En el centro de la Vía Láctea, donde el polvo y el gas giran alrededor del agujero negro supermasivo Sgr A*, un equipo internacional de científicos, utilizando el radiotelescopio ALMA, logró aumentar la resolución de las observaciones por un factor de 100, descubriendo una sorprendente estructura filamentosa en esta turbulenta región.
Aunque ya se sabía que la zona molecular central (CMZ) está llena de nubes de gas y polvo sometidas a intensas fuerzas, el proceso detrás de este ciclo de formación y destrucción era un misterio. Ahora, el equipo liderado por Kai Yang (Universidad Jiao Tong de Shanghái) identificó delgados filamentos nunca antes observados que se forman por la acción de ondas de choque. Estos filamentos, detectados mediante la emisión de silicio monóxido (SiO) y otras moléculas, no están asociados a zonas de formación estelar ni a emisiones de polvo, y presentan características inéditas.
“Estos filamentos nos sorprendieron por completo; no se parecen a ninguna estructura conocida”, señaló Yang. Los científicos los describen como “tornados espaciales”, ya que son violentos flujos de gas que se disipan rápidamente mientras redistribuyen material al entorno.
El origen exacto de estos filamentos sigue siendo incierto, aunque las evidencias apuntan a que las ondas de choque son la causa probable. “ALMA nos permitió observar estas estructuras con un detalle sin precedentes, en escalas de hasta 0,01 pársecs”, agregó Yichen Zhang, coautor del estudio.
El hallazgo ofrece una visión más completa de los procesos dinámicos en la CMZ y sugiere un ciclo continuo: las ondas de choque crean los filamentos, que liberan moléculas complejas como CH3OH y CH3CN al medio interestelar; luego estos filamentos se disipan, alimentando nuevamente la región antes de que las moléculas vuelvan a congelarse en granos de polvo.
Según Yang, el SiO es clave para rastrear estos procesos, ya que su emisión solo se detecta en áreas impactadas por choques de alta densidad y temperatura. Futuras observaciones con ALMA y simulaciones numéricas buscarán confirmar el origen y la abundancia de estos filamentos delgados en toda la zona central de la galaxia.