A más de medio siglo del golpe de Estado en Chile, la figura de Salvador Allende continúa siendo un símbolo de dignidad y justicia social en distintos rincones del planeta. Su nombre resuena en calles, plazas y monumentos repartidos en más de 40 países, desde París hasta Ramalá, pasando por Madrid, Quito y Sídney. Sin embargo, en su propio país, específicamente en la comuna de San Miguel, una propuesta para revertir el cambio de nombre de una avenida ha generado una intensa controversia.
La polémica comenzó cuando, en septiembre de 2023, se rebautizó oficialmente la avenida Salesianos como avenida Salvador Allende, en el marco de los 50 años del golpe. No obstante, la actual alcaldesa Carol Bown, argumentando razones de identidad barrial, impulsó una consulta ciudadana para evaluar el posible retorno al antiguo nombre. Según la edil, esta demanda emergió directamente de vecinos que no ven el cambio como un gesto político, sino como una pérdida de historia local.
Los resultados de esta consulta vecinal serán entregados al Consejo de la Sociedad Civil, y posteriormente al Concejo Municipal, que decidirá si mantener o revertir el homenaje. Mientras tanto, fuera de Chile, el legado de Allende sigue siendo ampliamente reconocido. En París, una plaza junto a la embajada chilena lleva su nombre. En Madrid, una calle en el barrio de Carabanchel fue bautizada en su honor en 2004. Y en Sídney, un busto con pedestal de mármol fue develado en 2003 en el parque de Fairfield. Estos reconocimientos no sólo rememoran al líder, sino que refuerzan su lugar en la memoria colectiva global.
El historiador Rolando Álvarez, de la Universidad de Santiago de Chile, destaca que la figura de Allende ha sido revalorizada especialmente en las últimas dos décadas. Desde los 30 años del golpe, en 2003, se produjo un verdadero “estallido de la memoria”, donde se impulsaron homenajes arquitectónicos y simbólicos. Para él, los espacios públicos son esenciales en la construcción del relato histórico de una sociedad, y borrar nombres como el de Allende podría implicar una negación de esa historia.
En contraste con la discusión en San Miguel, la memoria internacional de Salvador Allende permanece firme. Desde Palestina, donde su nombre aparece en una calle cerca del mausoleo del poeta Mahmoud Darwish, hasta universidades en Ecuador o plazas en Francia, el legado del expresidente chileno continúa proyectándose como un referente global de transformación social y resistencia democrática.