astrónoma advierte que “la observación de la luna corresponde a un hito extremadamente importante para el centro, ya que esto se logró con un espejo que no tenía una capa de metal encima que refleje, y sobre un montaje casero, sin tracking”.

Esta primera luz la obtuvo Claudio Lobos, investigador del NPF, colaborador del CCTVal y el “maestro pulidor” del grupo, quien, luego de la llegada del COVID-19 al país, ha trabajado desde el taller que tiene en su hogar.
Lobos señala que allí adaptó una estructura de PVC (como las que se ocupan en desagües) para montar el espejo y observar la luna, imagen que fotografió desde el telescopio con su celular.

“La emoción de ver la luna a pesar de que tenía un tamaño pequeño fue enorme, ya que pude ver detalles que a ojo no es posible. Hay mucho que resolver aún, pero ya estamos llegando a algo importante”, recalca Lobos.
La meta es ir ampliando la superficie del espejo hasta llegar a un prototipo de un metro. Una vez alcanzado ese diámetro se reunirán cuatro de estas superficies reflectoras (de un metro) para que trabajen como un telescopio mayor, además de producir varios (al menos veinte) de estos espejos mayores segmentados, para trabajar en conjunto con la misma técnica que utiliza el Observatorio ALMA y sus 66 antenas, instaladas en el norte del país.

El NPF es un proyecto de colaboración albergado por la Universidad de Valparaíso y la UTFSM, y financiado por la Iniciativa Científica Milenio. En el ámbito de los espejos de fibra de carbono existe una alianza estratégica con el Centro Tecnológico de Valparaíso (CCTVal) y el proyecto ha sido apoyado por fondos del comité Mixto ESO-Gobierno de Chile, y ANID vía proyectos QUIMAL y ALMA.

Estudiante crea asistente virtual para el cuidado de adultos mayores

El cuidado de los adultos mayores es uno de los desafíos que muchas familias deben enfrentar en el contexto de pandemia, labor que si no es delegada a un profesional, recae en los integrantes del mismo grupo familiar o cercanos. Esta situación, que en el tiempo puede generar estrés emocional, financiero, físico y/o social, principalmente para quien ejerce la labor de cuidador, motivó la creación de Hermes, un asistente virtual digital o chatbot, que permite coordinar el trabajo invisible que realizan los integrantes de una familia en el cuidado informal de adultos mayores.

La innovación fue desarrollada por la estudiante Andrea Benavides como parte de su memoria de título, con el apoyo de los investigadores del Departamento de Ciencias de la Computación (DCC) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile, Francisco J. Gutiérrez y Sergio Ochoa. A partir de la creación de este asistente, los autores publicaron además el artículo científico “Hermes: A Digital Assistant for Coordinating Invisible Work in Family Elderly Caregiving Scenarios”, el cual Andrea Benavides presentó recientemente en la International Conference on Human-Computer Interaction.

La publicación presentada en la conferencia sintetiza las decisiones principales que se tomaron a nivel de diseño de Hermes, así como los detalles técnicos de una primera implementación y evaluación -a nivel de prototipo- aplicada a una muestra de once familias chilenas.

Andrea Benavides contó que la idea de Hermes surgió durante el curso “Diseño de Sistemas Interactivos”, impartido por Francisco J. Gutiérrez. Como parte de las actividades, debía buscar un problema cuya resolución involucrara la aplicación de tecnología. La respuesta la encontró en su grupo familiar, donde se dio el caso de su abuela que, viviendo fuera de Santiago y con la imposibilidad de que sus padres trasladaran para ser parte del cuidado, debía ser asistida por otro familiar. “La ansiedad por saber de su bienestar desgastaba a toda la familia. En particular, una vez mi padre se quejó porque mi tía no le respondía de inmediato lo que él quería saber, en ignorancia de que ella estaba encargándose de otras cosas, y apenas tenía tiempo para responder mensajes”, detalló.

Con este caso en mente, Andrea Benavides planteó el problema del cuidado de adultos mayores a distancia. Lo que comenzó como un sistema de información y reporte de bienestar, derivó en un proyecto que buscaba brindar apoyo al cuidador informal en lo que define como “una de las tareas más pesadas emocionalmente, como es pedir ayuda al resto de la familia, coordinarlos y organizarlos”. La solución, entonces, es ‘hablar’ con Hermes.

¿Y cómo funciona? Andrea Benavides explicó: “Digamos que Juan es mi padre, adulto mayor, y vive solo en su casa de toda la vida. Si bien me sería más fácil traerlo a vivir conmigo para cuidarlo, no quiero ‘romperle el corazón’ sacándolo de su casa, así que convencí a mis hermanos (Carlos y Amelia) y a los vecinos de mi padre (Olga y Fernando) que nos organicemos para cuidarlo y prestarle una mano cuando fuera necesario. Así que los agrego a todos a la aplicación de Hermes como asistentes, donde podré ‘chatear’ con ellos e, incluso, Juan puede integrarse también. Y si hay nietos u otro familiar que quieran ayudar en pequeñas tareas, son agregados al sistema como ayudantes, donde solo tendrán que interactuar con el chatbot por WhatsApp”.

En este escenario, si Juan, el adulto mayor, tiene que realizar alguna actividad, por ejemplo, asistir al médico, lo ‘conversa’ con Hermes para que consulte con alguno de los familiares ingresados en la plataforma si puede acompañarlo. El sistema también le envía recordatorios diarios sobre administración de medicamentos u otras actividades, notificando además al resto del grupo. “La funcionalidad principal de Hermes es ayudar en la administración de la agenda de cuidado, coordinando al grupo de manera persuasiva para su cumplimiento y haciendo visible el trabajo colaborativo de todos, sin que alguien real esté supervisando esto”, explicó Andrea Benavides.

El profesor Francisco J. Gutiérrez, destacó que Hermes aborda un tema de gran relevancia hoy, “dado el acelerado ritmo de envejecimiento en la población y la creciente necesidad de contar con mecanismos de apoyo para brindar una buena calidad de vida en la vejez y promover espacios de envejecimiento activo en el hogar, para así no sobrecargar los servicios de salud públicos”.

El académico contó que fruto de una de las líneas de investigación desarrolladas recientemente en el DCC, han logrado identificar espacios en los que es posible introducir tecnología computacional para mediar la interacción intergeneracional y apoyar el proceso de cuidado informal de adultos mayores. Explicó que “en particular, dado que esta última tarea suele recaer en uno o dos miembros de la familia, resulta necesario brindar mecanismos para aliviar la tensión y potencial conflicto que suele emerger en la dinámica familiar como producto de las tareas de cuidado informal”.

Así, agregó, este flujo se puede modelar como un proceso de trabajo cooperativo, en el cual el éxito de estas tareas depende del trabajo realizado por una o más personas, “el que usualmente no es reconocido explícitamente por el resto de los individuos integrantes del sistema”. Este fenómeno, que en la literatura de Sistemas Socio-Técnicos (Computer-Supported Cooperative Work, o CSCW por sus siglas en inglés), se conoce como “Trabajo Invisible”, concluyó el profesor, “es el motor que nos impulsó a diseñar Hermes como una solución alternativa para resolver este problema”.

Instituciones científicas lanzan “Historias de Astronomía Inclusiva”

A través de “Historias de Astronomía Inclusiva”, distintos especialistas y profesionales del ámbito de la ciencia y astronomía, docentes, estudiantes y personas con discapacidad contarán sus experiencias impulsando la Astronomía Inclusiva en Chile y el mundo.

Con una programación inicial de diez capítulos, la primera sesión contará con la presencia de Wanda Díaz-Merced, astrónoma puertorriqueña y persona ciega. Wanda es mundialmente conocida por impulsar iniciativas de inclusión y accesibilidad en la ciencia, quien en el primer capítulo abordará el tema: “Astronomía y discapacidad: el derecho a elegir cómo deseo participar”.

Esta iniciativa es parte de las actividades que realizará el Grupo de Astronomía Inclusiva, y diez instituciones científicas que se organizaron para la producción de los capítulos, los que serán transmitidos por sus canales de Youtube y en forma simultánea por los FanPage de Facebook de todas ellas y algunas más: @difusionastroudp, @NPFcl, @fundacionpge, @ObservatorioALMA, @AstrofisicaMAS, @dedoscopio, @sochias, @ifauvalpo, @AuiNraoChile, @AstroBVI, @fisica.pucv, @GMTelescope_esp, @LCOAstro, @difucyt y @ChileCiencias

El público conectado participará realizando preguntas a los expositores que serán incorporadas a la conversación guiadas por un moderador, de forma amena y relajada. 

La serie online está dirigida al público general, con énfasis en las comunidades de personas con discapacidad, a quienes se espera dar a conocer las múltiples iniciativas de inclusión y educación que se están realizando en el país. La experiencia adquirida en estas transmisiones servirá para lanzar nuevas series con contenido astronómico online y accesible, en el futuro.

Los capítulos de Historias de Astronomía Inclusiva contarán con intérprete en lengua de señas chilena, gracias al proyecto “Breaking the Barriers”, patrocinado por la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS) y financiado por el Comité Mixto ESO-Gobierno de Chile. La instancia cuenta con el patrocinio del Servicio Nacional de la Discapacidad, SENADIS.

Desde el 2016, el Grupo de Astronomía Inclusiva viene trabajando en este ámbito y, actualmente, está conformado por alrededor de 60 astrónomos, profesores, comunicadores científicos, personas con discapacidad visual, estudiantes, diseñadores, antropólogos, etc., quienes buscan promover y dar a conocer actividades que cuentan con la participación de personas con discapacidad, así como el desarrollo de experiencias que han permitido generar ajustes necesarios para la enseñanza y aprendizaje de la astronomía, con un enfoque accesible e inclusivo.  

La primera cita es el martes 18 de agosto a las 18:00 horas, cuando comienza Historias de Astronomía Inclusiva, a través de las plataformas Facebook y Youtube, en las cuentas mencionadas.

ALMA encuentra indicios de estrella de neutrones en Supernova 1987A

Dos equipos de astrónomos han dado un gran paso para desvelar el misterio de la Supernova 1987A, que intriga a los científicos hace 33 años. A partir de observaciones realizadas por el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) y un estudio teórico subsiguiente, lo científicos aportaron nuevos datos que respaldan la teoría de que, en las profundidades del material remanente de la estrella que explotó, se esconde ahora una estrella de neutrones. De ser cierto, se trataría de la estrella de neutrones más joven observada a la fecha.

Desde que fueron testigos del nacimiento de Supernova 1987A (SN 1987A) a partir de una de las explosiones estelares más brillantes del cielo nocturno, los astrónomos han buscado sin tregua indicios de un objeto compacto que debería haberse formado en los remanentes de la explosión.

Al haber detectado partículas conocidas como neutrinos en la Tierra el día de la explosión (el 23 de febrero de 1987), los científicos pensaban que se había formado una estrella de neutrones en el centro colapsado de la estrella. No obstante, como no encontraron más indicios que probara la existencia de dicha estrella, empezaron a preguntarse si no habría terminado colapsando y formando un agujero negro. Así, los científicos llevaban décadas esperando una señal de este objeto oculto detrás de una espesa nube de polvo.

Hace poco, gracias a observaciones realizadas con el radiotelescopio ALMA, se obtuvieron los primeros indicios de la existencia de la estrella de neutrones tras la explosión. Las imágenes en resolución extremadamente alta de ALMA revelaron una “mancha” caliente en el polvoriento núcleo de SN 1987A. Esa mancha es más caliente que su entorno y coincide con la supuesta ubicación de la estrella de neutrones.

“Nos sorprendió bastante descubrir esta mancha caliente compuesta por una densa nube de polvo en el remanente de supernova”, reconoce Mikako Matsuura, astrónoma de la Universidad de Cardiff que integra el equipo de científicos que descubrió la mancha usando ALMA. “Debe haber algo en la nube que ha calentado el polvo y lo ha hecho brillar. Por eso creemos que hay una estrella de neutrones oculta dentro de la nube de polvo”.

Aunque la astrónoma y su equipo celebraron el hallazgo, el intenso brillo de la mancha parecía ser un misterio. “Creíamos que era demasiado brillante para ser una estrella de neutrones, pero luego Dany Page y su equipo publicaron un estudio que postula que las estrellas de neutrones pueden ser así de brillantes debido a que son muy jóvenes”, explica.

Dany Page es un astrofísico de la Universidad Nacional Autónoma de México que ha estudiado SN 1987A desde el principio. “Yo estaba en pleno doctorado cuando se produjo la supernova. Fue uno de los acontecimientos más importantes de mi vida, y me hizo cambiar el rumbo de mi carrera para tratar de desvelar el misterio”, cuenta. “Es una versión moderna del Santo Grial”.

El estudio teórico de Page y su equipo, publicado en The Astrophysical Journal, avala la tesis defendida por el equipo de ALMA, según la cual la mancha de polvo brilla por influencia de la estrella de neutrones. “Pese a la gran complejidad de las explosiones de supernova y las condiciones extremas que reinan al interior de las estrellas de neutrones, la existencia de una mancha de polvo caliente confirma varias predicciones”, explica Dany Page. 

Entre ellas, se encuentra la ubicación y la temperatura de la estrella de neutrones. De acuerdo con modelos informáticos de supernovas, la explosión “expulsó” la estrella de neutrones de su lugar de nacimiento a una velocidad de cientos de kilómetros por segundo (decenas de veces más rápido que el cohete más veloz fabricado a la fecha por los humanos). Y la mancha se encuentra exactamente donde los astrónomos predijeron que habría una estrella de neutrones hoy. En tanto, la temperatura de dicha estrella, que según las predicciones tendría cerca de 5 millones de grados Celsius, proporciona la energía suficiente para iluminar la mancha como se ve hoy.

Al contrario de lo que muchos esperaban, la estrella de neutrones probablemente no sea un púlsar. “La energía de un púlsar depende de cuán rápido gira y de la intensidad de su campo magnético, y estos dos factores tendrían que arrojar valores muy específicos para coincidir con las observaciones. En tanto, la energía térmica emitida por la superficie caliente de una joven estrella de neutrones coincide a la perfección con los datos obtenidos”, explica Dany Page. 

“La estrella de neutrones se comporta exactamente como esperábamos”, agrega James Lattimer, de la Universidad Stony Brook, de Nueva York, quien forma parte del equipo de investigación de Dany Page. James Lattimer también ha seguido SN 1987A de cerca, y antes de que esta surgiera ya había publicado predicciones acerca de la señal de neutrinos emanada de las supernovas que, ulteriormente, coincidieron con las observaciones. “Esos neutrinos son un indicio de que nunca se formó un agujero negro. Por lo demás, la presencia de un agujero negro difícilmente explicaría el brillo de la mancha que se ha observado. Comparamos todas las posibilidades y llegamos a la conclusión de que la explicación más plausible era la existencia de una estrella de neutrones caliente”. 

Esta estrella de neutrones consistiría en una bola de materia ultradensa y extremadamente caliente de 25 km de diámetro. Una cucharada de ese material pesaría más que todos los edificios de Nueva York juntos. Y al tener solo 33 años, sería la estrella de neutrones más joven que se haya observado. La segunda estrella de neutrones más joven que conocemos se encuentra en el remanente de supernova Cassiopeia A, y tiene 330 años.

Solo una imagen directa de la estrella de neutrones demostraría definitivamente su existencia, pero para eso los astrónomos tienen que esperar algunos decenios más hasta que el polvo y el gas del remanente de supernova se despeje un poco.

Aunque muchos telescopios han obtenido imágenes de SN 1987A, ninguno de ellos ha logrado observar su núcleo con tanta precisión como ALMA. Las observaciones realizadas anteriormente con ALMA en 3D ya habían revelado los tipos de moléculas encontrados en el remanente de supernova y habían confirmado que producían grandes cantidades de polvo.

“Este hallazgo es el resultado de años de observaciones realizadas con ALMA que muestran el núcleo de la supernova con niveles de detalle cada vez mayores gracias a las mejoras continuas hechas al telescopio y el procesamiento de datos”, señala Remy Indebetouw, del Observatorio Radioastronómico Nacional de Estados Unidos y la Universidad de Virginia, quien ha integrado el equipo de producción de imágenes de ALMA.

Investigación redescribe moluscos de hace 20 millones de años que revelaron un clima tropical en el sur de Chile

Hace 169 años Rodulfo Amando Philippi zarpó desde Hamburgo (Alemania) rumbo a Valparaíso, dejando atrás a su familia, su biblioteca y una colección de conchas fósiles. Este naturalista de principios republicanos aceptó la invitación de viajar a Chile luego de la restauración de las monarquías absolutas en Europa,  hecho por el cual se le despojó de sus cargos académicos, limitando su vida de investigador.

Una vez en Chile, adquirió diversas responsabilidades y cargos de docencia, sumado a ellas realizó varias expediciones científicas importantes por todo Chile, recopilando información detallada del patrimonio natural, redactando una serie de textos en los que se recopila, clasifica y describe el patrimonio natural de la nación.

Así, este intelectual y explorador publicó en 1887 una obra “Los fósiles terciarios y cuartarios de Chile”, en la cual describió tres especies cenozoicas del género Mitra (Mitridae): Mitra martini, Mitra chiloensis y Mitra distorta.

A 133 años de este trabajo, un científico alemán también radicado en Chile, el académico e investigador de la U. Austral Sven Nielsen, repite la historia, actualizando el trabajo realizado por su compatriota hace más de un siglo con dos moluscos extintos que alguna vez habitaron las costas chilenas, hace aproximadamente 20 millones de años.

“Lo que logramos fue, principalmente, redescribir dos especies que Philippi ya describió”, explicó Nielsen, geólogo, doctor en ciencias naturales e investigador del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Universidad Austral.

“Como era la moda en ese tiempo, las descripciones de Philippi son sumamente breves, de tres líneas y si uno lo lee, aunque están en latín, básicamente incluye lo que hoy consideramos una familia (unidad de clasificación de animales que abarca géneros y especies). Entonces es bien difícil, entender la diferencia de ésta con otros animales”, agrega el investigador del Instituto de Ciencias de la Tierra, UACh.

En su investigación, publicada en la revista científica Ameghiniana, Sven Nielsen y Francisca A. Ampuero (UdeC) revisaron las descripciones de dos especies de moluscos del Mioceno, época que se extiende desde hace 25 millones de años hasta 5 millones de años.

En su estudio, encontraron dos caracoles descritos por el naturalista alemán en 1887: Mitra Martini, renombrada y reclasificada como Profundimitra lacuiensis, y Mitra chiloensis, asignada al género Austromitra. 

“Tuvimos que cambiar el nombre porque el que tenía ya existía de antes para otra especie, y eso, por norma, no se puede mantener. (…) Esta otra especie fue nombrada básicamente en una nota del pie en un trabajo sobre fósiles de Sumatra. No es un error, es simplemente que Philippi no sabía de esto y por casualidad o desafortunadamente, usó el mismo nombre. Entonces había que arreglarlo para cumplir las reglas que existen dentro de la nomenclatura de animales”, señala el investigador de la U. Austral.

El trabajo realizado por Sven Nielsen, quien también es académico del magister en paleontología de la U. Austral, comprende una revisión completa de los moluscos marinos (gastrópodos, bivalvos, entre otros) del Mioceno Inferior, a lo largo de todas las zonas donde afloran justamente rocas con este tipo de fauna fósil. 

Una de las más trabajadas, por ejemplo, es la Formación Navidad, descrita originalmente por Charles Darwin y que se extiende entre las regiones de Valparaíso y O`Higgins; más al sur, existen otras afloramientos con fauna similar en Arauco, Valdivia, Chiloé, también el archipiélago Los Chonos y otra formación con fauna parcialmente similar en la península Taitao. Justamente estas últimas han sido menos visitadas porque requieren de otro tipo de preparación para poder trabajar.  

“Un día la lancha nos dejó en una de las islas de Los Chonos y al poco rato el tiempo se puso malo y comenzó a llover ¿tú sabes cómo llueve aquí en el sur? (Dice Nielsen), y con mucho viento. Nosotros habíamos dicho que nos fueran a buscar a las siete de la tarde, entonces la lancha se fue a refugiar a una bahía y nosotros con lluvia no podíamos hacer nada. -Estábamos mojados hasta los calzoncillos-, enfatiza, y en una pausa de lluvia, cortamos unas hojas de nalca y nos armamos una ruca y nos sentamos a esperar que nos fueran a buscar. El trabajo de ese día era como de dos o tres horas, el resto del día fue mejorar la ruca o esconderse bajo las nalcas”, recuerda el investigador.  

Junto con la anécdota, el paleontólogo deja entrever una serie de cambios ambientales que ha sufrido el territorio chileno a lo largo de los últimos millones de años.

“Estas especies tienen cerca de 20 millones de años de antigüedad y está bien establecido desde hace más de un siglo que aquí hubo un clima tropical a subtropical. El clima global era bastante cálido”, insiste Nielsen. 

A un nivel regional, la presencia de estos organismos, más bien tropicales, hablan de que aparentemente el ecosistema de la corriente de Humboldt no era como hoy. 

“Esta corriente o no existía todavía o si existía era bastante más leve o bastante más fuera de la costa”, plantea Nielsen, como parte de las proyecciones de la investigación, justificándose en que la presencia de esta corriente oceánica, originada por el ascenso de aguas profundas y que trae aguas de la Antártica hoy enfría la costa pacífica de Sudamérica, desde la zona central de las costas chilenas hasta el ecuador, lo que no se relaciona con la presencia de estos organismos, ni otros, como tiburones, estudiados previamente por el autor. 

Universidad de Santiago y Huawei promoverá la capacitación en tecnología para académicos y estudiantes

En el contexto del lanzamiento del Programa Talentos en Chile de la empresa Huawei, este martes 21, a través de una videconferencia, se realizó la ceremonia de firma de un Memorando de Entendimiento entre la Universidad de Santiago de Chile y la reconocida compañía tecnológica internacional.

Los acuerdos, suscritos además por otras 14 instituciones de educación superior del país, tienen como objetivo implementar programas de capacitación a estudiantes y académicos en temas relacionados a las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC), tales como inteligencia artificial, cloud computing, tecnología 5G y desarrollo del ecosistema de aplicaciones.

En específico, la iniciativa contempla proporcionar un programa de capacitación y certificación a estudiantes de pregrado y postgrado sobre las últimas TIC; promover un programa de capacitación y certificación a instructores (ICT Academy) sobre las últimas tecnologías, destinado a académicos, y organizar actividades de competencias e intercambio de experiencia entre los estudiantes, además de otros objetivos y productos tendientes a enfrentar los desafíos de la sociedad para el futuro.

Al respecto, el rector de la Universidad de Santiago, Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid, quien estuvo presente en la ceremonia virtual de firma del acuerdo, sostuvo que, como plantel estatal y público, “y reforzando nuestro rol de promotor de la gestión del conocimiento, nos satisface suscribir este memorandum de entendimiento que nos permitirá incorporar las últimas Tecnologías de Información y Comunicación, TIC, potenciando el desarrollo de talentos en nuestra Casa de Estudios”. 

“En tiempos donde la irrupción acelerada de la tecnología, sumado a una crisis sanitaria sin precedentes, propician transformaciones sociales cada vez más rápidas, acuerdos de este tipo favorecen la formación de estudiantes y especialización de académicos para asumir los desafíos globales con una perspectiva integral y amplia”, agregó la autoridad universitaria.

En tanto, el gerente general de Huawei Chile, David Dou Yong, destacó la relevancia de un programa de capacitación como el firmado ayer, pues “con esto, podremos hacer una contribución real al desarrollo de profesionales de las TIC en Chile, ser un aporte para su empleabilidad, fortalecer el entorno digital del país y posicionar a Chile como un referente latinoamericano en desarrollo de nuevas tecnologías”.

El acuerdo también fue valorado por el subsecretario de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Esteban Carrasco, quien aseguró que, “todas las acciones de formación y capacitación en materia tecnológica y digital que podamos llevar adelante como Gobierno o que pueda impulsar el sector privado son muy bienvenidas, sobre todo para acortar aquellas brechas que existen en diversos sectores”.

Según señaló Huawei, el Programa de Talentos es de carácter inclusivo y se basará en cuatro pilares principales: descentralización, ya que se trabajará en conjunto con casas de estudios a lo largo de Chile; equidad, porque está dirigido a estudiantes de diversos sectores socioeconómicos, tanto de universidades como de institutos de formación técnica; diversidad, dado que se busca fortalecer la inclusión de la mujer en la industria de la tecnología; y sin barreras idiomáticas, ya que todos los cursos se realizarán en español, lo que permitirá llegar a una mayor cantidad de personas.

Por último, la iniciativa contempla charlas con expertos regionales de Huawei para presentar a las y los estudiantes las últimas tendencias del mercado y de la industria de las TIC.

Árboles antiguos ayudarán a la creación de un Atlas de Sequía en Chile

Un gran proyecto de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la U. Austral de Chile tendrá como resultado información de los últimos mil años de sequía en Chile.

Árboles nativos, longevos y que crecen en condiciones extremas son capaces de entregar valiosa información sobre cómo fue el clima en el pasado.

Es por eso que un grupo de investigadores del Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de la U. Austral de Chile se encuentra desarrollando un Atlas de sequía para Chile, un mapa que mostrará los cambios y variaciones espacio-temporales a través del territorio.

La ciencia de la dendrocronología estudia los cambios ambientales del pasado analizando los anillos de crecimiento anual de los árboles.

“La característica más importante que tienen especies como la queñoa, el ciprés de la cordillera y la araucaria, son sus anillos de crecimiento claramente distinguibles, que además tienen la peculiaridad de ser anuales, de tal forma que podemos tener un registro confiable, año por año, sincronizado entre distintas especies y entre los distintos árboles que crecen en un lugar”, explicó Carlos LeQuesne, académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la U. Austral de Chile y director del proyecto Fondecyt.

El segundo requisito para poder tener información sobre el clima a través de los anillos de los árboles es que éstos deben ser sensibles a la falta del agua. El crecimiento de estas especies que habita en ambientes extremos depende en gran medida de la disponibilidad de este recurso.

“Las especies con las que trabajamos deben ser longevas y su madera debe mantenerse bien conservada, por ejemplo, en el altiplano, las condiciones extremas hacen que sea muy durable la madera y se conserve mucho tiempo, lo mismo que en Chile central”, afirmó el académico respecto de las características que debe tener el material para elaborar el atlas.

Para el Dr. LeQuesne una iniciativa como ésta no se logra en unos dos años, pero gracias a las redes de colaboración de su equipo con otros laboratorios internacionales, como IANIGLA, esta tarea puede desarrollarse hoy, contando con un registro único y de alta calidad. 

“A finales del año 2020 tendremos un atlas de Chile de sequías en alta resolución, eso significa una resolución espacial más alta de la que actualmente se tiene, usando datos meteorológicos y más cronologías que las que antes se tenían. En ese sentido, hemos avanzado en cuanto a aumentar gracias a otros proyectos nuestra base de datos instrumental, validarla, agregar nuevas cronologías de árboles en los lugares donde había espacios que no estaban cubiertos”.

Un avance importante que describe el profesor LeQuesne es que se encuentran explorando con nuevas especies de árboles. “Estamos ampliando nuestro horizonte en cuanto a incluir especies que podrían ayudarnos a entender el problema de la sequía en una escala mayor”, comentó refiriéndose a ejemplares de luma de Juan Fernández de 455 años, y del lleuque, especie de la cual han encontrado árboles de 300 años en la Araucanía. “No se sabía la edad, ni crecimiento de árboles de lleuque y todo esto es nuevo gracias al Atlas”, señaló el investigador de la U. Austral.

El académico adelanta que durante el siglo XIX y XX hubo años con sequías severas. 1863 fue uno de ellos, un dato histórico que ahora comprueban gracias a los anillos. Los años 1892, 1911, 1914, 1924 y 1968 también fueron años particularmente secos. Sin embargo, largas sequías consecutivas sin años intercalados de lluvia, como lo que vivimos hoy, no es común encontrar. 

“Es bastante inusual la situación que se presenta ahora porque, por ejemplo, el año 1998, que fue un año muy seco y caluroso, fue antecedido por un año húmedo. También podemos decir que los datos que nos dice el atlas nos indican que no solo es necesario observar los años críticos, eso lo podríamos catalogar dentro de lo que se conoce como alta frecuencia de variabilidad interanual, sino también la baja frecuencia, porque existen ciclos de más larga data, de décadas o varias décadas que también controlan el clima”, explicó y añadió que dicha variabilidad se presenta hoy en 1/3 debido a la intervención humana. 

Si bien, aun más atrás, entre los años 1600 y 1640, existió un periodo seco histórico, hay que considerar que la población de Santiago era tan solo de alrededor de 5 mil personas, una situación que ahora enfrenta un escenario muy distinto.

Todos estos elementos son para el académico nuevos aspectos que se van a poder contrastar de manera científica para poner en contexto la megasequía del siglo XXI. “En el contexto actual toma mucha importancia tener estos datos históricos que nos den luces para entender el problema en el largo plazo”. 

Ley de Inteligencia y su impacto en los derechos humanos

Amnistía Internacional emitió una Declaración Pública en la cual se refiere a la ley de inteligencia. A su juicio tal como existe hoy en día, ya viene siendo utilizada de formas que vulneran los derechos humanos, especialmente para dar seguimiento y vigilancia a activistas o personas que protestan e incluso a sus abogados/as defensores/as, y al utilizarse evidencia obtenida a través de ésta en juicios penales.

El ejemplo más patente de esto fue en 2017, en el marco de la llamada “Operación Huracán”, en que se utilizó la ley para interceptaciones telefónicas masivas por parte de carabineros, con un control judicial extremadamente débil. Esto incluyó teléfonos de comuneros mapuche, alcaldes de origen mapuche, abogados/as defensores/as de personas mapuche e incluso figuras públicas que habían apoyado la causa mapuche.

La modificación a la ley de inteligencia que se está discutiendo actualmente no contribuye a mejorar estas preocupaciones. Por el contrario, la inclusión de grupos nacionales como posibles objetivos de contrainteligencia, y una ausencia de normas que fortalezcan los controles desde el poder judicial y/o del Congreso, centrando el rol en el ejecutivo, hace que se acreciente la posibilidad de que se utilice como herramienta de persecución a grupos que disientan del gobierno de turno, incluyendo a defensores/as de derechos humanos. 

Lo anterior se hace más preocupante dado el contexto en el que se está discutiendo este proyecto de ley. Una reforma al sistema de inteligencia nacional requiere de un análisis en profundidad, para asegurar que existan los adecuados contrapesos y salvaguarde el pleno respeto a los derechos humanos. 

Sin embargo, el gobierno ha optado por persistir en darle suma urgencia, en medio de la actual pandemia y crisis sanitaria, a un proyecto de ley que puede tener efectos permanentes en el respeto a los derechos de todas las personas y afectar la labor de defensores/as de derechos humanos. 

Por último el movimiento global llama al Gobierno a quitarle la urgencia al proyecto de ley, permitiendo un debate transparente, profundo y adecuado, que incluya un análisis del impacto en derechos humanos que pueda tener la futura ley.

A un año del eclipse: lecciones de cara al 14 de diciembre en la Araucanía

Hoy se cumple un año del Eclipse Total de Sol que tuvo como epicentro la Región de Coquimbo. El fenómeno astronómico dejó un balance muy positivo para la zona gracias a la visita de cerca de 300.000 turistas nacionales e internacionales y aproximadamente 75 millones de dólares en ingresos.

Este evento también significó un posicionamiento mundial como destino turístico sin precedente. En promedio, los turistas permanecieron 4 días en la región, lo que les permitió disfrutar de la oferta Astroturística y de todos los atributos naturales, patrimoniales y gastronómicos. 

El eclipse del 2 de julio de 2019, nos posicionó en un sitial que  veníamos trabajando fuertemente que es el astroturismo, de ser la capital mundial del astroturismo. Tenemos ventajas comparativas con nuestras localidades, los cielos más limpios del mundo, la cantidad de observatorios científicos y turísticos que se ubican en nuestra región y todo esto pudo ser aprovechado por todos los visitantes que vinieron a ver este evento único a nivel mundial. Ahora el llamado es a tomar todas precauciones, cuidarnos y esperar que este evento sea parte de la reactivación económica del sector”, dijo  Gregorio Rodríguez, Director Regional de Corfo Coquimbo.

En el marco del Eclipse 2019,  a través del Programa Mejoramiento Competitividad del Astroturismo de Corfo, financiado por el Gobierno Regional,  se trabajó en mejorar las competencias y capacidades de los empresarios para diseñar experiencias de primer nivel para la demanda extranjera y especializada que llegó a la zona con motivo del eclipse.  Es así como las empresas recibieron apoyo para mejorar su equipamiento, además, recibieron apoyo en la promoción y difusión.

“El  eclipse no solo nos dejó nuevos visitantes y ganancias económicas, si no que en la forma que se abordó y se trabajó, planificadamente en la región, deba ser la manera  de enfrentar este nuevo mundo que nos enfrentaremos post pandemia, para prepararnos cuando podamos reactivar la actividad turística y por fin el volvernos a encontrar”, señaló la Directora Regional de Sernatur, Angélica Funes. 

En tanto, Daniel López, encargado de proyectos de Viaje Mirador, turoperador, reafirma que el eclipse del año pasado fue un evento sin precedentes en la zona en cuanto a astronómico y turismo. “Fue un gran desafío para organizaciones públicas y privadas, tuvo que haber una organización en conjunto para que todo se realizará de la mejor forma. Como empresa fue un evento único, logramos traer la totalidad de turistas extranjeros con los que operamos, principalmente de Asia y Europa que venían a vivir un evento de dos a tres minutos en donde debía salir todo perfecto”, dijo.

Hernán Julio Illanes, gerente Astronomy Valley, también ratifica que “el Eclipse del 2 de julio de 2019 fue una experiencia memorable, no sólo para nosotros como empresa, sino también para la región y para todo Chile”.

Julio también se refiere al próximo evento astronómico que tendrá nuestro país. “En primer lugar, hay que recordar que estamos en una temporada de eclipses, tuvimos el primer eclipse el año pasado el 2019, viene un segundo eclipse y va a haber un tercero eclipse. Chile por primera vez en la historia de la humanidad, en un mismo país vamos a tener 3 eclipse totales de sol seguidos. Recordemos que un eclipse de sol ocurre tan solo cada 350 años en un mismo lugar, y acá nosotros vamos a tener durante 3 años seguidos un eclipse total de sol”.

El empresario, indicó que “hay una situación que nos cambia totalmente, que es el tema de la pandemia, pero ya se están trabajando en los protocolos a nivel nacional e internacional que debemos respetar para tener y vivir un eclipse seguro. Sabemos que hay viajes que ya están pagados por turistas internacionales naturalmente para el eclipse del 14 de diciembre de 2020. La recomendación es que nos mantengamos apegados a los protocolos y que debemos usarlos para poder presencial el eclipse 2020”.

En tanto, Bárbara Tamblay, Turismo Migrantes, Valle de Elqui, también entrega algunas recomendaciones para sus pares de la Araucanía.  “Lo que yo les recomendaría a las empresas que este año van a vivir el Eclipse en la Araucanía, es que se concentren en el diseño de la experiencia desde la pre-venta, ya que es ahí donde se concentra el mayor impacto para los clientes. Ellos tienen muchas necesidades técnicas, necesitan conocer la inclinación del terreno, cosas como la altitud; la comunicación que antecede a la venta es bastante técnica y específica; es gente muy sencilla”, dijo.

La empresaria, afirmó además que “el eclipse es una experiencia vivencial que apela a los sentidos. El Eclipse mismo es sencillo, es algo que brinda la naturaleza y nosotros como ofertones de servicios tenemos que garantizar un entorno perfecto que no deje lugar para dudas, para márgenes de error, en cuanto a puntualidad, hidratación, tener lugares para guarecerse; son cosas sencillas que uno puede hacerlos de manera sofisticada, rica; pero finalmente el eclipse es una experiencia mágica que no la puede enlodar una mala programación”.