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Helado con chocolates de cochayuyo y nuggets de garbanzos ganan Expoferia de Alimentos Innovadores

Nuggets de garbanzos cubiertos con una capa de crocante empanizado en panko, harina de esta legumbre y merkén, llamados “Noggetto”, ganaron el primer lugar de esta competencia universitaria de productos alimenticios sanos, ricos e innovadores que organiza anualmente la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile. 

El producto creado por los estudiantes Evelyn Tapia y José Toro, del último año de la carrera de Ingeniería en Alimentos, compitió con otras ocho ideas alimenticias innovadoras, desarrolladas por estudiantes en la XIX Expoferia de Alimentos: Innovando alimentamos la vida. Las distintas propuestas alimenticias fueron presentadas este miércoles en el hall central de la unidad académica ubicada en la comuna de Independencia. 

La decimonovena versión del certamen fue inaugurada por el decano Pablo Richter Duk, quien destacó la inter y transdisciplinariedad de la carrera de Ingeniería en Alimentos y asumió el imperioso desafío del intercambio entre empresa y academia. “La investigación e innovación construyen un ecosistema sinérgico, el cual se produce particularmente en carreras, como la Ingeniería de Alimentos. En ella las ciencias alimentarias desde una sólida formación científica son la base que se aplica en el desarrollo de productos innovadores, además de su naturaleza saludable y sostenible”, dijo el profesor. 

El voto del público, en tanto, fue para el delicioso helado elaborado 100% en base a vegetales de sabor achocolatado con inclusiones de chocolate rellenos de cochayuyo, llamados “IceFlower”, creado por los estudiantes Camila Benavides Delmonte, Monica Cabrales y Francisco González.

La feria presentó nueve stands con prototipos de alimentos innovadores como yogurt de soya, galletas en base a plantas, barritas de amaranto y snacks saludables como rollitos de frutas, entre otros, que han sido desarrollados utilizando todos los conocimientos adquiridos a lo largo de su carrera, como proyecto de fin de semestre de la cátedra de Ingeniería de Procesos de Conservación de Alimentos, ramo a cargo de la profesora Lilian Abugoch.

La profesora Abugoch destacó la dedicada labor de las propuestas desarrolladas este año y la motivación por contribuir a una alimentación más saludable de la población. “Quiero agradecer a los estudiantes por el compromiso de asumir la Expoferia 2023. Es mucho trabajo. Hemos ganado mucho en el aspecto de crecimiento personal y profesional, como el aprender a relacionarnos con otros y crear una sociedad más responsable y justa, que tenga a su alcance alimentos saludables. Los invito a formar parte de ello”, dijo la coordinadora de la Expoferia.

En segundo lugar, quedó BanBerry, galleta en base a quínoa y porotos rojos sabor banana y berries con proteínas, sin azúcares añadidas y libre de gluten, alérgenos y sin lactosa. Producto desarrollado por los estudiantes Angélica Cifuentes y Tomás Farías. El tercer lugar lo obtuvo ProBeans, unos bastones proteicos elaborados en base a leguminosas para preparar como plato fuerte o como snack, es una excelente fuente de proteínas y fibra, sin preservantes, ideado por las alumnas Katherynne Mayorga y Javiera Salas. 

La feria universitaria abierta y gratuita, que realiza desde el 2005 la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la U. de Chile, es una exposición desarrollada por estudiantes de Ingeniería en Alimentos de la U. de Chile, correspondiente al momento cúlmine de su carrera y del trabajo que iniciaron el primer día de clases, ideando y desarrollando productos que cubran una necesidad en el país y que sean atractivos económicamente. 

Santiago Champurria: un recorrido urbano en torno a las identidades del centro cívico

La esquina de las calles Esmeralda y San Antonio será el punto de encuentro del recorrido Santiago Champurria, el que se llevará a cabo el sábado 8 de julio, a partir de las 15:30 horas. Durante la caminata mediada se podrán visitar distintos espacios del centro de Santiago  con el  fin de conocer y reflexionar sobre la configuración de su espacio público a través de la arquitectura y las distintas comunidades que configuran el paisaje urbano y que dan cuenta de diferentes trayectorias históricas sedimentadas en la ciudad. 

Organizada por el Centro Cultural La Moneda y el Festival OH! Stgo, la actividad cuenta con la colaboración del Museo Chileno de Arte Precolombino, el Espacio218 y la Ilustre Municipalidad de Santiago. El recorrido incluirá como hitos el restaurante peruano El Encuentro, la Iglesia Santo Domingo, el monumento a Pedro de Valdivia, la ilustración Guaman Poma de Ayala, el Caracol Bandera y finalizará en el Espacio 2018, ubicado en Compañía de Jesús 960.

Configurado como un espacio para pensar los pueblos de América y cómo nos entregan miradas para entender la ciudad del presente, el Museo Chileno de Arte Precolombino participará a través de  dos de sus profesionales: el historiador Claudio Alvarado Lincopi y el arqueólogo Felipe Armstrong.

Por su parte, el Espacio218, lugar para la creación y difusión del arte contemporáneo, ubicado en plena Plaza de Armas y que entiende a este hito urbano como un lugar donde las identidades se tensionan y los conflictos de la sociedad chilena actual toman cuerpo, se suma mediante la participación de la artista y curadora Seba Calfuqueo y la curadora feminista Mariaris Flores, quienes dirigen este espacio. En la oportunidad se podrá visitar la exposición El Predicador Artificial de Estudio San Martín.

Champurria es una categoría que resuena en la poesía en Chile de la mano de autoras como Elvira Hernández y Daniela Catrileo, y ha sido utilizada desde el mundo intelectual mapuche y latinoamericano para dar cuenta de lo inacabado y diverso del entramado cultural de nuestro continente.  

Esta actividad, realizada en el marco de la exposición Libre Acceso: espacio público contemporáneo en América Latina del Centro Cultural La Moneda, es parte de la programación previa que desarrolla el Festival OH! Stgo, el cual se llevará a cabo entre el 17 y 27 de agosto del 2023, teniendo como temática central “La ciudad y sus memorias”.

El recorrido Santiago Champurria se realizará el sábado 8 de julio, teniendo como punto de encuentro la esquina de las calles Esmeralda y San Antonio. Más información e inscripciones, en la página web de CCLM y en las redes sociales del Centro Cultural La Moneda y OH! Stgo.

Presentan nueva plataforma para evaluar la seguridad hídrica en el país

Aportar a la planificación multiescala, desde macrocuencas hasta comunas, por medio de información histórica y actual de las condiciones hidrológicas y climáticas y sobre la disponibilidad y usos de agua en el país. Esta es la propuesta de la “Plataforma de sequía y seguridad hídrica en Chile”, herramienta desarrollada en el marco del proyecto ANID Sequía FSEQ210001, adjudicado por el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 y que fue presentado el 23 de junio 2023 en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

Los proyectos ANID Sequía forman parte del Plan de Emergencia contra la Sequía del Estado de Chile que, dentro de sus acciones, entrega financiamiento a la investigación para el diseño de políticas públicas, normativas, investigaciones y soluciones tecnológicas que hagan frente a la extensa y prolongada sequía que afecta al centro y sur del país desde hace más de 10 años.

Camila Álvarez-Garretón, investigadora del (CR)2 y directora del proyecto ANID Sequía FSEQ210001, explica que la investigación se enfocó en cerrar brechas de información respecto a la disponibilidad hídrica, usos de agua, reconstrucciones históricas y proyecciones a futuro, además de abordar vacíos de conocimiento respecto a la evolución de las sequías y de la seguridad hídrica, así como la atribución a cambios en el clima y a las actividades humanas.

“Esta plataforma permite explorar los usos de agua por sector productivo desde 1960 en adelante a lo largo de Chile, y ver lo que ocurre en la actualidad para así estimar, por ejemplo, qué comunas del país se encuentran en riesgo de inseguridad hídrica”, comentó Álvarez-Garretón. “Las estimaciones de usos de agua se desarrollaron en el marco del proyecto y son independientes a los registros de derechos de aprovechamiento de agua que mantiene la Dirección General de Aguas”, agregó la investigadora.

La plataforma se compone de cuatro herramientas, dos de las cuales fueron presentadas en el evento de lanzamiento: el “Monitor de sequías”, que permite visualizar condiciones de sequía históricas y actuales, y el “Explorador de aguas”, para acceder a datos de usos de agua y disponibilidad hídrica en Chile.

“A través del monitor de sequías, las autoridades podrían evaluar las condiciones para promulgar decretos de escasez hídrica, entre otras aplicaciones útiles para la toma de decisiones”, indicó Juan Pablo Boisier, investigador del (CR)2 y del Departamento de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, quien es director alterno del proyecto.

La plataforma de sequías y seguridad hídrica en Chile está disponible para acceso de manera libre y gratuita en https://seguridadhidrica.cr2.cl. Este trabajo, además, es uno de los insumos relevantes para el próximo informe a las naciones del (CR)2 con foco en la seguridad hídrica en Chile, que será presentado en noviembre de este año.

SAG participa en la Asamblea Plenaria Regional de la Alianza por el Suelo de Latinoamérica y el Caribe

Una importante participación tuvo el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, en la Décima Asamblea Plenaria Regional Alianza por el Suelo de Latinoamérica y el Caribe (ASLAC), que se llevó a cabo en Ciudad de México entre el 19 y el 22 de junio, oportunidad en la cual nuestro Servicio dio a conocer el trabajo que está liderando para la protección de los suelos en nuestro país.

En esta Asamblea se dieron a conocer los resultados del proyecto regional “Apoyo a la cooperación regional para la gestión climática de los ecosistemas agrícolas con énfasis en agua y suelo, además de fortalecer la cooperación entre socios estratégicos y ASLAC.

Durante esta Asamblea Regional el funcionario del SAG, Rodrigo Osorio Hermosilla, coordinador nacional del Programa SIRSD-S y punto focal nacional de la Alianza Mundial por el Suelo (AMS), presentó los principales resultados de la implementación del Primer Piloto de los Doctores de los Suelos en Chile, realizado en abril de este año en la región de Los Lagos, con 23 agricultores/as certificados como Doctores/as de los Suelos.

Rodrigo Osorio señaló que, la implementación de este piloto en nuestro país significa una oportunidad para concientizar en la importancia del suelo (95% de los alimentos se originan en él y presta una multiplicidad de servicios ecosistemicos) y para que los agricultores/as interesados reciban formación básica y práctica sobre el suelo y su manejo sostenible. El valor de esta iniciativa es poder trabajar en estrecha colaboración con los agricultores/as a nivel de campo, con el objetivo común planetario de que nuestros suelos nos proporcionen alimentos saludables para todos y lograr la seguridad alimentaria.

De esta experiencia piloto se esperan extraer lecciones aprendidas y recomendaciones que puedan ser consideradas en el desarrollo de políticas públicas relacionadas con el manejo sostenible del suelo, debido a que este Programa Global es una iniciativa oportuna, innovadora y en línea con las expectativas generales en términos del apoyo del MINAGRI y de la FAO a los agricultores/as en el campo. Se espera que constituya un aporte en la extensión agrícola donde se opera dentro de un sistema de conocimiento más amplio, el triángulo del conocimiento agrícola, que representa la investigación, la extensión y la educación agrícola superior, y la necesidad de crear vínculos entre estas instituciones para promover el aprendizaje y el intercambio y uso del conocimiento en el campo.

 

Software para diagnóstico de celdas solares incorporará electroluminiscencia, drones e inteligencia artificial

Según cifras de la Comisión Nacional de Energía, el sistema eléctrico en Chile cuenta con 7 280 MW de capacidad instalada de generación solar PV, lo que se traduce en más de 20 millones de paneles solares. Por lo tanto, el mantenimiento de estos paneles resulta crucial dentro del mercado eléctrico nacional.

Es por ello que un grupo de investigadores del Centro de Tecnologías para Energía Solar de Fraunhofer Chile – integrado por Francisco Moraga, Alvaro Henríquez, Carlos Felbol y Francisco Fuentes idearon un proyecto que busca innovar en las tecnologías de monitoreo y diagnóstico de fallas en celdas solares, aplicando el uso de un vehículo aéreo no tripulado, electroluminiscencia y Deep Learning, un tipo de aprendizaje automático (ver recuadro).

“Los métodos tradicionales de monitoreo de fallas de plantas fotovoltaicas (PV) dependen, generalmente, de procesos manuales, lo que implica un proceso lento y afectado por el juicio subjetivo de un experto. Hasta ahora, la innovación se ha centrado en la inspección con drones y termografía. Sin embargo, no todas las fallas de los módulos PV provocan un aumento de temperatura, por lo que las mediciones no siempre son capaces de identificar y clasificar con certeza el estado de los paneles” explica el ingeniero y coordinador del Proyecto, Francisco Moraga.

Según el investigador, este proceso genera miles de imágenes que deben ser revisadas por un experto, por lo que se puede tardar varias semanas en elaborar un reporte. “Alternativamente, la electroluminiscencia (EL) es una técnica de medición que se realiza a los paneles solares, introduciendo un flujo eléctrico a través de las celdas solares, que permite detectar defectos estructurales en las celdas PV (cracks). Es por eso que este proyecto busca dar solución a este problema mediante la sinergia Dron + EL + Deep Learning” indica Moraga.

De este modo, el objetivo del proyecto es desarrollar un software para diagnóstico solar avanzado de imágenes de EL y generación de reportes automáticos sobre el “estado de salud” de celdas PV, tecnología que vendrá a complementar la batería de servicios y apoyos que Fraunhofer Chile provee a la industria.  “A través de una serie de actividades de I+D en el campo de la inteligencia artificial (IA), se espera contribuir al avance del conocimiento en la digitalización e IA para la gestión eficiente de los activos energéticos renovables. En particular, se espera crear nuevas y mejoradas arquitecturas de redes neuronales capaces de resolver el problema del post-procesamiento de datos masivos generados por las inspecciones de drones en parques solares” destaca Moraga.

Frank Dinter, director ejecutivo de Fraunhofer Chile – Centro de Excelencia Internacional de ANID y parte de la prestigiosa Red de Institutos Fraunhofer (Alemania)-, esta innovación es parte del portafolio de proyectos que el Centro está llevando adelante para contribuir a la optimización y automatización de los sistemas fotovoltaicos, aportando con conocimientos y tecnología alemana de última generación a la sustentabilidad de la matriz energética nacional.

Rolando Fino se una a Seamoon en “Namá”

Con ritmos originales y una propuesta con mensajes poderosos llenos de energía, Rolando Fino se ha hecho de un nombre en la escena nacional. El artista ha sido pionero en el rap fresco, y con su ingeniosa lírica y versatilidad ha llegado a conquistar al público con sus anteriores trabajos. Ahora, el cantante sorprende con “Namá”, su nuevo sencillo que ya está disponible en las plataformas de música digital y YouTube.

Este tema, corresponde al Finomeno #66, y es interpretado junto a Seamooncantante chilena que ha destacado por su carisma y talento, que en esta ocasión aporta con su dulce voz. “Namá” es una bossa nova, romántica, cálida y relajante, que representa la primera incursión de Rolando Fino en este ritmo, y en donde prevalece su estampara rapera.

“Namá” corresponde al primer adelanto de “Finomeno”, álbum donde el artista dará cuenta de una serie de experiencias sensoriales que lo sacan de su zona de confort. Esta placa de larga duración, producida por Tomás Dellasierra y J.Diller en el estudio Make it Easy, reúne una gran variedad de estilos musicales, así como también colaboraciones con músicos y cantantes de alto nivel.

Antes de su lanzamiento oficial, se presentarán otros dos sencillos, que serán la puerta de entrada a este proyecto que incluye videoclips y animaciones post créditos que relatan el génesis del concepto de “Finomeno”.

Como parte de esta nueva etapa, Rolando Fino realizará shows en vivo donde la experiencia será más allá de lo musical, con el objetivo de que los asistentes puedan sentirse inmersos en la historia y en los personajes de las canciones, con lo que promete impactar a al público y marcar un hito en su carrera.

Desde su primer EP “Run Impala”, Rolando ha ido consolidando su proyecto artístico, donde destacan su single “Ardillas en el Parque” y sus EP “Like Mandrilo” y “Negro Cromo”, entre otros. Del mismo modo, ha tenido apariciones en importante escenarios y plataformas, junto a colaboraciones con Felo Ilabaca (Chancho en Piedra), Portavoz, Stailok, Aerstame, NFX, Cidtronick y Seamoon.

“Cybersyn”: El proyecto que resaltará el Ministerio de Ciencia en la conmemoración de los 50 años del Golpe

Este 2023 se cumplen 50 años desde el Golpe de Estado y la subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Gainza, adelantó algunas actividades que realizarán por la conmemoración de esta fecha.

Tras participar en la celebración de los 30 años del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) de la Universidad de Santiago, Gainza señaló que como Ministerio “queremos resaltar aquellas actividades que se realizaron durante el Gobierno del Presidente Salvador Allende, vinculadas con la ciencia, la tecnología, los conocimientos y la innovación”.

Uno de esos proyectos es justamente “Cybersyn” (acrónimo en inglés de sinergía + cibernética) que contaba con siete sillas giratorias dispuestas en un círculo y que tenían en su brazo derecho un dispositivo de control interactivo.

“Buscaba interconectar, a través de los conocimientos que teníamos en esa época, los distintos Ministerios, para que pudiéramos trabajar en red. Lamentablemente, ese proyecto fue cortado por la Dictadura Militar y quedó ahí como un aporte, como una idea, de una internet socialista, como le llamaban en ese tiempo”, explicó.

Aunque poco se sabe de él, fue un 11 de octubre de 1972 que se puso en marcha por primera, y única vez, de manera experimental. La revolucionaria idea buscaba democratizar la ciencia, la tecnología y el diseño, para ponerlos al servicio del pueblo.

Pero no sólo eso, pretendía utilizar la tecnología en beneficio de la economía, como una manera de disminuir los efectos del paro nacional de Camioneros.

La iniciativa buscaba que Chile fuera el primer gobierno cibernético de la historia. Es por esta razón que desde el Gobierno de la Unidad Popular recibían instrucciones del padre de la cibernética, el británico Stafford Beer. El proyecto era encabezado por Fernando Flores, en ese entonces encargado de la Corfo, y el ingeniero Raúl Espejo.

La iniciativa demoró cerca de un año de construcción. La oficina central destacaba por su diseño futurista y su sala hexagonal llamada “Opsroom”. La oficina, parecida a la emblemática nave Enterprise de la serie Star Trek, se transformó con el tiempo en la imagen más icónica del proyecto.

A través de una combinación de sus botones, representados por figuras geométricas, se activaban órdenes de proyección de las pantallas de la sala según los requerimientos de los usuarios, optimizando la comunicación interna y externa.

Este innovador proyecto terminó tras el Golpe de Estado. El centro de control fue completamente destruido y esta revolucionaria idea jamás se retomó.

Diseña y desarrolla componentes de alta tecnología para el observatorio ALMA

“Un observatorio es como una nave espacial, es algo que está en la frontera máxima del conocimiento”, dice el profesor Ricardo Finger, académico del Departamento de Astronomía (DAS) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile. En este espacio, es el Laboratorio de Ondas Milimétricas, donde se diseña, construye y prueba la instrumentación para su posterior uso en radioastronomía, con un enfoque en actividades académicas y de investigación tecnológica. 

Entre estos instrumentos están dos componentes de alta tecnología ideados y desarrollados por un grupo heterogéneo de astrónomos, ingenieros, técnicos y estudiantes de la Universidad de Chile, para el mayor proyecto radioastronómico que existe en el mundo, ALMA, el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array. Es un solo telescopio de diseño revolucionario, compuesto por 66 antenas de alta precisión ubicadas en el llano de Chajnantor, a 5000 metros de altitud en el norte de Chile.

Se trata de 80 lentes, uno para cada una de las 66 antenas más repuestos, y unas 30 antenas de bocina. Este hito científico tecnológico nacional ha sido posible gracias a la colaboración entre el Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ, por sus iniciales en inglés) y la Universidad de Chile, alianza cuyo objetivo ha sido el diseño de tecnología de ondas milimétricas para ALMA. Los componentes están siendo integrados al telescopio con miras a que sean usados en observaciones desde marzo del 2024.  

“El principal salto fue creernos el cuento de decir ‘vamos a construir algo para un observatorio’, porque un observatorio es como una nave espacial, es algo que está en la frontera máxima del conocimiento, con presupuestos  millonarios y donde solo trabajan los mejores institutos del mundo y son construidos por las  mejores universidades del planeta. Entonces, literalmente poner un instrumento en un observatorio no es muy distinto a poner un instrumento en la Estación Espacial Internacional. Nadie se había atrevido antes”, dice el profesor Finger, quien es también investigador asociado del Centro CATA.

ALMA puede capturar ondas de radio en una alta resolución equivalente a una visión de 120000/20. Gracias a ALMA se ha podido profundizar la comprensión de numerosos fenómenos astronómicos. Para continuar en esta senda, el Director General del NAOJ es el profesor Saku Tsuneta, dice que la colaboración con Chile y su primera universidad, es esencial.  

“Planeamos el futuro en base a nuestros logros pasados y hemos tenido una muy buena colaboración con la Universidad de Chile para desarrollar este componente instrumental de última generación que ya está instalado en el telescopio en el Desierto de Atacama. Y basados en este camino exitoso, planeamos una futura cooperación en el área de tecnología y también la científica, nuestro plan concreto es enviar a los postdoctorados japoneses, jóvenes científicos a la U. de Chile para trabajar con los científicos chilenos y que usen el telescopio en conjunto. Así que veo un futuro brillante en la cooperación entre nosotros y los inversionistas con Chile”, dice el profesor Tsuneta.

El profesor Finger y el laboratorio de instrumentación astronómica – ubicado en Cerro Calán- que dirige, donde se desarrollan los componentes para los telescopios, están a cargo del desarrollo del sistema óptico del receptor de la banda 1 uno de ALMA. Cada banda es como un trocito del espectro electromagnético y uno lo puede imaginar como un color, como cuando el prisma divide la luz blanca, uno puede imaginar que cada banda es un color distinto del arcoíris. O como en las radios FM antiguas, cuando uno movía una perilla y se movía una agujita en el dial y uno iba sintonizando distintas emisoras.

“Alma llegó a Chile con cuatro bandas y es un telescopio que tiene 66 antenas, cada antena tiene 10 bandas de recepción, donde uno selecciona distintas frecuencias para observar distintos fenómenos. Lo primero que hicimos fue un prototipo de la banda 1 para demostrar las capacidades de Chile como un proveedor de componentes de alta tecnología para observatorios. Chile nunca había participado en un observatorio con tecnología, hasta esta experiencia, sólo éramos usuarios. Los observatorios venían completamente en paquete desde Europa o Estados Unidos y Chile no tenía ninguna contribución del tipo tecnológica”, explica Finger. 

Por su parte, el profesor Ricardo Muñoz, Director del Departamento de Astronomía, destaca la fructífera relación con Japón. “Nuestra relación con el NAOJ se remonta al año 94, en esa época empezó a trabajar Leonardo Bronfman con su contraparte japonesa para buscar sitios para ALMA. Posterior a eso, ya a principio de los 2000 surgió la posibilidad de implementar en el Observatorio Calán la instrumentación astronómica, que en general en Chile por décadas hemos sido súper buenos haciendo investigación astronómica ocupando los telescopios pero nosotros no construimos telescopios ni instrumentos para ellos. Este trabajo tuvo que ver con construir una componente especial para Alma”. El profesor agrega que “el tema es que finalmente lo que hemos construido para NAOJ ha competido y le ha ganado a lentes europeos y  norteamericanos”. 

Un trabajo largo de adquirir los conocimientos, las capacidades y equipar el laboratorio, entre otros. Años en los que el laboratorio cuenta con el apoyo fundamental del Centro Astrofísica y Tecnología Afines, CATA, Centro que ha hecho un aporte crítico en el financiamiento y  desarrollo del mismo. “Cuando este prototipo estuvo listo, se publican los resultados, se mostraron los datos, y todo este proceso nos acercó a la comunidad de la instrumentación astronómica, a los que hacen telescopios y eso nos valió una invitación a mostrar esencialmente nuestras capacidades al consorcio que construiría la banda 1 de Alma. Y ahí ingresamos al consorcio, mostramos las capacidades y finalmente fuimos aceptados como uno más de los institutos que iban a construir la banda 1 de Alma y en particular se nos otorgó a nosotros la responsabilidad de diseñar y construir el sistema óptico”, dice el profesor Finger.

El sistema óptico son los dos primeros componentes que el receptor tiene, si es que venimos desde el cielo, por decirlo de una manera, si uno viene bajando del cielo, primero se encuentra con la antena y después de encontrarse con la antena que concentra la radiación en un punto, lo próximo que viene es un lente en el caso de la  banda 1 y después viene una segunda antena pequeña que está insertada dentro del telescopio y que está enfriada a 250 grados bajo cero, que se llama antena de bocina. Y esta antena de bocina en conjunto con el lente son el sistema óptico del detector.
“El  lente no es transparente, el lente es blanco, hecho de un plástico que se llama polietileno de alta densidad, porque es un lente que no está hecho para ver luz, lo que hace es colimar la radiación de microondas, esta radiación de ondas milimétricas de microondas. Entonces es un lente de radio, por ponerlo de una forma”, dice el profesor Finger.

“El  lente no es transparente, el lente es blanco, hecho de un plástico que se llama polietileno de alta densidad, porque es un lente que no está hecho para ver luz, lo que hace es colimar la radiación de microondas, esta radiación de ondas milimétricas de microondas. Entonces es un lente de radio, por ponerlo de una forma”, dice el académico Finger del Departamento de Astronomía. 

En tanto, el profesor Leonardo Bronfman, académico del Departamento de Astronomía (DAS) y también miembro del CATA, relata el complejo proceso que significa llegar a este nivel de ciencia. “Fueron años de trabajo porque cuando uno construye un instrumento, lo prueba y si tiene detalles, tiene que volver a simularlo y volver a reconstruir arreglando esos detalles. Entonces es una prueba-error continua hasta tener un equipo o un instrumento que cumpla las especificaciones de ALMA, que son muy estrictas”.. 

El profesor Bronfman agrega que “ha sido muy bueno, estamos muy contentos, primero porque demostramos que somos una institución confiable en términos de producir equipamiento de alta tecnología, porque son pocos los lugares en el mundo donde se confeccionan este tipo de instrumentos, los puedes contar con los dedos de una mano. Entonces, además de eso, nos permite acceder a nuevos tipos de colaboración con otras  entidades pues las diferentes instituciones del planeta confían en lo que estamos haciendo”. 

UPA+, CLAUDIO NAREA Y ÁLVARO SCARAMELLI SE REUNIRÁN EN GRAN ARENA MONTICELLO

Tres íconos de la música chilena ochentera pisarán el escenario de Gran Arena Monticello: Upa+, Claudio Narea y Álvaro Scaramelli. Estos tres íconos de la música nacional aterrizarán en San Francisco de Mostazal el próximo 21 de julio 

UPA+, integrada por los fundadores Pablo Ugarte y Octavio Bascuñán, regresan a los escenarios tras ocho años de silencio y con un repertorio que los posicionó como una de las bandas ochenteras más reconocidas del país. 

Sumándose a los clásicos ochenteros, Claudio Narea llegará con lo más destacado de Los Prisioneros, temas que siguen sonando en radios nacionales y en los recuerdos de muchos chilenos. “La voz de los 80”, “Sexo”, “Las Industrias” y muchas otras que estarán presentes en el principal recinto de espectáculos del país. 

El compositor, tecladista y cantante Álvaro Scaramelli también estará en el escenario para recordar los grandes clásicos de Cinema, agrupación que lideró en los años ochenta y llenó las ondas nacionales de clásicos como Tom & Jerry, Déjenme, Locos Rayados y muchos otros. 

A esta cita se suma Pancho Puelma, quien  estará invitado al show ochentero con sus grandes éxitos. 

Boulevard Monticello forma parte de Monticello y se ha posicionado como uno de los centros de entretención más importante de Chile. Cuenta con una variada oferta gastronómica, de espectáculos y juegos. Las aperturas de restaurantes como Hops y Black Bar se suman a las propuestas ya establecidas de chefs celebrities, entre los que figuran Yann Yvin, Sergi Arola, Tomás Olivera y el recién inaugurado “El Discípulo del Chef” by Yuhui, el flamante ganador del concurso de cocina que se emitió por CHV. 

Dentro de las atracciones de Boulevard Monticello destaca Gran Arena Monticello, con variados shows y conciertos que conforman una cartelera increíble, acompañado de tiendas y juegos para niños, todo para vivir una experiencia única a sólo minutos de Santiago. 

Descubren nueva especie ancestral de dinosaurio pico de pato que vivió hace 72 millones

El año 2013, una expedición del Instituto Antártico Chileno (INACH), liderada por su actual director, el Dr. Marcelo Leppe, descubrió fragmentos de huesos amarillentos en el fondo de una ladera en el sector del Valle del Río de Las Chinas, zona cercana a las Torres del Paine (en la Patagonia chilena) que ha sido epicentro de importantes hallazgos paleontológicos en los últimos años. Este fue el comienzo de una intensa investigación a cargo de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile que, tras casi una década de trabajo, no solo logró identificar a una nueva especie de dinosaurio, sino también reconstruir digitalmente la totalidad de su esqueleto y abrir el debate respecto al enigma evolutivo que su descubrimiento entraña.

Gonkoken nanoi es el nombre de esta nueva especie de dinosaurio, cuyo estudio fue dado a conocer este viernes 16 de junio por la revista Science Advances, un trabajo en el que también participaron otros investigadores de la U. de Chile, del INACH y del Museo Nacional de Historia Natural. El hallazgo corresponde a un animal herbívoro que vivió hace 72 millones de años en el extremo sur de Chile, el cual está asociado a un linaje ancestral de los hadrosaurios (grupo conocido también como dinosaurios pico de pato) del que no se tenía registro en todo el Hemisferio Sur. Se estima que sus dimensiones oscilaban entre los 3,5 a 4 metros de largo y que podría haber alcanzado hasta una tonelada de peso.

Alexander Vargas, académico de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile, director de la Red Paleontológica de este plantel y uno de los autores del estudio, describe que “estos eran dinosaurios de apariencia esbelta, que podían adoptar fácilmente tanto una postura bípeda como cuadrúpeda para alcanzar vegetación en altura y a ras de suelo. Tenían grandes picos aplanados en el extremo, semejantes a un pato (de ahí su nombre popular), pero con bordes más cortantes y enormes baterías dentales en sus mandíbulas, formadas por numerosas corridas de cientos de dientes con las cuales podían moler, triturar y cortar prácticamente cualquier material vegetal, incluyendo madera. Poseían, además, comportamiento social, y cuidaban de sus crías”.

La denominación “Gonkoken” tiene su origen en la lengua Aónikenk (Tehuelches del sur), pueblo originario que habitó esta zona hasta fines del siglo XIX. “Al igual que todos los hadrosaurios conocidos, Gonkoken nanoi poseía un pico similar al de los patos, por lo que quisimos que su nombre aludiera a esa característica. Por ello, decidimos usar las palabras ‘gon’ (parecido o similar a) y ‘koken’ (pato silvestre o cisne). De esta manera, se creó el nombre Gonkoken, que significa ‘parecido al pato silvestre o al cisne’. En cuanto al término ‘nanoi’, se utilizó para reconocer a Mario ‘nano’ Ulloa, antiguo puestero de la Estancia Las Chinas, quién fue de gran apoyo logístico en los primeros descubrimientos de animales y plantas fósiles en esta zona”, relata Jhonatan Alarcón, investigador de la Red Paleontológica de la U. de Chile y autor principal del estudio.

El lugar del hallazgo contiene numerosos huesos desarticulados en excelente estado de preservación, afirma Alarcón. Estas piezas, que pertenecen tanto a ejemplares adultos como a juveniles, han podido recuperarse progresivamente mediante las expediciones que realiza cada año en febrero el INACH junto a investigadores de la Red Paleontológica de la U. de Chile y de otras instituciones, un trabajo que ha permitido nutrir de evidencia el estudio de esta nueva especie de dinosaurio, la quinta descubierta en Chile luego de Chilesaurus diegosuarezi, Atacamatitan chilensis, Arackar licanantay y Stegouros elengassen, este último, además, encontrado en la misma zona que Gonkoken nanoi.

“La extracción y preparación del material para su estudio ya fue bastante difícil. La primera dificultad estuvo en la excavación en sí, porque uno sacaba un hueso y aparecía otro por debajo. Entonces, fue muy difícil extraer los huesos sin perder información y sin dañar otros elementos óseos”, señala Alarcón, quien destaca que esta labor ha permitido recuperar más de un centenar de piezas en total. El trabajo en laboratorio prosiguió con una cuidadosa limpieza y clasificación de estos fósiles para su estudio, trabajo que continúa en proceso con piezas nuevas y que seguramente sumará nueva información a futuro.

Para el estudio, aclara, fueron ocupadas aquellas piezas más representativas o informativas de la nueva especie. “El desafío inicial en esta etapa fue distinguir o tratar de dilucidar si todos los huesos pertenecían a una sola especie o a más de una especie. Para ello, tuvimos que comparar los huesos repetidos y estudiar sus características. Una vez que nos aseguramos que pertenecían a una misma especie, el siguiente desafío fue compararlos con especímenes de otras partes del mundo e identificar rasgos distintivos, revisar prácticamente toda la bibliografía existente y codificar las características de nuestros huesos en matrices para reconstruir las relaciones de parentesco con otras especies. Al principio, pensamos que era del mismo grupo que otros hadrosaurios sudamericanos, pero a medida que avanzó el estudio nos dimos cuenta que era algo inédito”, detalla sobre el extenso trabajo de investigación.

Vértebras, huesos del cráneo tales como mandíbulas y maxilares, elementos de las extremidades y costillas, entre muchos otros huesos, fueron sometidos además a tomografías computarizadas y las piezas faltantes pudieron ser reconstruidas digitalmente gracias a la investigación desarrollada por el equipo. Todo este trabajo permitió elaborar el esqueleto completo de un Gonkoken nanoi en formato digital. Actualmente, el equipo está en la búsqueda de recursos que permitan imprimir este esqueleto en 3D en tamaño real para su exhibición al público. 

La investigación determinó que este nuevo hadrosaurio de la Patagonia chilena poseía una combinación de características que lo distinguían de otros hadrosaurios, particularmente de las formas más avanzadas de hadrosaurios que predominaron en el mundo hacia el fin de la Era de los Dinosaurios. “Un aspecto interesante es que Gonkoken nanoi no es un dinosaurio pico-pato avanzado, sino que se trata de un linaje más antiguo de pico-pato transicional: un eslabón evolutivo hacia las formas avanzadas”, plantea Alexander Vargas, quien detalla que este dinosaurio tenía menor tamaño corporal que los pico-pato avanzados, y sus baterías dentales poseían menos corridas de dientes.

El investigador de la U. de Chile explica que los “pico-pato” están entre los herbívoros más exitosos que han existido. Las formas avanzadas de este grupo, en particular, desplazaron a otros dinosaurios herbívoros, incluyendo a linajes más antiguos del mismo grupo. Por otra parte, si bien se originaron en el Hemisferio Norte, estos lograron extenderse hacia África e incluso hacia Sudamérica, donde sus restos son abundantes en el centro y norte de la Patagonia argentina. Lo inesperado de esta nueva especie es que corresponde a una versión más primitiva que los otros hadrosaurios descritos hasta ahora en Sudamérica, la primera de este tipo descubierta en el Hemisferio Sur, lo que revela que la llegada de sus ancestros a Sudamérica pudo ocurrir antes que  la de las formas más avanzadas. “Su presencia en tierras australes tan lejanas resulta sorpresiva: todas las posibilidades para entender cómo llegaron ahí sus ancestros implican grandes extensiones y barreras marinas que bloquearon el paso de la mayoría de las especies terrestres”, agrega Vargas.

Los estudios filogenéticos y biogeográficos desarrollados por el equipo determinaron que la hipótesis más plausible es que Gonkoken nanoi provenga de formas transicionales originarias de Norteamérica, las que habrían sobrevivido en esta zona hasta el momento de la extinción masiva, ocurrida hace 66 millones de años. Lo curioso es que “para esa época todos los dinosaurios pico de pato transicionales habían sido reemplazados por especies avanzadas en Norteamérica; es decir, las formas transicionales que lograron salir de Norteamérica y llegar a Magallanes consiguieron sobrevivir por más tiempo en estas alejadas tierras australes”, sostiene Vargas. A la luz de esto, además, plantea que un diente descubierto en la Antártica atribuido a un hadrosaurio avanzado y otros restos fragmentarios encontrados en regiones australes extremas podrían corresponder, en realidad, a formas transicionales como Gonkoken.

En síntesis, el investigador de la Universidad de Chile sostiene que “como Gonkoken nanoi representa un linaje más antiguo, propusimos que los ancestros de esta especie pudieron llegar a Sudamérica antes que los ancestros de los dinosaurios pico de pato avanzados: una ventaja temporal que les permitió alcanzar tierras más australes, donde los pico de pato avanzados no alcanzaron a llegar antes de la extinción masiva. En ausencia de la competencia de los hadrosaurios avanzados, el linaje de Gonkoken habría conseguido sobrevivir hasta el final mismo de la Era de los Dinosaurios”.

Marcelo Leppe, director del INACH, destaca que “Gonkoken nanoi es un dinosaurio importante para Chile, el quinto y el segundo bautizado y exclusivo del valle de Las Chinas (el primero fue el Stegouros elengassen) y junto con dos especies de mamíferos que son los más antiguos encontrados en Chile (Magallanodon baikashkenke y Orretherium tzen) dan referencia de que en el valle de Las Chinas, Cerro Guido y la investigación que se está desarrollando en ese lugar va a seguir dando frutos y abriendo preguntas tan interesantes como qué tipo de relación existió entre América y Antártica al final de la era de los Dinosaurios, dado que tenemos también otras manifestaciones de vida como plantas e invertebrados, y toda esa gran riqueza biológica que está atrapada en por lo menos 20 millones de años del final de la era de los Dinosaurios”. 

El Valle del Río de Las Chinas es un territorio marcado por el afluente que nace en la Cordillera de los Andes y fluye hacia el sur hasta desembocar en el lado oriental del Lago del Toro, en el Parque Nacional Torres del Paine. Entre sus intrincados caminos se descubrió este verdadero cementerio de Gonkoken nanoi. Jhonatan Alarcón explica que “este yacimiento corresponde a un ‘bonebed’ o ‘cama de huesos’ debido a la inusitada abundancia de huesos de hadrosaurios. Este yacimiento se formó en las cercanías de un río, específicamente en lo que se denomina llanura de inundación, la cual, como su nombre lo indica, corresponde al área que suele inundarse con las crecidas de los ríos”.

El investigador de la Red Paleontológica de la U. de Chile agrega que, debido a la conducta gregaria de estos animales, “es posible que muchos de estos dinosaurios murieran frecuentemente en esta misma llanura y fueran cubiertos gradualmente, lo que a lo largo de los años daría lugar a una gran acumulación de restos”. La evidencia disponible sugiere que “los individuos de Gonkoken habrían muerto muy cerca del lugar en el que se fosilizaron los huesos de estos animales. Esto y la ausencia de restos esqueléticos de otros animales nos hace pensar que la principal razón para la acumulación de restos de varios individuos es el comportamiento social de estos animales, y no una razón física como, por ejemplo, la acumulación mecánica de restos por la acción del agua en la curva de un río”.

El clima, la flora, la fauna e incluso la geografía de la zona que hoy conocemos como Torres del Paine, en la Patagonia chilena, fueron muy distintas hacia el fin de la Era de los Dinosaurios. Este y otros estudios previos indican que Gonkoken nanoi vivió en un ambiente continental, más cerca de una cordillera que de la costa, caracterizado por la presencia de ríos entrelazados de alta energía y abundante transporte de sedimentos, los cuales generaban llanuras de inundación por el desborde de estos ríos. La vegetación que existió en el ambiente donde habitó Gonkoken era diversa. “Destacan árboles del grupo de las coníferas similares a los mañios y araucarias actuales, pero más cercanamente emparentadas con especies que habitan actualmente en Oceanía. Además, existían árboles emparentados con el roble, raulí y ruil actuales, todos pertenecientes al género Nothofagus”, detalla Alarcón. 

Por otra parte, no ha aparecido evidencia de la presencia de otros animales en el yacimiento de Gonkoken, hasta el momento. Sin embargo, yacimientos de esta zona del Valle del Río de Las Chinas, pero de edades un poco más antiguas (alrededor de 74 millones de años), han revelado la existencia de una gran variedad de vertebrados de fines del Cretácico, entre los que se encuentran mamíferos como Magallanodon y Orretherium, saurópodos del grupo de los titanosaurios, dinosaurios carnívoros del grupo de los megarraptóridos, otros dinosaurios herbívoros, como el ya famoso anquilosaurio Stegouros elengassen, además de tortugas de agua dulce, anuros y distintos tipos de aves. “Aunque no se puede asegurar que Gonkoken haya coexistido exactamente con los mismos tipos de animales, la proximidad geográfica y temporal permite pensar que puede haber convivido con una fauna parecida a la encontrada en las cercanías”.

Estos y otros enigmas continuarán, pero también el trabajo de campo para buscar respuestas y desentrañar nuevos misterios en las próximas expediciones que organizará el Instituto Antártico Chileno (Inach) junto a la Red Paleontológica de la Universidad de Chile y diversos investigadores de otras instituciones y países. “Esto nos va a permitir también conocer cómo fue la transición biológica de una de las mayores extinciones masivas y testear el modelo que dice que mucha de la biota que hoy existe en Australia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelanda podría haber encontrado su estría en este crisol de especies que fue la punta que conectaba Sudamérica con la Antártica”, afirma Marcelo Leppe.