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Investigación chilena rompe con un principio clave de la física

Un equipo de investigadores de la Universidad de Chile logró demostrar, por primera vez, que la interacción entre dos sistemas fotónicos distintos puede no ser simétrica ni recíproca, lo que desafía un principio ampliamente aceptado en la física. Esta asimetría, observada experimentalmente, podría tener aplicaciones directas en tecnologías como las redes de fibra óptica, al permitir, por ejemplo, optimizar el flujo de datos hacia usuarios específicos.

Rodrigo Vicencio, físico del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y autor principal del estudio, explica que el hallazgo cuestiona la noción tradicional de simetría en las interacciones físicas. “Si un elemento entrega lo mismo que recibe, hablamos de reciprocidad. Pero lo que observamos rompe con esa lógica: probamos que dos sistemas distintos pueden interactuar de manera no simétrica”, afirma. Según el académico, esta propiedad podría ser tan transversal como para ofrecer analogías con dinámicas sociales, donde las relaciones también suelen estar marcadas por desequilibrios de poder o influencia.

La investigación se desarrolló íntegramente en el Laboratorio de Redes Fotónicas del Departamento de Física de la Universidad de Chile, desde la formulación teórica y modelamiento computacional hasta la fabricación y medición de dispositivos reales. Luego de meses de trabajo experimental, el equipo logró construir decenas de acopladores fotónicos; dispositivos que conectan fibras ópticas, y comprobar que el comportamiento no era simétrico, lo que representa un cambio de paradigma en la comprensión de estas interacciones.

Estos acopladores permitieron evidenciar, de manera sistemática, diferencias en la transmisión de señales entre dos fibras ópticas, lo que sugiere que estas asimetrías podrían aprovecharse para mejorar el rendimiento de redes de comunicación, por ejemplo, direccionando mayor ancho de banda a ciertos nodos dentro de un sistema.

El equipo ya se prepara para una segunda etapa de investigación, en la que se estudiarán configuraciones más complejas y nuevas implementaciones experimentales, incluyendo redes fotónicas de una y dos dimensiones, lo que podría abrir aún más posibilidades en telecomunicaciones y procesamiento de señales.

Además de Vicencio, el estudio fue desarrollado junto a un equipo de jóvenes investigadores del Departamento de Física: Diego Román, responsable de las simulaciones numéricas; Martín Rubio, encargado de los experimentos estadísticos; Paloma Vildoso, quien trabajó en las pruebas con acopladores; y Luis Foa, académico y director del DFI, que contribuyó en la teoría y redacción del artículo.

El trabajo no solo representa un avance fundamental en óptica y física aplicada, sino que posiciona al equipo chileno en la vanguardia de un campo con implicancias directas para el futuro de las comunicaciones globales.

Ciencia chilena busca anticiparse a futuras crisis sanitarias en la salmonicultura

En 2007, la industria salmonera chilena vivió una de sus peores crisis cuando un brote del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISAV) arrasó con centros de cultivo en el sur del país, dejando miles de despidos y paralizando más del 60% de la producción. Hoy, casi dos décadas después, Chile ha recuperado su posición como el segundo mayor productor de salmones a nivel mundial, pero las amenazas sanitarias siguen latentes.

Consciente de este desafío, el Dr. Marcelo Cortez, académico de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago, lidera una investigación que busca desentrañar los mecanismos genéticos que hacen al virus más o menos agresivo. Su proyecto, recientemente adjudicado con fondos Fondecyt (Nº 1251842), emplea una herramienta de genética reversa para diseñar variantes controladas del virus en laboratorio y así anticipar su comportamiento ante posibles brotes.

“El ISAV pertenece a la misma familia que el virus de la influenza humana y, como éste, tiene la capacidad de mutar y generar epidemias. Nuestro objetivo es identificar los marcadores de virulencia, como la proteína Fusión, que explican por qué ciertas variantes causan más daño que otras”, explica el Dr. Cortez. Estas mutaciones pueden aumentar la capacidad del virus para propagarse, burlar el sistema inmune o resistir tratamientos, lo que convierte su análisis en una prioridad para la sanidad acuícola.

A través de la modificación genética del virus en condiciones de laboratorio, los investigadores pueden observar cómo cambian sus propiedades y anticiparse a sus efectos antes de que una nueva variante cause daño en terreno. “Podemos incluso diseñar vacunas que se adelanten a variantes futuras, como una suerte de vigilancia molecular preventiva”, agrega el científico.

El equipo del Dr. Cortez trabaja en colaboración con expertas como la Dra. Yesseny Vasquez (Escuela de Medicina Usach) y la Dra. Margarita Montoya (Departamento de Biología), en un esfuerzo que va más allá del virus ISAV: busca fortalecer la virología como disciplina científica en Chile. “Somos pocos virologistas en el país y no existe una comunidad consolidada ni congresos especializados. Si queremos estar preparados para futuras pandemias, debemos invertir en ciencia, infraestructura y formación de nuevos investigadores”, señala.

En un contexto donde la salmonicultura chilena exportó más de un millón de toneladas en 2023, esta investigación se vuelve estratégica no solo para proteger una industria clave, sino también para posicionar a Chile como un referente en ciencia aplicada y vigilancia epidemiológica en ambientes acuáticos.

Residencia permanente a cambio de millones la nueva apuesta migratoria de Trump

Donald Trump quiere que vivir legalmente en Estados Unidos sea una experiencia premium. Así lo demuestra su último anuncio: el lanzamiento de la “Gold Card”, un nuevo programa de residencia permanente destinado a millonarios extranjeros que estén dispuestos a pagar 5 millones de dólares a cambio de establecerse en el país sin las restricciones habituales. Este plan busca reemplazar la actual visa EB-5, un sistema vigente desde 1990 que requería inversiones en zonas designadas y la creación de empleos como condición para la residencia.

Con esta movida, Trump pretende atraer capitales globales de forma directa y sin intermediarios. La Gold Card elimina la necesidad de invertir en proyectos específicos o de demostrar impacto económico en el país. Solo exige una transferencia bancaria al Estado. “Queremos que Estados Unidos sea el destino número uno para grandes fortunas internacionales”, afirmó Caterina Utili, gerente general de AIM Global, una consultora dedicada a asesorar sobre residencia por inversión. El objetivo, además de atraer capital, es contribuir a disminuir el déficit fiscal estadounidense, que ya supera los 35 billones de dólares.

Aunque la EB-5 había sido una vía popular para obtener la green card, su burocracia, falta de fiscalización y vínculos con proyectos opacos le han valido críticas durante años. Trump ha calificado al sistema como “lleno de fraudes y simulaciones”. La Gold Card, en contraste, propone un proceso más transparente: quien tenga los cinco millones y los transfiera, accede directamente a residencia permanente, con la posibilidad de solicitar la ciudadanía después.

Este tipo de programas no es exclusivo de Estados Unidos. En Europa, países como Portugal, España, Grecia y Malta han implementado versiones similares, conocidas como “Golden Visas”, donde las exigencias son notablemente menores: desde 250.000 euros en Grecia hasta unos 500.000 en España, aunque este último cerrará su programa en abril de 2025. La propuesta estadounidense, sin embargo, establece un umbral financiero mucho más alto, posicionándose como la opción más costosa a nivel global, pero también como una de las más simples y directas.

No todos aplauden la iniciativa. Expertos en política migratoria advierten que el programa podría aumentar la brecha de desigualdad en el acceso a la residencia legal en Estados Unidos, y todavía no está claro si el Congreso aprobará la medida. El debate está abierto. Por ahora, empresas como AIM Global ya se posicionan como asesoras clave en este nuevo panorama, guiando tanto a quienes deseen aprovechar los últimos meses de la EB-5 como a los interesados en el flamante pasaporte dorado estadounidense.

Profanación en Cementerio General desata indignación nacional

Una grave y repudiable profanación tuvo lugar este martes en el Cementerio General de Santiago, donde varios sepulcros fueron vandalizados, incluyendo el mausoleo del expresidente Salvador Allende. El municipio de Recoleta denunció que un grupo de individuos ingresó de forma indebida al recinto, rayó las instalaciones, irrumpió en tumbas, manipuló restos óseos y registró en video estos actos, para luego difundirlos públicamente.

Gracias a la difusión de estos registros, las autoridades pudieron identificar plenamente a los responsables, quienes ya están siendo investigados por la Policía de Investigaciones (PDI). La Municipalidad de Recoleta presentó la denuncia formal ante el Ministerio Público para que se inicie una investigación exhaustiva.

En diálogo con Diario Usach, la abogada penalista y académica de la Universidad de Santiago, Macarena Solis, explicó los posibles delitos cometidos y las penas que podrían enfrentar los involucrados. Solis aclaró que el simple ingreso al cementerio, sin causar daños, no se considera delito. Sin embargo, la profanación de sepulturas sí está penada en el Código Penal chileno, bajo el artículo 322 TER, que contempla penas de reclusión menor en grado medio para quienes ultrajen tumbas, afectando la memoria de los fallecidos.

La manipulación de restos óseos, como ocurrió en este caso, podría constituir un delito más grave, regulado en el artículo 322 BIS N°1, que sanciona la exhumación o manipulación indebida de restos humanos o cenizas. La calificación exacta dependerá de la investigación que realice la Fiscalía.

Además, los rayados con aerosol o grafitis en las tumbas pueden ser considerados como delito de daños, agravado por el desprecio hacia la memoria de los difuntos. Estas acciones, sumadas a la profanación, conforman un cuadro grave de delitos penales con sanciones que podrían alcanzar hasta tres años de prisión.

Macarena Solis enfatizó que, una vez recepcionada la denuncia, el Ministerio Público deberá determinar los cargos específicos según el avance de la investigación, y si se formalizan los responsables, enfrentarán penas que van desde los 541 días a tres años de cárcel.

Este acto de vandalismo no solo hiere la memoria histórica y el respeto por los fallecidos, sino que también sacude profundamente a la comunidad, que espera una sanción ejemplar para quienes atentaron contra un espacio sagrado y simbólico para la nación.

El bosque que nadie protege y que una artista convirtió en memoria viva

Entre fieltros, raíces y tintes extraídos de árboles nativos, la artista Ana Lagos ha montado una experiencia sensorial que va más allá del arte. Raíces de la Precordillera, su última exposición presentada en el marco del Festival de la Lana, transforma la artesanía contemporánea en un manifiesto visual y táctil sobre el valor del bosque esclerófilo chileno, uno de los ecosistemas más olvidados y amenazados del país.

En un rincón del Centro Cultural Montecarmelo, Lagos invoca al bosque no solo como paisaje, sino como cuerpo. Las lanas de oveja teñidas con Quillay, Maitén, Peumo, Litre y Boldo se despliegan en formas orgánicas que conectan lo artesanal con lo ancestral. Usando técnicas como el fieltro húmedo y el embarrilado; herencias textiles que resisten al tiempo, la artista construye un puente entre la identidad territorial y el activismo ecológico. Cada pieza vibra con la memoria de la tierra y habla desde las entrañas de un ecosistema que resiste en silencio.

La exposición incluye siete piezas de exhibición más escultóricas, y catorce de uso cotidiano. Pero todas llevan el mismo pulso: uno que recuerda que el bosque esclerófilo no es solo un entorno natural, sino un patrimonio cultural con siglos de historia. En sus palabras, “las raíces no se ven, pero están. Habitan dentro de nosotros”. Ana Lagos no se limita a ilustrar; interpela. Su recorrido por el bosque la llevó a una epifanía: lo esencial es invisible, pero no por eso menos urgente de proteger.

Chile alberga uno de los cinco bosques esclerófilos del planeta, junto con regiones como California, Australia o Sudáfrica. Sin embargo, el nuestro apenas recibe atención. Estas formaciones vegetales, adaptadas a los veranos secos y a los inviernos lluviosos, están siendo arrasadas por la sequía persistente de los últimos 12 años y por políticas ambientales que parecen no ver más allá del monocultivo y el extractivismo. Las hojas duras del esclerófilo resisten, pero el ecosistema agoniza.

Raíces de la Precordillera funciona como archivo viviente y advertencia poética. En cada tejido hay biología, arte y protesta. No es solo un homenaje a la belleza del bosque, sino un llamado urgente a preservarlo. A través de lo textil, Lagos logra que la conservación deje de ser un asunto lejano o técnico y se vuelva una experiencia íntima, táctil y política.

La exposición podrá visitarse hasta este sábado 17 de mayo en el Centro Cultural Montecarmelo. Luego, continuará su itinerancia por Santiago con fechas próximas en el Centro Cultural Chimkowe. Mientras tanto, las raíces siguen ahí, esperando que alguien más se detenga a escuchar lo que no se ve.

El impacto cultural y económico del anime en Japón y su controversia en Chile

El presidente chileno Gabriel Boric generó debate en redes sociales tras referirse a la influencia del anime japonés en su vida, mencionando clásicos como Capitán Tsubasa, Dragon Ball y Caballeros del Zodíaco, así como el juego Pokémon Yellow. Boric confesó que, aunque en su juventud estas animaciones y videojuegos marcaron su infancia, actualmente se inclina más por la literatura japonesa. Sus declaraciones fueron rápidamente criticadas por algunos sectores en Chile, que consideraron sus palabras como frívolas o irrelevantes frente a temas políticos y diplomáticos de mayor importancia.

Sin embargo, lejos de ser un desacierto, las palabras del mandatario tienen un eco muy distinto en Japón, donde el anime es una fuente de orgullo nacional y un componente cultural fundamental. Prueba de ello fue cuando en 2018 Shigeru Ishiba, entonces Primer Ministro, inauguró un museo dedicado a Dragon Ball Z disfrazado de Majin Boo, una muestra clara del valor simbólico que el anime tiene en la sociedad nipona. Además, para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Gokú, junto a otros personajes emblemáticos como Sailor Moon y Naruto, fue nombrado embajador cultural para promover la identidad y atractivo de Japón en el mundo.

Riko Iizumi, académica experta en cultura japonesa de la Universidad de Santiago, explica que el anime forma parte central de la estrategia “Cool Japan” que desde 2013 busca difundir la cultura japonesa globalmente, estimulando no solo el turismo, sino también el aprendizaje del idioma y la difusión de otros productos culturales y comerciales nipones. Según Iizumi, el anime no solo entretiene, sino que también transmite valores culturales y mensajes profundos tanto para niños como para adultos, un aspecto que a menudo se subestima en Chile, donde algunos reducen esta cultura a la etiqueta de “otaku” sin entender su complejidad y alcance.

La especialista también destaca el impacto económico que el anime genera en Japón, con gobiernos locales invirtiendo en festivales y museos que atraen a miles de fans internacionales. Estos visitantes realizan verdaderos “peregrinajes” para conocer lugares emblemáticos del anime, contribuyendo a la economía local. No obstante, señala que esta masiva afluencia a veces supera la capacidad de los municipios para atender a tantos turistas.

Así, mientras en Chile las palabras de Boric provocaron debate y críticas, en Japón reflejan la profunda conexión cultural y el papel que el anime juega como símbolo y motor social, económico y diplomático en la era moderna.

Testament regresa a Chile para desatar su thrash metal en agosto

La emblemática banda californiana Testament regresará a Chile el próximo 12 de agosto para presentarse en el Teatro Coliseo, en una noche donde la potencia y la furia del thrash metal se tomarán el escenario. Con la voz inconfundible de Chuck Billy al frente, la agrupación llegará como parte de su Latin American Tour 2025, y las entradas estarán a la venta desde el miércoles 14 de mayo a las 11:00 horas en PuntoTicket, convocando a los seguidores del metal a una experiencia inolvidable.

Desde sus inicios a principios de los años 80, Testament se ha destacado como una de las bandas pioneras del thrash metal, consolidándose rápidamente como un ícono del género a nivel mundial. Un hito clave en su carrera fue el lanzamiento de su álbum “The Legacy” en 1987, que no solo les abrió las puertas de la escena internacional, sino que también los situó como una de las grandes fuerzas emergentes del metal de la época. A lo largo de más de cuatro décadas, han mantenido su vigencia con discos que reciben elogios constantes y una base de fans fieles que ha trascendido generaciones.

La banda es conocida por combinar riffs poderosos, solos técnicos y letras que denuncian la opresión y la corrupción, en temas que se han convertido en clásicos imprescindibles, como “Over the Wall”, “Into the Pit”, “Down for Life”, “Return to Serenity” y “Brotherhood of the Snake”. Testament es sinónimo de energía desbordante y maestría musical, ingredientes que desplegarán para sus seguidores chilenos.

Además, Testament ha compartido escenario con leyendas del metal como Black Sabbath, Iron Maiden, Judas Priest, Slayer y Megadeth, confirmando su estatus como una de las bandas más respetadas y premiadas en la historia del metal. Su Latin American Tour 2025 comenzará el 6 de agosto en Costa Rica, para luego pasar por diez ciudades de la región, con Santiago como uno de los puntos destacados del recorrido, donde el público podrá reencontrarse con una banda que sigue marcando la pauta en el género.

Uso ético y responsable de la IA marca la nueva agenda en la educación universitaria

Desde 2015, la Universidad de Chile realiza la Encuesta Única de Admisión, un estudio anual que recoge información clave sobre las primeras experiencias y preocupaciones de quienes ingresan a la casa de estudios. Para su versión 2025, esta encuesta incorporó un enfoque novedoso: preguntas sobre el uso y las percepciones de la inteligencia artificial (IA), reflejando cómo esta tecnología se ha ido integrando con rapidez en la educación superior y en la sala de clases.

Leonor Armanet, directora de Pregrado, explica que la IA está cada vez más presente en la vida académica de las y los estudiantes, y que desde el Departamento de Pregrado se ha trabajado en abrir debates sobre su uso ético y responsable, así como en compartir buenas prácticas y ofrecer formación para su integración pedagógica. Esta encuesta no solo permite conocer el panorama actual, sino que también ofrece datos fundamentales para tomar decisiones que potencien el aprendizaje y la formación universitaria.

El informe, que entrega datos tanto a nivel institucional como segmentados por facultades y carreras, es una herramienta para quienes diseñan políticas y estrategias educativas. Anita Rojas, subdirectora de Pregrado, subraya que la IA lleva tiempo en la agenda de la universidad, mencionando incluso proyectos previos de exploración pedagógica en esta área. Alejandro Sevilla, coordinador de la Unidad de Estudios, destaca que la encuesta incluyó preguntas específicas sobre el uso de IA generativa para contar con información fresca que guíe la creación de lineamientos en la formación de primer año.

Los resultados revelan que un 81% de la generación mechona del 2025 ha utilizado herramientas de inteligencia artificial, con una diferencia notable entre hombres y mujeres (85% versus 78%). La función principal de estas tecnologías es ayudar a resolver dudas sobre contenidos específicos, reportado por el 91% de los encuestados, siendo ChatGPT la IA más popular con un 94% de uso.

Aunque la mayoría aprueba el uso de IA para actividades recreativas, búsqueda de información, tutorías personales y resúmenes de estudio, existe un rechazo importante hacia su uso en la realización de trabajos o tareas: un 54% está en desacuerdo con esta práctica. Las mujeres, en particular, muestran mayor resistencia a emplear la IA para estas labores, además de un mayor porcentaje de indecisión en el total de estudiantes.

Estos hallazgos son esenciales para que la Universidad de Chile continúe ajustando sus estrategias en docencia, fomentando un uso ético, crítico y pedagógico de la IA que responda a las necesidades y realidades de esta nueva generación universitaria.

La Encuesta Única de Admisión, con su alta tasa de respuesta del 78%, se convierte así en una herramienta estratégica para la toma de decisiones basadas en evidencia. Sus resultados alimentan procesos como la formación docente, las tutorías, la inducción universitaria y la orientación estudiantil, fortaleciendo la experiencia académica desde el primer día.

La ganadería ancestral que desafía la crisis climática desde los Andes

En lo alto del altiplano andino, donde la vida se abre paso entre la falta de infraestructura, la escasez de agua y los efectos extremos del clima, la crianza de camélidos; llamas, alpacas, vicuñas y guanacos, sigue siendo mucho más que una actividad económica. Es una forma de resistir, de vivir y de preservar una cultura que ha perdurado por siglos.

Diego Fabián, criador argentino, lo tiene claro: “Mi padre y mi abuelo me enseñaron a respetar la naturaleza y a cuidar de los animales como parte de nuestra cultura”. En su familia, como en tantas otras en la región andina, la ganadería camélida no es una opción: es un legado ancestral que atraviesa generaciones. Y es también una forma de defender un modo de vida que el cambio climático pone a prueba cada día.

Desde las zonas australes de Chile y Argentina hasta las mesetas de Bolivia, Perú y Ecuador, la cría de camélidos forma parte esencial del tejido social y ambiental de los pueblos altoandinos. No solo provee carne, lana y transporte; también sostiene una relación simbiótica con los ecosistemas donde estos animales han evolucionado. Son especies adaptadas a la altitud, a los suelos pobres y a las temperaturas extremas, y por eso mismo, se han vuelto claves para la resiliencia rural en contextos de crisis climática.

Conrado Blanco Mamani, criador chileno de 65 años, resume esa conexión con claridad: “La ganadería camélida no solo nos alimenta, sino que también es esencial para proteger el medio ambiente”. Su mirada va más allá del oficio: criar camélidos es una forma de custodiar un equilibrio natural entre el ser humano y su entorno.

Pero ese equilibrio está bajo amenaza. En Perú, Inés Flores, una de las más de 92 mil alpaqueras del país, enfrenta las consecuencias del cambio climático: sequías cada vez más largas, heladas más frecuentes y una reducción sostenida en la producción. “A veces sentimos que no podemos seguir, pero es nuestra forma de vida”, dice, mientras lidera el pastoreo junto a su familia. Su historia se repite en distintos rincones de la cordillera, donde mujeres y hombres resisten con prácticas tradicionales, pero también buscan adaptarse con nuevas tecnologías.

Los bofedales, humedales de altura esenciales para la alimentación y supervivencia de los camélidos, están colapsando por el avance del calentamiento global y por el uso insostenible del territorio. Estos ecosistemas, que filtran agua y permiten el crecimiento de pastos ricos en nutrientes, son el corazón verde del altiplano. Cuando se degradan, no solo desaparecen fuentes de alimento, también desaparece la base que sostiene la vida comunitaria.

En Bolivia, Roberta Rivera también se enfrenta a estas transformaciones. Las lluvias impredecibles, las sequías y los fríos extremos han hecho que criar llamas sea cada vez más difícil. Aun así, no se rinde. “Tenemos que ser resilientes, aprender nuevas tecnologías, pero nunca perder nuestras raíces”, afirma. La combinación entre saberes ancestrales y nuevas herramientas se vuelve clave para enfrentar lo que viene.

En Argentina, Diego ha comenzado a diversificar su producción combinando la crianza de camélidos con la siembra de quinua y papas. La agricultura sostenible no solo le permite reducir su dependencia de los animales, también protege el suelo y ayuda a mantener el ciclo de nutrientes necesario para que los pastos crezcan. Su estrategia refleja una transición silenciosa, pero poderosa: adaptarse sin traicionar la herencia.

La ganadería camélida no es solo una actividad rural. Es un bastión frente a la crisis climática, una práctica cultural milenaria, y un sistema de supervivencia en los paisajes más extremos del continente. Cuidar de estos animales es cuidar de la historia, del medio ambiente y de un futuro posible en las alturas.

El eternauta, nieve radioactiva y ciencia real en tiempos de colapso (sin spoiler)

El apocalipsis llegó a Netflix en forma de nevada letal. El eternauta, la nueva serie protagonizada por Ricardo Darín y basada en la novela gráfica de Héctor Germán Oesterheld, nos arroja a una Buenos Aires distópica, cubierta por una nieve tóxica que comienza a asesinar a su población tras un apagón total. Entre ruinas, paranoia y supervivencia, un grupo de personas intenta entender qué está sucediendo mientras afuera caen copos que matan al contacto. En ese caos, un personaje clave, el profesor Favalli, interpreta el desastre como una ruptura de los cinturones de Van Allen y una desestabilización de los polos, lo que habría soltado partículas radioactivas sobre el planeta.

La escena funciona como una bomba dramática, pero ¿cuánto hay de ciencia real en esa teoría? Según el astrónomo César Fuentes, académico del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile y Ph.D. en Astrofísica por Harvard, no mucho. Aunque los cinturones de Van Allen existen; y sí contienen protones y electrones atrapados por el campo magnético terrestre, no están diseñados para explotar ni colapsar de forma súbita. De hecho, si el campo magnético desapareciera, esas partículas no caerían sobre la Tierra como una lluvia radioactiva: simplemente se dispersarían al espacio, como polvo en el viento.

En términos geológicos, lo que sí podría pasar es algo parecido a lo que le ocurrió a Marte. La pérdida progresiva del campo magnético dejaría la atmósfera terrestre expuesta al bombardeo solar, lo que, con el tiempo, erosionaría su capa protectora. Pero hablamos de procesos que toman millones de años, no de una nevada letal de una noche a otra. Lo que plantea El eternauta es ciencia ficción en estado puro, escrita además en un contexto específico: la Guerra Fría, la paranoia nuclear y la sensación de que el mundo podía autodestruirse en cualquier momento. Por eso no sorprende que la “toxicidad que cae del cielo” tenga ecos de las bombas atómicas, de Hiroshima, de los ensayos nucleares y del miedo a un invierno radiactivo generado por nosotros mismos.

Esta metáfora del apocalipsis autoinducido sigue vigente. No es casual que en un mundo donde seguimos ignorando el colapso climático, jugando con la inteligencia artificial y desestabilizando ecosistemas completos, historias como El eternauta vuelvan con fuerza. Porque aunque la nevada mortal no sea científicamente posible, hay otras amenazas más reales y verificadas: un asteroide, por improbable que sea, podría eventualmente impactar la Tierra. Un supervolcán podría oscurecer el planeta durante años. Incluso la explosión de una supernova cercana podría, en teoría, tener efectos devastadores sobre nuestro entorno. Pero, como señala Fuentes, la amenaza más probable sigue siendo la humanidad misma.

La destrucción que tememos ya está en marcha, pero no es producto de un colapso magnético ni de una lluvia espacial, sino del modelo extractivista, del negacionismo climático y de una tecnología desbordada sin ética ni contención. La verdadera ciencia ficción es que sigamos ignorando todo esto, creyendo que el desastre vendrá del espacio, y no de nuestra propia incapacidad para cambiar.