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Científicos descubren dos bacterias con potencial antibiótico en el río Mapocho

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que diez millones de personas morirán anualmente, desde 2050, como consecuencia de la aparición de cepas multirresistentes a los tratamientos farmacológicos convencionales. Por esta razón, la búsqueda de nuevas bacterias para el desarrollo de antibióticos es probablemente el mayor desafío sanitario del mundo para este siglo. Esta carrera habitualmente se centra en ambientes extremos. En Chile, por ejemplo, dos puntos destacados son el desierto de Atacama y la Antártica, donde las bacterias deben sobrevivir a condiciones geográficas y ambientales muy particulares.

“Estas bacterias se han buscado frecuentemente en diferentes nichos ecológicos, especialmente lo más extremos, porque se espera encontrar allí bacterias únicas, que no van a estar en ningún otro lugar del mundo. Al ser ambientes poco explorados, se espera encontrar moléculas nuevas porque uno de los grandes problemas hoy es que, cuando se encuentran bacterias inhibidoras, los antimicrobianos que producen ya han sido descritos antes”, explicó Víctor García, académico del programa de Microbiología y Micología del Insitituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la U. de Chile.

Las dos bacterias encontradas en el río Mapocho por el equipo de la Universidad de Chile se denominan Pseudomona koreeinsis I1 y Desemzia inserta I2. Estas se caracterizan por tener una capacidad de inhibición de amplio espectro. La primera de ellas es de una familia conocida por producir moléculas antimicrobianas, algunas de ellas de uso comercial; la segunda, en tanto, fue descrita hace más de ochenta años en Alemania, pero solo logró aislarse tres o cuatro veces desde entonces.

El Dr. García asegura que el proyecto Fondecyt contará, entonces, con dos bacterias nuevas, con las que “muy probablemente vamos a salvar el problema de encontrar moléculas ya conocidas. Nuestro proyecto tiene que ver con el descubrimiento y caracterización de esas moléculas, en el contexto del crítico problema para la humanidad que significa la resistencia de los antibióticos a las bacterias”.

La resistencia a los antimicrobianos se produce cuando bacterias, virus, hongos y parásitos cambian a lo largo del tiempo y dejan de responder a los medicamentos, lo que dificulta el tratamiento de infecciones y aumenta el riesgo de propagación de enfermedades, enfermedades graves y muertes, de acuerdo a la OMS. Su consecuencia es que los medicamentos se vuelven ineficaces y las infecciones persisten e incluso tienen mayor riesgo de propagación.

El descubrimiento de dos bacterias con potencial antimicrobiano en las aguas del río Mapocho es el resultado de un trabajo que inicialmente se vinculó con una línea de investigación diferente. El equipo del Dr. Víctor García recopiló muestras del afluente para describir la sobrevivencia de la bacteria causante del cólera (Vibrio cholerae) en ese entorno. “Queríamos ver el efecto de algunas mutaciones de la bacteria para sobrevivir en el río, y para eso tomamos muestras, filtramos el agua y vimos que sobrevivía muy fácilmente. Sin embargo, al hacer el mismo proceso sin filtrar, es decir, con todos los microorganismos que forman la microbiota del Mapocho, la bacteria moría rápidamente. Ahí nos dimos cuenta que lo que sea que tuviera el río, era capaz de matar al patógeno”, relató el investigador.

Al aislar algunos de los microorganismos que componen la microbiota –la comunidad de bacterias, virus, arqueas y eucariotes de un entorno determinado– del Mapocho, comenzaron a probar uno por uno contra distintas bacterias patógenas. Así, finalmente, encontraron que dos de ellas tenían una enorme capacidad de antagonizar con la Vibrio cholerae, y también con otras bacterias de alta patogenicidad.

“La OMS hizo una lista para priorizar bacterias patógenas que están causando problemas para la salud y el desarrollo de antibióticos. De esos tres grupos, crítico, alto y medio, probamos con bacterias de los grupos crítico y alto, y las bacterias del Mapocho fueron capaces de eliminarlas. Aparentemente, tienen un gran potencial de producción de antimicrobianos, útiles para combatir el problema que enfrentamos”, destacó el Dr García.

En una investigación previa al proyecto Fondecyt que comienza, lograron –gracias a técnicas bioinformáticas– secuenciar el genoma de estas dos bacterias. Después, aplicando técnicas de minería genómica, se buscaron genes que pudieran estar involucrados en la producción de nuevos antimicrobianos. Ahora, el desafío es identificar qué moléculas antimicrobianas están produciendo estas dos bacterias. Tecnologías como espectrometría de masas y resonancia magnética nuclear serán fundamentales para consolidar las expectativas sobre estos dos microorganismos.

La aproximación a cada una de estas bacterias es diferente. Para la Pseudomonas, implementarán técnicas de manipulación de algunos genes posiblemente involucrados en la producción de antibióticos, en particular el de una proteína que utilizan las bacterias para matar a competidoras cercanas, llamada piocina. Clonarán el gen de esta proteína y lo insertarán en una bacteria inocua para determinar si es capaz de matar a un patógeno.

Según el académico de la Universidad de Chile, “esto es posible porque la Pseudomonas es relativamente amigable para ser manipulada genéticamente, a diferencia de la otra bacteria, cuyas vías metabólicas de inhibidores son demasiado grandes para clonarlas, entenderlas y ser precisos en determinar que estamos efectivamente clonando todo lo que necesitamos. Por eso, para Desemzia incerta I2 la estrategia es bioquímica”. Esto significa que la bacteria será puesta en un medio de cultivo, y se esperará que secrete al ambiente donde crece las sustancias que utiliza para matar bacterias. Luego, ese medio de cultivo será fraccionado por métodos físicos, químicos y bioquímicos hasta encontrar exactamente el segmento responsable de su potencial antimicrobiano.

De esta manera, el grupo de investigadores espera determinar la identidad de los componentes antibióticos en ambos microorganismos encontrados en el río Mapocho. “Lo que estamos haciendo es algo que siempre se ha hecho: buscar antibióticos en los microorganismos que viven en diferentes nichos ecológicos (…) Siempre la fuente natural de los antibióticos han sido los mismos microorganismos, pues están habituados a antagonizar entre ellos en la naturaleza. Así surgió el primer antibiótico que usamos, que es la penicilina, producido por un hongo que era capaz de matar una bacteria. Las bacterias siempre están peleando entre ellas en el ambiente, y han aprendido a eliminar a las competidoras. Los científicos, una vez que entendimos eso muy temprano en el desarrollo de la microbiología, empezamos a buscar los antimicrobianos en diferentes lugares”, explicó el profesor de la Universidad de Chile. 

Los antimicrobianos, incluidos los antibióticos, antivirales, antifúngicos y antiparasitarios, son medicamentos utilizados para prevenir y tratar infecciones en seres humanos, animales y plantas. En ocasiones, se llama “supermicrobios” a los microorganismos que desarrollan resistencia a estos antimicrobianos. La OMS alerta que este fenómeno es una amenaza para la salud, la seguridad alimentaria y el desarrollo, por lo cual estableció una clasificación de tres grupos en función de la urgencia para desarrollar nuevos antibióticos: prioridad crítica, alta o media. Entre estos, se incluyen las 12 familias de bacterias más peligrosas para la salud humana.

En los últimos cinco años solo se han aprobado doce antibióticos, y -de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud- el desarrollo de estos se encuentra “estancado”. Además, diez de los que fueron aprobados pertenecen a tipos que ya enfrentan resistencias. “Antes tratábamos a las infecciones microbianas con un número relativamente alto de opciones, pero ese número se ha ido reduciendo porque las bacterias, por evolución, van adquiriendo, acumulando y transmitiendo resistencia entre ellas”, plantea el Dr. García.

Según los análisis anuales de la OMS, en 2021 solo había 27 nuevos antibióticos en desarrollo clínico contra patógenos que se consideran prioritarios, frente a los 31 de 2017. En términos más generales, el informe describe que, de los 77 antibacterianos en fase de desarrollo clínico, 45 son “tradicionales” y 32 son “no tradicionales”. Entre estos últimos se encuentran los anticuerpos monoclonales y los bacteriófagos, que ofrecen nuevas oportunidades para abordar las infecciones por bacterias resistentes a los antimicrobianos desde diferentes ángulos. Por término medio, la resistencia a la mayoría de los nuevos fármacos se registra dos o tres años después de su entrada en el mercado.

“El panorama en los años venideros será aún peor porque nuestro ritmo de desarrollo de antibióticos es mucho menor que el de las bacterias de adquirir resistencia. Las proyecciones son preocupantes y millones de personas podrían morir cada año por la insurgencia de bacterias multiresistentes”, advierte el investigador del ICBM. Entre los obstáculos para el desarrollo de nuevos productos se encuentran el largo camino hasta la aprobación, el alto coste y las bajas tasas de éxito. La OMS señala que se necesitan inversiones urgentes y concertadas en investigación y desarrollo por parte de los gobiernos y el sector privado para acelerar y ampliar la oferta de antibióticos.

En este contexto, el proyecto Fondecyt, que se extenderá por los próximos tres años, espera determinar la identidad de los metabolitos o proteínas que producen las dos bacterias encontradas en las aguas del río Mapocho, como el puntapié inicial para proyectar un posible proceso de transferencia. “En una segunda etapa, después de la caracterización e identificación de estas moléculas, la ruta apunta a probar en modelos celulares y animales y -eventualmente- en modelos similares al humano para evaluar su efectividad antimicrobiana. Es un proceso complejo y desafiante, que termina con el ensayo clínico en humanos”, sostiene el académico.

Analista indica que cambio de gabinete es una señal clara de descomprimir el ánimo

Este martes, se vivió el primer cambio de gabinete del Gobierno de Gabriel Boric que llevó a cabo una serie de ajustes en su equipo de Gobierno. En esta ocasión, las carteras modificadas fueron los ministerios de Interior y Seguridad Pública, Secretaría General de la Presidencia, Desarrollo Social y Familia, Energía, y Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Durante la ceremonia, que tuvo lugar en el Patio de Los Naranjos del Palacio de La Moneda, el Mandatario sostuvo que este cambio responde al reforzamiento de las distintas áreas para cumplir prontamente con las demandas de la ciudadanía: “Hago este cambio de gabinete pensando en nuestro país”.

Raúl Elgueta, Director del Instituto de Estudios Avanzados de la Usach y Doctor en Ciencia Política, sostuvo que esto “es una señal clara de descomprimir el ánimo después del abrumador resultado del rechazo en el Plebiscito del domingo”.

“Significa hacer una serie de sacrificios respecto a la política que tiene que hacer. Deja la confianza personal como criterio para ser parte del gabinete y se incorpora gente de otros mundos, más vinculados a la social democracia y al progresismo tradicional de otras generaciones que le van a dar mayor tonelaje al gabinete y al ámbito político”, señaló.

El escenario tras el triunfo del Rechazo y la búsqueda de acuerdos con la derecha, es otro de los puntos que reflexionó Elgueta. “Es un cambio importante que vamos a ver si ayuda a distender los ánimos. El gran desafío que está presente es despejar el problema constitucional. No se resolvió y se tiene voluntad de resolverlo, hay que generar instancias que permitan tender los puentes necesarios para mantener la agenda constituyente y hacer básicamente un control de daños”.

 

Especialistas explican causas y cómo detectar socavones con anticipación

El socavón ocurrido recientemente en Tierra Amarilla, comuna del Norte Chico ubicada a 15 kilómetros de Copiapó, en la Región de Atacama, es el más grande que se ha registrado en el país en el último tiempo. La comunidad de la zona, cuya principal fuente de ingresos proviene de la minería, está en alerta tras la impresionante magnitud del evento registrado hace unas semanas: 32 metros de diámetro y 64 metros de profundidad. Advierten, además, que ha aumentado su tamaño al doble.  

Ante esto, la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI) decretó Alerta Temprana Amarilla en la zona por la amenaza de subsidencia, es decir, el riesgo de que aparezca otro agujero. En tanto, el viernes recién pasado, el Presidente Gabriel Boric llegó a la zona y anunció que sostendrá una reunión técnica con autoridades y especialistas para analizar el fenómeno y garantizar la seguridad de la comunidad.

Respecto a este fenómeno, el profesor Felipe Ochoa, académico del Departamento de Ingeniería Civil de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, explicó que un socavón es un accidente de terreno que corresponde a la expresión final de un proceso lento y silencioso que puede estar mucho tiempo sin evidenciarse.

“Un socavón es un accidente de terreno que, previo a evidenciarse como el colapso de una masa dentro de una oquedad, es una masa de suelo/roca que disminuye su masa y autosustentabilidad, generalmente por un tiempo considerable, ya sea por disolución, lavado o excavación de la masa de material de roca o suelo bajo la superficie del terreno”, indicó. Lo peligroso, agregó, “es que la oquedad que se forma queda tapada por una capa en superficie del mismo material, un pavimento, o un radier, quedando una estructura colgante, la cual eventualmente colapsa por gravedad o sobrecarga dentro de la oquedad que se forma”. 

El profesor Ochoa asegura que las causas pueden ser naturales o producidas por actividades humanas. En el caso más reciente, el de Tierra Amarilla, la comunidad local advierte que sería por la actividad minera de la zona. “Los socavones pueden producirse como resultado de eventos naturales, así como también inducidos por acciones humanas. En ese contexto, actividades que la humanidad realiza en profundidad, como minería, construcción, entre otras, pueden tener efectos. Si bien estas actividades son desarrolladas bajo condiciones controladas y seguras, el alto nivel de incerteza asociada a los fenómenos que involucran materiales complejos, como los suelos y rocas, pueden inducir eventos inesperados, con diferentes grados de impacto”.

En ese contexto, y a modo de ejemplo, comentó que “una cañería con un bajo nivel de mantención podría inducir la ocurrencia de un socavón. Entender las causas de un socavón, así como las acciones que se deben tomar para evitarlos, son importantes al momento de estudiar estos fenómenos y medidas de reparación”, sostuvo.  

Linda Daniele, académica del Departamento de Geología de la misma unidad académica de la U. de Chile, plantea que los socavones se producen principalmente por situaciones antrópicas, es decir, por la actividad humana. En esta línea, indica que estos eventos suceden cuando se modifican los equilibrios hidrodinámicos entre dos acuíferos superpuestos. 

“Los cambios que ocurren en el subsuelo afectan a la estabilidad de la litología y de las aguas que están ahí, y en lo ocurrido en Tierra Amarilla claramente se ha abierto una conexión entre el agua más superficial y la roca que hospedaba el agua más profunda. Se ha generado un desequilibrio hidrodinámico entre los dos acuíferos por la actividad humana ejercida que ha llevado a un colapso de la parte superior”, explicó la doctora en Hidrogeología.  

En la zona norte del país, afirma, ya se han registrado eventos similares anteriormente, y lo más probable es que vuelvan a ocurrir. “No es la primera vez que pasa en este mismo lugar, y lo más probable es que no sea la última ocasión, pues cuando se modifica el subsuelo, se alteran las propiedades de la roca, creando inestabilidad que -con las variaciones en el agua- generan un desequilibrio que se puede trasladar hasta la superficie, como este gran socavón”, añadió la académica del Departamento de Geología. 

La expectación que ha producido el último evento registrado en el norte de Chile ha relevado la preocupación de si un evento así puede ocurrir en pleno Centro de Santiago, como el ocurrido en 2020 en la Alameda, frente a la Universidad de Chile, y si es posible predecirlos. 

“Existen varias evidencias que podrían hacer sospechar de la existencia de un socavón. En ese contexto, evidencias de depresión del terreno -muchas veces de forma circular- pueden ser una observación previa a la ocurrencia de un socavón. Esta depresión es con respecto al terreno circundante, así como también un aumento sostenido de dicha depresión en el tiempo. Desniveles severos en los radieres, caminos, incluso sectores localizados de alguna estructura. Muchas veces también podrían asociarse a problemas que podría estar experimentando el terreno. Generalmente, estas depresiones van acompañadas por fracturamiento en la zona perimetral de la subsidencia o depresión que se observa. Estos fracturamientos siguen patrones que pueden generar formas regulares como un círculo, por ejemplo”, complementó el doctor Ochoa. 

Ahora, en terrenos naturales, donde existen grandes cuerpos de agua, muchas veces se observan bajas significativas en los niveles de agua de ese sector, lo que podría atribuirse a existencias de socavones en el sector. 

Una de las dudas que surge ante la impresionante visión de estos agujeros es si se pueden reparar o quedan así para el futuro. “Antes de definir un plan de acción para reparar un socavón, lo primero que se debe realizar es un análisis que permita identificar las causas que originan el socavón, así como también definir si el socavón podría seguir creciendo. Por ejemplo, si un socavón ha sido producido por una presencia abrupta e inesperada de agua, lo más importante es evitar que el agua vuelva al sector, lo que implica acciones de aislación del terreno para que el agua no llegue a los sectores afectados previamente por el socavón. Solo una vez que se ha aislado correctamente el lugar de la acción del agua, es posible rellenar con material de buena calidad, compactarlo correctamente, y verificar que la reparación cumple con los estándares de construcción que garanticen que la situación no se repetirá nuevamente”, precisó el académico del Departamento de Ingeniería Civil de la U. de Chile.

Esto estará determinado por los tamaños involucrados, así como por los recursos disponibles para que una correcta reparación pueda ser realizada. “Otro ejemplo podría ser el caso en el cual se sospeche que podría generarse un socavón producto de una excavación subterránea. En dicha situación, lo que se debe hacer es reforzar la zona de la excavación, de manera que esta sea capaz de resistir correctamente el sobrepeso colgante que queda sobre la excavación, la cual podría inducir la ocurrencia del socavón”, finalizó el especialista.  

Expertos analizan las claves tras los resultados del Plebiscito constitucional

El Rechazo se impuso en el Plebiscito de este domingo con 7.882.958 votos, correspondiente al 61,86%; mientras que la opción apruebo obtuvo 4.860.093 votos, correspondiente al 38,14%.

Para la Directora del Departamento de Filosofía de la Universidad de Santiago, Diana Aurenque, uno de los problemas del proyecto constitucional fue que el carácter progresista de las propuestas no se conectó adecuadamente con las demandas históricas del país.

“Probablemente, antes de querer avances progresistas de esta naturaleza, la gente prefiere ajustes y reformas a lo que ya conoce”, explicó.

La académica del Instituto de Estudios Avanzados de la U. de Santiago, Kathya Araujo, enfatizó  que no se puede impulsar procesos sin grandes diálogos sociales. “Esta votación no fue ni por la derecha ni por la izquierda. Es una votación por un texto y una propuesta que no llegó a convencer a la ciudadanía”, consideró.

Pese al resultado, el académico del Departamento de Estudios Políticos de la Usach, Mauricio Olavarría, el proceso constitucional no debiera terminar.

“Al ganar la opción rechazo, hay que ver cómo sigue el calendario constitucional de ahora en adelante, toda vez que la ciudadanía estableció en el Plebiscito de entrada contundentes indicaciones al sistema político, de la necesidad de una nueva Carta Magna, mensaje que ha sido recibido por los distintos actores políticos”, sostuvo.

La politóloga Pamela Figueroa asignó un rol relevante a los partidos políticos de cara a lo que se viene.  “Luego de este resultado, la pregunta es qué pasa con la demanda de cambio constitucional que se expresó en 2020, con las propias declaraciones de diversos personeros, que consideran que la actual Carta Magna no cuenta con la legitimidad que requiere”, sostuvo.

Finalmente, la ex presidenta de la Convención Constituyente, Elisa Loncon, puntualizó que independiente de la derrota del Apruebo, no pueden desconocerse los avances del proceso. “Lo que nos corresponde hacer como ciudadanos es reconocer que las mujeres tenemos derechos, que los pueblos tienen derechos y eso es un avance de tipo moral”, concluyó.

Tratamientos para combatir las alergias primaverales

“Una alergia estacional es aquella que se produce durante una estación específica del año, generalmente es la primavera. El peak en nuestro país generalmente ocurre en la época de la polinización, lo cual es clásicamente durante septiembre, pero eso se puede desplazar antes o después dependiendo del año y del momento que se produzca la polinización”, explicó el Dr. Rodolfo Nazar, otorrinolaringólogo de la unidad de Rinologia del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

Efectivamente, a medida que cambia nuestro paisaje, con el aumento de temperatura y la mayor circulación de alérgenos, señales inequívocas de la llegada de primavera, muchos y muchas comienzan a sufrir con sus síntomas. Incluso, según explica la doctora Valeria Palma, profesora asistente e integrante de la unidad de Inmunología, Alergia y VIH del Hospital Clínico de la U. de Chile, este proceso se adelanta para los meses de julio y agosto en quienes sufren con los alérgenos del pasto.

La doctora Palma explicó que “la rinitis alérgica se caracteriza por picazón nasal, en los ojos, incluso algunos pacientes desarrollan picor ótico, o sea del oído, también faríngeo. Es clásico de los pacientes alérgicos la picazón y el estornudo. Lo otro es la rinorrea, o sea la mucosidad que puede producir este proceso inflamatorio alérgico en la nariz, como la congestión nasal”. Además, dice que personas con cuadros más complejos “en primavera tienen rinitis alérgica, pero tienen asociada alguna hiperreactividad bronquial o alguna asma asociada a su rinitis, y hacen síntomas bronquiales en relación a la alergia. Pecho más apretado, obstrucción bronquial y tos”.

A su vez, el doctor Nazar hace la diferencia entre una alergia y una gripe o incluso el COVID-19. Lo primero que dice es que una alergia es un cuadro que se repite año a año, por lo que la historia clínica del paciente es relevante. “Una alergia no cursa con fiebre, tampoco con compromiso del estado general, no tiene dolores musculares, dolores articulares (…) Sí puede compartir con estos cuadros infecciosos síntomas como mucosidad y obstrucción nasal, como alteraciones del olfato y, sobre todo con el tema del COVID, está la pérdida del olfato, que puede ser algo que confunda un poco, pero en el fondo estos síntomas son mientras dure la temporada de alergia”.

El otorrinolaringólogo los divide en 3 ejes. Primero, tomar medidas que nos permitan evitar el contacto con alérgenos. Para esto, recomienda el especialista, “cerrar las ventanas durante la tarde, cuando se produce mayor entrada de alérgenos por la polinización, y el uso de mascarilla, que ahora estamos acostumbrados a utilizar por el COVID-19, nos ayuda”.

Luego, plantea los fármacos como una solución, como los llamados antihistamínicos. “Tienen un efecto sobre la picazón de nariz, los estornudos, la picazón en general. El otro grupo de fármacos que se usan son los corticoides nasales, que son inhaladores que se ponen en la nariz con un muy buen efecto sobre la obstrucción nasal, sobre la mucosidad y también sobre la mejoría del olfato”.

Finalmente, mencionó la inmunoterapia, que “consiste en la exposición progresiva de la sustancia alérgica en el paciente, cosa de desarrollar un inmunotolerancia. Es decir, estas dosis lenta y crecientemente progresiva en el paciente van a generar una modulación de la respuesta inmune, que va a tener un efecto más duradero en el tiempo”.

La doctora Valeria Palma explicó que son tratamientos que pueden extenderse entre tres a cinco años, con efectos de hasta 15 años. En el caso de una persona, que por ejemplo tenga alergia al pasto, “se fabrica una vacuna que tiene justamente pólenes de pasto a los cuales el paciente es alérgico y se administra subcutánea una vez al mes. Lo que induce en el paciente es una especie de tolerancia”.

La especialista detalló que “la inmunoterapia se administra de forma subcutánea, que es lo clásico que nosotros usamos, pero también tiene una formulación que es sublingual, o sea debajo de la lengua, donde se aplica una dosis diaria a través de un spray”.  

FONDAS DE SANTIAGO PREPARAN DIVERSAS ACTIVIDADES PARA CELEBRAR FIESTAS PATRIAS

Del 15 al 19 de septiembre, en los cinco días que durarán las Fondas Santiago este 2022, la reunión musical espera anotar unos cuantos hitos. Mientras que algunos cumplirán décadas arriba de los escenarios, otros arribarán hasta las celebraciones dieciocheras en el corazón del Parque O’Higgins.

Chico Trujillo hará su debut en las fondas de la comuna de Santiago con una actuación única en el Escenario Principal el domingo 18 de septiembre. Lo mismo pasará con Los Crack del puerto, quienes desde Valparaíso, serán uno de los platos fuertes con sus clásicos de la bohemia porteña en la primera jornada inaugural el próximo jueves 15.

Este año, las Fondas Santiago – Parque O’Higgins han apostado, especialmente, por la parrilla musical con un acento patrimonial que conversa con las nuevas tendencias. Desde ahí, la organización se ha propuesto rescatar la tradición del folclore con especialistas y grandes exponentes del género en un escenario propio (Cuecódromo). Y, al mismo tiempo, reconocer trayectorias, ser amplia en estilos e inclusiva en géneros.

Al respecto, Giorgio Varas, director de Artemedios, productora encargada de la organización de las Fondas Santiago este año, indicó que “innovar no es lo mismo que perder. Nos vamos a reencontrar con lo mejor de nuestras tradiciones junto con propuestas artísticas y gastronómicas que responden a las tendencias actuales, en un ambiente de celebración familiar, segura y sustentable con el medio ambiente“. 

La apuesta por una programación musical amplia convocó hasta el destacado folclorista Mario Rojas, cuya curatoría fue clave para armar la propuesta del Cuecódromo este año. Desde Las Torcazas hasta Las Primas, pasando por Antonio Parra, Las Capitalinas, Los Palmeros, Los Santiaguinos, La Chinganera, Las Comaires y Ricardo Silva y Los Écolecuá, entre otros. Una lluvia de estrellas que serán parte del flamante cartel que espera encender con zapateo y vaivén coqueto, al respetable.

“Hemos hecho una curatoría con énfasis en la trayectoria probada de músicos y músicas que saben encender el ambiente cuequero en cualquier lugar que se presenten. También hemos impuesto un criterio donde brille la presencia de la mujer así como la transversalidad etaria. Es decir, contamos con un contingente que instalará la fiesta y el baile identitario con propiedad y buen gusto”, destacó el músico, compositor, productor y cantor chileno, Mario Rojas.

María Esther Zamora, ama y señora de La Casa de la Cueca, además de presentar su particular estilo musical en el Escenario Principal de las Fondas Santiago, será la vocera oficial del evento. En una reunión histórica de próceres de la música popular chilena, la matriarca coincidirá con varios de sus compañeras y compañeros de generación: allí estarán Los Viking 5 con su cumbia clásica y vocación para el disfrute de masas. Los acompañará el rock & roll de Los Ramblers con sus más de seis décadas de éxitos y toda la experiencia de La Huambaly, la primera orquesta en Chile que cosechó éxitos nacionales e internacionales entre los ‘50 y ‘60.

También, junto a todos ellos, se presentará la gran cantora popular, intérprete y folclorista, Catalina Rojas y la Filarmónica de la Cueca: Tributo a Roberto Parra, rindiendo honores a quien diera vida al jazz huachaca, un sonido puramente nacional que se instaló en universo del género gracias al recordado artista. Pero sin duda, lo interesante será el cruce y la mezcla etaria y estilística de los exponentes de la parrilla musical este 2022.

A la trayectoria y artistas que ya han ganado un lugar en nuestro patrimonio cultural, se les unirán las nuevas y talentosas voces de Evelyn Cornejo quien desde la región del Maule rescata la herencia de Violeta Parra en sus letras; por otro lado, Santaferia, la banda actual más popular y convocante de la cumbia chilena; C-Funk, otro que debuta en las Fondas del Parque O’Higgins. Y, por supuesto, los nuevos ritmos populares con Pailita a la cabeza, el sorprendente fenómeno masivo y juvenil de la música urbana, entre muchos y muchas más.

Son 150 años de la fiesta más emblemática de la capital y una de las más importantes del país que conmemora su independencia. Una tradición que históricamente ha acogido a miles de familias anualmente y que hoy regresa luego de dos años de ausencia para abrazar a parentelas completas invitándolos #ACelebrarBien.

Para los más pequeños de la casa, se dispondrá de un escenario especialmente pensado para el disfrute de niños y niñas junto a sus padres. Hasta el escenario Bien Familiar llegará con sus canciones, Tikitikip, una de las más atractivas agrupaciones de la música infantil hecha en Chile. También estarán presentes La banda del Kazuela, La Orquesta del viento, Los Patapelá, Kamión Gallina, Sinergia Kids, Pascuala Ilaba y Fauna, Natalia Contesse: entre Cantoras y comadres. Y la lista continúa.

Paralelamente, a esta destacada parrilla familiar, se sumarán tres funciones diarias de Koreto, Circo del mundo en el escenario Teatro La Cúpula.

Exposición invita a reflexionar sobre las problemáticas medio ambientales

Abordar las problemáticas medio ambientales desde diversas representaciones artísticas y convertirse en un espacio en el que se puedan encontrar diferentes visiones locales e internacionales propone Trabajos de campo o “Field Works”, exposición del Centro Cultural La Moneda que puede visitarse desde el viernes 26 de agosto. 

Tomando como punto de partida la revista Expedición a Chile, publicación de los años 70 pionera en el trabajo interdisciplinario y coordinado entre ciencia, arte e ilustración, la exposición conjuga distintas aproximaciones e interpretaciones sobre la naturaleza.

Trabajos de campo o “Field Works” también presentará otros registros científicos, como dibujos y notaciones del expedicionario Alexander von Humboldt, junto con obras realizadas en diversos medios por artistas contemporáneos nacionales como Máximo Corvalán-Pincheira, Josefina Guilisasti, Bernardo Oyarzún y Gaspar Aprilot (junto a Jorge Rowlands) e internacionales como Hélène Binet (Suiza), Henrik Håkansson (Suecia),Pierre Huyghe (Francia), Marcelo Moscheta (Brasil), Anne Noble (Nueva Zelandia) y Nicole Schuck (Alemania).

Complementariamente, la muestra exhibirá el trabajo y la observación científica de Reinaldo Vargas (liquenólogo), Juan Larraín (briólogo) y Pablo Sandoval (micólogo), bajo la coordinación de Fundación Chilco.  

Con una curaduría conjunta de Pablo Brugnoli, arquitecto, magíster en Patrimonio Cultural y director interino del Centro Cultural La Moneda, Jorge Godoy, arquitecto, académico y fotógrafo y el equipo de CCLM, la exposición responde a un trabajo de más de un año atravesado por la reflexión sobre la coexistencia al momento de pensar las problemáticas medioambientales desde territorios, climas y especies. 

“Como centro nos interesa ser parte de la reflexión sobre los seres vivos y el entorno. Se trata de una discusión que ya adquirió un sentido de urgencia y abordarla desde lo interdisciplinario permite acercarnos a los datos de una forma distinta gracias a que el arte es capaz de construir experiencias sensibles significativas que pueden interpelar a otros”, explica Pablo Brugnoli.

En esta línea, la incorporación de archivos e ilustraciones busca dar cuenta de aquellas aproximaciones científicas que exploraron distintos mecanismos de representación. “Las expediciones siempre han sido acompañadas por otros. Necesitan del registro y eso creó una tradición de dibujos y diagramas, que refieren a formas de medir que no son tan exactas, con un grado de especulación que permite mostrar nuevas temáticas”, complementa Jorge Godoy.

La exposición cuenta con la colaboración de Emanuele Coccia, uno de los filósofos más influyentes de la actualidad, cuyo trabajo es reconocido por su innovadora aproximación al vínculo entre las teorías de la imaginación y la naturaleza de los seres vivos. Autor de La vida de las plantas y Metamorfosis, el académico de la Escuela de Estudios Superiores de Ciencias Sociales de París realizará una Conferencia Magistral el jueves 25 de agosto a las 12 horas. La misma es liberada previa inscripción y tiene cupos limitados. 

“Desde su origen esta exposición se concibió como una propuesta colectiva, que también cuenta con la asistencia de Daniela Mahana y Alejandra Atalah. Por ello, una parte fundamental de la muestra es el Círculo Abierto, un espacio de diálogo que funcionará dentro de la misma exhibición y que permitirá que esté en constante transformación, como ocurre en la naturaleza”, comenta Brugnoli.

Modelo actualizado de la subducción advierte acumulación de energía sísmica en Antofagasta

Un nuevo método para estimar el grado de acoplamiento o potencial sísmico a lo largo de la interfaz de las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana, entre las ciudades de Antofagasta y La Serena, desarrollaron los investigadores del Departamento de Geofísica (DGF) de la Universidad de Chile, Francisco Ortega Culaciati y Vicente Yáñez Cuadra. El trabajo, publicado por la revista Geophysical Research Letters, busca contribuir a un estudio más detallado del peligro sísmico en Chile.

“Calcular el acoplamiento entre placas tectónicas es un desafío que se aborda como un problema inverso porque, pese a ocurrir a decenas de kilómetros de profundidad, se debe estimar a partir de mediciones de movimientos en la superficie de la tierra”, explicó el académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y coautor del estudio, Francisco Ortega Culaciati, sobre esta propuesta que plantea un cálculo conjunto de un nuevo modelo de acoplamiento del margen de subducción chileno y de la deformación y rotación de la placa continental Sudamericana.

El profesor de la Universidad de Chile argumentó que esta tarea suele ser especialmente compleja, no solo porque las observaciones contienen ruido, sino también porque su análisis debe considerar los efectos de los movimientos de los grandes terremotos y de procesos tectónicos y geológicos, como el acoplamiento entre placas tectónicas, la rotación y traslación de microplacas tectónicas, las deformaciones en el manto terrestre; y el alzamiento de la cordillera de Los Andes.

“Si bien investigaciones anteriores habían modelado el acoplamiento entre placas tectónicas en conjunto con la microplaca tectónica de los Andes como macizo rígido, estudios posteriores comenzaron a plantear ciertas limitaciones en esta hipótesis”, afirmó el profesor Ortega Culaciati. De esta manera, a través de herramientas matemáticas y computacionales de última generación, los investigadores se propusieron abordar el problema mediante un análisis del grado de acoplamiento de las placas de Nazca y Sudamericana que considerara una componente de deformación sumada al movimiento rígido continental.

“Durante este proceso fue necesario realizar numerosas pruebas y comparar los resultados que íbamos obteniendo con los de otras metodologías para poder respaldar con argumentos físicos y matemáticos que, efectivamente, nuestra propuesta era mejor”, sostuvo el investigador del DGF y del proyecto PRECURSOR, Vicente Yáñez Cuadra. Como resultado, se obtuvo un modelo de acoplamiento de la zona de estudio “estadísticamente significativo y bastante más robusto que los obtenidos hasta ahora, ya que permite interpretar de mejor manera cómo se acumula la energía que eventualmente se libera durante un gran terremoto”, añadió el egresado del Magíster en Ciencias con mención Geofísica, Vicente Yáñez Cuadra.

Entre los hallazgos más importantes del estudio, ambos investigadores destacaron la alta acumulación de energía sísmica que existiría en la zona más somera del contacto entre placas tectónicas frente a las costas de Antofagasta (sobre el área que rompió el terremoto de magnitud 8.0 ocurrido en 1995) y dos áreas de alto acoplamiento entre placas tectónicas: la primera ubicada entre Taltal y Copiapó; y la segunda, entre Vallenar y La Serena.

Sobre este último punto, el profesor Francisco Ortega Culaciati recordó que “la laguna sísmica de Atacama ha sido afectada por los terremotos de 1819 y 1922, ambos separados por un rango de tiempo de casi 100 años”. Por esta razón, agregó el académico, “si bien no es posible predecir cuándo será el próximo gran terremoto en la zona, es razonable esperar que la energía acumulada desde 1922 sea liberada en algún momento en el futuro”.

La investigación para la tesis de magíster “Deformación intersísmica y acoplamiento interplaca a partir de datos GNSS en la brecha sísmica de la Región de Atacama” fue financiada por los proyectos Núcleo Milenio CYCLO y Fondecyt Regular 1181479. La segunda parte de este trabajo, que permitió elaborar el artículo “Interplate Coupling and Seismic Potential in the Atacama Seismic Gap (Chile): Dismissing a Rigid Andean Sliver”, contó además con el financiamiento del Proyecto Anillo PRECURSOR ACT-192168.

Llaman a reevaluar la estrategia para enfrentar la pandemia del COVID-19

El académico de la Universidad de Chile, doctor Mauricio Canals, realizó un informe que fue destacado por el secretario nacional del Colegio Médico, José Miguel Bernucci. El reporte indicaba que la letalidad del coronavirus está en niveles similares al del resto de virus respiratorios.

Para la profesora asociada de la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago, Vivienne Bachelet, “llegó la hora de que en Chile se haga un re-análisis completo de la estrategia de enfrentamiento a la pandemia por SARS-CoV-2”.

A juicio de la experta en epidemiología clínica, medidas como los tótems para medir fiebre, dispensadores de alcohol gel o el establecimiento de aforos debieran ser reevaluados. “No tiene mucho sentido mantener medidas que las personas no van a respetar”, resaltó.

Aunque reconoce que la letalidad del coronavirus, efectivamente, se encuentra al nivel de otros virus respiratorios, advierte que “el COVID-19 sí genera una condición muy preocupante, que es el Long COVID y que algunos reportes señalan que afecta hasta el 10% de quienes se han infectado”.

Por eso, enfatiza que “el COVID-19 sigue siendo algo diferente del resto de las enfermedades respiratorias”. No obstante, indica que “sí hay medidas comunes que se pueden hacer para mitigar tanto las unas como las otras. Probablemente, estas son las que se debe potenciar”.

Finalmente, concluyó que “se echa de menos una medida más racional, un enfrentamiento basado en evaluaciones de costo-efectividad de las medidas que se implementarán tanto para COVID-19 como para otras enfermedades respiratorias. Esa evaluación, que incluye, también, un análisis racional del costo-efectividad de las vacunas de los programas de inmunización no se ha hecho”. 

Estrellas masivas podrían no ser tan “gigantes” como se pensaba

Lo que se creía era una enorme estrella en el corazón de la nebulosa de la Tarántula, también conocida como 30 Doradus, son en realidad varias estrellas. Así lo señala una nueva investigación que analizó la estrella llamada R136, una de las que conforman la gran Nube de Magallanes, región que contiene las estrellas de mayor masa descubiertas hasta la actualidad y cuya luminosidad es tal, que se pueden apreciar a simple vista.

Mónica Rubio, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2021, astrónoma y académica de la Universidad de Chile, fue parte del estudio publicado en la última edición de la revista Astrophysical Journal. “Las estrellas de mayor masa no son tan masivas como pensábamos”, sostiene la también integrante del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) respecto a este trabajo, que podría hacer replantear los modelos de formación estelar y sus etapas finales.

La académica agregó que para llegar a estos resultados se requirió más de un año de investigación utilizando el Telescopio Gemini Sur, ubicado en Cerro Pachón, en la Región de Coquimbo, en el cual Chile participa a través de los tiempos de observación para astrónomas y astrónomos nacionales que administra la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). “Fue el gran espejo de 8.1m y el instrumento llamado ‘Zorro’ el que nos permitió tomar las imágenes ópticas más nítidas que se pueden tomar desde tierra actualmente, revelando que donde se creía había solo una estrella en realidad son varias”, señaló.

Rubio explicó que el siguiente paso será continuar con esta investigación y determinar las propiedades de estas estrellas, ya que al no ser tan masivas como se pensaba, “podría implicar que quizás las primeras estrellas en el universo tampoco fueron tan masivas como los modelos requieren”, dice la astrónoma. “Esto se podrá dilucidar con futuras observaciones solo posibles con el telescopio James Webb”, añadió.

En este trabajo, junto a Mónica Rubio, participaron Venu Kalari, autor principal que estuvo como investigador asociado en el Departamento de Astrofìsica de la Universidad de Chile (DAS) y Ricardo Salinas, astrónomo del observatorio Gemini Sur en la Región de Coquimbo, además de la colaboración de ingenieros chilenos del observatorio, junto a un equipo de la NASA.

Los resultados fueron publicados en la revista Astrophysical Journalcon el título “Resolving the core of R136 in the optical”.