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Simulador de terremotos prepara ensayo único a nivel sudamericano

Desde el 2018 se encuentra el simulador de terremotos más grande de Sudamérica en la Universidad de Santiago. En este, se pueden realizar ensayos experimentales a gran escala, donde se reproducen o simulan efectos sobre grandes edificaciones, tributando a proponer nuevos e innovadores sistemas de construcción.

En una conversación con la página web de Rectoría de la Usach, el Dr. Erick Saavedra, jefe del Laboratorio de Ingeniería Sísmica de la Casa de Estudios, señaló que están preparando un ensayo único.

“Queremos edificar un galpón que albergue a este equipamiento, además construir un edificio de hormigón armado donde funcionen salas de clases, de reuniones y de investigación para estudiantes, principalmente, de postgrado”, sostuvo durante una visita al simulador junto con el rector de la U. de Santiago, Dr. Rodrigo Vidal Rojas.

El jefe del Laboratorio de Ingeniería Sísmica explicó que la mesa es un cuadrado de acero que funciona mediante bombas hidráulicas que reciben instrucciones por computador, donde se pueden realizar estudios de fatiga en construcciones, de vibraciones en estanques, de conexiones y en producción de daños a estructuras de hormigón, madera y acero. “Trabaja con estructuras de madera contralaminada y pronto pretendemos realizar un ensayo con una estructura de cuatro pisos con este material, convirtiéndose en un ensayo único a nivel sudamericano”, comentó.

Finalmente, el rector destacó que esto es “un aspecto más donde la Universidad de Santiago de Chile muestra un liderazgo indiscutido en materias tan sensibles para el país como son los terremotos y sus efectos en edificaciones”. 

 

Estudio internacional comprueba que gastamos menos energía al masticar que nuestros antepasados

¿Cuán importante es la acción de masticar para nuestra digestión? Dicho proceso comienza en nuestra boca y permite descomponer la comida en partículas más pequeñas, lo que facilita la absorción de nutrientes en el intestino. Esta acción fue objeto de un estudio en el que participó el profesor del Departamento de Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, Kornelius Kupczik, un trabajo publicado en la revista Science Advances que analizó los costos metabólicos asociados y cómo influye en ellos las características físicas de los alimentos que se mastican.

Esta investigación colaborativa, desarrollada por el académico de la Universidad de Chile, junto a científicos y científicas de Reino Unido, Alemania y Países Bajos, utilizó la respirometría, un método que mide el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono, y la electromiografía del músculo masetero en sujetos humanos, particularmente en 15 mujeres y 6 hombres entre 18 y 45 años de edad, para obtener información sobre el consumo energético. El estudio determinó que la masticación representa un sumidero de energía medible. Por ejemplo, masticar un chicle inodoro e insípido eleva la tasa metabólica en un 10-15% por encima de la tasa metabólica basal. Por su parte, el gasto energético aumenta con la rigidez del chicle y se paga con un mayor reclutamiento muscular.

Por otra parte, el equipo plantea que la capacidad de masticar evolucionó en algunos vertebrados hace unos 260 millones de años. La evolución de la masticación compleja y de los dientes fue un paso evolutivo clave que permitió a los mamíferos comer una variedad de alimentos diferentes. Sin embargo, los seres humanos han ido más allá, desarrollando formas de procesar los alimentos antes de masticarlos, por lo que son más fáciles de consumir.

De acuerdo al profesor Kornelius Kupczik, “para los humanos modernos es probable que la masticación represente una pequeña parte del presupuesto energético diario. Sin embargo, para nuestros antepasados con músculos masticatorios y dientes grandes, antes de la aparición de la cocina y de los métodos sofisticados de procesamiento de alimentos, los costes debían ser relativamente altos, lo que añade una nueva dimensión energética a la interpretación de la morfología craneofacial de los fósiles humanos”. 

Agrega, además, que “si nos comparamos con grandes simios o chimpancés, ellos pueden gastar hasta seis horas en masticar. Sin embargo, nuestro gasto es menor porque la comida está procesada, pero a su vez nos entrega mucha energía”.

Adam van Casteren, académico de la Universidad de Manchester y primer autor del artículo publicado, añade que “creemos que la necesidad de extraer la máxima energía de las fuentes de alimentos sin desperdiciarla en los costes de procesamiento podría ser una de las fuerzas impulsoras de la evolución de la masticación de los mamíferos, incluyendo nuestra propia especie Homo sapiens”.

La investigación fue plasmada en un artículo publicado recientemente en la revista Science Advances, que destaca –además de sus conclusiones– por el trabajo colaborativo y de redes a nivel internacional. Las instituciones participantes fueron la Universidad de Chile, la Universidad de Manchester (Reino Unido), la Universidad de Maastricht y la Universidad de Leiden (ambas de Países Bajos) y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania).

Descubren distorsiones del espacio-tiempo que podrían revelar la naturaleza de la materia oscura

Utilizando un sistema de Inteligencia Artificial, el grupo multidisciplinario identificó cerca de 5.000 posibles “lentes gravitacionales”, con los cuales se podrán realizar observaciones al Universo distante como nunca antes se había hecho. “Esta es la primera confirmación masiva de lentes gravitacionales”, afirma Sebastián López, astrónomo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

El científico explica que “estos fenómenos son distorsiones del espacio-tiempo por la presencia de materia oscura”. Agrega, además, que los lentes gravitacionales son un fenómeno predicho teóricamente por Albert Einstein, donde un objeto ultramasivo puede curvar la luz a su alrededor de manera análoga a lo que sucede con un lente óptico. De esta manera, permiten amplificar las imágenes de galaxias muy lejanas, las que serían imposibles de ver con otros métodos.

Los datos, captados mediante instrumentos del Observatorio Keck en Hawai y el Very Large Telescope de Chile, confirmaron 68 de 77 fuentes estudiadas, lo que indica una efectividad del método de 88% de certeza. El artículo fue publicado por la revista Astronomical Journal con el título “The AGEL Survey: Spectroscopic Confirmation of Strong Gravitational Lenses in the DES and DECaLS Fields Selected Using Convolutional Neural Networks”. 

Uno de los principales planteamientos de esta investigación es que los lentes gravitacionales ayudarían a captar la materia oscura, la que es invisible para nosotros. La mayor parte de la masa del Universo está compuesta por ella, pero hasta ahora no ha sido posible detectarla. “Queremos cambiar eso”, asevera López, quien también es Doctor en Astrofísica por la Universidad de Hamburgo, Alemania. “Es la materia oscura la que distorsiona el espacio, de manera que, al medir la luz desviada, puede determinarse la masa que debe provocar dicha curvatura”.

Debido a lo anterior, la detección de estos objetos, ubicados en diferentes regiones y distancias, es un gran paso para lograrlo, ya que permitirá obtener una enorme cantidad de información, sobre todo de las galaxias tempranas.

En este estudio colaboraron investigadores de todo el mundo, que participan en el estudio ASTRO 3D Galaxy Evolution with Lenses (AGEL). Este incluye a científicos de la Universidad de Chile, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, de la Universidad Tecnológica de Swinburne, de la Universidad Nacional de Australia, de la Universidad de Curtin, de la Universidad de Queensland, de la Universidad de California, Davis, y de la Universidad de Portsmouth.

El profesor López participó a través del grupo ARCTOMO (Gravitational-arc tomography), integrado por astrónomos de universidades chilenas y el Observatorio Europeo Austral instalado en el Norte del país. “Aportamos en las observaciones y estamos usando estos lentes gravitacionales para estudiar el material difuso del universo en forma tomográfica”, indica López. “Ahora debemos proseguir con el experimento tomando como base el próximo estudio con el Observatorio Vera Rubin, que está construyéndose en el norte de Chile”, concluyó.

¿De qué se trata el acuerdo comercial que une a Chile con 10 países del Océano Pacífico?

Tras más de cuatro años de tramitación, el Congreso pondría en tabla el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, más conocido como TPP-11, sin embargo ayer se aplazó su votación. Este es el tercer Tratado de Libre Comercio más grande del planeta, tras el CETA (entre Canadá y la UE) y el USMCA (Canadá, Estados Unidos y México) y está integrado por 11 países del Asia-Pacífico: Australia, Japón, Singapur, Vietnam, Brunei Darussalam, Canadá, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú y Chile.

El acuerdo, de acuerdo a sus promotores, permitirá el ingreso de productos chilenos con arancel cero a mercados que suman más de 500 millones de personas. Los sectores más beneficiados serían el agrícola, pesquero, lácteos y carnes, y el forestal. También abarca materias laborales, de género y medioambientales. Aun así, pese a los beneficios que eventualmente traería, su posible ratificación tiene numerosos detractores.

El abogado Jaime Gallegos, director del Departamento de Derecho Económico de la Facultad de Derecho de la U. de Chile, explica cuáles serían sus beneficios. “Fundamentalmente, apuntan a la profundización del acceso a algunos Estados con los cuales, si bien se tiene en vigor previamente tratados de libre comercio, tienen cerradas algunas áreas, que -como resultado del CPTPP- se abren; el potencial aprovechamiento de reglas de origen que permitan encadenamientos productivos entre los Estados Parte; la conformación de un régimen común que permita a los exportadores y las exportadoras un mejor aprovechamiento de economías de escala, y no tener que estar atendiendo a las reglas puntuales de cada acuerdo bilateral. Además, da una señal a los inversionistas extranjeros de que no va a haber un cambio radical de régimen que ha venido promoviendo Chile desde el retorno a la democracia”.

La académica y directora del Instituto de Estudios Internacionales (IEI) de la U. de Chile, Dorotea López, dice que en los acuerdos comerciales existe una mezcla de urgencia por firmarlos y “una posterior amnesia” que los convierte en hitos políticos más allá de su papel como instrumentos comerciales.

“En mi opinión, las críticas y las bondades del acuerdo han sido exageradas y se han prestado a una desinformación importante en la materia. El TPP-11 se ha convertido en una bandera de lucha política más que de transformación económica, lo que le ha asignado más competencias de las que tiene. Chile ha reafirmado su compromiso de integración con el mundo en diferentes foros, como en la Organización Mundial del Comercio, en el Foro APEC, en su trabajo en la Alianza del Pacífico y sus estrategias bilaterales con los TLC con Brasil y Ecuador, por lo cual me parece que firmar o no el Tratado no debe significar que haya una interpretación de un giro hacia una política autárquica”, comenta.

El TPP original promovido por Estados Unidos fue objeto de muchas críticas. Ese instrumento se firmó en febrero de 2016, pero cuando Donald Trump manifestó que Estados Unidos se retiraba, Chile en marzo de 2017, durante el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, convocó a los Estados Parte y a otros a Viña del Mar para analizar el escenario tras la decisión de Estados Unidos. A partir de una serie de negociaciones de los 11 Estados restantes, se reformuló el acuerdo, dejando sin efecto varias disposiciones controvertidas (fundamentalmente en materia de propiedad intelectual) y se firmó en febrero de 2018 un nuevo acuerdo.

“Este nuevo acuerdo no contempla varios asuntos que se han reparado. Lo fundamental es revisar el texto que se está sometiendo a discusión del Congreso en el boletín 12195-10”, dice el profesor Gallegos. “Las críticas son muchas, muy variadas y algunas sin sustento en los textos, por eso es difícil hacerse cargo bajo el término global de ‘las críticas’”, agrega.

La profesora López, por su parte, advierte que considerando el momento de particular incertidumbre, y con la compleja situación económica que se vive a nivel internacional, parece más relevante debatir cómo utilizar los instrumentos ya existentes y “tomarnos plazos razonables para digerir los capítulos que generan más controversia. Realizar operaciones mecánicas es completamente innecesario, y sería negar los cambios políticos”, dice.

“Considero muy importante revisar y darles pedagogía a los acuerdos ya suscritos, que incluso muchos empresarios no han podido aprovechar por diversas razones. Por ejemplo, los ya existentes con todos los países del TPP-11. Finalmente, el objetivo es lograr diversificar la canasta productiva que continúa anclada en el cobre y agregar valor. Es aquí donde debería estar la discusión y el debate con altura de miras”, agrega la directora del IEI.

El mecanismo por esencia para sustraerse de alguna obligación dispuesta por el acuerdo es presentar una reserva al mismo, en los términos de la Convención de Viena de Derecho de los Tratados de 1969 que está en vigor. Sin embargo, algunos tratados no admiten reservas, y por eso se ha creado la figura de las cartas laterales, que tiene por objetivo marginar algunas disposiciones o capítulos de un acuerdo. “De contar con la venia de los otros Estados parte, Chile podría marginarse de quedar obligado en ciertos asuntos, con lo cual se podría excluir, potencialmente, del régimen de solución de controversias de inversionistas con el Estado, de acuerdo con el régimen del CPTPP”, explica el profesor Gallegos.

Las cartas adjuntas se usan hace mucho en los diferentes acuerdos comerciales preferenciales con distintos objetivos. En este caso, la propuesta, que ya ha sido utilizada por Nueva Zelanda con 5 países del Tratado, busca excluir el Sistema de Solución de controversias entre los inversionistas privados y el Estado. Sobre este punto, existen diversas aproximaciones, según explica la profesora Dorotea López.

Un primer enfoque es excluir por completo el derecho de un inversor a utilizar el Sistema. Esto se puede ver en las cartas al margen de Perú y Australia. El segundo enfoque, adoptado en las tres cartas complementarias restantes, es más complejo y prevé la resolución de disputas por etapas. En caso de disputa, un inversionista debe hacer una solicitud por escrito para consultas y negociaciones, describiendo brevemente los hechos relacionados con las medidas en cuestión. El Estado y el inversionista intentarán entonces resolver la disputa de manera amistosa dentro de seis meses mediante el uso de procedimientos de terceros no vinculantes, incluidos los buenos oficios, la conciliación y la mediación. De lo contrario, la disputa puede someterse a arbitraje, en conformidad con el Capítulo 9 del TPP, siempre que el Estado consienta. Las cartas son flexibles y por eso deben ser dialogadas entre las partes para también deben llegar a un consenso sobre lo que sucede con los acuerdos previamente suscritos.

Académicos diseñan método simple para determinar cómo evolucionan pacientes de COVID-19

Dos años y medio han pasado desde el inicio de la pandemia de COVID-19, enfermedad que ha cobrado la vida de 2.8 millones de personas en el planeta y cuyo virus sigue infectando a miles de seres humanos cada día. El próximo mes el comité de la Organización Mundial de la Salud (OMS) definirá si continuamos en estado de emergencia sanitaria internacional. Mientras tanto, los especialistas recomiendan continuar con las medidas de prevención.

Quienes sobreviven al coronavirus han descrito una amplia variedad de secuelas: pueden experimentar fatiga, síntomas respiratorios persistentes, disminución de la función física y disminución de la calidad de vida hasta seis meses después de la infección. En general, los pacientes con comorbilidades se ven más afectados por el COVID-19 y tienen peor evolución clínica. Frente a este fenómeno, el kinesiólogo y académico del Departamento de Kinesiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Rodrigo Núñez-Cortés, desarrolló un método simple para determinar cómo evolucionará el paciente.

El trabajo estudió la asociación entre la puntuación del índice de comorbilidad de Charlson (CCI) después del alta con la prueba de caminata de 6 minutos (6MWT) 1 año después del alta en una cohorte de sobrevivientes de COVID-19, estudio cuyos resultados fueron publicados recientemente en la revista científica International Journal of Environmental Research and Public Health.

“Nuestros resultados indican que los pacientes con una mayor carga de comorbilidad preexistente tuvieron un peor rendimiento físico 1 año después de la hospitalización por COVID-19. Esto se hizo mediante el test de marcha de 6 minutos, que es una prueba sencilla y muy validada en el contexto clínico para evaluar capacidad física o rendimiento físico de los pacientes”, señaló el profesor Núñez-Cortés.

Un 60% de los pacientes que sobreviven al coronavirus presentan este cuadro que se llama “COVID persistente” o “Long COVID”, que se relaciona con síntomas como la fatiga, dificultad para respirar y también problemas de movilidad. Esto en cuanto a las secuelas físicas, porque existen consecuencias psicológicas e incluso cognitivas. “Nuestro método complementa una evaluación más integral que debe contemplar salud mental y factores sociológicos. Muchos pacientes que se recuperaron de la hospitalización por COVID presentaban una gran variedad de secuelas que les impedían realizar ciertas actividades cotidianas o de la vida diaria. En este contexto, era necesario contar con herramientas clínicas que fueran sencillas para identificar a los pacientes que fueran más vulnerables”, explicó el especialista.

El estudio abarcó a 41 pacientes de ambos sexos, mayores de 18 años de edad, que estuvieron hospitalizados por coronavirus en el Hospital Clínico Eloísa Díaz de la Florida, entre agosto y septiembre del 2020. Un mes después de su alta, entraron en este programa de seguimiento con los kinesiólogos rehabilitadores.

“Hasta el momento, el test de caminata se había utilizado para evaluar el pronóstico en cuanto a gravedad o mortalidad en pacientes con COVID-19, no en términos de salud física. Nuestra conclusión es que esta herramienta sencilla puede ser usada también por profesionales de la salud para determinar el riesgo que pueda tener una persona en términos de su salud física a largo plazo. Las conclusiones del estudio nos pueden ayudar a tomar decisiones clínicas importantes como la asignación de recursos sanitarios necesarios para la rehabilitación, y así identificar bien a los pacientes que tienen mayores secuelas del COVID y necesitan una intervención ya sea de kinesioterapia o terapia ocupacional, acelerando y personalizando su rehabilitación”, indicó el académico.

Otra de las autoras de este estudio prospectivo, la kinesióloga Constanza Malhue-Vidal, del Hospital Clínico Eloísa Díaz de la Florida, dice que -dado el gran número de pacientes con secuelas por el COVID-19- era necesario identificar herramientas clínicas adecuadas para evaluar a los pacientes con riesgo de desarrollar limitaciones a largo plazo en su rendimiento físico.

“Esto puede mejorar la estratificación, priorización y permite realizar ajustes en los inicios de la rehabilitación. Esta herramienta puede utilizarse también cuando el paciente no puede realizar pruebas físicas exigentes después de una hospitalización prolongada. Así, esta herramienta podría utilizarse en las primeras fases de la planificación de la rehabilitación tras la hospitalización por COVID-19”, agregó la especialista.

“Además, al poder usarse en las primeras fases, se puede utilizar esta prueba como seguimiento y replicarla a posterior, logrando objetivar la evolución del paciente tanto en etapas iniciales de la hospitalización como también en un proceso de rehabilitación ambulatoria más avanzado”, cerró. 

Cirque Du Soleil 2022 confirma su regreso a Chile

La prestigiosa compañía canadiense Cirque du Soleil tiene un registro difícil de igualar en cuanto a espectáculos circenses en el Chile. Y es que desde su primera visita en 2006, más de un millón de personas han visto sus shows, entre los que se cuentan históricos actos de la firma como Saltimbanco, Alegría, Quídam y Kooza. Y ahora vuelve al país el próximo año con su nueva obra Bazzar, luego de tres años de ausencia obligada por la pandemia.

En la presentación para la prensa se pudo ver un extracto del número en el que sorprenden las habilidades de una pareja de patinadores y de un artista en bicicleta. Inspirado en el circo de antaño, este ecléctico espectáculo rinde también homenaje a los primeros montajes que ejecutaba la compañía. Con un escupe fuego, trapecistas y acróbatas elevándose por el cielo demostrando que el cuerpo puede lograr movimientos sorprendentes. A eso se suma, música en vivo, especialmente compuesta para la ocasión, y un maestro de ceremonia que destaca en la apuesta.

Como un “laboratorio ecléctico de creatividad infinita, donde un grupo de alegres acróbatas, bailarines y músicos crean un espectáculo alucinante”, define la organización la función que tiene una duración de más de dos horas y pensado para toda la familia.

El director Artístico de la obra, Johnny Kim, complementa: “Se presentará un grupo de artistas que está liderado por un maestro. El conduce estos distintos actos. Esta es una gran celebración de la música, y el movimiento”. Mientras que el productor responsable del evento en Chile, Francisco Goñi, agrega: “Es un show potente, vibrante, colorido y con números espectaculares. Que trae alegría y entretención a Chile”.

Los organizadores señalaron que el montaje incluye más de 700 toneladas en equipamiento. Y es que otra de las novedades de su vuelta a Chile es que tras cinco años la organización nuevamente instalará su gran carpa, que anota dimensiones que impresionan: 20 metros de alto y 51 de diámetro, afirmada por cuatro mástiles de hierro de 25 metros de alto cada uno. Recinto que tiene una capacidad para 2.600 personas. El lugar elegido fue el Espacio Riesco en Huechuraba, sitio que albergará a 35 artistas en escena, más un equipo fijo de 80 personas, y otras 220 personas locales para montar el espectáculo y colaborar en diferentes funciones.

Epidemióloga recomienda no abandonar la mascarilla y seguir apelando al sentido de conciencia colectiva

Este mes se dio el vamos oficial al fin del uso de mascarillas tanto en espacios públicos como privados, menos en los centros de salud donde se mantendrá. Con esto, fueron más de dos años donde la mascarilla era parte del diario vivir de los habitantes.

“En Chile logramos la instalación de la mascarilla en la cultura nacional. Sorprendentemente, la gente lo entendió, con el ejemplo de las autoridades (Gobiernos de derecha) comparado a otros de la región como Bolsonaro o Trump que le quitaron importancia. Fueron asertivos en que era importante, lo que generó confianza, credibilidad y fomentó su uso”, dijo la epidemióloga y académica de la Usach, Dra. Vivienne Bachelet.  

Respecto a esta medida que tomó el Minsal a partir de este mes, la especialista sostiene que lo recomendable es seguir llevando una mascarilla ya sea en el bolsillo o algún tipo de bolso. “En la medida que sigan habiendo casos siempre vamos a tener que llevar una, para cuando sea necesario interponer una barrera entre nosotros y otros que potencialmente nos pueden infectar”, comentó.

Finalmente, la doctora de la Escuela de Medicina de la Usach apuntó a que varias personas pueden seguir usándola, creando un hábito como ocurre en países como Japón.

“Tengo mucha esperanza en eso, donde tenemos que apelar al sentido de conciencia colectiva y de la tradición de salud colectiva que tiene Chile. Ellos (países como Japón) lo tienen como construcción de sociedad, eso de ponerse la mascarilla para proteger al otro. Eso tiene que quedarse, para el invierno o cuando aparezcan otros virus, esto pensando por ejemplo en los medios de transportes”, cerró.

Sector residencial produce más del 90% de las emisiones de Material Particulado que contamina el aire de Chile

191 kilotoneladas de Material Particulado Grueso (PM10) y 173 kilotoneladas de Material Particulado Fino (PM2.5) se estima que genera el país en promedio al año, contaminantes atmosféricos que corresponden a aquellas partículas líquidas o sólidas que se encuentran en suspensión en el aire y que tienen un importante impacto en la salud de la población. Así lo plantea un estudio desarrollado por un equipo de investigadores de la Universidad de Chile, de la Universidad Federico Santa María y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 publicado en la revista Earth System Science Data, un trabajo que busca aportar al desarrollo de políticas orientadas a resguardar la salud de la población y mitigar el cambio climático.

La estimación del Material Particulado que genera el país es solo uno de los indicadores de esta investigación que presenta un mapa nacional de las emisiones para distintos tipos de gases contaminantes. “Lo que buscamos con este trabajo es tener una consistencia entre los indicadores de Gases de Efecto Invernadero y los contaminantes de calidad del aire, donde está el carbono negro, que juega un rol tanto en la calidad del aire como en el cambio climático, al igual que el ozono. El objetivo es que esto sea una herramienta a partir de la cual se puedan desarrollar políticas públicas que puedan abordar, de manera conjunta, tanto la calidad del aire como el cambio climático, y se puedan buscar los cobeneficios de las medidas que se implementen”, señala Nicolás Huneeus, académico del Departamento de Geofísica de la U. de Chile y uno de los autores del estudio.

El inventario no solo presenta información actualizada de las emisiones nocivas para la salud y de los denominados Gases de Efecto Invernadero, también los distribuye territorialmente con una alta resolución, de 1 kilómetro por 1 kilómetro, de acuerdo a la actividad humana que los produce: el sector residencial, vehicular, energético, industrial o minero.

En términos globales, la investigación permitió determinar que el sector residencial es responsable de más del 90% de las emisiones de Material Particulado, tanto grueso (PM10) como fino (PM2,5), así como del 81% del monóxido de carbono (CO) y del 87% del total de de los Compuestos Orgánicos Volátiles (VOC). En este último grupo de gases se encuentra el metano (CH4), compuesto asociado a la destrucción de la capa de ozono y al cambio climático. Por otro lado, los sectores de energía e industria contribuyen significativamente a las emisiones de amoníaco (NH3), dióxido de azufre (SO2) y dióxido de carbono (CO2), mientras que el sector transporte domina las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y CO2, y el sector minero es el que más genera SO2.

Una de las emisiones con mayor impacto en la salud de la población es el Material Particulado fino (PM2.5), que penetra a lo largo de todo el sistema respiratorio hasta los pulmones, produciendo irritaciones e incidiendo en diversas enfermedades. Este tipo de contaminantes es generado mayoritariamente en el centro y sur de Chile, principalmente por el sector residencial en ambos casos, y es uno de los grandes contribuyentes a la mala calidad del aire en estos territorios. El consumo de leña en núcleos urbanos es el principal problema en este ámbito, sobre todo en la Macrozona Sur.

En la Región Metropolitana, en tanto, donde reside más del 40% de la población del país, si bien la quema de leña para calefacción y cocina está prohibida, sigue siendo la principal fuente de PM2.5 debido a su uso en la periferia. Sin embargo, a diferencia de las ciudades del sur, se observan aportes significativos de otras fuentes. De hecho, dentro del área metropolitana de Santiago el sector que más contamina es transporte, que representa el 22% del total de emisiones PM2.5 y casi el 90% de los óxidos de nitrógeno (NOx), gases asociados a la quema de combustible y a la generación de smog. Estos últimos, que dominan en Chile central debido a la mayor población, centros urbanos y tráfico vehicular, no solo tienen consecuencias para la salud, también contribuyen al calentamiento global y pueden provocar lluvia ácida.

En la Macrozona Norte, las emisiones de PM2.5 provienen principalmente de los sectores energía e industria, y predominan en zonas urbanas como la comuna de Mejillones, que concentra más del 20% de todas las emisiones PM2.5 de esta área. El 99% del PM2.5 de esta ciudad, en específico, proviene de las centrales termoeléctricas. El dióxido de azufre (SO2), por otra parte, tiene una mayor presencia en la zona norte del país, en consonancia con una mayor participación de la actividad minera, especialmente las fundiciones. Las localidades que se enfrentan a altas concentraciones de este gas están expuestas a enfermedades respiratorias. Estas emisiones, además, son la principal causa de la lluvia ácida.

Las principales emisiones determinantes del cambio climático son el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), y los óxidos nitrosos (N2O). A este grupo, los investigadores agregan el carbono negro, comunmente conocido como hollín, que pese a no ser un gas también es un forzante del cambio climatico. El primero de estos gases, no obstante, es el más importante, ya que pesa cerca de un 90% de todo el impacto del cambio climático, comenta el investigador de la Universidad Federico Santa María, Mauricio Osses. De todas formas, uno de los gases que se incorporan dentro de los indicadores de los Compuestos Orgánicos Volátiles (VOC) es el metano, que -de acuerdo al estudio- sería producido en un 87% por el sector residencial.

En relación al CO2, el balance nacional de producción nacional estimada al año llega a las 85.402 kilotoneladas, cifra de la cual se puede calcular una producción cercana a las 5 toneladas de CO2 per capita al año, lo que nos sitúa como uno de los países de Latinoamérica que más contribuye al cambio climático respecto a su volumen de población. Las emisiones de CO2 en Chile se distribuyen principalmente en el norte y centro del país, particularmente donde abundan las centrales termoeléctricas, que aportan 33.911 kilotoneladas de este gas al año. Le siguen los sectores transporte e industrial, con 22.770 y 13.804 kilotoneladas al año, respectivamente.

Nicolás Alamos, economista de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, afirma que los índices de CO2 identificados en este estudio son consistentes con las cifras reportadas por el país. Por lo mismo, plantea que “el principal aporte en este ámbito es su utilidad a nivel de políticas públicas. Es muy diferente tener totales nacionales o regionales a este nivel de espacialización que nosotros hemos desarrollado, distinguiendo también a los sectores que contribuyen a estas emisiones. De esta forma, es un modelo que permite orientar de manera más efectiva las medidas de mitigación”.

En relación al CO2, agrega Mauricio Osses, “lo que estamos haciendo es complementar y expandir la información que tiene el Ministerio del Medio Ambiente, que está obligado a contar con inventarios nacionales de gases de efecto invernadero desde que Chile es parte de la OCDE. Y como tiene que reportarlo a nivel nacional, no se había desarrollado con este nivel de detalle, ese es el valor que estamos tratando de entregar acá, que permite saber incluso a nivel comunal o en un barrio a qué nivel de contaminación está expuesta la población y de dónde viene esta. La situación entre el norte, el centro y el sur es completamente distinta y este artículo lo que hace es entregar esa diferenciación entre las distintas localidades de Chile”.

El equipo de investigadores actualmente está perfeccionando el inventario en diálogo con autoridades para fortalecer las bases y los instrumentos utilizados. “Ahora estamos en conversaciones con el Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes (RETC), comentando algunas cosas que faltaban, e inconsistencias que encontramos. También estamos viendo la posibilidad de integrar emisiones para más contaminantes y sectores no incluidos en la primera versión del inventario”, señala Nicolás Huneeus. A futuro, adelanta el académico de la Universidad de Chile, “queremos aplicar estas emisiones a modelos numéricos para ver cómo se mueve la contaminación en el aire y cuáles son las zonas que se ven más afectadas. De esta forma, es posible tener mayor claridad sobre las políticas que hay que implementar para poder tener un mayor impacto en términos de reducción de contaminantes. Esta distribución espacial era un paso previo necesario y algo que en los países desarrollados se hace de manera regular”.

PISCO CHILE FIRMA HISTÓRICO CONVENIO EN FRANCIA Y MÉXICO

Los dos primeros convenios entre la Asociación de Productores de Pisco Chile A.G. y la Cámara Nacional de la Industria Tequilera en México y el Bureau Nacional de la Interprofesion del Cognac en Francia, buscan intercambiar experiencias en investigación, desarrollo, buenas prácticas, y protección de la Denominación de Origen.

Establecer un plan anual, fomentar el conocimiento de los productores de pisco sobre el trabajo y desarrollo de las Denominaciones de Origen Tequila y Cognac, y generar un programa de difusión nacional e internacional para potenciar el reconocimiento de las DO, son los objetivos del trabajado que Chile, México y Francia esperan concretar durante los próximos años.

La firma de ambos se realizará durante la Misión Tecnológica de los pisqueros a ambos países para concretar este acuerdo, la que es posible gracias a un convenio de colaboración entre el Ministerio de Agricultura de Chile y la Asociación de Productores de Pisco Chile A.G de las regiones de Atacama y Coquimbo, a través de la Subsecretaría del agro.

Respecto a la relevancia de este gran paso para la industria, desde el Ministerio de Agricultura afirman que “con este tipo de iniciativas buscamos mejorar la competitividad y sostenibilidad de la industria pisquera a través del posicionamiento del pisco entre los actores claves de la cadena de valor. Debemos posicionar esta Denominación de Origen y la forma de hacerlo es a través de la promoción. Hoy lo podemos realizar gracias al trabajo constante del sector privado en conjunto con el sector público” señaló el Subsecretario de Agricultura, José Guajardo Reyes.

De acuerdo con la información entregada por Pisco Chile A.G, estas acciones son parte de la estrategia de los productores nacionales de continuar avanzando en el posicionamiento del pisco a nivel internacional como emblema de Chile, asociado a la Denominación de Origen más antigua de América Latina, vigente desde 1931, y segunda en el mundo.

La puesta en marcha del Plan de Promoción y Protección de la industria pisquera donde el Estado de Chile concretó su respaldo a los productores de Atacama y Coquimbo -zonas exclusivas en el mundo donde se puede producir pisco-, fue un gran paso. Hoy, la agroindustria continúa su avance, y es por lo que estos acuerdos de colaboración internacional son un nuevo hito en la historia de los pisqueros de Chile.  

El presidente de Pisco Chile, Francisco Munizaga, explica que “debemos poner en valor la importancia de la agroindustria pisquera para el país e impulsar acciones como ésta, que refuerzan en los mercados internacionales la defensa y promoción de la Denominación de Origen Pisco, porque el Pisco es orgullo de todas y todos los chilenos, por eso estos acuerdos son un gran paso para esta agroindustria, compuesta por miles de pequeños y pequeñas productoras”.

En la misma línea, Claudio Escobar, Gerente de Pisco Chile AG. Explica que “estos acuerdos, donde las grandes Denominaciones de Origen mundiales como son Tequila y Cognac reconocen la categoría pisco, representan una gran oportunidad para los productores de Chile, porque no solo estamos generando una alianza de trabajo y colaboración, sino que lo más importantes, es que nos permite generar retroalimentación y conocer el trabajo de dos grandes referentes mundiales del destilado”.

La ciudad de Cognac es una de las tres regiones con denominación de origen europeo para elaborar el brandy (nombre genérico de la bebida), siendo las otras dos Armagnac y Jerez de la Frontera.

El cognac solo se puede hacer en un área de 78,000 hectáreas de Francia, usando uvas cultivadas en seis regiones o crus. Esto significa que los destiladores no pueden trasladar la producción a otra parte del país.

La declaración general de la denominación origen “Tequila” fue publicada en el Diario Oficial de la Federación 9 de diciembre de 1974, aunque a la fecha ha tenido algunas modificaciones y adiciones. Esta declaración establece la titularidad del “Tequila” que corresponde al Estado Mexicano.

Para la protección internacional de esta bebida espirituosa se tiene el registro desde 1978 ante la Organización Mundial de Protección Industrial, así como registros otorgados en 46 países de acuerdo con la información obtenida del Consejo Regulador del Tequila.

Hoy más de 20 destilerías producen pisco en Chile, y se calculan cerca de 50 marcas de pisco presentes en el mercado, quienes han recibido más de 400 premios y medallas en concursos internacionales, hasta el año 2020. Los principales destinos del pisco son Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, China y Argentina.

En la zona pisquera de Atacama y Coquimbo, se producen aproximadamente 36 millones de litros de pisco al año. Ello genera ventas por aproximadamente 300 millones de dólares y aportes de 130 millones de dólares al erario nacional, principalmente por concepto de impuestos específicos.

La agroindustria del pisco genera aproximadamente 40 mil empleos directos e indirectos. Cerca de 2.800 agricultores producen uvas pisqueras, de los cuales el 85% son pequeños productores, con menos de 5 hectáreas.

Especialista apunta al alto costo que pagaría nuestro país si se aprueba el TPP11

En un proceso de posiciones divididas se encuentra el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TPP11). Desde la Cámara Alta señalaron que ya cuentan con los votos necesarios para aprobar este acuerdo, lo que genera discrepancias en el oficialismo.

“Cabe preguntarse si es un tratado que realmente fortalece los cimientos económicos de nuestro país o los destruye. Y en efecto, cada vez que se ha producido un proceso de liberalización comercial nuestro país lo ha pagado caro, con la industria y producción nacional fuertemente impactada producto de las reducciones de aranceles y también de la instauración de otros mecanismos de subordinación de los intereses nacionales a las trasnacionales”, sostuvo Marcela Vera, economista y académica de la Usach.

Para la especialista, es fundamental evaluar los efectos o impactos económicos a la hora de aprobar este tratado. “En ese sentido, hay un informe de gobiernos anteriores que plantea que va a generar un crecimiento mínimo respecto al tipo de instauración que se va a hacer en el nivel jurídico para nuestro país. Aumentará sólo un 0,1% si se aprueba, es decir, ni siquiera un 1% del PIB aumentaría. Eso es categórico. Además, hay países que tienen fuerte presencia en determinados mercados que pueden afectar a nuestro país, como el mercado de la leche, agrícola o sector de la minería; los que se verán fuertemente golpeados”.

La académica de la Facultad de Administración y Economía de la Usach explicó que hay un eje muy importante y que es innovador respecto a los tratados de libre comercio que hemos tenido anteriormente. “Consiste en la aplicación de un tipo de resolución de conflicto a través de tribunales extranjeros, es decir, cuando una empresa vea que sus intereses se vean afectados, va a poder llevar a tribunales extranjeros para que ellos decidan si es o no atingente aplicar una multa al Estado y estos tribunales han fallado en el 70% de los casos contra el Estado”.

“El bajo crecimiento económico que generaría, la destrucción de ciertos sectores del mercado y la imposición que hace a los Estados, presenta al TPP11 como una pésima oportunidad para nuestro país y nos subordina a escala global a los intereses de las transnacionales”, concluyó la economista.