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Los desafíos que enfrentan los animales que hibernan ante el avance del cambio climático

La hibernación, una estrategia ancestral de supervivencia empleada por innumerables especies animales en todo el mundo, incluido Chile, está siendo alterada por las altas temperaturas y los cambios en los patrones climáticos. Diversas investigaciones sobre el impacto de este fenómeno en la fauna señalan que los animales están respondiendo de distintas formas a este escenario en evolución. 

Esta disminución del metabolismo durante los meses de invierno ha sido adoptada por algunas especies en Chile, especialmente por marsupiales como el monito del monte (Dromiciops gliroides) y la yaca o marmosa elegante (Thylamys elegans). Para estos animales, las temperaturas más cálidas pueden causar que los periodos de hibernación se acorten prematuramente, exponiendo a los animales a la escasez de recursos alimenticios cuando despiertan antes de tiempo. 

Así lo explica el profesor René Quispe, académico del Departamento de Ciencias Biológicas Animales de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias (Favet) de la Universidad de Chile, especialista en ecofisiología y conservación. “La hibernación es una estrategia fisiológica y conductual de los animales y está estrechamente asociada con las condiciones ambientales. Entonces, desde ese punto de vista, la mayoría de los animales tienen un patrón estacional, por ejemplo, el de la hibernación, que está relacionado justamente a cuando ocurren las temperaturas más bajas. Sin embargo, uno de los efectos del cambio climático es el aumento de las temperaturas en invierno, y también la ocurrencia de eventos extremos en períodos anormales”, dice el académico de Favet. 

Por esta razón, agrega, “esa condición de aumento de temperatura y de ocurrencia de eventos extremos, por ejemplo, de sequía o aumento de temperaturas, o esta ola de calor o lluvias, etcétera, generan que el proceso de hibernación que los animales naturalmente tienen durante el invierno pueda estar desacoplado a la condiciones ideales de cuando debe ocurrir la hibernación que es durante el invierno, cuando los recursos son escasos y las temperaturas son bajas”. 

Más allá de la duración de la hibernación en cada especie, las repercusiones se propagan por todo el ecosistema. En Chile, algunos animales se están viendo obligados a modificar sus hábitos alimenticios y de reproducción. El profesor Quispe detalla algunas de las adaptaciones únicas que han desarrollado ciertos animales hibernantes para enfrentar los desafíos derivados de las fluctuaciones climáticas. 

“En el Hemisferio Norte, por ejemplo, se sabe que los animales están teniendo hibernaciones más cortas porque las temperaturas están más altas. Y eso tiene consecuencias porque ocurre una especie de desacoplamiento cuando el animal tiene que despertar. Porque, naturalmente, cuando la hibernación se acaba, tiene que haber una disponibilidad de alimento que permita al animal recuperar toda la reserva de energía que había perdido durante la hibernación. Pero si el animal despierta de su hibernación y resulta que no hay alimento disponible, eso afecta directamente su supervivencia y su reproducción. Puede darse la posibilidad de que este animal entre en un estado de conservación vulnerable e incluso un problema de extinción”, plantea el especialista en ecofisiología. 

Entonces, el principal impacto que podría tener el cambio climático en los animales que hibernan, sobre todo por el aumento de las temperaturas, es que ellos estén desacoplados a las condiciones ideales de cuando ellos tienen que despertar, que es en primavera, cuando hay alimento disponible. “Ahora con el cambio climático estos deberán lograr cierta plasticidad que les permita adaptar su hibernación a los cambios ambientales que están sucediendo. Por ejemplo, el monito del monte se sabe que tiene un grado de plasticidad a las condiciones térmicas: cuando hace mucho frío está en una hibernación profunda, pero cuando sube la temperatura tiene momentos de torpor o letargo, que son intermitentes”, detalla. 

El profesor Claudio Veloso, director del Departamento de Ciencias Ecológicas de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, dice que el mayor impacto será cuando aumenten aún más las temperaturas, tal como se ha vaticinado. “Efectivamente, cuando se incrementa la temperatura los patrones de hibernación se modifican. Ahora, si la temperatura sigue aumentando como supuestamente será, va a impactar muchísimo. El período de hibernación se les va a acortar, van a tener mayores tiempos de actividad, se van a desfasar”. 

El profesor Veloso destaca que este ajuste es del ecosistema completo donde están insertas estas especies hibernantes. “Los animales que hibernan tienen una historia evolutiva de co-evolución con su entorno, con las plantas, con su alimentación, con otras especies y al acortarse los períodos de frío, en los cuales ellos utilizan el mecanismo de hibernación, van obviamente a producirse desfase con su dieta, por ejemplo. Ese tipo de situaciones va a ocurrir necesariamente”. 

“En Chile, los animales que hibernan son los de pequeño tamaño, que están en el límite de su presupuesto de energía. Porque, en el fondo, la hibernación y el sopor, son mecanismos de ahorro de energía. Y, entre las adaptaciones al cambio climático que veremos, están también futuros desplazamientos de su hábitat, modificaciones de sus patrones de actividad diarios, van a tener que hacer un montón de cosas para ajustarse si es que efectivamente llegamos a niveles tan extremos”, agrega el director del Departamento de Ciencias Ecológicas. 

Algunas especies incluso podrían cambiar su morfología. “Son tremendamente flexibles, algunos modifican completamente su conducta, su fisiología, incluso su morfología, como perder el pelaje en el cambio de estación, por ejemplo. Y seguramente veremos nuevas adaptaciones. Hay que hacer un análisis más profundo, pero de que el cambio climático los va a afectar, los va a afectar”. 

Lanzan el libro “El quiebre de la democracia, 50 años después”

En la Universidad de Santiago, se presentó el libro “El quiebre de la democracia, 50 años después”, basado en el texto de Arturo Valenzuela “El quiebre de la democracia en Chile”, clásico de la politología por ser uno de los primeros textos que hizo revisión del golpe de Estado desde la perspectiva de la ciencia política.

La obra de Editorial Usach fue coeditada por la académica del Instituto de Estudios Avanzados de la casa de estudios, Pamela Figueroa, y el académico de la Wake Forest University de Estados Unidos, Peter Siavelis. En el libro participan once coautores y seis comentaristas.

Al respecto, Figueroa afirmó que espera que el texto sea un aporte para la difusión y el debate de las enseñanzas que dejó el quiebre democrático de 1973. “Hay muchas cosas dentro del proceso democratizador de Chile que se aprendieron a partir del análisis del autor y que relevan a la política por sobre otros factores, como los sociales y económicos. Entonces, es muy importante mirar a 50 años dicho proceso que, según Valenzuela, pudo evitarse”, remarcó la académica.

El rector de la Usach, Rodrigo Vidal, participó en la actividad y señaló que las universidades tienen un papel fundamental en promover la construcción de la democracia. Además, afirmó que uno de los valores del libro es que está escrito “desde el conocimiento directo de la obra y eso le entrega una riqueza particular”.

El texto en el que se basa la publicación es “El quiebre de la democracia en Chile”, editado solo cinco años después de iniciado el régimen militar (1978), de Arturo Valenzuela, chileno-estadounidense que ocupó el cargo de subsecretario de Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos durante el Gobierno de Barack Obama y asistente especial del ex presidente Bill Clinton.

Valenzuela, quien ofreció una charla magistral previo al lanzamiento del libro coeditado por Figueroa y Siavelis en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago, destacó el nuevo volumen, comentando que evita entregar explicaciones simplistas sobre por qué ocurrió el golpe.

Igualmente, el académico de la Universidad de Georgetown señaló que en esta revisión se reconoce “que la crisis de la democracia en Chile podría haberse evitado y que la acción humana, el rol de los actores políticos, desempeñó un papel central en el colapso democrático”.

Además, remarcó que “es fundamental comprender la fragilidad de la democracia y lo difícil que es mantenerla, así como actuar proactivamente para promoverla y apoyarla”.

Finalmente, Valenzuela valoró que los autores del nuevo libro “El quiebre de la democracia, 50 años después”, tomaran algunas de sus ideas a fin de establecer “las lecciones para conseguir que las instituciones del país funcionen bien y que no vuelva a ocurrir una crisis tan terrible como la de 1973”.

Especialistas analizan impacto del sistema frontal y cómo prepararse para futuros eventos extremos

Casi cinco mil personas damnificadas, mil albergadas y tres fallecidos son las cifras que ha dejado este sistema frontal que afecta a la zona Centro-Sur durante estas últimas horas y que se extenderá, al menos, durante toda la jornada del miércoles con intensas lluvias y vientos.

En zonas de la Región del Maule y Biobío, este sistema frontal ha dejado cifras cercanas a los 200 milímetros de agua caída solo en las últimas 24 horas, mientras que en Santiago se esperan precipitaciones que alcanzarían hasta los 90 milímetros.

El académico del Departamento de Geografía de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 de la Universidad de Chile, Pablo Sarricolea, detalla que la zona centro sur no enfrentaba un sistema frontal como este “yo me atrevería a decir que entre 10 a 20 años”.

“En el sur hace más o menos 10 años aproximadamente, no teníamos lluvias de esta envergadura en las partes del Valle Central y la zona más baja, en cambio en Santiago, algunos señalan que lo que podría caer en estas 24 horas podría ser de hace 20 años, hace 20 años que no teníamos lluvia similares, estamos pensando en el año 2002”, asegura el profesor Sarricolea.

La académica del Departamento de Geografía de la Facultad de Vivienda y Urbanismo e integrante del Programa de Reducción de Riesgos y Desastres (CITRID) de la Universidad de Chile, María Victoria Soto, añade que “pareciera que se había olvidado que llovía, con esta situación de sequía, habíamos olvidado que los ríos, hasta los años 80 y antes de los años 80, cada invierno retomaban sus causes y esto lo vimos ahora este invierno”.

La académica María Victoria Soto asegura que “estar o no preparados para este tipo de eventos es algo que aún estamos discutiendo desde la academia, desde las políticas públicas y la gobernanza de los territorios y ahí está la clave, la gobernanza de los territorios y las políticas públicas”.

“Estar preparados significa que debemos pensar entonces en cómo nos adaptamos a los nuevos escenarios porque las ciudades ya están construidas, entonces ya sabemos que las ciudades lamentablemente se localizaron, crecieron, se expandieron hacia áreas de inundaciones y, por lo tanto, lo que debemos hacer ahora es adaptarnos al cambio y generar las obras de mitigación”, asegura la académica de FAU María Victoria Soto.

La profesora Soto añade que “hay que entender que todas las áreas correspondientes a lecho de ríos son inundables de manera recurrente, pero con dinámicas temporales y espaciales diferentes, por ejemplo, las áreas que se inundaron en el evento de junio, lo más probable es que se inunden nuevamente, al igual que otros sectores en el cauce, ya que los ríos ya están con canales activos y el sustrato está saturado. Es decir, ya no hay capacidad de infiltración y lo que precipite se convierte en escurriendo superficial y caudal”.

Por su parte, el académico de la Facultad de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, Roberto Pizarro, añade que “lo que deberíamos intentar es hacer una gestión integrada de nuestras cuencas y de nuestros espacios territoriales, eso significa que desde las zonas altas, empezar a proveer de la posibilidad de que podamos recargar nuestros acuíferos, pero qué significa que podamos recargar nuestros acuíferos, que como nos llueve en invierno, el agua cae y escurre rápidamente, la forma que no escurra es tener bosques, vegetación en la zona alta, cosa que cumpla su rol, u obras civiles, pequeñas obras civiles en causes, pequeños diques, que van permitiendo que el agua se retenga en esas zonas”.

“Cuando recargamos los acuíferos estamos haciendo uso de las reservas de agua naturales y eso es lo que la UNESCO llama ‘soluciones basada en la naturaleza’, aguas abajo vamos a tener expresión de caudales intensos, entonces tenemos que despejar nuestros causes, no ocuparlos en vivienda ni elecciones productivas ni llenarlos de basura”, explica el profesor Roberto Pizarro.

El académico Roberto Pizarro agrega qye “también tenemos que hacer frente a procesos que se harán más extremos, o sequías o inundaciones como las que tenemos. Frente a eso tenemos que tener una mayor cultura de cuidado del agua y esto parte por toda la población, por el conjunto, por el uso agrícola, que es el que más usa, por el uso doméstico, por el uso de industrial, etc., y eso nos habla de una gestión a nivel de cuenca y, hay un detalle, necesitamos ponernos de acuerdo en que en la situación actual no es posible que la solución la tengo un solo sector, ni productivo ni territorial o un sector político. Todos y entre todos tenemos la posibilidad de actuar”.

FAO lanza Plan de Respuesta y Acción Anticipatoria para enfrentar impacto del fenómeno de El Niño en América Latina

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzó un plan de respuesta y acción anticipatoria con el objetivo de movilizar $36,9 millones de dólares para proporcionar asistencia a las comunidades vulnerables en América Latina frente al potencial impacto del fenómeno de El Niño. 

El plan, anunciado en el marco del Mes de la Asistencia Humanitaria (que se conmemora oficialmente el 19 de agosto), tiene como objetivo brindar apoyo a 1.160.000 personas en la República Plurinacional de Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Perú y en la República Bolivariana de Venezuela. 

Desde junio de este año la FAO inició la implementación de acciones anticipatorias para mitigar potenciales impactos asociados al fenómeno de El Niño en los medios de vida agrícolas y en la seguridad alimentaria en Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, actuando antes para reducir necesidades humanitarias y construir resiliencia.  En los próximos meses también se apoyará a familias productoras en riesgo por el Niño, principalmente pueblos indígenas, en Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela. 

El plan de respuesta y acción anticipatoria anunciado busca sumar apoyo a los esfuerzos actuales para ampliar estas intervenciones, brindando ayuda a más hogares afectados y fortaleciendo la seguridad alimentaria de las poblaciones.  

“La situación en América Latina y el Caribe requiere una respuesta conjunta y apremiante. Instamos a los gobiernos, organizaciones no gubernamentales y sector privado a unirse para proteger la seguridad alimentaria y los medios de vida de las familias rurales más vulnerables ante el crítico escenario que nos presenta el Niño. Estos esfuerzos no solo disminuirán el potencial impacto de este fenómeno, sino que permitirán construir resiliencia para enfrentar el cambio climático y la variabilidad climática que hoy también azota a la región”, afirmó Mario Lubetkin, Subdirector General y Representante Regional de FAO para América Latina y el Caribe.  

Las medidas propuestas en el plan de acción anticipatoria y respuesta incluyen la entrega de semillas resistentes a la sequía, apoyo para la captación, almacenamiento y manejo de agua, asistencia en efectivo, capacitaciones en la gestión de recursos hídricos y acciones para la protección del ganado, la pesca artesanal y los cultivos. 

Este plan de respuesta forma parte de un llamado global que busca recaudar fondos para hacer frente al fenómeno de El Niño e incorpora, además de América Latina, países de otras regiones como África y Asia Pacífico. En total, se busca movilizar $88,9 millones para asistir a aproximadamente 2,600,000 personas. 

Durante el 2022, alrededor de 17,8 millones de personas en la región experimentaron niveles de inseguridad alimentaria aguda en niveles de “crisis” o “emergencia”, según el Reporte Global de Crisis Alimentarias. Este tipo de inseguridad alimentaria aguda (no crónica) ha aumentado en la región y está vinculado a un deterioro de medios de vida y a un espiral de vulnerabilidad capaz de sumergir a las personas en la pobreza. Para estas personas, en su mayoría población rural, cualquier nuevo shock o estrés por efecto de El Niño tendrá un impacto devastador. 

Según el Sistema de Información de Datos en Emergencias (DIEM por sus siglas en inglés) apoyado por la FAO, la mayoría de los productores agrícolas en el Corredor Seco son pequeños agricultores que ya registran altos niveles de inseguridad alimentaria y enfrentan desafíos para acceder a insumos agrícolas y a insumos veterinarios, así como para comercializar sus productos. 

Esta herramienta, actualmente en uso en Colombia, Guatemala, Honduras, El Salvador y en Haití -además de en otros países del mundo-, fue recientemente galardonada por parte del Instituto de Investigación de Sistemas Ambientales, el mayor proveedor mundial de soporte a sistemas de información geográfica. 

Por qué la microbiota intestinal es esencial para múltiples aspectos de la salud humana

En los recovecos de nuestro sistema digestivo habita un mundo sorprendente y complejo, cuya importancia en nuestra salud se ha convertido en un enigma fascinante para la ciencia moderna: la microbiota intestinal. Esta comunidad diversa de microorganismos, que incluye bacterias, virus y hongos, ha pasado de ser considerada un simple participante en la digestión a convertirse en un influyente regulador de múltiples aspectos de la salud humana.

A medida que los científicos profundizan en la investigación de la microbiota intestinal, se descubre un rol vital que va mucho más allá de la mera digestión de alimentos. Esta comunidad microbiana, única para cada individuo, desempeña un papel crucial en la regulación del sistema inmunológico, la síntesis de vitaminas y la absorción de nutrientes esenciales. Además, investigaciones recientes han revelado conexiones entre la composición de la microbiota y la función cerebral, lo que sugiere un puente entre el intestino y el cerebro que podría influir en el bienestar mental y emocional.

La profesora Paola Navarrete, académica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, dice que lo que comemos es determinante en la salud de este universo de bacterias que viven por y para nosotros. “Nuestra dieta es uno de los factores muy importantes que determina la composición de la microbiota. La dieta es un factor principal y lo que recomiendan las guías alimentarias chilenas son un excelente ejemplo de una buena alimentación para nuestra microbiota y para nuestra salud, como las fibras y todos los nutrientes que no son digeridos ni absorbidos en el intestino delgado y llegan intactos al colon”, dice. “Esta fibra se adquiere a través de las plantas. Así que se aconseja el consumo de frutas, verduras y legumbres, con atención a la diversidad de colores y de sabores”, agrega la académica.  

Por otra parte, las formas de vida también influyen en estos microorganismos. “Se ve que las personas que tienen vidas más urbanas, con menos consumo de alimentos ricos en fibra, más expuestos a antibióticos y a partos por cesárea, entre otros asuntos relacionados a la vida más moderna, están asociados a una menor diversidad de la microbiota. En cambio, quienes viven en lugares más bien rurales, que cultivan su propio alimento o que están en contacto con más animales, es decir, con mayor tipo de microbiota, tienen una microbiota más diversa y resiliente”, afirma la doctora Navarrete. 

En esta línea, el profesor Martin Gotteland, académico del INTA, aconseja preferir alimentos frescos y muchos vegetales. “Lo ideal es consumir menos alimentos procesados, ir más a la feria y menos al supermercado, cocinar más en casa, consumir una mayor cantidad de fruta y vegetales, cereales integrales, leguminosas. Estos alimentos aportan substratos beneficiosos para la microbiota”, indica. 

La actividad física también es relevante en la salud de estas bacterias, pues el sedentarismo altera este equilibrio. “Desgraciadamente, hay múltiples factores que afectan esta simbiosis: el sedentarismo altera el tiempo de tránsito intestinal; el consumo de antibióticos; y algunas patologías que alteran la microbiota, aunque en muchas de ellas no se sabe bien aun si son causa o consecuencia, como las enfermedades digestivas, inflamatorias crónicas, autoinmunes, metabólicas, del sistema nervioso central y del comportamiento, entre otras”, plantea el profesor Gotteland. 

Las señales que genera la microbiota ingresan a través de las células intestinales hasta la sangre y desde allí a los distintos órganos. Estas señales, que son metabolitos o componentes bacterianos, estimulan las terminaciones nerviosas y las células productoras de hormonas que viven en el intestino, permitiendo la transmisión de la información al cerebro a través del nervio vago, explica el profesor del INTA de la Universidad de Chile. Estos estudios han acuñado el concepto de “eje microbiota/intestino/cerebro”, detalla. 

“Este efecto se debe a una modulación del cerebro a través de la estimulación del nervio vago. Se ha mostrado que la microbiota intestinal tiene un efecto sobre la ansiedad, el estrés, y la depresión. En algunos estudios, se ha reportado que cepas probióticas de lactobacilos mejoran los síntomas depresivos en ratones”, añade el académico de la U. de Chile.

A medida que la ciencia desentraña los misterios de la microbiota intestinal, asegura, se presenta un nuevo paradigma en la salud humana. La comprensión de esta comunidad microbiana lleva a reevaluar nuestras prácticas alimenticias, hábitos de vida y enfoques terapéuticos, en busca de un equilibrio óptimo entre nuestro cuerpo y estos pequeños compañeros invisibles. En última instancia, la microbiota intestinal se erige como un recordatorio poderoso de que nuestro cuerpo es un sistema interconectado, donde la salud holística depende tanto de las decisiones que tomamos como de los microscópicos seres que habitan en nuestro interior, dicen los especialistas.  

Ecoansiedad: La preocupación exacerbada sobre el futuro climático

El 89% de la población en Chile se considera “muy preocupada” sobre el futuro incierto de la crisis climática, según un estudio del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2). Este análisis reveló que la Ecoansiedad es un problema psicológico real que se manifiesta en nuestro cuerpo y mente. Si bien no es un término muy conocido pronto nos familiarizaremos, porque son sentimientos similares que están expresando distintas personas de todo el mundo, en los últimos años, frente a la sobreexposición de mensajes catastróficos respecto al clima.

El psicólogo ambientalista de la Universidad de Santiago, Gabriel Prosser, describe este sentimiento de angustia como “una sensación de que no se puede hacer nada a nivel personal”. Este trastorno psicológico se manifiesta tanto en las alteraciones del sueño de las personas como en cuadros de ansiedad e incluso puede desencadenar una crisis de pánico producto de la desesperanza de que el mundo pudiera  llegar  a su fin.

Según el académico, algunos consejos para enfrentar este estado de preocupación es que “tenemos que conocer aquello que nos preocupa”; esto significa informarse con expertos, porque existen creencias erradas respecto al tema. Sugiere además seguir aquellas páginas de organizaciones que actúen a favor del clima, como también conocer las posibles soluciones individuales y colectivas para aportar con actos positivos a enfrentar la crisis global.

No obstante, recalca Prosser , es importante mantener una comunicación esperanzadora entre nuestros círculos cercanos como amigos y familiares, como también abrir espacios de reflexión; por ejemplo, visibilizar las cosas positivas que se están haciendo por el planeta. Además, el experto recomienda que para enfrentar el estado de Ecoansiedad se debe tener espacios de acercamiento y en constante contacto con la naturaleza.

Es importante aclarar que hay un trastorno similar a la Ecoansiedad llamado Solastalgia, el cual se diferencia de la primera porque es una alteración psicológica que se produce en las personas tras la vivencia de cambios destructivos en su entorno, ya sean consecuencia de actividades humanas o del clima.

Cineclub Sala Sazié realizará ciclo de películas chilenas censuradas en dictadura

En colaboración con el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, la Cineteca Nacional del Centro Cultural Palacio La Moneda y el Archivo Audiovisual de la Pontificia Universidad Católica de Chile, a contar del martes 22 de agosto se proyectará en la Casa Central de la U. de Chile una selección de películas filmadas durante los meses previos al golpe de Estado, abriendo así la posibilidad de que los públicos puedan conocer tres cintas que no pudieron ver la luz debido al inicio de la dictadura cívico militar.

Guardadas por años, exhibidas en exilio o estrenadas de manera clandestina; ese fue el destino de muchas obras audiovisuales luego del 11 de septiembre de 1973. Tres de estas películas serán parte del ciclo “1973: El cine que nunca vimos” de Cineclub Sala Sazié: “Tríptico: Infierno, purgatorio, paraíso”, de Domingo Robles, Enrique Berríos y Carlos Pinto; “Chile 1973: Los trabajadores no participan en el gobierno, son el gobierno”, de Jan Kees de Rooy; y “Chile, el gran desafío” de Álvaro Covacevich.

Para la encargada de mediación de Cineclub Sala Sazié, Alenca Ghersi, estas películas “nos hablan acerca del Chile que existía previo al Golpe de Estado, un Chile que hoy sólo vive en la memoria de quienes lo conocieron, y en los archivos que se han podido conservar de aquellos años”. Archivos desconocidos que, como agrega Ghersi, contribuyen a “mantener viva la memoria de manera colectiva y en comunidad, lo que es más importante que nunca”.

Junto con la exhibición de las películas, se realizará un cine-foro, en el cual se podrá reflexionar y “generar un espacio de comunidad y de confianza en donde podamos escuchar al público, sus percepciones, emociones y vivencias”, según destaca Alenca Ghersi.

Tal como enfatiza el coordinador general del Cineclub Sala Sazié, Víctor Toro, el ciclo de cine “1973: el cine que nunca vimos”, además de ser una invitación a reflexionar y compartir experiencias también es un llamado a cuestionarnos el por qué después de 50 años, “hemos avanzado tan poco en materia de reparación y verdad, y que de alguna manera nos mantiene en vilo, la interrogante de la garantía de no repetición”. 

La primera película será exhibida el martes 22 de agosto a las 18.30 hrs. Se trata de “Tríptico: Infierno, purgatorio, paraíso” (1973) de Domingo Robles, Enrique Berríos y Carlos Pinto. Este archivo, perteneciente a la Pontificia Universidad Católica de Chile, narra en tres cortometrajes las fases que conforman la “Divina Comedia” de Dante Alighieri, trasladadas al Chile de los años setenta. Descrito con atmósferas claustrofóbicas que conforman una representación de mundo muy sugerente en relación al  clima social de aquellos años, y, en palabras de Víctor Toro, estos cortometrajes son de “carácter experimental, ficción y en blanco y negro, que hablan sobre la vida social cotidiana de santiaguinos”, considerando “encuentros religiosos, vida sexual, el trabajo y el suicidio”.

La segunda proyección del ciclo corresponde a “Chile 1973: Los trabajadores no participan en el gobierno, son el gobierno” (1973), de Jan Kees de Rooy. La película será exhibida el martes 29 de agosto a las 18:30 hrs. y muestra los progresos y retrocesos en el proceso revolucionario chileno del momento, además de la agresión por parte de las fuerzas nacionales y extranjeras que quieren cerrar este proceso. Desde el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, este documental filmado seis meses antes del golpe de estado cívico militar, enseña la conformación del tejido social típico de procesos de cambio. 

Como última parte del ciclo, el martes 12 de septiembre, también a las 18:30 hrs, se proyectará el archivo perteneciente a la Cineteca Nacional del Centro Cultural Palacio La Moneda titulado “Chile, el gran desafío” (1973) de Álvaro Covacevich. Este Documental, prácticamente desconocido, relata la gira del Presidente Salvador Allende por México, Argelia, URSS, USA y Cuba dando cuenta de cómo es visto el proceso chileno desde el exterior. En cada lugar se presentan escenas de manifestaciones de bienvenida, actos oficiales y notas típicas de archivo.

Cineclub Sala Sazié es una iniciativa conjunta de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones, y la Cineteca de la Dirección de Investigación y Creación de la Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile.  La entrada será liberada y el ingreso es por orden de llegada hasta agotar la capacidad de la sala.

Científico propone modelo matemático universal que explica el crecimiento de los animales

A través de cálculos matemáticos, Andrés Escala, académico del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Excelencia en Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA), pudo descubrir que la curva que mide el crecimiento es equivalente para todos las especies animales vivientes, hallazgo que fue publicado en la última edición de la revista Theoretical Ecology.

“La investigación muestra que todos los organismos analizados (que van desde pequeños peces hasta grandes mamíferos) crecen de una misma manera, a pesar de que algunos demoran años en llegar a su edad adulta y otros lo logran en tan solo un mes”, explica el profesor Escala, quien detalla que “esto se logró por primera vez sin ajustes ad-hoc”.

Otra de las implicancias de este trabajo es que explica por qué la edad en que un organismo animal llega a su tamaño adulto es aproximadamente la misma en términos de porcentaje de su expectativa de vida natural, es decir, del orden del 20% de su vida, tanto para mamíferos como para humanos.

El astrónomo, quien ha cruzado el “puente” entre el estudio del cosmos hacia los organismos vivos ha hecho este tránsito de una manera no convencional, a través de las matemáticas. “Me llevó un año hacer este trabajo, entre efectuar los cálculos, encontrar las mediciones para comparar las predicciones, y escribir el artículo”, comenta el académico, también experto en simulaciones computacionales de alto rendimiento en objetos del cosmos.

Anteriormente, Andrés Escala corrigió la “Ley del Fuego de la vida” de Max Kleiber (que relaciona variables fisiológicas con el tamaño de organismos) al plantear que debe existir una homología dimensional al estudiar a los organismos. También desarrolló una fórmula matemática conocida como «el Número de la Vida», que establece una conexión entre los procesos respiratorios y la esperanza de vida. Según esta fórmula, la longevidad estaría estrechamente ligada a la cantidad de ciclos respiratorios que un organismo experimenta, ya sea en humanos o en animales.

El científico plantea que su nuevo descubrimiento podría aplicarse “a las industrias alimenticias, como las pesqueras, que tradicionalmente han ocupado este tipo de conocimiento. Por ejemplo, la relación entre mortalidad y coeficiente de crecimiento (en cautiverio), puesto que este trabajo da una explicación al origen de esta relación y nos habla sobre cómo debería variar en distintas especies, abriendo la posibilidad a nuevas aplicaciones en este tipo de industrias”, detalla el científico.

Sobre la aplicación de este modelo en el sector pesquero, agrega que “el crecimiento, al correlacionarse con la mortalidad, resulta clave para encontrar el óptimo económico en un cultivo, ya que esto nos dice que mientras más rápido hacemos crecer los peces, también más rápido morirán”, añade. Sin embargo, el investigador acota que su leitmotiv es otro: “más allá de las posibles aplicaciones, personalmente lo más motivante es que para explicar dicha relación es indispensable la existencia de un Número de la Vida”, obtenido en uno de sus trabajos anteriores.

Resumir esta y sus investigaciones previas en un texto único, que presente la teoría completa sobre el consumo energético (i.e. metabolismo) y su relación con el crecimiento, envejecimiento y muerte de los organismos vivientes, es el siguiente paso que desea realizar el académico de la Universidad de Chile en esta línea de investigación.

El escenario que vive Argentina tras sus elecciones primarias

El pasado domingo fueron las elecciones primarias en Argentina, PASO (primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias), instancia en que el candidato ultraderechista Javier Milei fue el más votado. El líder de La Libertad Avanza alcanzó poco más del 30% de los votos y competirá en las elecciones presidenciales del próximo 22 de octubre como el más votado.

Milei, quien quiere dolarizar la economía argentina, derogar la ley de aborto y eliminar 11 ministerios, entre ellos, el de la Mujer y el de Educación, logró superar a la principal coalición opositora, Juntos por el Cambio (centroderecha), que obtuvo un 28,25 %. La lista liderada por Patricia Bullrich fue seguida en el tercer lugar por la oficialista Unión por la Patria (peronista) de Sergio Massa, con un 27,15 %. Quienes llegarán a la elección del próximo 22 de octubre, además de Milei, Bullrich y Massa, son el peronista no kirchnerista Juan Schiaretti y la candidata del Frente de Izquierda y de Trabajadores Myriam Bregman.

Respecto a los sorpresivos resultados, el académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda, plantea que “está claro que el voto de Milei es un voto bronca, como dicen en Argentina, un voto de repudio, y es un candidato populista, no hay que sorprenderse”.  

Paz Milet, en tanto, profesora de la misma unidad académica, asegura que “este es un voto castigo a los partidos tradicionales, pero sobre todo a la gestión del actual gobierno, y habla de la búsqueda de una fuerza alternativa populista frente al desgaste de los partidos tradicionales y el descontento de la población”. Agrega, además, que “habla también de un divorcio entre lo que se plantea desde la elite gobernante y el sentir popular”.

El también académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, el argentino Federico Rojas, agrega que “este resultado significa un quiebre para la dinámica política previa. La grieta entre esas dos grandes coaliciones venía desgastándose cada vez más”.

El profesor Aranda explica que este resultado “hay que mirarlo con calma. Ya no se trata de un fenómeno solo de Buenos Aires, este ya es un candidato que logra ganar en Mendoza, en muchas regiones que eran peronistas y en otras que solían votar por el radicalismo, es una figura de alcance nacional, guste o no guste”. En este sentido, afirma que “está abierto el escenario. No es una carrera corrida, es abierta, todavía hay mucho nivel de incertidumbre y se pueden dar tres diferentes escenarios. Creo sí que está muy bien aspectado Milei y tiene grandes posibilidades de pasar a un balotaje”, indica Gilberto Aranda.

La académica Paz Milet agrega que “la posibilidad de que Milei llegue al Gobierno se ve con bastante preocupación, porque él carece de plan de gobierno como tal. Lo que ha planteado son medidas bastante cuestionables, que además significan un retroceso en algunos de los avances que se han alcanzado hasta ahora, por ejemplo, en materia valórica, una visión bastante conservadora. Pero, además, significa una intervención muy fuerte en ciertos principios fundamentales, ciertas normas esenciales de la conducción política que hablan también de un cuestionamiento más allá a lo que significa un régimen democrático. Entonces, sin duda, la opción de Milei se ve con bastante preocupación”.  

Sostiene, asimismo, que es “alguien que llega sin estar debidamente capacitado, con un voto de castigo. Pero en un país que experimenta tantas dificultades como Argentina, no se ve si tiene realmente las capacidades o las herramientas para llegar a buen puerto”, agrega Milet.

El trasandino Federico Rojas agrega que “el triunfo de Milei es un fuerte llamado de atención para el sistema político argentino y, sobre todo, para la falta de resultados de este sistema político argentino y el desgaste y enojo que hay con la política en Argentina”.

Sobre las diferencias con sus pares chilenos, el profesor Aranda asegura que “en Chile la ultraderecha, la derecha radical, es diferente a la opción de Milei. Vox y Republicanos se parecen mucho más. Milei es otra cosa, es un neoliberal completo, lo que era exactamente el neoliberalismo en dictadura con una visión minarquista del Estado, es decir, el Estado ultra mínimo, que exista lo menos posible, eso es Milei”.

Aranda explica que en Argentina existe “un mecanismo oficializado que tiene las características de obligatorio y que, por lo tanto, funciona como una gran encuesta. Además, tiene efectos muy distintos, porque lo que provoca es que el resultado va depurando a los candidatos posteriores a la elección de octubre. Esto quiere decir que si un conglomerado no alcanza un 1,5% no va a las elecciones de octubre”.

“Estas primarias son simultáneas, de todos los bloques. Va dejando fuera a las plataformas que no pasan el 1,5% y, segundo, al ser obligatorias, la gente tiene que sí ir a votar, aunque no pasa nada si la gente no va a votar porque no hay como en Chile penalizaciones económicas”.

Por otra parte, Milet agrega que estas primarias “son muy importantes porque condicionan la elección presidencial, pero, además, su evolución también determina cómo se va a desarrollar el periodo de gobierno antes de las elecciones y, en este caso, fueron muy determinantes porque Massa, el actual ministro de Economía, salieron bastante afectados de las PASO, entonces fue como un plebiscito a la actual gestión de gobierno”.

A su vez, el académico Federico Rojas indica que “si bien son primarias, marcan una tendencia, el próximo mes va a estar marcado por este resultado. No es una elección definitiva, pero ciertamente muestra cómo va a estar la distribución de votos hoy en real en Argentina”.

Expertos advierten los riesgos del negacionismo científico y cómo la educación puede ayudar a frenar este fenómeno

Miles de científicos en el mundo se dedican todos los días a ampliar los conocimientos objetivos y verificables en los que avanzamos como humanidad. Pese a esto, siguen existiendo personas que deciden negar los resultados generados a través de este método. Uno de los casos emblemáticos de este fenómeno tiene relación con la creencia de que la Tierra es plana, pero también pasó con las vacunas desarrolladas para combatir el COVID-19 y se ha mantenido por décadas el negacionismo del cambio climático, pese a la abundante evidencia y la realidad que enfrentamos hoy.

El negacionismo científico no solo perjudica a quienes trabajan en este ámbito, sino que también a toda la población, ya que se comienzan a cuestionar decisiones que países y organizaciones toman en base a esta generación de conocimiento. Así lo explica el académico de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, Pablo Sarricolea Espinoza, quien asegura que “a nivel tanto nacional como internacional, la idea de aumentar el negacionismo sobre el cambio climático, por ejemplo, tiene que ver con frenar, ralentizar la posibilidad de que tengamos políticas ambientales”.

El director del Núcleo Milenio de Materia Activa y académico del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la U. de Chile, Rodrigo Soto, agrega que “acá hablamos de negacionismo científico y no de ignorancia científica. Es decir, de gente que tiene acceso a la información y, muchas veces por interés, decide no tomar en cuenta esa evidencia”.

Por su parte, el profesor del Departamento de Astronomía de la Casa de Bello e investigador del Centro de Astrofísica CATA, Valentino González, asegura que el negacionismo, “en general, no se trata de un problema de desconocimiento de los resultados científicos, sino de una actitud más bien emocional respecto de la ciencia y el conocimiento que genera”,

La académica del Departamento de Geografía de la Universidad de Chile, María Christina Fragkou, plantea además que al negacionismo científico se suman “las noticias falsas y las teorías de conspiración, que también le gustan mucho a una gran parte de la sociedad”.

En la Cámara de Diputadas y Diputados, pese a que finalmente se aprobó el proyecto para concientizar sobre las consecuencias de la crisis climática, lo mismo que cuando se reconoció la evidencia científica que prueba la incidencia de la acción humana en el cambio climático, en ninguno de los casos la aprobación fue unánime y más de una treintena de parlamentarias y parlamentarios votaron por negar la evidencia científica y por no informar a la población sobre la crisis climática.

Al respecto, la profesora Fragkou asegura que “este tipo de acciones, este tipo de mensajes, muy fuertes por parte de las autoridades políticas, minimizan muchísimo el tema ambiental y el tema del cambio climático”. En este sentido, advierte que “en un país donde las autoridades políticas no pueden priorizar estos temas y no priorizan la información a la ciudadanía como el primer requisito para que la gente pueda accionar frente al cambio climático, cuando la casta política niega a las personas este derecho a información, es una pésima señal para nuestro futuro y la conciencia de los niños y niñas en el futuro sobre temas ambientales y la confianza en la ciencia”.

El astrónomo Valentino González añade que “el negacionismo científico es dañino en general, pero es particularmente alarmante cuando se trata de un problema serio para el futuro de nuestro planeta y más aún cuando quienes reniegan del conocimiento científico son legisladores que podrían hacer algo al respecto”. Destaca, en esta línea, que “hay estudios que muestran que no basta con presentarle los hechos científicos a los negacionistas, es necesario educar, pero no solo sobre los hechos, sino sobre cómo funciona el quehacer científico. Eso puede aumentar la confianza en la ciencia y sus resultados”.

Eugenia Gayó, académica del Departamento de Geografía de la U. de Chile e investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, sostiene por su parte que el negacionismo científico hay que combatirlo “poniendo el contexto histórico por delante, tratando de relevar las evidencias que dan cuenta que, desde la Revolución Industrial hasta ahora, el clima ha cambiado rápidamente y de forma sin precedentes”. 

“Como parte de mi compromiso en esto, he participado en varias ocasiones como revisora experta de los informes IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), los cuales justamente buscan entregar la evidencia científica que permita informar a los tomadores de decisiones”, agrega la profesora Gayó.