Articles by: Staff G·LAB

Una comuna, un cerro y 80 razones para cuidar el planeta

Cerca de 80 voluntarios se reunieron el pasado 25 de julio para transformar el Cerro La Ballena, uno de los cerros isla más relevantes del Gran Santiago, en un punto de encuentro entre la comunidad y la acción ambiental. La jornada, impulsada por el movimiento ambiental SíMiPlaneta Chile y la iniciativa local Parque Natural Cerro La Ballena, no solo sirvió para retirar más de 640 kilos de residuos —desde escombros hasta electrodomésticos abandonados—, sino que también encendió una conversación urgente sobre el rol de estos espacios naturales en el equilibrio urbano.

Más allá de la limpieza, la jornada incorporó una charla educativa con foco en los principios del “No Deje Rastro”, una guía clave para quienes transitan entornos naturales sin degradarlos. La actividad tuvo un fuerte componente formativo al integrar a estudiantes de dos escuelas de la comuna, sumando nuevas generaciones a la defensa del ecosistema local.

Felipe, fundador del Parque Natural Cerro La Ballena, lo resumió así: “Este cerro tiene un valor ecológico y social enorme. Es refugio de biodiversidad y también un lugar de encuentro para la comunidad”. Entre su vegetación nativa, como el quillay y el natre, y aves locales como el tiuque, el peuco o la tenca, La Ballena destaca como un corredor biológico esencial para el equilibrio medioambiental en medio del cemento.

La sinergia entre organizaciones fue fundamental. SíMiPlaneta; el brazo verde del Grupo Por Un País Mejor impulsado por Farmacias del Dr. Simi, aportó recursos, voluntariado y visión territorial, demostrando que el cruce entre comunidad, educación y acción concreta puede generar transformaciones sostenidas. Desde la organización destacaron que “acciones como esta permiten que más personas, sobre todo niñas y niños, se conecten con la naturaleza y comprendan el valor de cuidarla”.

La restauración del Cerro La Ballena no es solo una limpieza puntual, es parte de una serie de esfuerzos por reimaginar el vínculo entre ciudad y naturaleza. En tiempos donde el colapso ambiental ya no es una teoría sino una evidencia, experiencias como esta reafirman que las respuestas también están en lo local, en la tierra bajo nuestros pies.

El lado oscuro del litio chileno

En el corazón del desierto de Atacama, el litio; ese mineral que impulsa la transición energética mundial, ha desatado una nueva ola extractivista que amenaza con arrasar los delicados ecosistemas altoandinos. Mientras gobiernos y empresas anuncian una revolución verde, comunidades indígenas, científicos y activistas denuncian que el costo ambiental y social de esta promesa podría ser irreparable. El litio chileno, altamente demandado para baterías de autos eléctricos, se extrae de salares milenarios, muchos de ellos frágiles, interconectados, y hoy más vulnerables que nunca.

La periodista Francisca González y la fotógrafa Jessica Acuña recorrieron los salares de Maricunga, Atacama y Pedernales, epicentros de este conflicto. Allí recogieron relatos de guías turísticos, líderes de comunidades Colla, geólogos y defensores del territorio, quienes coinciden en una idea clave: la transición energética no puede reproducir el modelo extractivista del pasado. “El Estado sólo ha protegido la laguna, no el salar completo”, dice Gonzalo Bordolli, guía en Atacama. “Los flamencos desaparecen, y con ellos se va una parte de la vida que aquí siempre existió”.

La geóloga Andrea Caneo agrega que estos ecosistemas tardaron millones de años en formarse y hoy se destruyen en apenas una década. La extracción intensiva, incluso con nuevas tecnologías como la “extracción directa”, no está libre de impactos. La escasez de evaluaciones ambientales rigurosas y la desconexión entre ciencia y política han dejado a las comunidades sin información clara, ni participación vinculante en los proyectos. En la práctica, muchos se enteran cuando las perforaciones ya están en marcha.

Organizaciones como Fundación Atacamita y movimientos como “Salvemos Maricunga” han emergido como actores clave en la defensa del territorio, articulando datos científicos, memoria comunitaria y herramientas jurídicas. Exigen que la Estrategia Nacional del Litio no sea solo un discurso, sino un compromiso concreto con la justicia ambiental. Voces como la de Elena Rivera, del pueblo Colla, urgen a detener la expansión de proyectos sin estudios de base ni consulta efectiva: “No se puede hablar de desarrollo si nos quedamos sin agua, sin animales, sin territorio”.

Este reportaje es parte de Narrar la TEJ, un programa que busca visibilizar las contradicciones de la transición energética desde América Latina. Más allá del litio como recurso estratégico, lo que está en juego es el modelo de futuro que se quiere construir. ¿Puede existir una energía limpia basada en la destrucción de ecosistemas? ¿Puede haber justicia climática sin justicia territorial? En Atacama, estas preguntas no son teoría: son la base de una resistencia que defiende la vida en uno de los paisajes más extremos y hermosos del planeta.

Chile observa el primer planeta creado por colapso gravitacional

Desde el norte de Chile, un equipo de astrónomos del Núcleo Milenio YEMS acaba de hacer historia. Usando el nuevo instrumento ERIS del Very Large Telescope (VLT) de ESO, captaron lo que podría ser la primera evidencia directa de un planeta formándose mediante inestabilidad gravitacional, un mecanismo teórico que hasta ahora nunca había sido observado en acción.

La estrella joven V960 Mon, ubicada a más de 5.000 años luz de distancia, ya había mostrado señales intrigantes hace algunos años: un disco de gas y polvo con estructuras en espiral observadas gracias al instrumento SPHERE del VLT y al radiotelescopio ALMA. Aquellas imágenes revelaban cúmulos inestables, con potencial para colapsar y generar nuevos mundos. Pero la gran pregunta era: ¿y después qué?

Anuroop Dasgupta, estudiante de doctorado y autor principal del nuevo estudio publicado el 18 de julio en The Astrophysical Journal Letters, fue quien lideró esta nueva cacería celeste. Su objetivo era encontrar señales de esos cúmulos transformándose en algo más. Y lo logró: el equipo detectó un objeto compacto y brillante justo en una de las regiones donde se esperaban transformaciones. Lo que vieron podría ser un planeta en plena gestación, o tal vez una enana marrón: un tipo de cuerpo celeste más masivo que un planeta, pero que nunca llega a ser una estrella.

“Esta podría ser la primera vez que vemos este proceso en acción”, destaca Alice Zurlo, astrónoma de la UDP y directora de YEMS. El hallazgo no solo es un hito científico, sino también una señal del nivel de investigación que se está gestando en Chile. Sebastián Pérez, astrónomo de la USACH y coautor del estudio, lo subraya: “Es un trabajo de alto impacto liderado por un estudiante desde una institución nacional”.

Si se confirma, estaríamos frente a una evidencia directa de cómo nacen algunos planetas: no por acumulación lenta de material, sino por un colapso dramático dentro del caos gravitacional de un disco joven. Un giro total a cómo entendemos la arquitectura del universo.

Inti-Illimani Histórico celebra su raíz en una gira inolvidable

Este diciembre, Inti-Illimani Histórico se embarca en una gira que promete ser más que un simple repaso musical: será un reencuentro emocional con la historia viva de la música chilena. Con casi seis décadas de trayectoria, la banda se presentará en el Teatro Municipal de Temuco el 7 de diciembre, en el Teatro Universidad de Concepción el 20 de diciembre, en el Teatro Caupolicán de Santiago el 26 de diciembre y en el Teatro Municipal de Viña del Mar el 27 de diciembre. Las entradas ya están disponibles a través del sistema PuntoTicket.

Reconocidos por dar forma a la Nueva Canción Chilena y por una fusión única entre folclore andino, elementos clásicos y sonidos populares del mundo, Inti-Illimani Histórico ha cruzado fronteras sin perder su raíz. Este nuevo show no solo repasa sus grandes canciones, sino que también convoca a músicos que dejaron huella en su recorrido, reforzando ese espíritu colectivo y artístico que define a la agrupación.

El “Reencuentro” suma a cuatro invitados estelares que, en distintos momentos, fueron parte esencial del proyecto. Jorge Ball, destacado músico multiinstrumentista y maestro luthier, fue parte de Inti-Illimani a comienzos de los años ochenta. Pedro Villagra, compositor y también multiinstrumentista, integró la agrupación durante la década del noventa y es reconocido además por su trabajo en Santiago del Nuevo Extremo. Cristóbal Berrú, hijo del recordado Max Berrú, aportará con la sonoridad ecuatoriana tan presente en la historia del grupo. A ellos se suma Cristián Mancilla, versátil instrumentista y cantante que ha formado parte de la etapa más reciente del Inti.

En el escenario estarán también los actuales integrantes de Inti-Illimani Histórico: Horacio Salinas, José Seves, Horacio Durán, Camilo Salinas, Fernando Julio, Danilo Donoso y Hermes Villalobos. Juntos harán vibrar al público con un repertorio que recorre la memoria colectiva de varias generaciones, siempre con una interpretación precisa, emotiva y cargada de historia.

Este tour no es solo una gira más: es una oportunidad única para vivir en vivo el peso cultural de una de las agrupaciones más influyentes del continente, en compañía de músicos que han sido parte de su alma. Un acto de memoria y celebración para quienes entienden que la música puede ser también una forma de resistencia, belleza y futuro.

La cara oculta de la Luna y el futuro de la exploración espacial

Desde Frank Sinatra hasta Ana Gabriel, la Luna ha sido una musa eterna para artistas, científicos y soñadores. Esa obsesión cultural tiene hoy un respaldo institucional: cada 20 de julio se celebra el Día Internacional de la Luna, una fecha instaurada por la ONU en 2021 para impulsar la colaboración global en su exploración y uso. Más allá del imaginario, el satélite natural de la Tierra; ubicado a unos 384.400 kilómetros de distancia, es un objeto celeste que aún guarda secretos y proyecciones clave para el futuro de la humanidad.

Álvaro Rojas, físico y académico de la Universidad de Santiago, subraya algunos de los hitos y curiosidades que hacen de la Luna mucho más que una postal nocturna. Por ejemplo, la razón por la que siempre vemos la misma cara del satélite se debe a su rotación sincrónica, producto de fuerzas gravitacionales que lo han “anclado” a la Tierra. Esa cara visible, cubierta por planicies oscuras llamadas mares lunares y salpicada de cráteres, contrasta con el reverso lunar: una superficie más accidentada y sin actividad volcánica evidente.

Uno de los aspectos más intrigantes es el origen de la Luna, que según teorías aceptadas, habría surgido de una colisión entre la Tierra y un protoplaneta hace 4.500 millones de años. La colisión habría desprendido material que luego se condensó hasta formar nuestro satélite. Esta relación íntima no es estática: la Luna se aleja de la Tierra a razón de 3,8 centímetros por año, lo que indica que en el pasado estaba mucho más cerca, y que los días terrestres duraban solo 18 horas. A futuro, se espera que los días sean más largos y la Luna siga alejándose.

Pero este cuerpo no está muerto. Aunque sin atmósfera ni tectónica activa, la Luna aún tiene actividad interna. Sufre sismos; conocidos como lunamotos, que pueden alcanzar magnitudes de hasta 5,5 grados y durar hasta una hora. Además, investigaciones recientes han detectado la presencia de agua en zonas de sombra permanente cerca de los polos, un hallazgo que alimenta ambiciones geopolíticas y económicas.

Rojas advierte que hoy asistimos a una “carrera astro-política”, donde las potencias mundiales ven la Luna como una futura base de operaciones para misiones a Marte, así como una fuente estratégica de recursos, especialmente agua. Esa misma agua, además de ser vital para la vida, podría usarse para fabricar combustible para cohetes, lo que haría de la Luna una especie de estación de servicio cósmica.

Desde la poesía hasta la política espacial, la Luna sigue ejerciendo su atracción. Y su rol, lejos de ser decorativo, se vuelve cada vez más clave en el nuevo orden del espacio.

Desconectados en un mundo hiperconectado

Durante la presentación del primer Informe Mundial sobre Soledad y Aislamiento Social en Ginebra, en el que participó la ministra de Salud chilena Ximena Aguilera, la Organización Mundial de la Salud advirtió que uno de cada seis habitantes del planeta vive afectado por la desconexión social. Esta condición, que va más allá del simple hecho de estar solo, se ha convertido en un nuevo factor de riesgo para la salud, equiparable a la obesidad o el tabaquismo, y se asocia a más de 800 mil muertes al año a nivel global.

Alejandra Fuentes-García, académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, señala que la soledad es una experiencia dolorosa derivada de la distancia entre las relaciones que deseamos tener y las que realmente existen, mientras que el aislamiento social se refiere a la ausencia objetiva de vínculos suficientes. Ambos fenómenos, aunque distintos, son detonantes de enfermedades físicas como diabetes, hipertensión y afecciones cardiovasculares, además de trastornos mentales como depresión, ansiedad y deterioro cognitivo, especialmente en personas mayores, jóvenes, migrantes y personas con discapacidad.

La doctora Viviana Guajardo, coordinadora de Estrategia de Salud Mental de la misma universidad, enfatiza que el aislamiento no siempre implica sentirse solo, pero sí representa un peligro cuando se prolonga en el tiempo y no se aborda. La desconexión social, dice, debilita la autoconfianza, alimenta pensamientos negativos y puede llevar a cuadros graves como el suicidio o las autoagresiones.

Ambas especialistas coinciden en que fomentar la conexión social es una necesidad vital. Los vínculos humanos fortalecen la salud mental, refuerzan la resiliencia, estimulan el aprendizaje emocional y aportan sentido a la vida. Desde la infancia hasta la vejez, contar con una red de apoyo influye directamente en la longevidad y en la calidad de vida.

El informe de la OMS plantea acciones estructurales urgentes. Desde rediseñar las ciudades para favorecer los encuentros informales, repensar el modelo de vivienda, impulsar la política laboral de las 40 horas, hasta incluir la educación emocional como herramienta de base. También se propone aprovechar los centros de salud como espacios de sociabilización, formar en empatía a estudiantes y profesionales, e integrar tecnologías que fomenten interacciones cara a cara.

La música como droga natural para el ánimo

Un reciente estudio del Colegio de Químicos de Puerto Rico reveló que la música de Bad Bunny no solo domina los rankings globales, sino que también tiene un efecto directo en el cerebro: dispara dopamina, serotonina y oxitocina, neurotransmisores que inducen placer y bienestar. Con más de 80 millones de oyentes mensuales en Spotify, el puertorriqueño no solo marca tendencia musical, sino también emocional. Su sonido conecta con algo más profundo: la necesidad humana de sentir, recordar y moverse.

Desde la Universidad de Chile, el psicólogo y doctor en Neurociencia, Gonzalo Quintana Zunino, confirma que la música tiene la capacidad de regular nuestras emociones y que, gracias a su relación con experiencias pasadas, puede transformarse en una verdadera “máquina del tiempo” emocional. Las canciones favoritas no solo evocan momentos memorables, sino que también reactivan las sensaciones asociadas a ellos, generando un puente entre memoria y placer.

El neurocientífico Pedro Maldonado, por su parte, profundiza en la conexión entre música y actividad cerebral, afirmando que esta ha acompañado al ser humano a lo largo de su historia, sincronizándose con el ritmo interno del cuerpo y reforzando estados de ánimo. Maldonado destaca que incluso el aprendizaje musical desarrolla habilidades cognitivas aplicables a otras áreas, como la lectura o el dominio de idiomas.

Ambos especialistas coinciden en que la música; ya sea escuchada o aprendida, tiene un rol terapéutico y cognitivo, porque potencia la memoria, acompaña rutinas, mejora el ánimo y favorece el movimiento. Y eso explica, en parte, por qué melodías como las de Bad Bunny no solo pegan en la pista de baile, sino también en las zonas más profundas del cerebro.

Educación tributaria con enfoque de género llega a emprendedoras y diversidades

En Peñalolén se lanzó oficialmente el programa “Más educación tributaria, más equidad”, una iniciativa impulsada por la Defensoría del Contribuyente (Dedecon) junto al Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, destinada a entregar herramientas básicas en materia tributaria a mujeres y diversidades sexo-genéricas. El objetivo es claro: fortalecer su autonomía económica, facilitar la formalización de sus emprendimientos y acompañarlas en el desarrollo sostenible de sus negocios.

El programa contempla capacitaciones a cargo de profesionales de Dedecon, quienes orientan a las participantes sobre sus derechos y deberes como contribuyentes, además de difundir beneficios estatales para Pymes y actividades económicas emergentes. La iniciativa forma parte de compromisos institucionales de género como los Compromisos Ministeriales 2022-2026 y el Programa de Trabajo de Género de Dedecon 2024-2025, que impulsan políticas públicas con perspectiva inclusiva.

Durante el lanzamiento, el defensor nacional del contribuyente, Ricardo Pizarro, recalcó que “ayudar a emprender desde el conocimiento tributario puede ser clave en la vida de muchas mujeres y personas de las diversidades”. La Seremi de la Mujer, Ana Martínez, también valoró la medida como un paso concreto hacia la igualdad, mientras que el alcalde de Peñalolén, Miguel Concha, destacó el esfuerzo de las mujeres de la comuna y la urgencia de brindarles condiciones reales para avanzar sin arriesgar su trabajo por desconocimiento legal.

El programa está dirigido tanto a quienes aún no han formalizado sus actividades como a quienes ya tienen iniciación, y apunta a derribar las barreras de género que aún existen en el mundo económico. Las interesadas pueden acceder a más información en www.dedecon.cl o mediante las redes de SernamEG y Prodemu a nivel nacional.

Sarazul presenta META y abraza el renacer desde el caos

En un momento donde mirar hacia atrás se vuelve inevitable antes de avanzar, Sarazul; el proyecto de la cantante y compositora chilena Francisca Guzmán, lanza META, su nuevo EP y el primer material original desde Mercurio 52 en 2020. Esta obra marca el inicio de un ciclo profundamente introspectivo, una declaración íntima en clave poética y sonora sobre transformación, pérdida y claridad. Más que un disco, META es un ejercicio de exorcismo emocional convertido en música.

Conformado por tres canciones, META refleja un proceso de cambio vital para su autora. “Crisálida” abre el EP como una inmersión en el dolor y la reconstrucción, inspirada en el encierro y la depresión vivida durante la pandemia. Luego llega “Quemas”, una pieza que emerge del naufragio emocional de una relación fracturada, donde el piano, las atmósferas y la voz de Sarazul dibujan la ruta hacia el reencuentro con lo esencial. El viaje concluye con “Diálogo Interno”, una composición cargada de lirismo confesional donde el yo se desdobla para escuchar(se), y donde la trompeta de Donsalo Fuckushima y los beats íntimos de MRVS amplifican la sensación de catarsis.

Este nuevo trabajo no solo marca un punto de inflexión en la discografía de Sarazul, sino también el comienzo de una nueva etapa artística que culminará con el lanzamiento de su próximo disco en noviembre. META es un manifiesto musical sobre el poder de sostenerse a través de la creación y sobre cómo incluso en los escombros emocionales florece la posibilidad de una nueva vida.

Biopic de Chespirito rompe récords y despierta nostalgias

La serie “Chespirito: Sin querer queriendo”, estrenada recientemente por la plataforma MAX, se convirtió en el título más visto en la historia del servicio durante su primera semana al aire. Este fenómeno no ocurre en el vacío: coincide con la retransmisión de “El Chavo del 8” por TVN desde octubre de 2024, reactivando el culto a los personajes creados por Roberto Gómez Bolaños en el imaginario colectivo chileno. A una década de su muerte, el legado de Chespirito no solo resiste, sino que conecta de forma renovada con viejas y nuevas audiencias.

El éxito del universo Chespirito en Chile tiene raíces profundas. Ariel Rementería, académico de la Usach, señala que los personajes como El Chavo, Don Ramón o La Chilindrina lograron representar con humor y ternura la vida cotidiana de muchos chilenos, en especial la pobreza, la picardía y los conflictos barriales. Sus estereotipos, si bien caricaturescos, conectaban con realidades compartidas, generando una identificación genuina. Desde el niño huérfano con corazón noble hasta el vecino desempleado o el niño mimado, estos arquetipos construyeron una comedia emocionalmente reconocible, incluso entre generaciones que hoy descubren la serie por primera vez.

La biopic de MAX capitaliza en ese arraigo emocional y en una tendencia clara del streaming: revisitar íconos culturales a través de relatos biográficos que prometen revelar lo no contado. Para Ricardo Ramírez, periodista y académico de la Usach, el éxito también radica en la nostalgia. Ver a Chespirito es volver a la niñez y reconectar con una época en que la televisión tenía el poder de reunir a toda la familia frente a una sola pantalla. Si bien los códigos narrativos han cambiado, la audiencia es capaz de contextualizar lo que ve, separando las lecturas actuales de los contextos pasados. Y aunque algunos personajes pueden parecer desfasados, sus valores humanos siguen siendo universales. Según Rementería, “el futuro del Chavo y el Chapulín no está en duda. La televisión es cíclica y estos mundos siempre encuentran la forma de regresar”.