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Físicos chilenos descubren pistas claves sobre el origen de las tormentas solares

Las llamaradas o tormentas solares son un fenómeno frecuente en nuestra estrella más cercana y su comportamiento no pasa desapercibido para la humanidad, ya que una descarga magnética poderosa es capaz de afectar desde satélites de comunicaciones hasta equipos electrónicos ubicados en la Tierra.

De acuerdo, a Mario Riquelme, académico del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y autor principal de esta investigación publicada en la revista internacional The Astrophysical Journal, “para que ocurran estas llamaradas solares se requiere de una aceleración violenta, en apenas unos pocos segundos, de los electrones e iones en la atmósfera del Sol, la cual se ha estudiado por varias décadas sin haberse entendido aún su origen”.

Usando simulaciones computacionales de plasmas, los científicos encontraron un mecanismo para acelerar los electrones hasta velocidades ‘relativistas’, “es decir, los electrones en nuestro estudio alcanzan velocidades muy cercanas a la velocidad de la luz, en el contexto de las llamaradas solares”, explica el también Ph.D en Astrofísica de la Universidad Princeton (Estados Unidos). Según detalla, la aceleración encontrada se debe a las inestabilidades de los plasmas presentes en las llamaradas solares. “Este estudio permitirá también comprender una serie de fenómenos que involucran la aceleración de partículas en otros contextos astrofísicos como, por ejemplo, las llamaradas que despiden otras estrellas”, indica el académico.

Además de sus aplicaciones en astrofísica, Riquelme añade que este trabajo busca contribuir a entender los factores determinantes del clima espacial (la relación entre el sol, los campos magnéticos y el medio interplanetario), pudiendo -por ejemplo- aplicarse al fenómeno de aceleración de electrones en los cinturones de radiación de Van Allen en la magnetósfera de la Tierra. Asímismo, el entendimiento de este tipo de aceleración de partículas ayuda a comprender una serie de experimentos de plasmas en laboratorios, de vital importancia para una variedad de aplicaciones tecnológicas.

El grupo de trabajo planea continuar con sus investigaciones enfocándose en determinar si los iones pueden acelerarse por el mismo mecanismo, y cuáles son los regímenes óptimos para la aceleración de iones y electrones. El estudió tardó dos años en realizarse y en él se utilizaron simulaciones computacionales, principalmente a través del Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC, por su sigla en inglés), el supercomputador más potente de Chile y uno de los más poderosos en Sudamérica, una infraestructura albergada en la Universidad de Chile que ha jugado un rol clave en el avance de la ciencia nacional en los últimos años.

El equipo de trabajo estuvo compuesto por el estudiante del magíster en ciencias con mención en Física de la Universidad de Chile, Alvaro Osorio, quien estuvo a cargo de la ejecución de las simulaciones y de un exhaustivo trabajo de análisis e interpretación de datos. También participaron Daniel Verscharen (University College London) y Lorenzo Sironi (Columbia University), quienes colaboraron en la realización e interpretación física de las simulaciones.

Los resultados aparecieron publicados en la revista The Astrophysical Journal con el título “Stochastic Electron Acceleration by Temperature Anisotropy Instabilities Under Solar Flare Plasma Conditions” (“Aceleración Estocástica de Electrones Debido a Inestabilidades por Temperatura Anisotrópica Bajo Condiciones del Plasma de Llamaradas Solares”).

Expertos entregan recomendaciones para el Proceso de Postulación a las universidades

De acuerdo al Demre, este viernes culmina el periodo de simulación para realizar la postulación a las universidades, que se materializará desde el martes 11 de enero, día en que se conocerán los resultados de la Prueba de Transición Universitaria, hasta el viernes de la próxima semana.

Por ello, el psicólogo educacional y académico de la Usach, Santiago Valenzuela, recuerda que para acceder al simulador de postulaciones, se encuentra habilitado el sitio https://acceso.mineduc.cl/, donde los interesados pueden colocar todas las carreras en que han ido pensando para su futuro.

El académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago aconseja que, al momento en que deban realizar oficialmente este proceso, los postulantes deben tener claridad, en primer lugar, de cuáles son sus “honestos intereses”. 

“Lo esencial es elegir una disciplina que me haga sentido”, señala Valenzuela. Para ello, el postulante debe investigar todo lo concerniente a las carreras del área de su interés y velar porque estas “sean sincrónicas con las características del postulante”. Es decir, que exista una coherencia entre en la habilidad o potenciales habilidades que la persona puede desarrollar con las que exige y permite dicho campo de estudio.

El especialista señala que en segundo lugar deben colocarse aspectos como las remuneraciones, empleabilidad y mercado laboral, ya que solo contribuyen a regular la decisión final. En ello, concuerda el Vicerrector de Apoyo al Estudiante de la Usach, Bernardo Morales, quien llama a los jóvenes a “elegir por vocación” y, en lo posible, considerar universidades de excelencia.

La jefa de la Unidad de la Promoción de la Salud Psicológica de la U. de Santiago, Beatriz Painepan, señala que una buena forma para reconocer la propia vocación es definir “un área y un pool de carreras que pueden dar respuesta a dicha vocación”.

“Las carreras no son ideales, hay que acercarse lo más posible a la vocación”, insiste. 

“Hay que pensar en oportunidades y alternativas, hacer un abanico y jugar con las opciones en términos de prioridades. En este juego de cambiar prioridades, puede encontrarse un sentido”, afirma.

Para ello, el Vicerrector Académico de la Usach, Julio Romero, recuerda a los postulantes que para informarse sobre la oferta académica de la casa estudios se encuentra habilitado el sitio https://admision.usach.cl/ y se abrirán las puertas a la Feria del Postulante a partir del día martes de la próxima semana, de manera presencial después de dos años de pandemia.

El psicólogo Valenzuela insiste en que, si el puntaje no da para quedar en la “carrera de sus sueños”, los postulantes deben “ampliar la mirada, porque hay carreras muy exigentes con los puntajes. Flexibilizar puede servir”.

Painepan, por su parte, reconoce que este hecho puede causar frustración. Sin embargo, concluye que “uno con la frustración se puede quedar un día o un año. Uno puede aceptar que está frustrado, pero tiene que barajar alternativas, porque puede haber algunas que uno no está viendo”.

Descubren fósiles de ranas de la era de los dinosaurios que habitaron la Patagonia chilena

Felipe Suazo, investigador de la Universidad de Chile, identificó especímenes pertenecientes a los grupos Calyptocephalellidae y Kuruleufenia, dos tipos de ranas que vivieron hace más de 70 millones de años junto a dinosaurios como saurópodos, hadrosaurios y el recientemente descrito Stegouros elengassen. El estudio, publicado en la revista internacional Cretaceous Research, confirma que ambas familias lograron sobrevivir al evento de extinción masiva ocurrido hace 66 millones de años y su parentesco con ranas contemporáneas. Una de ellas es la rana grande chilena, especie endémica de nuestro país cuyos ancestros sobrevivieron al impacto del asteroide Chicxulub, pero que hoy se encuentra bajo amenaza por la acción humana.

Una de las ranas pertenece a la familia Calyptocephalellidae y la otra al género Kuruleufenia. Ambas vivieron hace más de 70 millones de años y lograron sobrevivir al impacto del asteroide Chicxulub.

Felipe Suazo, investigador de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile, estuvo a cargo del estudio de estos fósiles encontrados en el Valle del Río de Las Chinas, en la Patagonia chilena.

En la misma zona, habitaron dinosaurios como hadrosaurios, saurópodos y el más recientemente documentado Stegouros elengassen. También se han identificado mamíferos como Magallanodon y Orretherium.

Calyptocephalella gayi, más conocida como rana gigante chilena, es considerada un verdadero “fósil viviente”. Esta especie está emparentada con una de las ranas descubiertas en la Patagonia.

Una nueva pieza de la fauna que habitó la Patagonia en la era de los dinosaurios fue identificada a partir de dos campañas de prospección paleontológica realizadas durante los años 2017 y 2018 en el Valle del Río de Las Chinas, localidad ubicada cerca de las Torres del Paine, a unos 80 kilómetros de Puerto Natales. Durante el rescate del fémur de un saurópodo, el equipo descubrió un yacimiento de fósiles con cientos de fragmentos. Parte de estos restos fueron estudiados por Felipe Suazo, investigador de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile, labor que permitió identificar, por primera vez en Chile, a dos grupos de ranas que vivieron hace más de 70 millones de años a la sombra de los dinosaurios, pertenecientes a la familia Calyptocephalellidae y al género Kuruleufenia.

El estudio, publicado por la revista Cretaceous Research, fue desarrollado junto al investigador de la Universidad de Buenos Aires, Raúl Gómez, quien abordó el registro fósil de este tipo de anfibios en la Patagonia argentina. El trabajo conjunto permitió determinar la amplia distribución de estos grupos de ranas en los dos países, lo que reafirma la conexión de la fauna entre ambas regiones del extremo sur de Sudamérica hacia fines del período Cretácico.

Felipe Suazo afirma que estas ranas vivieron en hábitats de agua dulce y que la identificación de Kuruleufenia en la Patagonia chilena corresponde al registro fósil más austral de este grupo a nivel global a la fecha. Explica, además, que este es un género de la familia Pipidae descubierto y descrito por Gómez en el 2016, que poseía características únicas en elementos del cráneo que la distinguen del resto de especies fósiles de pípidos del Cretácico. Respecto a los restos fósiles de Calyptocephalellidae, indica que esta familia posee un amplio registro fósil, el que abarca desde el Cretácico tardío hasta el pleistoceno, siendo registrado principalmente en la Patagonia chilena y argentina, en la zona central chilena y, llamativamente, en la Península Antártica.

Tanto al único resto determinado como Kuruleufenia, como a los restos asignados como Calyptocephalellidae encontrados en territorio chileno, se les puede asignar una edad aproximada de entre 75 a 71 millones de años. El investigador de la Universidad de Chile detalló que estas ranas vivieron en un clima con temperaturas templadas en verano y muy lluviosas, con un ecosistema caracterizado por la desembocadura de un río a modo de meandro, “en el cual se apreciaban bosques de helechos, coníferas (podocarpáceas, mañíos y araucarias) y Nothofagus. Probablemente, existieron áreas de inundación, las que eran pobladas por diversos animales adaptados a ambientes dulceacuícolas, como ranas, tortugas y hasta cocodrilos. Complementando a esta particular fauna, también se han identificado restos de linajes ya extintos de mamíferos, como Magallanodon y Orretherium; además de dinosaurios como los hadrosaurios, saurópodos y el más recientemente documentado Stegouros elengassen, un pariente relativo del grupo de los ankylosaurios”.

Este rico contexto faunístico fue el hábitat de estas particulares ranas, las cuales hasta la fecha cuentan con linajes que sobrevivieron a Chicxulub, el meteorito que borró de la faz de la Tierra a los dinosaurios. De acuerdo a Felipe Suazo, “los hallazgos fósiles encontrados tanto en la Patagonia chilena como argentina, confirman que las familias Pipidae [Kuruleufenia] y Calyptocephalellidae [Calyptocephalella] lograron sobrevivir a la extinción del K/Pg ocurrida hace 66 millones de años atrás, aproximadamente. Las causas por las que lograron sobrevivir y proliferar durante el Cenozoico, la época que continúa al Mesozoico, no están claras. Sin embargo, el registro fósil demuestra que ambas familias proliferaron con una diversidad de especies particulares en la Patagonia sudamericana”.

“La morfología de estos fósiles es casi idéntica a la que presentan los huesos de la actual rana grande chilena (Calyptocephalella gayi), pero debido a razones conservadoras se decidió asignar estos fósiles solo a un nivel de familia, a la espera de nuevos restos fósiles que permitan corroborar si pertenecen o no al género Calyptocephalella o a un nuevo género aún desconocido para la ciencia”, agregó el investigador de la Universidad de Chile.

Respecto al parentesco de estos fósiles con las ranas de hoy, plantea que el género Kuruleufenia está asignado a la familia Pipidae. Dos representantes ampliamente conocidos de esta familia en la actualidad son Pipa pipa (sapo de Surinam), el cual se distribuye en la Amazonía sudamericana, y Xenopus laevis (rana africana), “que fue introducida accidentalmente en la zona central de Chile, colonizando los ambientes donde nuestros ranas y sapos autóctonos se reproducen. Esto tiene serias implicancias para la conservación de nuestras especies, ya que esta rana se alimenta de larvas e individuos juveniles (y quizás adultos) de nuestros anuros autóctonos, lo que ha diezmado las poblaciones de ranas de la zona central a niveles críticos. Sumado a lo anterior, podría ser vector de enfermedades (virus y hongos) para otros anuros de nuestro país”.

Este fenómeno tiene particular relevancia para la existencia del verdadero “fósil viviente” que representa la familia Calyptocephalellidae, que sobrevivió a Chicxulub, pero que hoy se ve amenazada por la acción humana. “Esta familia actualmente es endémica de Chile, es decir, las especies pertenecientes a esta familia solo se distribuyen en nuestro país, lo cual dista mucho de su historia evolutiva, en donde era posible encontrarlas distribuidas en la Patagonia chilena y argentina e inclusive en la Península Antártica. Las especies actuales se distribuyen en dos géneros: Calyptocephalella, con una sola especie viviente (Calyptocephalella gayi), y Telmatobufo, con cuatro especies. Todas las especies de la familia Calyptocephalellidae se encuentran bajo algún grado de estatus de conservación ante la pérdida de poblaciones en los últimos años”.

Al respecto, Suazo destaca la grave amenaza que afecta en particular a Calyptocephalella gayi. “Esta especie es considerada la rana de mayor tamaño de nuestro país, y es una de las ranas de mayor tamaño que existe en el mundo. Se encuentra bajo amenaza y con categoría vulnerable (VU) en la lista roja de conservación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por su sigla en inglés), debido a la notable pérdida de ecosistemas dulceacuícolas que ha enfrentado en los últimos años, fragmentando sus poblaciones, además de presentar amenazas directas por la proliferación del hongo quítridio. Sumado a lo anterior, esta especie es cazada por los seres humanos por ser reconocida como una comida gourmet en muchos lugares de Chile”.

La parte chilena de esta investigación fue impulsada en el marco del Proyecto Anillo 172099 “Registro Fósil y Evolución de Vertebrados”, liderado por la Universidad de Chile, con el apoyo de los proyectos Fondecyt 1190891 y 1151389, encabezados por el académico de la Universidad de Chile, Alexander Vargas, y por el investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH), Marcelo Leppe. Este trabajo además representa el segundo artículo científico formal enfocado en ranas fósiles chilenas después del realizado en el 2014 por Rodrigo Otero y otros investigadores chilenos.

Grupo Epidemiológico advierte estancamiento en disminución de contagios

Chile cerrará este año entre los cuatro países que han logrado que el 90% de su población se aplique al menos una vacuna contra el coronavirus y en el cuarto lugar a nivel mundial en inmunización completa.

Sin embargo, pese a estos favorables indicadores, el jefe del Grupo Epidemiológico-Matemático para la Vigilancia de Epidemias y Pandemias (GEMVEP) de la Usach, Felipe Elorrieta, alerta sobre un estancamiento en la disminución de contagios.

“Estamos viendo una tasa de incidencia de casos –promedio por día cada cien mil habitantes- de 6,3, muy similar a la semana anterior”, advierte. “No estamos disminuyendo como veníamos haciéndolo”, considera.

El especialista explica que entre el domingo recién pasado y el anterior, los casos habían disminuido en un 4,7%. En 14 días, la disminución había sido de 16,3%. “La disminución se ha vuelto más lenta. Nos estamos frenando en esa disminución”, afirma.

“Estimamos un R efectivo –número promedio de personas infectadas por una persona infecciosa- de 0,94. Si proyectamos en base a esto, seguiríamos bajando a un nivel más lento del necesario para llegar a un nivel bajo de casos”, señala.

El doctor en estadística sostiene que la región con la situación más preocupante es Arica, que hasta el domingo tenía una incidencia promedio diaria de 17 casos cada 100 mil habitantes y un aumento de 172,2% en siete días. 

En la Región Metropolitana, el aumento sería de 7,6 casos, lo que también representaría una señal de alerta, pese a tener una baja tasa de incidencia. “Estamos frenándonos en la disminución a nivel país”, concluyó.

Santiago a Mil dio inicio a su versión 2022 con homenaje a Roberto Parra

En la tarde del domingo 2 de enero, el reconocido cantautor, guitarrista y productor musical, Álvaro Henríquez, dio el puntapié inicial al Festival Internacional Santiago a Mil 2022 con un concierto tributo gratuito y al aire libre llamado 100 Guitarras por Roberto Parra para conmemorar los cien años del natalicio del indispensable artista del folclor y la música popular nacional. En este evento también se honró a Andrés Pérez, figura clave del teatro chileno, quien cumple 20 años de ausencia este lunes 3 de enero, el mismo día que comienza Santiago a Mil 2022.

A la luz del atardecer dominical y en el Cerro Santa Lucía, el hito inaugural del festival, tuvo su punto cúlmine cuando aproximadamente 100 músicos y músicas guitarristas, interpretaron el clásico Jazz Huachaca, obra mayor Roberto Parra y que sirvió de homenaje para la destacada trayectoria del músico chileno.

“Inauguramos Santiago a Mil 2022 con este homenaje musical a don Roberto Parra, que Álvaro Henríquez organizó con un centenar de guitarristas aficionados y profesionales, ya que la pandemia no permitió celebrar los 100 años de don Roberto como correspondía”, indicó Carmen Romero, directora general de Fundación Teatro a Mil y aprovechó la oportunidad para recordar a Andrés Pérez: “El año 2002, fuimos a visitar a Andrés justo antes de inaugurar el festival. Él mismo nos pidió ‘seguir con la función´. Por eso, siempre comenzamos el 3 de enero, en su honor”.

Cabe recordar que, además del homenaje al compositor y primer intérprete de las décimas de La negra Ester, el consejo asesor del festival eligió como merecedor del Homenaje a la Trayectoria Artística 2022 en esta nueva versión del festival al también imprescindible de las artes escénicas, Jaime Vadell, por su destacada carrera como actor, formador y gestor teatral. 

“Durante más de 20 años hemos acompañado al Festival en su crecimiento y consolidación del encuentro de artes escénicas más importante de Latinoamérica. Nos hemos constituido así en la alianza público-privada de más larga data en el ámbito cultural en Chile”, indicóRené Muga, Vicepresidente de Asuntos Corporativos de BHP Minerals Americas, presentador de Santiago a Mil y de Antof a Mil, festival que también comenzó el domingo 2 de enero, con una función de Ella lo ama en las Ruinas de Huanchaca. 

Al evento también asistió la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler, quien dio la bienvenida al festival en la comuna y capital, invitando al público a asistir tomando todas las medidas de resguardo necesarias a raíz de la pandemia.

El encuentro cultural que todos los años nos invita a disfrutar de producciones nacionales y coproducciones internacionales, llega nuevamente desde este lunes 3 de enero con una amplia programación presencial y digital, a través del escenario virtual del festival, Teatroamil.tv, su canal de Youtube e Instagram para que todos y todas a lo largo de Chile y el mundo, puedan acceder a los espectáculos que ofrece la organización.

Economista atribuye caída del dólar a percepción de estabilidad política en Chile

Esta semana inició con una baja en el tipo de cambio de $5,13, posicionándose con $852,4, indicadores que apuntarían una baja sustancial desde el balotaje de la segunda vuelta presidencial.

La académica de la Facultad de Administración y Economía de la Usach, Marcela Vera, reconoció que los mercados seguirán mostrándose muy susceptibles a una percepción de transformaciones en Chile, pero enfatizó que las alzas de las divisas obedecerían más a variables políticas que económicas.

La economista consideró, también, que el panorama económico estará fuertemente marcado por la trayectoria que siga la inflación, que marcará las decisiones que tome el Banco Central.

Para Vera, el desafío del próximo gobierno es generar políticas que garanticen el empleo, la seguridad y un nivel de renta “que permita a las personas poder sostenerse en un periodo también vulnerable en términos sanitarios”.

Finalmente, consideró que, pese a todo, existen procesos de “transformación económica” necesarios para el país, “ya sea en relación a bienes comunes estratégicos, a la propiedad, o a las que se requieran para generar una nueva reasignación tanto de la riqueza como del poder”, concluyó.

Estudio identifica el impacto del cambio climático en los recursos naturales en la región de Magallanes

Después de 18 meses de trabajo el Centro de Información de Recursos Naturales, CIREN y la Fundación de Innovación Agraria (FIA), presentaron los resultados del estudio de Zonificación de la aptitud productiva de las principales áreas agropecuarias en la región de Magallanes en el contexto de escenarios de cambio climático, considerando condiciones de clima y suelo actuales y futuros.

La zonificación de la aptitud productiva marca un hito en lo referido al estudio de los recursos naturales en la región, incorporando una evaluación climática y vegetacional. En cuanto a la caracterización del suelo, si bien se incluye una superficie aproximada de 120.000 hectáreas de las más de 2.5 millones de hectáreas que tendrían importancia agropecuaria, lo realizado por CIREN y FIA, constituye un primer gran acercamiento para el levantamiento de información a nivel regional, ya que además suma una caracterización del régimen hidrológico de los principales puntos de aforo en la región, para determinar la disponibilidad de los recursos existentes.

Entre los resultados alcanzados se obtuvo que hacia la zona nor-oriente de la región (Gallegos Chico, Puesto Portada, Desolación, Cerro Sombrero), donde existe un clima con características de estepa fría con régimen de humedad semi-árido, las precipitaciones disminuirán hasta un 5% al año 2050. En este mismo lugar, las máximas estivales que en la actualidad presentan un promedio mensual de 16,7°C, podrían llegar a los 18°C, presentando alzas de 1,4 a 1,6°C al año 2050. Por el contrario, en invierno, las temperaturas podrían subir entre -2,6 y -1,2°C disminuyendo levemente la intensidad de las heladas.

El estudio indica que, para el comportamiento de las especies vegetales, un aumento de las temperaturas, aun cuando exista una leve disminución de las precipitaciones, podría significar mejores condiciones climáticas, el incremento de las temperaturas provocaría un aumento de la demanda evaporativa y por lo tanto un aumento en el déficit hídrico, desde aproximadamente 430 mm actualmente a 470 mm al año hacia el 2050, explica Horacio Merlet, Jefe de Unidad de Agroclima, de  CIREN.

Por otro lado, en la zona central de la región (Punta Arenas), las temperaturas también presentan alzas. En el verano aumentarían como promedio mensual de 15,3 a 16,4°C, mientras que en invierno las temperaturas mínimas subirían desde un promedio mensual de -0,6°C a un valor cercano de 1,3°C. Estos aumentos se traducen en un aumento de las precipitaciones, pero de forma muy mínima, lo que no permitiría superar el déficit hídrico anual que crecería desde 210 a 340 mm durante los próximos 30 años.

En cuanto al análisis de suelo, el 47,7% de la superficie estudiada presentan severas limitaciones de uso que restringen la elección de cultivos, requieren cuidadosas prácticas de manejo y de conservación. La clase de cobertura de suelo con mayor presencia es aquella con bosques con un 35,5%. Por último y muy relevante, es la situación de erosión en la región. Por un lado más de 3 millones de hectáreas presentan una erosión no aparente, por el otro más de 1.7 millones de hectáreas se encontrarían sin rasgo de erosión.

Paula Orellana explica que “en FIA entendemos la relevancia de contar con información que apoye la toma de decisiones de los productores con mirada al futuro, y es así que, en la línea de nuestro desafío estratégico de eficiencia hídrica y adaptación al cambio climático, apoyamos este estudio que entregará un visualizador con información de los recursos climáticos, hídricos y de suelo, en un escenario actual y de cambio climático a 15 y 30 años. Además, el visualizador tendrá incorporado un diagnóstico de las potencialidades productivas para un conjunto de especies con su correspondiente evaluación económica. Esto tiene una especial relevancia para la Región de Magallanes, ya que hoy es la única región del país que no cuenta con un estudio de clasificación de suelo, información necesaria para poder predecir su comportamiento e identificar limitantes que permitan tomar decisiones adecuadas para el manejo agrícola, pecuario, forestal, urbano y ambiental”.

Finalmente, el seremi de Agricultura, Alfonso Roux, manifestó “contamos con una base de datos actualizada, y su correspondiente cartografía, de los recursos climáticos, hídricos y de suelo para las principales áreas agrícolas de la Región, en un escenario actual y de cambio climático a 15 y 30 años. Un diagnóstico de las potencialidades productivas para un conjunto de especies cultivadas y forrajeras seleccionadas, con su correspondiente evaluación económica, obteniendo finalmente un instrumento de información, alfanumérica y cartográfica, para consulta de todos los actores responsables del desarrollo agropecuario de la Región de Magallanes”.

Toda esta información con su respectiva cartografía se encuentra disponible a través de un visualizador al cual se puede ingresar directamente desde la página web de CIREN. En él se encuentra además la información de la aptitud de 14 especies productivas para la región con mapas edafoclimáticos y su respectiva evaluación económica.

Hacen llamado a gestionar la escala territorial para combatir los incendios forestales

Desde el pasado viernes, los incendios forestales se han propagado con fuerza desde la región de O’Higgins hasta Los Lagos, consumiendo más de diez mil hectáreas.

El cambio climático es uno de los principales motivos, pero entendiendo que este fenómeno llegó para quedarse, es que expertos proponen mayor bosque nativo para prevenir estos siniestros. 

“Al escenario del cambio climático donde tenemos temperaturas muy altas, se suma a la escasez hídrica, pero el problema se agrava cuando tenemos plantaciones forestales muy extensas, y que generan un paisaje muy homogéneo, lo que hace que sea muy fácil la dispersión del fuego”, sostuvo Alberto Alaniz, geógrafo e investigador asociado de la Facultad Tecnológica de la Usach.

Para el experto en áreas silvestres, estas plantaciones han reemplazado al bosque nativo. “La crisis climática va ir empeorando, por eso, necesitamos hacer una gestión a escala territorial, generar paisajes más heterogéneos, donde se acumule agua. Esto dificulta el alcance de los fuegos cuando se producen estos focos”.

“Si podemos gestionar la escala territorial, vamos a avanzar”, advierte el experto, señalando que las plantaciones forestales tienden a reducir la cantidad de agua que queda en la cuenca. “En el bosque nativo no ocurre”, cerró.

Lanzan aplicación para conocer el arte popular latinoamericano

Este 29 de diciembre la iniciativa virtual Museo del Mundo realizará el lanzamiento oficial de su nueva aplicación para teléfonos Android, una herramienta desarrollada gracias a la adjudicación de un FONDART NACIONAL, Línea Investigación en Artesanía, convocatoria 2021. El proyecto desarrollado por la egresada Camila Caris ha tenido como objetivo identificar los desplazamientos de ciertas prácticas artísticas como el textil, la cestería, el tallado y los juguetes, a partir de los movimientos migratorios internos que se han dado en el país desde el siglo XX.

La iniciativa se ha enfocado en diversas acciones, entre las que destacan la investigación de la colección chilena del Museo; el mejoramiento del embalaje de las 67 obras que componen la colección, que culminará en una bitácora visual para que el público pueda aprender a realizar sus propios embalajes en casa; además de entrevistas a artistas destacados para comprender las transformaciones de las artes investigadas a partir de los movimientos migratorios internos; y la programación de la app de teléfono para sistema Android disponible en PlayStore. Esta plataforma contendrá el resultado de dicha investigación a través de imágenes, audios, textos y un juego interactivo, con el propósito de innovar en la comunicación de estos contenidos en la era digital.

Dentro de les artistas destacados de esta app, se encuentran Deysi Cruz; trabajadora del MAPA U. de Chile, quien trabaja con la técnica de la cestería con papel, a partir de conocimientos obtenidos por su madre en los talleres del Centro de Madres de Conchalí durante la década de los ’90; Ana Karina, impulsora de la colectiva Fauna Fantástica y Brigada Textil, luego de un viaje a México y de su propio desplazamiento de Santiago a Valparaíso; Erika Silva, fundadora de la colectiva de arpilleras Memorarte, grupo que ha transformado los formatos tradicionales de las arpilleras para trabajar con grandes dimensiones en movilizaciones sociales; la bordadora Juana Yáñez, quien en su migración hacia Isla Negra en la década de los sesenta se integró a la organización de Bordadoras de Isla Negra y actualmente preside una de las agrupaciones; El Taller Remos Chile, equipo que al migrar desde Santiago al sur en los ’90, emprendieron una investigación sobre diversas embarcaciones de pesca artesanal; y Alejandro Hermosilla, investigador, músico, coleccionista y artista fallecido en el 2018 y quien ha dejado un invaluable legado en torno a la investigación del juguete popular latinoamericano, por lo que también se pretende realizar un homenaje a su memoria.

Por otra parte, para enero del 2022 se están organizando una serie de actividades en torno al lanzamiento de la app en Santiago de Chile. En un primer momento, se hará un taller presencial de cestería experimental a cargo de la artista Deysi Cruz, en colaboración con el Área de Educación del Museo de Arte Contemporáneo y el Área de Educación del Museo de Arte Popular Americano (MAPA). Esta actividad se desarrollará los días 4, 6, 8, 11, 13 y 15 de enero en el Patio Sur del MAC, Sede Quinta Normal.

Quienes participen en este taller intergeneracional podrán elaborar una pieza colaborativa de gran formato a través de técnicas de cestería con papel, realizando cruces entre arte popular y arte contemporáneo. Se trata de una iniciativa que busca poner en práctica ejercicios de mediación y creación artística colectiva, siguiendo algunos de los principios de la curatoría educativa “Florecimientos Multiespecies”, inspirada en el pensamiento de biólogas como Donna Haraway y Lynn Margulis.

El taller se propone tejer no solo un gran volumen, sino también ahondar en las sensibilidades y pensamientos para la sobrevivencia desde la diversidad y la cooperación humano-animal-vegetal, en diálogo con el trabajo de artistas populares contemporáneos que también “piensan con las manos”. La criatura fantástica que derive de este proceso será también el resultado de diálogos entre el tejido como herencia matriarcal y los relatos de idas y vueltas de las artes populares, entre el mundo rural y el urbano.

Durante el mes de enero, también se realizará un taller de arpilleras, a cargo de la colectiva Memorarte, y un Taller de pintura, a cargo de la artista visual Juana Pérez. Para más información e inscripciones, pueden seguir las redes sociales del Museo del Mundo

Investigación revela que bosques del sur de Chile son campeones mundiales en almacenamiento de carbono

El desafío de reducir la huella de carbono en nuestro planeta es una cruzada que mantuvo reunidos a decenas de científicas, científicos y delegados de diversos países en la COP26. Metas como detener y revertir la deforestación al 2030 se han levantado con fuerza, generando a su vez múltiples debates sobre el foco y eficacia de medidas que pueden ser tardías e insuficientes ante la emergencia climática.

En Chile, un grupo de investigadores continúa explorando nuestros hábitats naturales y desarrollando evidencia clave para afrontar este problema global. Entre ellos, se destacan los estudios que se realizan en los bosques de Chiloé y sus suelos, ecosistemas que funcionan como grandes aliados para la captura de carbono y el combate al cambio climático.

Así lo mostró un reciente estudio liderado por Jorge Pérez Quezada, investigador de la Universidad de Chile y del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB). El trabajo, publicado en la revista especializada Forest Ecology and Management, exploró 33 sitios del bosque templado lluvioso ubicado en la Estación Biológica Senda Darwin, con mediciones realizadas entre 2014 y 2017. Fue así como se determinó que este ecosistema almacena más de 1.000 toneladas de carbono por hectárea, la mayoría en el suelo. El estudio también contó con la participación de Aurora Gaxiola, investigadora del IEB y de la Universidad Católica de Chile.

“En esta investigación realizamos una medición y evaluación muy completa de todas las reservas de carbono presentes en el bosque. Utilizamos modelos alométricos existentes para estimar el carbono almacenado en los árboles, que es lo más frecuente en estos estudios, pero también medimos cuánto carbono hay en el suelo, en la hojarasca, la vegetación pequeña a ras de suelo y en las plantas epífitas, que son aquellas enredaderas que crecen sobre los árboles. Encontramos que la mayor cantidad de carbono acumulado se encontraba en el suelo, con 730 toneladas por hectárea, una magnitud que nos llamó la atención también al compararla con otros ecosistemas”, explica el Ingeniero Agrónomo.

La particularidad de este hábitat, según detalla el investigador, es que se trataría de un bosque nativo y viejo, que habría crecido sobre una antigua turbera, a partir de la cual se habría formado un suelo muy rico en nutrientes orgánicos, y diferente al de otros bosques templados del mundo, tanto así, “que al caminar sobre este se puede percibir una especie de vibración, como si caminásemos sobre cojines”, comenta Pérez Quezada. Y si bien los suelos de otros bosques antiguos también contribuyen a la captura de carbono en grandes proporciones, los bosques como el estudiado en Chiloé serían un sumidero de carbono aún más potente que el de la mayoría de bosques templados en el mundo, a juicio del académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la U. de Chile.

“Este trabajo confirma que la zona donde hay más carbono acumulado en los bosques es en el suelo y luego, en los árboles. Sin embargo, hemos visto que el rol del suelo y su aporte para combatir el cambio climático han sido subestimados. Por otro lado, sabemos que no existen muchos estudios a nivel mundial que profundicen en esta área”, comenta el científico.

Jorge Pérez añade que también se encontraron importantes reservas de carbono en la vegetación que acompaña a los grandes árboles del bosque. “En las epífitas, por ejemplo, descubrimos que había más de una tonelada de carbono por hectárea, lo que también representa un índice muy alto”, comenta.

Por su parte, Aurora Gaxiola enfatiza que “los bosques no son solo árboles, sino ecosistemas mucho más complejos, que incluyen a una gran biodiversidad de especies y elementos fundamentales como el suelo y las raíces, que además proporcionan servicios importantísimos para el almacenamiento del agua. En ese sentido, el trabajo resalta la importancia del suelo como gran reservorio, clave también en la fijación de carbono. Por esta razón, la investigación también es un llamado a valorar y proteger con fuerza a nuestros bosques viejos y fortalecer la relación planta y suelo, tan vital para la regulación de ciclos naturales”.

Considerando el valor de estos hallazgos, el científico sostiene que es imperante poner foco en la protección de ecosistemas nativos: “En Chile se está planificando restaurar 1 millón de hectáreas, lo cual también es muy valioso, pero esto no tiene sentido si no trabajamos al mismo tiempo en proteger donde ya está acumulado el carbono, pues realmente toma muchos años capturar tales cantidades. Por eso es que también debemos continuar investigando estos ecosistemas, protegerlos y ponerlos en valor para su conservación”.

Jorge Pérez señala que además es fundamental resguardar estos territorios para la protección de nuestra biodiversidad y servicios ecosistémicos, como la provisión de agua, ya que los bosques antiguos interactúan con una enorme cantidad de animales, hongos, vegetales y comunidades humanas. Por esta misma razón, reafirma la necesidad de que existan mejores políticas de conservación y un especial cuidado ante los cambios de uso de suelo, ya que esta última es una de las causas más importantes de pérdida de biodiversidad a nivel global.

El investigador fue parte del Comité Científico COP25 convocado por el Ministerio de Ciencia en 2019, instancia que elaboró un informe sobre esta materia, junto a una serie de recomendaciones, que -según advierte- “finalmente no fueron incluidas en su totalidad, ya que las plantaciones forestales fueron incorporadas dentro de la estrategia de Chile para mitigar el cambio climático, de las cuales se sabe que no contribuyen a capturar carbono en el largo plazo”. Respecto al documento, se establecieron algunos puntos centrales, entre ellos, proteger de manera efectiva y en el largo plazo a los ecosistemas naturales como bosques, turberas y humedades; maximizar la captura de carbono, y minimizar las emisiones por pérdidas de cobertura vegetal asociadas a incendios, deforestación, otros cambios de uso de suelo y degradación de estos mismos hábitats.

En ese contexto, el ingeniero agrónomo sostiene que la mayor amenaza para el bienestar de los suelos y su función en la captura de carbono son los incendios. “Con los incendios se pierde más de un 80 o 90 por ciento del carbono acumulado en los árboles y suelos, y luego se sigue perdiendo aún más, porque el suelo queda descubierto y continúa erosionándose. La tala de árboles también es otro factor clave. Por todo ello es que en Chile urge que se puedan regular los cambios de uso de suelo, y que los planes de manejo existentes cuenten con una verdadera y adecuada fiscalización”, concluye.