Articles by: Staff G·LAB

Economista urge por una profunda reforma de pensiones tras tercer retiro del 10% en Chile

Este lunes, la Superintendencia de Pensiones entregó un balance sobre el tercer retiro del 10% de los fondos de pensiones. El trámite, con apenas un día en vigencia, ya había superado 3,2 millones de solicitudes.

Para el ex Tesorero General de la República y académico de la Facultad de Administración y Economía (FAE) de la Usach, Hernán Frigolett, la gran cantidad de solicitudes evidencia una fuerte caída de ingresos en grupos amplios de la población. 

Aunque reconoció que las pensiones quedarán debilitadas, indicó que lo que tenían acumulado muchas personas “ya era completamente insuficiente para autofinanciar una pensión”.

“Lo que se nos viene a futuro, obviamente, es una reforma profunda del sistema de pensiones”, consideró. “Obviamente, será imposible pedirles a esas personas que tengan una autosuficiencia de ingresos, basada solamente en sus pensiones”, sostuvo.

A su juicio, la situación presionará las finanzas públicas y el sistema contributivo de pensiones, por lo que será necesaria una reforma “con un cambio de paradigma brutal”. Es decir, “un modelo que responda a los cánones de la seguridad social”.

Por eso, consideró que el aporte de los empleadores será clave en la solución y deberá ir dirigido a un fondo único, que sea de capitalización colectiva y que permita administrar solidaridad interna dentro del proceso.

Finalmente, concluyó que se debe mejorar “el adicional que paga el fisco a los pensionados del sistema de AFP, para dejarles una pensión que esté en niveles de dignidad mínimos, por sobre la línea de pobreza”, reforzando el Pilar Solidario.

Estudio evidencia más disposición de los hombres a vacunarse y más vacunación efectiva a mayor nivel socioeconómico

“¿Quienes se están vacunando y qué factores explican la disposición a vacunarse contra el COVID-19? Un análisis para comprender las principales barreras”, es el nombre de la nueva entrega del MOVID-19, informe de la Universidad de Chile y del Colegio Médico de Chile, en conjunto con académicos de la Universidad Diego Portales, Universidad San Sebastián y Universidad Central, que en esta nueva entrega ahonda en las barreras a la vacunación contra el COVID-19 en Chile.

A nivel global, un 70 por ciento de las personas entrevistadas en MOVID-IMPACT refirieron disposición a vacunarse. Las principales razones reportadas en aquellos que indicaron reticencia fueron posibles efectos adversos (18,5 por ciento), dudas en la efectividad (10,9 por ciento) y dudas provocadas por el rápido desarrollo de la vacuna (10,3 por ciento); mientras que las que fueron mencionadas en menor medida son miedo al contagio (2 por ciento) y no creer en las vacunas (1 por ciento).

Uno de los resultados del estudio aplicado a más de 7 mil personas de grupos prioritarios, es que en comparación con las mujeres, los hombres de estos sectores de la población al momento de la encuesta MOVID-19 se han vacunado menos. Como detalla el informe, “este hallazgo es preocupante, en tanto existe evidencia convincente que indica que los hombres tienen una mayor probabilidad de cursar con enfermedad grave y morir de COVID-19”.

El factor socioeconómico es otra variable determinante: las personas con estudios universitarios se vacunan más frecuentemente que el resto. Como detalla María José Monsalves, académica de la Facultad de Odontología de la Universidad de Chile, “por ejemplo, personas con una educación técnica, tienen  22 por ciento más posibilidad de estar dispuestos a vacunarse que aquellos que tienen educación media o inferior; y aquellos que tienen una educación profesional, hasta un 60 por ciento”. A esta disposición, se suma que las personas afiliadas a ISAPRE tienen entre un 5-16 por ciento más posibilidades de haberse vacunado que las personas afiliadas a FONASA.

Otro aspecto es que las personas que viven en la Región Metropolitana se vacunan menos que el resto, pese a que muestran mayor disposición a hacerlo. Esto, plantea el reporte, no se explica por disposiciones individuales. “Si bien no es clara la explicación de este fenómeno, esto podría relacionarse con procesos menos expeditos de vacunación en la ciudad de Santiago”, como serían restricciones por horarios de trabajo, o la dificultad para transportarse sin riesgos hasta los vacunatorios.

Un aspecto a considerar en torno a la disposición a vacunarse tiene que ver con las creencias. El reporte explicita que “las personas que confían más en las medicinas alternativas que en la medicina convencional se vacunan menos. De modo similar, las personas que creen que la pandemia responde a un acto planificado tienden a no vacunarse”. A esta dimensión se suma el efecto de la desconfianza en el actual gobierno: “en la medida en que las personas desconfían del interés del gobierno por cuidar de la salud de la población, disminuye la disposición a vacunarse. Este efecto, sin embargo, es menor al de las otras dos disposiciones”.

Finalmente, y como destaca el profesor de la Universidad Central y coautor del estudio, Ismael Puga, las personas tienden a vacunarse con mayor probabilidad si creen que su entorno valida y refuerza la importancia de vacunarse. En cambio, la percepción individual de riesgo frente a la pandemia no es un factor significativamente relevante, y sólo afecta la decisión de vacunarse cuando va acompañada de esta norma social.

Esto último evidencia “la relevancia de la norma social, es decir, es la relevancia de que las personas sientan y crean que en su entorno, su familia, sus amigos y todos a su alrededor están de acuerdo en que hay que vacunarse”.

Ante esto, señala, es crucial instalar socialmente “la idea de que es una tarea colectiva, lo que empuja a las personas, incluso a las que individualmente tienen dudas sobre el proceso, a vacunarse. En ese sentido es importante que todo tipo de campaña o todo tipo de comunicación no se oriente a cuestionar la disposición de la ciudadanía o culparla, sino que por el contrario, se refuerce esta idea –que por lo demás es real- de que este es un proceso y un objetivo colectivo”.

Ante el avance del proceso de vacunación a personas de menor rango etario, las barreras identificadas en este estudio se hacen más relevantes, señalan las y los especialistas. Así lo indica el Dr. Cristóbal Cuadrado, académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile y parte del equipo MOVID-19. “En la medida que comiencen a vacunarse grupos de edad más jóvenes, y que por tanto en mayor proporción son económicamente activos, esto se va a volver un problema más importante para la estrategia de vacunación, y por tanto es necesario entregar cada vez más garantías para las trabajadoras y trabajadores para que puedan vacunarse. Asimismo, debe potenciarse una estrategia que se acerque a la comunidad y lugares de trabajo. Una campaña de vacunación no puede ser solo sentarse a esperar que la gente acuda a los centros de salud”, manifestó el experto.

“Esperamos que estos resultados sean valiosos para informar las decisiones del Gobierno y el Ministerio de Salud en las estrategias para impulsar el plan de vacunación COVID-19 en Chile”, concluye el informe.

La información sobre vacunación efectiva se recabó en el último módulo temático del panel online del Monitoreo Nacional de Prácticas y Síntomas COVID19 – MOVID-19  entre el 11 y el 16 de marzo del año 2021, para el cual participaron más de 7 mil personas de grupos prioritarios del programa de vacunación.

Universidad realizará curso gratuito para la prevención del suicidio en comunidades educativas

La pandemia por COVID-19 ha traído consigo un importante impacto en la vida de las personas. En este contexto, los jóvenes son el grupo etario que se ha visto más afectado en su salud mental, donde el alejamiento físico de sus pares, estudios a distancia y pérdida de algunos ritos significativos serían factores que influirían negativamente en un período crítico de la vida. Síntomas como la angustia, ansiedad y el estrés han aumentado debido a las medidas de restricción impuesta por la autoridad, elementos que se configuran como estresores y pueden generar un mayor riesgo de suicidio.

En Chile, según datos del Ministerio de Salud, 1.800 personas mueren al año por suicido, y por cada uno de estos, alrededor de 20 personas realizan un intento. Sin embargo, la mortalidad por suicidio en Chile se ha estabilizado durante los últimos años, presentando tasas de suicidio menores al promedio de la OCDE. A pesar de ello, el suicidio sigue siendo la segunda causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años, por lo que los esfuerzos, sobre todo en el actual contexto que vivimos, deben dirigirse a este grupo, que se encuentra en una etapa clave de la vida y, además, considerando que se trata de muertes prevenibles.

Un reciente estudio publicado en la revista Lancet Psychiatry, respecto a las tasas de suicidio registradas en 21 países de alto y mediano ingreso desde el inicio de la pandemia, dio cuenta que no ha existido un incremento significativo de las tasas de suicidio durante este período. En nuestro país, los datos demostraron que hubo una reducción de los suicidios, sin embargo, los autores destacaron la importancia de mantenerse alerta sobre los posibles efectos que la pandemia podría provocar a largo plazo en la salud mental de la población.

La Dra. Vania Martínez, académica de CEMERA de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y directora del Núcleo Milenio Imhay, afirma que, según estudios, de todos los grupos etarios, los jóvenes son una de las poblaciones con mayores problemas de salud mental en pandemia. “Se ha demostrado en estudios internacionales que ha aumentado la prevalencia de problemas de salud mental en jóvenes respecto a los datos registrados antes de la pandemia. Por otra parte, sabemos que gran parte de los problema de salud mental de la vida adulta se inician en la adolescencia”, explicó la Dra. Martínez.

En este contexto, la directora de Imhay asegura que a pesar de que los casos de suicidio se han visto disminuidos, “se ha creado una tormenta perfecta para que estos aumenten postpandemia, donde es necesario que las comunidades educativas asuman este desafío y vean que tienen una gran oportunidad para detectar y actuar preventivamente. El problema es que muchos establecimientos refieren que les faltan las herramientas y, en muchos casos, desconocen la forma de abordar estos temas”, puntualiza.

Es por ello que, el Núcleo Milenio para Mejorar la Salud Mental de Adolescentes y Jóvenes (Imhay), con el financiamiento de la Iniciativa Científica Milenio de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), realizará de forma gratuita el curso online “Abordaje del riesgo suicida en jóvenes estudiantes”, iniciativa que busca capacitar a la comunidad educativa de universidades, centros de formación técnica, institutos profesionales, colegios y liceos, sobre el abordaje, identificación precoz e intervención oportuna del riesgo suicida. El curso se realizará en mayo de este año a través de la plataforma EOL de la Universidad de Chile.

El curso, en este sentido, desarrollará conocimientos para que las comunidades educativas puedan reconocer elementos para un clima educacional protector de riesgo suicida y adquirir herramientas para la detección y calificación del riesgo suicida en estudiantes, más aun pensando en las dificultades que se presentan actualmente debido a las nuevas formas de estudio online, donde se hace todavía más difícil detectar estas señales de riesgo.

Quienes quieran participar en este curso sin costo, pueden acceder a él entre el 26 de abril y el 31 de mayo en el siguiente link: https://eol.uchile.cl/

La pandemia ha visibilizado aún más la precariedad en que están los trabajadores de apps

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), acaba de publicar su informe anual centrado este año en el rol de las plataformas digitales en la transformación del mundo del trabajo y según uno de sus autores principales, el académico e investigador de la U. Austral de Chile, Alberto Coddou, el informe llega en un momento donde este tipo de plataformas ha crecido exponencialmente a nivel mundial, de hecho el  mismo informe revela que  “las plataformas digitales de trabajo se multiplicaron por cinco en una década”.

El Doctor en Derecho Alberto Coddou señala que el informe busca orientar el camino que deben recorrer distintos países que están tratando de regularizar la economía digital, en el marco de una creciente oferta y demanda de bienes y servicios a través de tecnologías digitales, “y que si bien puede tener efectos positivos como la generación de arreglos más flexibles como conectarse a la aplicación y trabajar cuando puedas y quieras, en la práctica, sin embargo ha generado jornadas extenuantes y situaciones riesgosas como trabajadores que están manejando más de 12 horas diarias para generar ingresos decentes”.

“Las nuevas oportunidades creadas por las plataformas digitales están volviendo cada vez más difusa la distinción que solía haber entre asalariados y autónomos”, describió la OIT en el informe.

Frente a esto Coddou explica que aquí cambian todos los conceptos y derechos básicos de un trabajador “porque aquí no existen las licencias, ni las vacaciones pagadas, nadie paga las cotizaciones, ni te despiden, ni te contratan, lo que genera un desamparo absoluto para este tipo de trabajadores, considerando que esta economía va a seguir creciendo”.  

En este tipo de trabajo en vez de un contrato de trabajo las actividades laborales se realizan a través de prestaciones de servicios, el problema agrega el investigador de la U. Austral es que “cualquier responsabilidad tiene que ver con el trabajador y no con la empresa mandante- lo que desprende varias narrativas empresariales que hablan de ser tu propio jefe o que ustedes son nuestros partner o socios, pero sin condiciones laborales mínimas”.

Asimismo, Coddou agrega que en la práctica, hay una serie de indicadores a nivel mundial que han obligado a las cortes del mundo a encontrar que en todos estos casos existen relaciones laborales. “De hecho en Chile, ya hay una sentencia de primera instancia en un Juzgado del Trabajo en Concepción, que consideró que más allá de lo que digan los términos y condiciones de estas aplicaciones, en los hechos hay una relación real que obliga al empleador hacerse cargo de todo lo que supone tener un contrato de trabajo”.

El Académico de Derecho Constitucional de la  Facultad de Ciencias Jurídicas de la U. Austral de Chile explica que durante la investigación encontraron casos terribles en que cuando trabajadores se han tratado de organizar colectivamente para defender sus derechos, ha derivado en desconexiones arbitrarias desde la aplicación como que “al día siguiente que te trataste de juntar por Facebook para una asamblea para la defensa de tus derechos como trabajador de plataforma fuiste desconectado y no tienes ni con quien ni cómo reclamar. No hay un empleador que de la cara”. 

A propósito de esto, Coddou señala que en las encuestas una de las demandas más frecuentes de los trabajadores de plataformas digitales fue “la ausencia de alguien, una persona a quien yo llamo y le reclamo, porque la impotencia que te conteste una línea automática es la distopía perfecta, habla que este sueño tecnológico es más una distopía que una utopía”, dijo Coddou.  

Con la pandemia, se acentuó aún más el desamparo en que se encuentran los trabajadores de las apps, visibilizando los riesgos y desigualdades a las que se enfrentan diariamente. Siete de cada diez aseguró según las encuestas del informe que si contraía el virus, no tendría derecho a tomarse una licencia o recibir una compensación. Las jornadas son más largas que en los trabajos tradicionales, de 65 horas semanales, y en el 79 por ciento de los casos mencionaron sufrir estrés por el trabajo, como el riesgo de sufrir lesiones físicas, el tránsito, la remuneración o la presión por conducir rápido. 

“La pandemia ha visibilizado aún más la precariedad en la que están los trabajadores de plataforma, considerando la facilidad con que estas personas pueden ingresar al mercado laboral sin la necesidad de un contrato, lo que ha incrementado la participación de la población migrante, en Chile se calcula que los trabajadores de app podrían llegar a ser 70% solo venezolanos, podría porque también es desconocido el número real de trabajadores de aplicaciones”, advierte Coddou.  

El académico de la U. Austral añade que resulta “chocante el contraste que hay entre trabajadores esenciales que al principio de la pandemia se le otorgaron permisos especiales con esta desprotección total en la que están.  Se consideran esenciales pero cualquier cosa que les pase, es responsabilidad de ellos, por ejemplo no tenían licencias médicas por enfermedad en caso de tener covid y tampoco las empresas tenían la obligación de pasarles mascarillas ni alcohol gel”

En Chile existen dos proyectos de ley que intentan regular esta precaria y difusa relación laboral entre los trabajadores de las app y un empleador, que nunca ven ni hablan: “Mi jefe es una App”, que se encuentra en la Cámara de Diputados y otra que partió en el Senado que versa sobre las garantías básicas para trabajadores de plataformas digitales. 

Coddou quien ha participado en la redacción de las dos, cree que “si bien son un avance para las garantías básicas de las personas trabajadoras que están tras las apps, la pregunta es si son los adecuados para hacerse cargo de los problemas laborales, sobretodo porque los problemas son globales, porque la mayor parte de estas compañías no son chilenas, están registradas en otros países, incluso pagan impuestos en paraísos fiscales”.

La OIT a lo que aspira con este informe global es que existan estándares internacionales que sean un mínimo entre todos los países. “Si se dan los indicadores de una relación laboral, esta tiene que reconocerse y es un compromiso que todos los países reconocen en sus códigos del trabajo que ante la existencia de indicadores de subordinación y dependencia hay contrato de trabajo, independiente de lo que diga el papel, esa es la premisa básica”. 

Estudio centrado en la Región Metropolitana afirma que la pobreza es un factor de mortandad frente a la pandemia

Latinoamérica es una de las regiones con más inequidades en sus centros urbanos de todo el mundo y que, además, presenta grandes desigualdades en la longevidad de su población. Es decir, la gente de nivel socioeconómico más bajo muere antes que las personas de situación acomodada. Así lo confirma el estudio internacional “COVID-19 y el agravamiento de las inequidades en salud en Santiago de Chile”, publicado en el International Journal of Epidemiology.

Esta investigación, en la que participó la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, a través de la académica Tania Alfaro, reveló que durante la pandemia las cifras han empeorado. El documento utilizó datos de mortalidad registrados por el Departamento de Estadística e Información de Salud (DEIS) del MINSAL, datos censales y datos de proyecciones de población del INE, para mostrar un empeoramiento de inequidades preexistentes en mortalidad en los municipios que conforman la Región Metropolitana de Santiago durante la pandemia de COVID-19.

Para medir esto, se analizaron 36 comunas del Gran Santiago y se utilizaron como indicadores, la mortalidad por edad entre el 2016-2020; las proyecciones por edad en el mismo periodo y; con datos del Censo, se observó la escolaridad promedio en adultos de más de 25 años y la proporción de hogares en situación de hacinamiento, es decir, más de 2,5 personas por dormitorio. 

A diferencia de la postura escéptica respecto a la relación entre pobreza y mortalidad -planteada incluso por autoridades de gobierno- el documento arrojó que sí aumentaron las brechas ya existentes de mortalidad en Santiago durante la pandemia. Para la Dra. Tania Alfaro, académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, en nuestro país existe un daño estructural y “por eso estas desigualdad se han agudizado durante la pandemia. Esta situación es general en términos de las tasas de mortalidad por todas las causas de muerte, por eso es importante destacar que no es solamente por efecto de COVID, ya que también tenemos inequidades en otras enfermedades por ejemplo cáncer”.

La académica agregó que los datos, además, “permitieron ver cómo han variado las tasas de mortalidad de acuerdo al promedio de educación de una comuna, o a la cantidad de hogares con hacinamiento. Eso nos permite ver que a mayor hacinamiento y a menor nivel de años de escolaridad, mayores son las tasas de mortalidad y esas brechas han ido aumentado en el 2020, es decir nosotros tenemos un escenario basal que era malo, y ahora ha empeorado”.

Otro de los aspectos abordados por el estudio tiene que ver con las  inequidades dadas por el nivel socioeconómico, el acceso a la salud y la filiación a Fonasa o Isapre. Ante esto, el estudio indica que se deben mejorar las condiciones sanitarias para evitar que aumenten estas brechas.

Por otro lado, acota el documento, se hacen necesarias medidas para mejorar las condiciones laborales más precarias y las ayudas para quienes han perdido el trabajo y así se evite la movilidad.

Ante esto, la experta enfatiza en que el sistema de salud debería amortiguar las diferencias que no tienen que ver necesariamente con salud, “como es el nivel educacional, la pobreza o las malas condiciones de empleo y de vivienda. Cuando esto no se ha sido resuelto y genera inequidades de salud, lo que uno esperaría es que el sistema sea capaz de amortiguar esas inequidades”.

“Si ya sabemos que las personas con menos años de escolaridad tienen más factores de riesgo de enfermedades no transmisibles, lo que el sistema debiera hacer es dar la opción para que esas personas tengan una mejor atención de sus patologías en la atención primaria, que sean tratados oportunamente y al ser derivados al hospital, reciban una mejor atención que les ayude a compensar esa deficiencia”, acotó la especialista de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile.

Para ello, advirtió la especialista, tiene un rol clave la atención primaria de salud, la cual debe “justamente de ser la mejor puerta de entrada para que la población que asiste a ella, que es la menos favorecida, pueda tener mejores condiciones de salud gracias a la acción del sistema, y no solamente tener que esperar que se resuelvan estos determinantes estructurales que puede ser más difícil abordar desde salud”, concluye la Dra. Alfaro.

La investigación fue realizada por Tania Alfaro, académica de la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile; Usama Bilal, epidemiólogo y profesor en la Drexel University; y Alejandra Vives profesora del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la U. Católica.

Académico analiza si Chile es realmente un país de clase media

Durante más de dos décadas, el relato generalizado sobre nuestro país era que el desarrollo había permitido que una gran mayoría de la población dejara atrás la pobreza, constituyendo una fisonomía social dominada por una amplia “clase media”, ubicada entre una minoría millonaria, y quienes aún viven en la pobreza.

Sin embargo, la revuelta social del 2019 y las consecuencias de la crisis económica generada por la pandemia, han puesto duramente en cuestión esta propuesta, develando las tensiones y limitaciones de esta idea, alguna vez tan popular entre analistas y medios de comunicación.

Así lo explicó el profesor Giorgio Boccardo, de la Facultad de Ciencias Sociales, para quien si bien existe “un sector de la sociedad que se emplea en el sector de servicios, obtuvo un título técnico o profesional, y está asociado a esta idea de una nueva clase media que habría surgido con el neoliberalismo, en realidad hablamos de una clase trabajadora con mayor certificación, muy heterogénea, pero que no se articula como clase”. 

Consultado sobre por qué no se podría hablar de una clase media cuando para muchos la mayoría del país pertenecía a esta categoría, Boccardo afirmó que “las clases sociales se relacionan con relaciones de producción y de poder, con una visión de mundo compartida, no con los ingresos recibidos por un individuo. Cualquier aproximación desde los ingresos en verdad es un error conceptual”.

En este sentido, el académico recordó que en Chile existió una clase media tradicional hasta los años ’70, vinculada al empleo público, a grupos profesionales y a posiciones gerenciales en empresas privadas, que se reproducía en ciertos barrios, liceos y universidades públicas y que sirvieron como base para el imaginario de lo público, y que se ubicaba al lado de una clase trabajadora organizada en partidos políticos, sindicatos y organizaciones de masas estructuradas nacionalmente, con una cultura y una visión compartida sobre la sociedad.

Sin embargo, “la dictadura lo que hace es destruir todo esto: las organizaciones, la cultura y los partidos que habían hasta 1973, subjetivamente en términos de sus símbolos y cultura, pero también objetivamente a partir de las transformaciones neoliberales en el mercado del trabajo, instaurando este otro imaginario, donde es con la tarjeta de crédito, el colegio subvencionado y una vivienda alejada de la toma de terrenos que se sale de la pobreza hacia la clase media”. 

Para Boccardo una idea clave es que si bien hoy en día la gente no entra al sindicato o a los partidos políticos, que eran las herramientas que proporcionaba el imaginario en torno a la clase trabajadora antes de los años ’70 para salir adelante, la actual “clase media” no ofrece una alternativa. “Esta idea de supuesta clase no está vinculada a barrios, organizaciones ni colegios, no se accede a nada al pasar a integrar esta categoría, sólo que no eres pobre”, profundiza.

En contraposición, para el académico si existe una clase social conformada como tal, esta es la “del gran empresariado, que cuenta con sus organizaciones, sus clubes; que actúa de manera coordinada, condiciona la economía, financia la política e interviene en la coyuntura política, ha generado sus instituciones como universidades y centros de pensamiento. Eso es una clase social, no es solo ser propietario”.

De todas maneras, el profesor Boccardo alertó que el estallido y la posterior crisis económica, junto con hacer tambalear la idea de Chile como un país de clase media, también ha abierto la posibilidad de que reconfiguren las otras clases sociales.

“Veo esfuerzos paulatinos por organizar sectores de profesionales en sus asociaciones gremiales, de construir nuevos espacios, también de grupos de trabajadores y trabajadoras por conformar sindicatos, pero es algo paulatino, que se vislumbra desde los estallidos sociales de la última década. Seguimos teniendo un país donde el individuo está solo, donde el Estado ayuda poco o nada, y si bien se ve que algo nuevo se está conformando, no hay garantía de la dirección que tomará en la próxima década”, finalizó

Estudio de geología identifica qué nutrientes minerales de la roca y suelo son traspasados a la uva de vino

La investigación “Biogeoquímica de los nutrientes minerales esenciales de las plantas a través de la roca, suelo, agua y frutos en viñedos de Chile Central”, publicada en la Revista CATENA, analizó la composición química de la roca madre, el suelo, las bayas y las aguas en cuatro cuencas vitícolas del centro de Chile, para determinar la influencia de los nutrientes minerales del suelo en la producción de vid.

El estudio, liderado por la investigadora de la U. de Chile, Pamela Castillo, estableció que potasio, sodio, hierro, cobre y magnesio, son elementos que en altas concentraciones en el suelo  se traspasan a la planta y pueden ser encontrados en la uva. 

“Nos preguntamos si la geoquímica de la roca a partir de la cual se desarrolla un suelo, de alguna manera influye a la química inorgánica de la uva, considerando que además la química de las aguas de lluvia, de riego y subterránea, también podría influir. Analizamos entonces la química de la roca, la química del suelo, la química de las aguas y finalmente, la química de la uva. Encontramos que hay algunos elementos que influyen más que otros. Por ejemplo, descubrimos que el calcio, magnesio y fósforo son altos en las uvas de Pinot Noir, mientras que el potasio y el azufre son altos en las uvas de Carmenere, independiente de la ubicación del viñedo o la geología de éste. Sin embargo, los micronutrientes cobre, zinc, hierro y manganeso, poseen un comportamiento particular en las bayas de diferentes viñas, indicando la influencia de la geología y del medioambiente en la química de las uvas”, explica Castillo.

Al analizar la composición mineralógica y geoquímica de rocas y suelos en dos viñedos que cultivan la cepa Pinot Noir en los valles de Casablanca y San Antonio, como también dos viñedos para Carmenere en los sectores de Santa Cruz y San Javier, se estableció que la composición mineralógica puede variar dentro del mismo terreno.

“Estos análisis permitirían fertilizar de una manera mucho más sectorial, dentro de un mismo cuartel, que es un área donde se plantan parras de una misma cepa y edad. Entender la química de suelos nos permitiría fertilizar de manera óptima y más específica”, comenta la académica. Por ejemplo, en un cuartel estudiado dentro de una viña,  el equipo investigador encontró un dique de una roca llamada aplita, que es rica en potasio, y las uvas de las plantas que crecían sobre ese dique, efectivamente tenían un alto contenido en potasio, con valores contrastantes respecto del resto de las uvas analizadas en ese cuartel. En tanto, en otra viña habían dos perfiles de suelo que presentaban una capa de conglomerado con altas concentraciones de hierro y zinc y en este caso, las uvas analizadas sobre ese suelo, también estaban enriquecidas en estos dos elementos.

El profesor asociado del Departamento de Geología y director del proyecto “Influencias geológicas, mineralógicas y geoquímicas en el cultivo de la vid en Chile”, financiado por el Consorcio I+D Vinos de Chile y CORFO, Brian Townley, participó también de la investigación, junto a Ignacio Serra, Felipe Aburto, Sofía López, Joseline Tapia y Muriel Contreras de las universidades de Concepción y Católica del Norte. 

Para Townley el desarrollo de conocimiento referentes a las influencias geológicas, mineralógicas y geoquímicas en la viticultura, en conjunto con modelos predictivos de clima (asociado con otro proyecto del mismo Consorcio), permitiría al sector agrícola en general, evaluar requerimientos de nuevos predios para efectos de migrar o modificar tipos de cultivo en función del avance del cambio climático. Esto último se encuentra desarrollado en la plataforma digital del Consorcio, VitisGeoClima. 

“En el caso de los vinos premium, contar con propiedades específicas del sitio permite establecer condiciones de especificidad, las que hacen un producto único, que no puede ser producido en un sitio distinto. Estas propiedades, en vinos de alta gama y producción limitada, agregan valor al producto, aspectos que se buscan establecer en este negocio”, sostiene Townley.

El estudio de las características geológicas y geomorfológicas de entorno y sustrato en regiones agrícolas, entrega información estratégica referente a las propiedades geológicas regionales y locales.

“En la agricultura en general se puede relacionar con aspectos agrícolas, tipos y calidad de suelos, drenaje y disponibilidad de agua, tipo y calidad de aguas, entre otros; que definen la aptitud de suelos agrícolas para algún tipo de cultivo específico. Al combinar estas propiedades de sitio con el clima, en el actual escenario de cambio climático, se pueden definir entonces criterios para la evaluación y búsqueda de predios agrícolas óptimos.  Concepto que se desarrolló en la plataforma digital del Consorcio I+D Vinos de Chile, VitisGeoClima, quienes apoyaron este estudio en particular”, aclara Townley.

Inauguran primer concurso latinoamericano de espirituosos: Catad´Or World Spirits Awards

En 2021, siguiendo las tendencias internacionales de elaboración de destilados, Catad’Or inaugura el primer Concurso Internacional de Espirituosos de América del Sur: Catad’Or World Spirits Awards, que evaluará productos como pisco, brandy, gin, ron, cachaza, tequila, mezcal, whiskey, vodka, aguardientes, cócteles, licores y cremas, entre otros.

Catad’Or World Wine Awards, con 26 años de trayectoria es el concursointernacional de vinos más antiguo y prestigioso de América Latina. Cuenta con el alto patrocino de la OIV, Organización Internacional de la Viña y el Vino, de la Unión Internacional de Enólogos y es miembro de VINOFED, Federación Mundial de Grandes Concursos Internacionales de Vinos y Licores.

Desde el año 2014, dicho concurso evalúa también espirituosos, categoría que ha ido creciendo sostenidamente. Por este motivo, en 2021, Catad’Or en conjunto con la ANIAE (Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos Enólogos de Chile) convoca a un panel de expertos en diversas bebidas espirituosas y en concursos internacionales, y elabora las bases técnicas del primer Catad’Or World Spirits Awards.

En esta ocasión, se reunirá un selecto jurado internacional integrado por reconocidos profesionales, maestros destiladores, enólogos, sommeliers, periodistas y cronistas especializados, con vasta trayectoria en concursosinternacionales y de los mercados consumidores y productores más importantes para la industria de espirituosos, el cual evaluará los productos bajo las estrictas normas de concursos internacionales. Las sesiones de catas serán a ciegas y premiarán la calidad de los productos con rigor e imparcialidad.

La competencia premia y luego difunde la excelencia de los espirituosos a través del sello Catad’Or World Spirits Awards, el cual garantiza la calidad de los productos premiados y goza de un merecido prestigio y reconocimiento internacional en América, Asia y Europa. 

La edición 2021 de Catad’Or World Spirits Awards está abierta a todos los productores, cooperativas, comerciantes, importadores de espirituosos de todo el mundo, en las siguientes categorías:

•    Aguardientes de frutas
•    Aperitivos, digestivos y amargos
•    Bebidas asiáticas
•    Bebidas espirituosas de agave
•    Bebidas espirituosas de frutos secos, hierbas, raíces, semillas y otros
•    Cócteles
•    Destilados de uva
•    Destilados en base a azúcar de caña o melazas
•    Otras bebidas espirituosas destiladas
•    Licores y cremas
•    Whiskey / Whisky

Se entregarán medallas Gran Oro, Oro y Plata, así como trofeos especiales por categorías. 

Las inscripciones están abiertas a partir del 1 de mayo en: www.catador.cl.

Yorka estrena su nuevo video musical “Enloquecer” junto a campeona de kickboxing

Las complejidades de la sinceridad se fusionan en el nuevo estreno de Yorka y Daniela Pastenes, las encargadas de darle vida a uno de los proyectos más relevantes del pop de autora de Latinoamérica.

Luego de inaugurar una nueva era con un exitoso pop titulado “Mentí”, y su acústico junto a la icónica Nicole, las hermanas chilenas vuelven al ruedo con otra producción de Cristián Heyne y la mezcla del destacado Jack Lahanna (Daniela Spalla, Bandalos Chinos), en una nueva muestra del sucesor de “Humo”, estrenado durante el 2018. Un track que rompe el patrón de la canción romántica luminosa y que nos introduce en su parte más cruda.

“Enloquecer” es una canción que habla sobre abrir relaciones y soltar los miedos del amor romántico mientras tu cabeza no para de pensar”, agregan sobre esta oscura melodía nacida en guitarra, de una simpleza que se ve enriquecida con un beat y un sampleo capaz de representar los pensamientos de las cantantes.

Inspiradas en los ritmos más urbanos con los que se han distendido durante todo el último año, el proyecto devela “una canción que suena a misterio”, que cuenta con un poderoso videoclip protagonizado por la campeona de kickboxing, Maca “La Maquinita” Orellana.

“Hace un año conocimos el boxeo y comenzamos a entrenar. Conocíamos a “La Maquinita” por su formación a mujeres en defensa personal, la invitamos, y nos llevó a distintas historias de boxeadoras que empiezan a pelear después de un evento traumático. Nos llamó la atención lo que hay detrás de un deporte que ha estado relacionado a personajes machistas y violentos”, cuentan haciendo el paralelo en las similitudes entre ser una peleadora deportiva y una artista independiente en Chile.

Sacrificar tiempos, la vida personal, incluso sueños. Un clip que refleja lo que muchas mujeres chilenas viven día a día al decidir trabajar en lo que aman, poniendo en jaque sus relaciones personales.

Dirigido por Juan Pablo Arias -junto al trabajo colaborativo de De Lein e Inad, dos artistas pertenecientes al Sello T3MPLUM-, el registro retrata miles de realidades; las dificultades de desempeñar prácticas deportivas y artísticas en este país, pero también las problemáticas que nos asaltan al amar a una otra.

Una historia que refleja esos momentos en los que “tu cabeza no está donde debería estar y todo se vuelve más difícil”, comentan las chilenas capaces de estudiar el boxeo para construir este imaginario en el que son referís en pleno ring, mientras peleadoras de la vida real nos van exponiendo sus fortalezas y sensibilidades.

Movimientos sociales denuncian actuar antidemocrático del gobierno de Piñera en perjuicio de la libertad de prensa

La lista de Movimientos Sociales: Unidad de Independientes del D10 se pronunció ante la serie de hechos que han amenazado la libertad de prensa por parte del actuar del gobierno. Entre las situaciones irregulares denuncian: el silencio gubernamental ante los casos de espionaje del Ejército a periodistas, la evidente represión a reporteros tras la revuelta popular y los fallidos telefonazos por parte del ejecutivo a canales de televisión, situación que gatilló a que la Red diera cuenta que recurriría a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para presentar antecedentes. 

Para Andrea Gutiérrez,  de la Red de Actrices Chilenas (RACH) lo que ocurre con el canal  La Red, “resulta una acción y precedente muy relevante, puesto que la vulneración a la libertad de expresión se ha agudizado desde el estallido social y posteriormente en el manejo de la pandemia, y esto que releva es algo que han acusado permanentemente medios independientes”. 

“Esto es lo que debemos hacer en Chile cuando se atenta a la democracia, denunciarlo, porque vulnerar la libertad de expresión y con ello del derecho a la información es un atentado a la Democracia”, añade Gutiérrez.

Por su parte, Francisca Fernández del Movimiento por el Agua y los Territorios (MAT), señaló que “la libertad de prensa es un eje fundamental de todo quehacer democrático, no sólo por el libre acceso y difusión de información sino como base de todo pensamiento crítico y reflexivo de los pueblos”. 

Karina Nohales, de la Coordinadora 8M enfatizó en que “Sebastián Piñera constituye un peligro para la democracia, para la salud y vida de la población,  y su permanencia en el poder, pone en riesgo las condiciones sanitarias, económicas y políticas más elementales que exige el proceso constituyente y resulta incompatible que este proceso se lleve a cabo bajo el mandato de un Presidente que se ha hecho más rico mientras el pueblo se empobrece y que ha bloqueado todas las medidas económicas que van en beneficio de las grandes mayorías”. 

“Un gobierno bajo cuyo mandato se han violado sistemáticamente los derechos humanos y que hoy además pretende imponer censura a los medios de prensa que han visibilizado esta situación. La variante Piñera se ha tornado insostenible y es necesario por el bien del país que salga del poder”, denunció Nohales. 

Pablo Sepúlveda Allende, candidato a constituyente y médico brigadista, puntualizó en que  “estando presente en Plaza Dignidad, he sido testigo de la ascendente represión estatal, primero a los manifestantes, luego a la prensa independiente, a quienes grafican la violencia estatal y que en casos ha servido como arma de justicia”. 

Además,  Sepúlveda aseguró que “esto no es nuevo, hoy es más visible y existe ese empoderamiento para decir basta, lo cierto es que Sebastián Piñera con cada medida, cada llamado, en este caso a la prensa oficial, lo que hace realmente es limitar una democracia ya limitada desde su concepción y no debemos callarnos y quedarnos impávidos. La libertad de prensa y de expresión son esenciales cuando el abuso estatal se auto supera día a día.”

Luis Mesina, de la Coordinadora Nacional No+AFP, hizo énfasis en que “Piñera, al igual que en los peores tiempos de la tiranía, comete un falta gravísima: Ahogar la libertad de expresión de la prensa y, con ello, atacar fuertemente a la democracia. El intento de Piñera de silenciar a aquellos canales que han denunciado las prácticas del propio Piñera, es la manifestación más clara de un sujeto que no va a reparar en buscar por todos los medios ahogar la democracia y eso pretende conseguirlo ahogando la libertad de prensa”. 

“Nuestra absoluta solidaridad con los periodistas que se resisten a capitular a un régimen autoritario más propio de la tiranía. Creo que es menester que todos y todas solidaricemos con los periodistas que están siendo objeto de ataques virulentos por parte del Estado y particularmente por parte del gobierno de Piñera”, agregó Mesina. 

En la misma línea, Pía Meza Ilabaca de Territorio Constituyente, dijo que “el maltrato que el gobierno le ha dado a la libertad del ejercicio del periodismo en Chile es sumamente antidemocrático y no podemos permitirlo”. 

“Desde lo movimientos sociales apoyamos a nuestros compañeros y compañeras vulnerados en sus derechos y no dejaremos de denunciar y visibilizar cualquier acción que los censure, discrimine y/o violente, y ante los graves hechos que hemos sido testigues, es urgente que el gobierno rinda cuentas”, culminó Meza.