En el marco de sus 15 años, el Teatro Municipal de Las Condes apuesta por subir la intensidad de su cartelera con ETERNO, un espectáculo internacional de danza española y flamenco de alto nivel que promete convertir marzo en una experiencia sensorial total. Creado y coreografiado por Carlos Rodríguez, el montaje invita al público a sumergirse en el universo creativo de Pablo Picasso, no desde la biografía lineal, sino desde su pulso interior.

ETERNO nace con una pregunta que atraviesa toda la obra: cómo ve y siente un artista que redefinió la historia del arte moderno. Desde esa premisa, la propuesta traduce al lenguaje del cuerpo lo que en Picasso fue trazo, ruptura y reinvención constante. La danza española y el flamenco funcionan como vehículos expresivos para explorar cómo el pintor transforma su realidad en arte y cómo “atrapa el mundo con las manos”, revelando que el arte es “la mentira que cuenta la verdad”. En escena, la pintura deja de ser superficie y se vuelve músculo, respiración y ritmo; el lienzo muta en movimiento.

La estructura del espectáculo se despliega en dos actos que dialogan entre tradición y vanguardia, una tensión que también marcó la trayectoria del propio Picasso. El primero, “Suite Picasso”, recorre distintos palos del flamenco con una energía expansiva y visceral. Doce bailarines y siete músicos en vivo construyen una experiencia cargada de fuerza y vitalidad, evocando la etapa juvenil del artista en el París de comienzos del siglo XX, cuando la bohemia, la experimentación y el riesgo definían el pulso creativo.

El segundo acto, titulado “ETERNO”, cambia el foco hacia una dimensión más introspectiva y contemporánea. Aquí el espectador es invitado a ingresar en la mente del pintor a través de una investigación coreográfica innovadora y una composición sinfónica original de Lucas Vidal. La propuesta no se limita a ilustrar cuadros o etapas reconocibles, sino que intenta capturar la lógica interna de un creador que nunca dejó de reinventarse.

La puesta en escena combina con precisión quirúrgica elementos tradicionales del flamenco con recursos escénicos contemporáneos, confirmando al Teatro Municipal de Las Condes como un espacio de referencia para grandes espectáculos internacionales de danza. En un momento donde las carteleras locales buscan diferenciarse con propuestas de alto estándar, ETERNO se instala como una experiencia que cruza disciplinas y sensibilidades.

La llegada del montaje a Chile es posible gracias a las gestiones de la productora Macondo Konzerte, que ha apostado por traer al país espectáculos de alcance global. En este caso, la celebración de los 15 años del teatro no se limita a mirar hacia atrás, sino que propone un salto hacia una escena internacional donde tradición y riesgo conviven sin complejos.

En tiempos donde el arte se consume a golpe de scroll, ETERNO plantea lo contrario: detenerse, mirar y sentir. Porque si algo dejó claro Picasso es que el arte no explica el mundo, lo reconfigura. Y esta vez, lo hará sobre un escenario en Santiago.