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Más diagnósticos de sífilis y gonorrea reabren el debate sobre educación sexual en Chile

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) vuelven a encender las alertas sanitarias en Chile. Durante 2025 se notificaron 11.155 casos de sífilis, con una tasa de 55,2 por cada 100 mil habitantes, y 2.682 casos de gonorrea, equivalentes a 13,3 por cada 100 mil habitantes. Según los datos del Ministerio de Salud incluidos en el comunicado, ambas tasas alcanzaron sus niveles más altos de la última década, en un escenario que pone en discusión el autocuidado, la educación sexual y el acceso a información sobre prevención.

Aunque el aumento se concentra principalmente entre personas de 20 a 39 años, los especialistas también advierten sobre el crecimiento de los diagnósticos en mayores de 60. Para Alejandro Afani, inmunólogo y director del Centro de VIH del Hospital Clínico Universidad de Chile, entre los factores que influyen en este escenario está una menor percepción del riesgo frente al VIH y otras infecciones. El especialista recuerda que las herramientas preventivas han avanzado, pero que protegerse de un virus no significa quedar a salvo de todas las ITS.

“Con la incorporación progresiva del uso de la profilaxis preexposición (PrEP) muchas personas han optado por utilizarla como una alternativa al preservativo. Por otro lado, también existe una menor percepción de riesgo frente al VIH, debido a que hoy las personas saben que, con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado, quienes viven con el virus pueden llevar una vida normal. Sin embargo, el VIH no es la única infección que requiere atención. La sífilis, gonorrea, clamidia y otras ITS continúan circulando y pueden generar complicaciones si no son diagnosticadas y tratadas oportunamente”, detalló Afani. La PrEP es una estrategia eficaz para prevenir el VIH, pero no protege frente a infecciones como la sífilis y la gonorrea.

Los datos sobre el uso del preservativo también preocupan. Una encuesta del Centro de VIH, realizada a más de 7 mil personas que acudieron a hacerse un test rápido de VIH, encontró que menos del 25% utilizaba condón de manera regular. Según Afani, quienes lo usaban señalaban principalmente la prevención de embarazos como motivo, antes que la protección frente a infecciones. Para el académico, estas cifras reflejan una brecha que va más allá de conocer los métodos disponibles y que también involucra la educación sexual, el acceso a consejería y la capacidad de tomar decisiones informadas.

Las mujeres también enfrentan un escenario que requiere atención. Aunque los hombres concentran cerca de dos tercios de los casos de sífilis notificados, los diagnósticos en mujeres aumentaron un 16% durante el último año, con una tasa de 38,4 por cada 100 mil habitantes. Un estudio publicado en 2026 en BMC Public Health, basado en datos de la Encuesta Nacional de Salud, Sexualidad y Género (ENSSEX) 2022-2023, encontró que el 14,5% de las mujeres sexualmente activas declaró usar siempre preservativo, frente al 20% de los hombres. La investigación apunta a factores como las dinámicas de pareja y las dificultades para negociar el uso del condón, recordando que la prevención no depende únicamente del conocimiento individual.

Otro dato que rompe con la idea de que las ITS afectan principalmente a personas jóvenes es el aumento de notificaciones entre mayores de 60 años. Entre 2021 y 2025, la tasa de sífilis en mujeres de ese grupo etario pasó de 14,4 a 28,8 casos por cada 100 mil habitantes. En hombres, los diagnósticos subieron de 419 a 909, con una tasa de 50,8 por cada 100 mil habitantes. En cuanto a la gonorrea, la tasa entre hombres mayores de 60 años casi se triplicó en el mismo período, desde 3,9 hasta 11,6 casos por cada 100 mil habitantes. Para Afani, una vida sexual activa en edades más avanzadas también debe ir acompañada de información y medidas de protección.

A las herramientas preventivas tradicionales se suman nuevas estrategias, como la DoxyPEP, que consiste en el uso de doxiciclina después de una exposición sexual para reducir el riesgo de algunas ITS bacterianas. Su indicación depende de la evaluación clínica y de las recomendaciones sanitarias vigentes, ya que no es adecuada para todas las personas y su uso debe considerar, entre otros factores, la resistencia a los antimicrobianos. Afani también advierte que persiste desinformación sobre la PrEP incluso entre algunos profesionales de la salud, lo que refuerza la necesidad de mejorar la capacitación y la orientación clínica.

El desafío, en definitiva, no consiste solo en promover el testeo cuando aparecen síntomas, sino en fortalecer una cultura de prevención que considere distintas edades, prácticas sexuales y realidades sociales. El acceso a preservativos, la consejería, el diagnóstico oportuno y una educación sexual clara son piezas centrales para reducir los riesgos y evitar complicaciones. En un escenario de aumento de las notificaciones, contar con información confiable permite entender que prevenir el VIH y prevenir otras infecciones son objetivos relacionados, pero no equivalentes.

Más de 2.700 millones de personas expuestas al humo ajeno según cifras globales

Decir “yo no fumo” no significa estar libre de los riesgos asociados al tabaco. El humo que queda en el ambiente puede afectar a quienes comparten espacios con personas fumadoras, incluso si nunca han encendido un cigarrillo. Según cifras atribuidas al estudio Global Burden of Disease (GBD) en el comunicado, más de 2.700 millones de personas estarían expuestas al humo de segunda mano en el mundo, mientras que más de 1,66 millones de muertes se habrían asociado a esta realidad.

El llamado tabaquismo pasivo ocurre cuando una persona inhala el humo producido por la combustión del cigarrillo y el que exhala quien fuma. La exposición puede darse en el hogar, en espacios compartidos o en otros lugares donde el humo del tabaco permanece en el aire. Felipe Rivera, cirujano especializado en enfermedades respiratorias y académico asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, explica que entre las personas expuestas pueden estar las parejas y los niños que pasan varias horas al día cerca de alguien que fuma.

El problema está en los componentes del humo, que incluyen nicotina, monóxido de carbono y distintas sustancias irritantes y carcinogénicas. Javier Bravo, pediatra y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), subraya que quienes respiran este aire no eligen exponerse a sus componentes. “De esa manera, ellos se ven enfrentados a compuestos como la nicotina y el monóxido de carbono, y también, a una serie de otras moléculas de distinto nombre y calibre, que tienen funciones irritantes y moléculas carcinogénicas”, señala.

Los efectos no son iguales para todas las personas. La duración y la intensidad de la exposición, junto con factores individuales y enfermedades preexistentes, pueden influir en el impacto sobre la salud. Rivera advierte que el humo del tabaco puede agravar problemas respiratorios como el asma, la bronquitis y la rinitis, además de provocar inflamación en las vías respiratorias. La exposición también se relaciona con un mayor riesgo de cáncer pulmonar, por lo que no se trata únicamente de una molestia pasajera causada por el olor del cigarrillo.

En la infancia, los riesgos son especialmente relevantes porque los pulmones todavía están en desarrollo. Bravo explica que la exposición al humo puede aumentar la frecuencia y gravedad de las infecciones respiratorias y favorecer las exacerbaciones de asma y bronquitis. “aquí definitivamente estamos hablamos sobre uno de los grandes antagonistas de cualquier pediatra. Los niños tienen un pulmón que está en desarrollo, que es más pequeño y que es más susceptible a la agresión de todos los gases irritantes del tabaco. Asimismo tenemos amplia información respecto a que la exposición a un ambiente tabáquico genera infecciones respiratorias mucho más graves, mayor frecuencia de exacerbaciones de bronquitis o de asma”.

La exposición durante el embarazo y los primeros años de vida también preocupa a los especialistas por sus posibles consecuencias a largo plazo. Rivera señala que existen asociaciones entre el contacto con el humo del tabaco, las enfermedades respiratorias infantiles y el desarrollo pulmonar. En personas con asma u otras patologías crónicas, además, la recuperación frente a infecciones respiratorias puede ser más difícil y prolongada. Por eso, mantener ambientes libres de humo es una medida preventiva relevante, especialmente en hogares donde viven niños, personas mayores o pacientes con enfermedades respiratorias.

Las cifras internacionales mencionadas en el comunicado refuerzan la importancia de abordar el tabaquismo pasivo como un asunto de salud pública. Evitar fumar en espacios compartidos y proteger los ambientes interiores de la exposición al humo ayuda a reducir un riesgo que afecta también a quienes no consumen tabaco. En palabras de Bravo, las cifras del GBD son “alarmantes e importantes desde el punto de vista de la salud pública”. La idea es simple: no fumar es una decisión personal, pero respirar humo ajeno puede convertirse en un problema para toda la gente que comparte el mismo espacio.

Peste neumónica bajo vigilancia y qué tan preparado está Chile ante un caso sospechoso

La muerte de una trabajadora de laboratorio de 28 años en Siberia, Rusia, tras un cuadro que habría correspondido a peste neumónica, activó medidas preventivas y volvió a poner sobre la mesa una enfermedad infecciosa poco frecuente, pero potencialmente grave. Aunque las circunstancias del caso aún requieren confirmación, la situación ha generado atención por la capacidad de esta variante de transmitirse entre personas y por la importancia de actuar a tiempo ante una sospecha.

Las autoridades sanitarias rusas adoptaron medidas preventivas en la región de Irkutsk, donde se convocó a una reunión extraordinaria de la comisión sanitaria y antiepidémica. Para Ignacio Silva, infectólogo y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile, es fundamental distinguir entre un caso bajo investigación y una emergencia confirmada. “Hasta ahora son especulaciones. Ante eso, es mejor ser más precavido. Pero no hay una certeza, por lo tanto, creo que no hay que apresurarse en las conclusiones. Pero sí tomar medidas de contención”, señaló en conversación con Radio Usach.

La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis, microorganismo asociado históricamente a la peste negra, una de las pandemias más devastadoras de la Edad Media. Actualmente existen herramientas de diagnóstico y tratamientos antibióticos que han cambiado el pronóstico de la enfermedad, pero eso no elimina la necesidad de mantener una vigilancia epidemiológica estricta. “Es una bacteria que efectivamente tiene un potencial de generar eventos tipo pandemia”, afirmó Silva, al referirse a la importancia de reconocer sus vías de transmisión y responder oportunamente ante posibles brotes.

La peste neumónica es una de las formas más graves de esta infección porque compromete directamente los pulmones. A diferencia de otras manifestaciones de la peste, puede transmitirse de persona a persona a través de partículas respiratorias, especialmente durante el contacto cercano. Entre sus síntomas están la fiebre repentina, los escalofríos, la tos intensa, el dolor de pecho y la dificultad para respirar. En casos graves puede aparecer expectoración con sangre y desarrollarse una insuficiencia respiratoria. Debido a que la evolución puede ser rápida, la detección y el tratamiento oportunos son fundamentales.

El especialista sostuvo que las medidas preventivas deben entenderse como parte de la preparación sanitaria, y no necesariamente como una señal de alarma internacional. “Con los aprendizajes que debiésemos haber tenido de la pandemia del COVID-19, es recomendable tomar medidas oportunas y que quizás pudiesen interpretarse como exageradas, pero en estos casos es mejor prevenir”, sostuvo. Entre las acciones relevantes se encuentran identificar a quienes tuvieron contacto con un caso sospechoso, evaluar la necesidad de aislamiento, informar a las autoridades y activar los protocolos de vigilancia epidemiológica.

En Chile, la peste es una enfermedad de notificación obligatoria, por lo que una sospecha debe comunicarse oportunamente a la autoridad sanitaria. Silva destacó la capacidad de respuesta del país y la importancia de que los equipos de salud reconozcan los síntomas y sepan cuándo investigar una posible infección. “Chile tiene un sistema de vigilancia muy robusto”, afirmó. La información disponible sobre el caso ruso, sin embargo, no permite concluir por sí sola que exista una amenaza para Chile ni que se esté desarrollando un brote internacional.

El episodio vuelve a recordar que algunas enfermedades históricas continúan presentes en distintas regiones del mundo, aunque sus casos sean poco frecuentes. Para Silva, la transparencia informativa y la preparación de los equipos clínicos son esenciales para evitar tanto una reacción tardía como una alarma injustificada. “La idea no es generar alarma. Aquí estamos ante un caso, pero cuando son microorganismos de importancia en la salud pública, creo que es mejor la transparencia en la información y que se tomen medidas preventivas oportunamente”, agregó.

El impuesto que busca frenar el auge del vapeo

El avance de los cigarrillos electrónicos volvió a instalarse en el centro de la discusión pública. Luego de que se conociera que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Hacienda trabajan en una propuesta para aplicar un impuesto específico a los vapeadores y equiparar su carga tributaria con la del tabaco, especialistas de la Universidad de Chile sostienen que la discusión va mucho más allá de la recaudación fiscal: se trata de una medida con impacto directo en la salud de las futuras generaciones.

Aunque durante las últimas décadas Chile logró reducir de manera sostenida el consumo de cigarrillos gracias a políticas como el aumento de impuestos, las restricciones publicitarias y los espacios libres de humo, la irrupción de los vapeadores ha cambiado el escenario. Comercializados como una alternativa de menor riesgo para fumadores adultos, estos dispositivos han ganado terreno entre adolescentes y jóvenes, un fenómeno que preocupa a la comunidad científica debido a la creciente evidencia sobre su potencial para generar dependencia e incluso facilitar el paso al consumo de cigarrillos convencionales.

Para Verónica Iglesias Álamos, académica del Programa de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile e investigadora del Centro para la Prevención y Control del Cáncer (CECAN), el foco debe estar puesto en las consecuencias sanitarias de largo plazo. “Esta medida no debe evaluarse únicamente por sus efectos económicos, sino también por su capacidad para prevenir futuras enfermedades asociadas a la adicción de la nicotina y a la exposición a aerosoles potencialmente dañinos para la salud”, afirma.

Uno de los aspectos que más inquieta a los especialistas es que los daños asociados al vapeo no siempre aparecen de inmediato. Marco Cornejo Ovalle, director del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile, advierte que “Uno de los principales desafíos es que los efectos crónicos derivados de estas exposiciones no se hacen visibles de inmediato”. Esa latencia, explican los expertos, dificulta dimensionar el impacto real de estos productos, ya que enfermedades respiratorias graves como el cáncer de pulmón o la EPOC pueden manifestarse décadas después de la exposición.

La evidencia internacional también respalda el uso de impuestos como una herramienta para reducir el consumo juvenil. Organismos como la Organización Mundial de la Salud consideran el incremento de precios una de las medidas más efectivas para disminuir el acceso de adolescentes a productos con nicotina. En Chile, el debate adquiere una dimensión adicional luego de la entrada en vigencia de la Ley 21.642, que reguló los dispositivos electrónicos con y sin nicotina, aunque manteniendo un límite máximo de concentración superior al permitido en la Unión Europea. Los especialistas advierten, además, que incluso los vapeadores sin nicotina exponen a los usuarios a aerosoles potencialmente dañinos y contribuyen a normalizar su consumo entre los más jóvenes.

Más allá de la discusión tributaria, el mundo académico plantea que el desafío es proteger a una generación que creció rodeada de nuevos formatos de consumo. Para Iglesias, la responsabilidad del Estado es clara: “Proteger a niños, niñas y adolescentes frente a productos que generan dependencia o que los exponen a riesgos para la salud cuyos efectos pueden manifestarse años más tarde no es una restricción a la libertad individual, sino una obligación ética”. En ese contexto, gravar los vapeadores aparece no solo como una política económica, sino como una estrategia de prevención que busca evitar que la próxima crisis sanitaria se esté gestando, silenciosamente, entre nubes de vapor.

Qué sabemos realmente sobre el contagio del hantavirus

La noticia parecía salida de una serie de pandemia: un crucero con pasajeros contagiados, muertes confirmadas y un virus asociado históricamente a zonas rurales del sur de Chile. El brote de hantavirus detectado en el buque holandés MV Hondius volvió a instalar una duda que durante años parecía resuelta: ¿el hanta no se transmitía solo por contacto con el ratón colilargo? La respuesta es sí, pero también no del todo.

En Chile, el hantavirus está asociado principalmente al ratón colilargo, un roedor silvestre que habita sectores rurales y boscosos. Jeannette Dabanch, infectóloga del Hospital Clínico Universidad de Chile, explica que “en Chile el hospedero natural es el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus) y las personas se infectan accidentalmente en áreas rurales con presencia del roedor”. El contagio ocurre normalmente al inhalar partículas provenientes de orina, saliva o fecas contaminadas en lugares cerrados y poco ventilados.

Pero el caso del crucero activó las alarmas por otra razón. “Sin embargo, en Chile y Argentina se ha demostrado que la cepa Andes puede transmitirse persona a persona cuando existe un contacto muy estrecho”, aclara Dabanch. Aunque esta vía es poco frecuente, sí existe y ha sido documentada anteriormente. Claudia Cortés, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, añade que estos casos suelen darse entre convivientes o personas con cercanía prolongada, como matrimonios o familias que comparten espacios reducidos.

El paciente cero del crucero habría adquirido el virus por contacto con un roedor infectado con la cepa Andes y posteriormente contagió a otros pasajeros mediante contacto estrecho, un mecanismo inusual que explica por qué el caso ha generado tanta atención internacional. “La transmisión del virus hanta es por la inhalación del virus que está presente en la orina, en la saliva y en las deposiciones, exclusivamente, del ratón de cola larga”, enfatiza Cortés, marcando distancia con la idea de que cualquier ratón urbano pueda transmitir la enfermedad.

El problema es que el hantavirus puede evolucionar rápido y de manera grave. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor muscular, dolor abdominal, tos y diarrea, pero en algunos casos avanzan hacia un síndrome cardiopulmonar severo que afecta pulmones y corazón. La mortalidad puede llegar hasta un 30%. Además, actualmente no existe un tratamiento antiviral específico. En cuadros graves, los pacientes requieren cuidados intensivos, ventilación mecánica e incluso ECMO, una tecnología que funciona como pulmón artificial.

Pese al impacto del brote, especialistas insisten en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva, especialmente en zonas rurales del sur de Chile. Ventilar cabañas cerradas por varias horas, limpiar superficies con cloro y evitar acumulación de basura o alimentos expuestos continúa siendo clave. Porque aunque el caso del crucero sea excepcional, el riesgo del hanta en Chile sigue estando donde siempre ha estado: en el contacto accidental con el ratón colilargo y sus secreciones.

Parches de fentanilo en ferias libres y un riesgo que preocupa

Lo que durante años parecía una crisis exclusivamente asociada a Estados Unidos hoy empieza a encender señales en Chile. La reciente detección de parches de fentanilo vendidos en una feria libre de Independencia instaló una preocupación que mezcla salud pública, mercado informal y desconocimiento sobre una de las sustancias más peligrosas del mundo farmacológico actual. Porque aunque el nombre se volvió viral por series, noticias y cultura pop, el riesgo es completamente real.

El fentanilo no es una droga cualquiera. Es un opioide sintético extremadamente potente, utilizado principalmente en contextos hospitalarios para tratar dolores intensos asociados a cirugías complejas o enfermedades oncológicas. Mario Rivera Meza, académico de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, explica que se trata de “un potente analgésico opioide indicado principalmente para el tratamiento del dolor postquirúrgico y de origen neoplásico”.

Precisamente por su nivel de potencia, el acceso al medicamento está estrictamente regulado. En Chile solo puede obtenerse bajo receta cheque y supervisión médica. “No es un fármaco de libre acceso, precisamente por su alta potencia y los riesgos asociados a su uso inadecuado”, enfatiza Rivera. El problema aparece cuando estos productos salen del circuito sanitario y entran al comercio informal, donde no existe control sobre almacenamiento, procedencia ni manipulación.

Y ahí el riesgo escala rápido. Uno de los efectos más peligrosos del fentanilo es la depresión respiratoria, una disminución severa de la capacidad para respirar que puede terminar en sobredosis fatal. Además, genera dependencia en muy poco tiempo. En el caso de los parches encontrados en Independencia, el especialista advierte que están diseñados para liberar el medicamento de manera gradual y controlada en pacientes específicos. “El uso indebido de estos parches, sin evaluación ni seguimiento profesional, puede provocar una sobredosis que eventualmente cause la muerte”.

El escenario preocupa todavía más cuando estos productos quedan expuestos en espacios abiertos o al alcance de menores. La manipulación accidental por niñas y niños puede derivar en intoxicaciones graves incluso sin consumo intencional. Por eso, expertos insisten en que comprar medicamentos fuera de farmacias autorizadas no es una “alternativa más barata”, sino una práctica que puede terminar con consecuencias críticas para la salud.

La aparición de fentanilo en ferias libres no solo revela una falla de fiscalización. También muestra cómo sustancias de alto riesgo empiezan a filtrarse en circuitos cotidianos donde mucha gente todavía no dimensiona su impacto real. Y en un contexto donde el comercio informal crece y la información circula rápido pero no siempre correctamente, el desafío ya no es solo sanitario. También es cultural.

Leche infantil bajo la lupa tras alerta por toxina en Chile

El Ministerio de Salud encendió las alarmas tras emitir una alerta alimentaria por la presencia de una toxina en Alfamino, una leche de fórmula destinada a niños y niñas con necesidades especiales, particularmente aquellos con alergias alimentarias severas. El producto es elaborado e importado por Nestlé y se distribuye en Chile a través del Programa Nacional de Alimentación Complementaria, lo que eleva la preocupación por su alcance dentro del sistema público de salud.

De acuerdo con la información entregada por el Ministerio de Salud, los lotes involucrados presentan riesgo de contaminación con una toxina producida por el microorganismo Bacillus cereus. La autoridad fue enfática en advertir que quienes tengan el producto en sus hogares no deben consumirlo y deben mantenerse atentos a las actualizaciones oficiales, mientras se activan los protocolos para frenar su distribución y comercialización en el país.

La sustancia detectada corresponde a la cereulida, una toxina asociada a brotes de intoxicación alimentaria de tipo emético, cuyos síntomas principales son los vómitos. Se trata de un compuesto altamente estable, lo que significa que es muy poco probable que se inactive mediante procesos térmicos habituales. Este detalle no es menor, considerando que hablamos de una fórmula infantil que suele ser preparada bajo estrictas normas de higiene doméstica, pero que en este caso escapa al control de las familias.

Desde el Minsal también se recalcó que, ante la eventualidad de que un niño o niña haya consumido alguno de los lotes afectados y presente síntomas compatibles, se debe acudir de inmediato a un centro de salud. El mensaje busca evitar la normalización de señales de alerta que podrían confundirse con cuadros alérgicos previos, retrasando una atención oportuna.

La relevancia del caso fue abordada por el pediatra y académico de la Universidad de Santiago de Chile, Tito Pizarro, quien explicó que, aunque se trata de un grupo reducido de pacientes, la alerta es crítica. “La alergia a la proteína de leche de vaca afecta aproximadamente a un 1 por ciento de los niños y niñas que nacen en Chile. Pero dentro de ese grupo hay un porcentaje más pequeño que presenta una alergia más severa y que requiere este tipo de productos. No son muchos, pero son importantes, y por eso es clave que se avise a las mamás y papás para que revisen sus productos y consulten en su centro de salud”, señaló.

Pizarro detalló que Alfamino es una leche especialmente formulada para lactantes que no pueden consumir leches habituales derivadas de la leche de vaca. “Es una fórmula con proteínas hidrolizadas, con los aminoácidos separados, de muy fácil absorción, diseñada para no provocar reacciones alérgicas en estos niños”, explicó, subrayando que su uso responde a indicaciones médicas precisas y no a una elección de consumo general.

El académico también puso énfasis en el impacto social de esta alerta, recordando que se trata de productos de alto costo que son entregados gratuitamente por el Estado. “Son leches extremadamente caras y se entregan solo a niños con alergias alimentarias graves, que suelen manifestarse en los primeros dos o tres años de vida, con rechazo a la leche, vómitos, diarrea y dificultad para subir de peso. El Programa Nacional de Alimentación Complementaria del Ministerio de Salud las entrega gratuitamente, tanto a pacientes de Fonasa como de Isapre, siempre con diagnóstico médico”, indicó.

Respecto al origen del problema, Pizarro relató que la primera señal no vino de un laboratorio, sino de las propias familias. “Algunos niños comenzaron a presentar vómitos y malestar, como si les hubiera reaparecido la alergia. Las mamás y papás avisaron en los consultorios, se estudiaron las leches y se descubrió que estaban contaminadas con una toxina producida por una bacteria”, afirmó. Un recordatorio incómodo de que, incluso en productos diseñados para proteger a los más vulnerables, la vigilancia sanitaria y la escucha activa de la comunidad siguen siendo claves.

El invierno europeo vuelve a encender las alertas sanitarias

El cierre temporal de escuelas, el uso voluntario de mascarillas y el refuerzo de recomendaciones preventivas en Reino Unido activaron una memoria colectiva todavía fresca. Para muchos, las imágenes que llegan desde Europa remiten de inmediato a la experiencia del Covid-19. Sin embargo, el brote que hoy tensiona a los sistemas de salud no es nuevo: se trata de una variante de la gripe A, conocida como influenza H3N2, que ya está golpeando con fuerza a países como Inglaterra, Alemania, Francia, Italia y España.

Según informó la BBC, varios establecimientos educacionales en Reino Unido han debido suspender sus actividades de manera preventiva, mientras que datos publicados por The Guardian revelan que los ingresos hospitalarios por gripe en Inglaterra alcanzan un promedio diario de 1.717 personas, con 69 pacientes en cuidados intensivos. Son cifras récord para el periodo invernal y, aunque el riesgo individual de desarrollar cuadros graves no ha aumentado de forma significativa, la magnitud del brote está generando una presión considerable sobre la red hospitalaria.

La pregunta es inevitable: ¿estamos frente a un nuevo virus? Para el infectólogo y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Usach, Ignacio Silva, la respuesta es clara. En conversación con Diario Usach, explicó que “es muy importante destacar que no estamos ante un virus nuevo, este es el virus de la influenza que conocemos bien y que nos afecta todos los años”. Una aclaración clave en un contexto donde la comparación con la pandemia aparece casi de manera automática.

Silva detalló que las principales variantes que circulan a nivel global son la influenza H1N1 y la influenza H3N2, responsables de la mayoría de las campañas de invierno. “Ya lo vivimos en nuestro país en el invierno recién pasado que tuvimos un peak importante de influenza H1N1 y este segundo peak que vivimos en Chile en este último periodo, ahora en primavera, que fue justamente por influenza H3N2”, señaló. Para el especialista, lo que ocurre hoy en Europa responde a una lógica similar.

El fenómeno, explicó, tiene que ver con un adelantamiento en el inicio del aumento de los casos respiratorios. “Un adelantamiento en la fecha de inicio del ascenso de los casos de infección respiratoria. Muy similar a lo que vimos en Chile, donde se adelantó el inicio de la campaña de invierno y tuvimos un peak de casos más precoces que en años previos. Esto mismo se está viendo ahora en Europa”, afirmó el académico, subrayando que no se trata de un escenario excepcional, sino de una variación en los tiempos epidemiológicos.

Respecto a la variante específica que circula en el hemisferio norte, Silva explicó que la diferencia está en el subtipo. “La principal diferencia está en que el subtipo, la variante de H3N2 que está afectando a Europa, es una variante diferente a la que habitualmente nos afecta, que es esta famosa variante o subclado K, por lo que podría tener una respuesta un poco más agresiva que la H3N2 que circula habitualmente”. Esto podría traducirse en cuadros algo más graves o en una mayor capacidad de contagio, pero lejos de un escenario pandémico.

El infectólogo fue enfático en marcar esa distancia. “Podría causar cuadros de un poco mayor gravedad, podría ser más contagiosa y podría evadir de cierta manera al sistema inmune y la respuesta a las vacunas, pero esto no significa que estemos expuestos a una situación similar a la pandemia del Covid-19, porque el Sars-Cov-2, el virus que causó la pandemia, era un virus absolutamente nuevo para el cual no teníamos ni vacunas ni una respuesta inmune propia capaz de defendernos de esta enfermedad”. En la misma línea, recalcó que “bajo ninguna circunstancia estaríamos en una situación de vulnerabilidad como la que vivimos para la pandemia del Covid-19”.

De cara a Chile, el escenario no es ajeno. Silva advirtió que “por supuesto que podría afectar a Chile en nuestro próximo invierno”, considerando que el país suele replicar los patrones de circulación viral del hemisferio norte. Frente a ese panorama, el llamado vuelve a ser uno conocido, pero no menos urgente: reforzar las medidas de prevención y, sobre todo, la vacunación. “Contamos a nivel mundial con una amplia disponibilidad de vacunas contra la influenza que siguen siendo tremendamente útiles para prevenir particularmente los cuadros graves de influenza”, sostuvo, recordando que la experiencia acumulada sigue siendo una de las principales herramientas para enfrentar lo que viene.

Cianobacterias y contaminación desatan tragedia en el lago Vichuquén

Lo que antes era una postal veraniega hoy se transformó en una escena inquietante. El lago Vichuquén, famoso por sus aguas limpias y su ritmo apacible entre bosques y casas familiares, amaneció cubierto por un manto espeso y fluorescente que cambió por completo la vida del sector. La crisis salió de la esfera local cuando ocho perros murieron en pocos días, un hecho que encendió las alarmas y dejó en evidencia un problema que llevaba tiempo gestándose bajo la superficie. La comunidad reaccionó con desesperación, y organizaciones animalistas levantaron la voz para exigir protección, prevención y respuestas urgentes.

La Agrupación de Protección Animal Comuna de Vichuquén (PAV) ha sido una de las más firmes en denunciar la gravedad del escenario. Han atendido múltiples casos recientes de intoxicación en mascotas, todos con síntomas compatibles con la exposición a toxinas de cianobacterias. Los reportes hablan de pruebas hepáticas desbordadas, fallas severas en coagulación, hemorragias internas y daño renal agudo. La situación afecta principalmente a los perros, quienes beben del lago, ingieren grandes cantidades de agua y luego absorben aún más toxinas al lamer su propio pelaje. Ese ciclo crudo y silencioso se ha convertido en una trampa mortal para ellos, y en un aviso para el resto del ecosistema.

Frente a esta emergencia, la Seremi de Salud del Maule convocó una mesa intersectorial que reunió a autoridades municipales, equipos técnicos, entidades ambientales, la DGA, la Armada y la Delegación Presidencial. La seremi Carla Manosalva enfatizó que la coordinación permitirá generar información clara y basada en evidencia, asegurando además que no existen registros en centros de salud primaria que indiquen intoxicaciones humanas asociadas al lago. Sin embargo, la ausencia de casos formales no implica ausencia de riesgo, especialmente en un contexto donde los animales ya están pagando un costo altísimo.

Para entender cómo se llegó a este punto, es clave mirar lo que sucede a nivel biológico. Las cianobacterias, como explica el experto en áreas silvestres y académico de la Universidad de Santiago, Alberto Alaniz, no son dañinas por naturaleza. “Las cianobacterias no son nocivas en sí mismas, ya que son organismos fotosintéticos. El problema es que en grandes cantidades producen toxinas que pueden ser negativas para los animales. Para un perro pueden ser mortales, sin embargo, para el caso de un humano es menos probable que su consumo produzca el deceso, pero sí podría generar un cuadro de intoxicación fuerte”, detalló a Diario Usach. El problema no es su existencia, sino su proliferación descontrolada.

Alaniz explica que este crecimiento explosivo tiene múltiples gatillantes. La contaminación del agua con nitrógeno y fósforo —proveniente de la agricultura y transportados por ríos o napas hacia los lagos— es una de las principales variables. A ello se suma la presencia de partículas orgánicas derivadas de aguas servidas, que también alimentan la actividad bacteriana. El lago, entonces, se convierte en un caldo de cultivo perfecto para que estas microalgas tóxicas crezcan sin límite, dejando atrás la imagen cristalina que caracterizó a Vichuquén por décadas.

Ante este escenario, el académico de la Usach considera urgente que la Seremi impulse una investigación exhaustiva para rastrear el origen de los contaminantes. Propone la activación de una alerta preventiva, la prohibición temporal del uso recreativo del lago y la evaluación de posibles daños a ecosistemas ribereños, fauna nativa y fuentes de agua utilizadas para riego o consumo humano. El riesgo no se limita a la superficie. “Esto podría ser nocivo también para seres humanos, si se utiliza agua contaminada extraída mediante bombas desde el lago o mediante norias”, advierte Alaniz. La crisis ambiental de Vichuquén no es solo una tragedia para las mascotas; es un síntoma de un problema mayor que ya golpea a la naturaleza y podría alcanzar a las personas si no se actúa con rapidez.

Jornada pone el VIH al centro de la conversación pública

Santiago vivió este miércoles una de esas jornadas que recuerdan por qué la salud pública necesita salir a la calle. Cerca de 200 personas llegaron al Complejo Universitario VM20 para participar en la jornada gratuita de detección precoz de VIH organizada por la Universidad de Chile en conjunto con profesionales del Hospital Clínico. La iniciativa —abierta a estudiantes, funcionarios y habitantes del sector— buscó reforzar el diagnóstico temprano en un contexto donde el virus sigue siendo un desafío urgente tanto dentro como fuera del país. El llamado es claro: testearse salva vidas y es una herramienta esencial para frenar la transmisión.

El panorama internacional tampoco da respiro. Según ONUSIDA, en 2024, alrededor de 5,3 millones de personas en el mundo no sabían que vivían con VIH, lo que reduce las posibilidades de acceder a tratamiento oportuno y aumenta el riesgo de nuevos contagios. Hoy, 40,8 millones de personas conviven con el virus y solo durante el último año 1,3 millones adquirieron la infección. Las cifras hablan por sí solas y sitúan al testeo como un pilar fundamental en la estrategia global de prevención.

En Chile, la situación también exige acción. Así lo explicó el Dr. Alejandro Afani, director del Centro VIH del Hospital Clínico de la U. de Chile, quien enfatizó que “en Chile hay más de 90 mil personas viviendo con VIH y se estima que al menos 10 mil aún desconocen su diagnóstico. Por eso, el test es fundamental para reducir la brecha entre quienes viven con el virus y aún no lo saben. Por un lado, permite iniciar rápidamente el tratamiento, evitando que la enfermedad progrese, y por otro, una persona que accede a terapia y alcanza una carga viral indetectable no transmite el virus. Por lo tanto, tiene un impacto fundamental en la salud pública, es decir, hoy día tratar es prevenir también”. Su mensaje es categórico: la prevención y el acceso a tratamiento van de la mano.

La actividad —instalada en el nuevo espacio VM20 que articula vida universitaria y comunidad— también fue una oportunidad para reforzar la educación en salud sexual. La vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, Josiane Bonnefoy, recalcó la importancia del diagnóstico temprano señalando que “cualquier medida preventiva y la promoción del testeo es fundamental para reducir los diagnósticos tardíos. Con los avances de la medicina, el VIH es una condición controlable, si se detecta a tiempo. Además, el testeo permite articular programas de salud sexual y reproductiva, especialmente considerando el aumento de las infecciones de transmisión sexual en los últimos años, en particular entre jóvenes”. Su llamado apunta a vencer el miedo, informarse y asumir una cultura de autocuidado.

El estigma sigue siendo una barrera. Por eso el testimonio de estudiantes como Tomás Medina, de Administración Pública, es una pieza crucial en la conversación. “Estas instancias me parecen muy importantes porque el VIH todavía arrastra mucho estigma. Por eso es clave normalizar y decir que está bien venir a hacerse un examen: no es el fin del mundo y existe tratamiento. A menudo se confunden el SIDA y el VIH, pero no son lo mismo. Hoy contamos con tratamientos eficaces y con seguimiento”, afirmó. La generación joven toma la palabra para desarticular prejuicios que aún persisten en el imaginario social.

Desde el Ministerio de Salud también hubo respaldo directo. El Dr. Leonardo Chanqueo, jefe del Programa Nacional de VIH e ITS, asistió a la actividad y destacó el rol articulador de la Universidad de Chile en el territorio. “Desde el Ministerio de Salud valoramos y felicitamos que se realicen este tipo de instancias de testeo, porque necesitamos visibilizar el VIH. Tenemos que hablar de VIH todos los días, poner el tema sobre la mesa y motivar a que las personas vengan a testearse (…) Trabajar con aliados clave como la Universidad de Chile es fundamental, ya que nos permite llegar a las poblaciones donde queremos estar, especialmente los jóvenes”, afirmó. Una señal potente de que la estrategia preventiva debe ser multisectorial.

La jornada también marcó un hito para la Clínica Universidad de Chile Quilín, que instaló un stand preventivo ofreciendo controles de presión arterial, glicemia, peso y talla, integrando la salud sexual en un enfoque más amplio de bienestar. Esta participación corresponde a su primera acción de extensión bajo una estrategia institucional que busca acercar servicios preventivos a la comunidad y promover una atención más humana, accesible y conectada con las necesidades reales de las personas. Testeo, acompañamiento y educación se unieron en una misma jornada que apuntó directamente a reforzar el cuidado colectivo.