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Inmersión de Javiera Mena llega al Teatro Municipal

El próximo 28 de diciembre, Javiera Mena volverá al histórico Teatro Municipal de Santiago para ofrecer un concierto exclusivo que marcará uno de los hitos de su carrera. Tras un año definido por el lanzamiento de Inmersión, su más reciente álbum, la artista chilena se reencontrará con su público en un escenario cargado de simbolismo, en una velada que busca unir tradición y vanguardia.

“Es un gran honor volver para presentar Inmersión, con arreglos y una puesta en escena especial para el show. Después de un año muy emocionante para mi carrera, compartir este momento con ustedes, en un escenario tan emblemático, será único y especial”, expresó la cantautora, anticipando la relevancia personal y artística de la cita.

El espectáculo permitirá disfrutar en vivo las diez canciones que dan vida a Inmersión, un relato íntimo que explora la vulnerabilidad y la profundidad de los sentimientos con un enfoque poético y contemporáneo. La presentación incluirá además un octeto de cuerdas que subrayará la riqueza sonora del disco. “Será el lugar para exhibir esa parte en vivo y en directo, de manera de poder explayarnos”, explicó Mena, subrayando la importancia de mostrar en directo los arreglos orquestales de la producción.

El último año ha consolidado a Javiera Mena como una de las voces más influyentes de la música chilena actual. A las positivas críticas de Inmersión se suma el éxito de su show sold-out en el Teatro Caupolicán, además de su constante presencia en plataformas digitales, donde sus canciones siguen conectando con distintas audiencias. El regreso al Municipal no solo promete un espectáculo de alta factura, sino también un encuentro generacional en torno a una artista que ha sabido construir un puente entre la electrónica, el pop y la experimentación musical.

Con esta presentación, Javiera Mena reafirma su lugar en la escena latinoamericana y ofrece una experiencia inmersiva que combina lo íntimo con lo monumental. Un concierto que, más que un regreso, se perfila como un nuevo punto de partida.

Cómo enfrentar el cambio de hora y minimizar sus consecuencias

Este domingo, gran parte de Chile adelantará sus relojes para dar inicio al horario de verano. A las 23:59 horas deberán ajustarse a la 01:00 del domingo, en una medida que se aplica en casi todo el país, salvo en la Región de Magallanes, la Antártica Chilena y Aysén. Aunque esta práctica lleva años implementándose, sigue generando debate por su impacto en la salud, particularmente en el sueño.

El neurólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, Gabriel Abudinén, explica que este tipo de modificaciones desregula nuestro sistema interno de tiempo. “Biológicamente hablando nosotros también tenemos un reloj, es un reloj biológico que está en el centro de nuestro cerebro que se llama núcleo supraquiasmático y que ordena nuestras transiciones para el despertar y para el dormir para que funcione perfectamente y no despertemos con fatiga y no nos cueste conciliar mucho el sueño”, señala.

Según Abudinén, esta alteración puede generar insomnio y sensación de fatiga prolongada. Algo que complementa el neurólogo Pablo Salinas, también académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien detalla que el problema radica en que “cambia el esquema de sincronización que hay con el consenso social que tenemos respecto al concepto tiempo, hora, con los ciclos de luz y oscuridad que tiene el medio ambiente, que son por la rotación del planeta”. Para Salinas, la adaptación a este cambio puede tomar entre tres y cuatro días, tiempo en el que el cuerpo se ajusta a la nueva relación entre la hora oficial y los ciclos naturales de luz.

No todos los especialistas, sin embargo, apoyan esta medida. Margarita Bórquez, académica del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile, plantea que lo más recomendable sería eliminar definitivamente el cambio de hora. “La primera recomendación sería no cambiar el horario en lo absoluto. Eso posibilitaría tener luz más temprano en la mañana, coincidente con el horario de despertar y, por tanto, favoreciendo una sincronización circadiana del ambiente con nuestro reloj interno (endógeno)”, argumenta.

En paralelo, Bórquez entrega una serie de consejos para enfrentar el ajuste horario y mitigar sus efectos. Destaca la importancia de mantener horarios regulares de sueño, alimentación y ejercicio, evitar el consumo excesivo de cafeína, reducir el uso de pantallas antes de dormir y procurar ambientes adecuados para el descanso, con temperaturas que oscilen entre los 18 y 21 grados. Además, recomienda adelantar gradualmente los horarios de acostarse en los días previos al cambio, para suavizar el impacto en el organismo.

Más allá de las diferencias en la opinión académica, el cambio al horario de verano sigue siendo una medida que, año tras año, abre la discusión entre sus posibles beneficios energéticos y los costos que implica para la salud de las personas.

Alfabetización en riesgo en la era de la inteligencia artificial

La irrupción de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT ha abierto un debate crucial en el mundo académico. Su capacidad para generar respuestas inmediatas y simplificar tareas promete revolucionar la educación, pero investigadores del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile y del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) advierten que un uso pasivo de estos sistemas podría debilitar la alfabetización y, con ello, los cimientos del pensamiento crítico.

Marcela Peña, investigadora de la Pontificia Universidad Católica y del CENIA, plantea que el problema radica en la “contradicción fundamental” de estas tecnologías. Para desarrollar comprensión lectora y habilidades de escritura se necesita leer y escribir de manera intensiva, pero los modelos de lenguaje ofrecen justamente un atajo que evita ese esfuerzo. “Aquí lo relevante es enseñar a los lectores adolescentes y jóvenes a usar estos sistemas de manera interactiva. Por ejemplo, pedir a ChatGPT: ‘Dame tres opciones de ensayo sobre calentamiento global, y muéstrame las etapas que estás usando para escribir cada sección’”, ejemplifica.

El riesgo, según Ernesto Guerra, investigador del CIAE, es que los estudiantes confundan utilidad con comprensión real. “Estas herramientas, usadas de manera utilitaria, pueden dar la ilusión de que entendemos algo, cuando en realidad no hemos hecho el esfuerzo de leer y procesar el texto”. La lectura, sostienen los expertos, es más que un acceso a la información: funciona como un entrenamiento del cerebro que fortalece el vocabulario, el razonamiento y la reflexión.

Roberto Araya, también del CIAE, advierte que “en lugar de fortalecer los músculos cognitivos que la lectura extensiva desarrolla, el uso excesivo de estas herramientas puede atrofiarlos, ofreciendo atajos que, aunque útiles en lo inmediato, socavan el compromiso profundo con el texto”. Esto preocupa especialmente en niños y niñas que recién aprenden a leer y escribir, ya que allí se construyen las bases de la alfabetización. Una fragilidad en esa etapa puede impactar la capacidad futura de pensamiento crítico y de comprensión profunda.

Aun así, los investigadores reconocen el valor de la inteligencia artificial en la generación de materiales educativos adaptados a distintos contextos culturales y lingüísticos. El problema está en que, sin un acceso equitativo, estas ventajas se concentrarán en los grupos con mayores recursos, ampliando las desigualdades. Además, recuerdan que las brechas educativas no se explican solo por el acceso al lenguaje, sino por factores estructurales como la segregación escolar y la distribución desigual de oportunidades.

En un escenario donde la comunicación se vuelve cada vez más multimodal, con un predominio de lo visual y lo oral, los especialistas llaman a no abandonar la lectura profunda ni la escritura. Ambas prácticas, sostienen, siguen siendo insustituibles en el desarrollo del pensamiento complejo. “El desafío es encontrar un equilibrio: aprovechar los aspectos más productivos o generativos que la tecnología ofrece, pero sin dejar que reemplace el esfuerzo y la disciplina que la lectura y la escritura han fortalecido durante siglos”, concluyen los autores.

Automatización como el lenguaje del futuro laboral

En un escenario donde la tecnología redefine cada aspecto de la vida cotidiana, la automatización industrial se perfila como una de las áreas más estratégicas y con mayor proyección laboral en Chile. La Universidad de Santiago se suma a esta tendencia con la carrera de Tecnología en Automatización Industrial, un programa que combina formación teórica y práctica para preparar profesionales capaces de desenvolverse en sectores clave como la industria alimentaria, la agricultura y la minería, motores históricos de la economía nacional.

El auge de esta disciplina se vincula directamente con la irrupción de la inteligencia artificial y la llamada industria 6.0, caracterizada por su hiperconectividad y capacidad de análisis de datos en tiempo real. Tal como explica el jefe de carrera, Mg. Leandro Ampuero, la IA permite construir modelos predictivos que anticipan comportamientos de máquina a máquina, optimizando la producción y reduciendo errores. “La industria 6.0 analiza los datos en forma centralizada para tomar decisiones. Se puede estimar un crecimiento de producción actual versus producción futura, en función del comportamiento automatizado de las máquinas”, detalla el académico.

Los estudiantes de la Usach reciben formación en supervisión de procesos mecanizados, manejo de equipos y sensores, análisis de información y protocolos de comunicación industrial, herramientas que los posicionan en la primera línea del desarrollo tecnológico. A partir del tercer año obtienen el grado de tecnólogo en automatización industrial, con la capacidad de ejecutar y supervisar sistemas de control bajo procedimientos estandarizados. La tasa de empleabilidad habla por sí sola: el 90% de los egresados consigue trabajo, un dato que refleja la alta demanda del sector.

La perspectiva salarial también resulta atractiva. Según Ampuero, un recién egresado puede percibir entre 900 mil y un millón de pesos mensuales, cifra que aumenta con la experiencia y la especialización. Además, existe la posibilidad de continuar estudios y convalidar semestres en programas de Ingeniería Eléctrica o Ingeniería Industrial, lo que amplía aún más las oportunidades de desarrollo profesional.

Más allá de la empleabilidad, la automatización industrial responde a una tendencia empresarial en expansión. Aunque la implementación de equipos sofisticados implica una inversión significativa, los beneficios superan con creces los costos frente a los procedimientos manuales. “Antiguamente estas tareas las realizaban trabajadores de oficios que evaluaban manualmente distintos procesos, con un alto margen de error. Hoy, los sistemas automatizados permiten interconectar maquinarias, programar operaciones y obtener datos generales en poco tiempo”, concluye Ampuero, dejando claro que el futuro de la productividad se juega en la intersección entre educación tecnológica y transformación digital.

La verdad sobre las verrugas y por qué requieren atención dermatológica

Las verrugas son mucho más comunes de lo que parecen y, aunque generalmente no representan un riesgo grave para la salud, un mal manejo puede complicar el cuadro. Lejos de ser un simple detalle estético, estas lesiones cutáneas están provocadas por variantes del virus del papiloma humano (VPH) que, si se tratan incorrectamente, pueden extenderse por distintas zonas del cuerpo y transmitirse a otras personas. La Dra. Irene Araya, directora del Departamento de Dermatología y especialista del Hospital Clínico Universidad de Chile, explica que “lo primero que hay que identificar es que la verruga es un virus, por lo tanto, hay que tener precaución de no contagiar a otros ni a uno mismo”.

A pesar de que suelen pasar desapercibidas, los números hablan por sí solos: se estima que entre un 7% y un 19% de la población presenta verrugas, con una prevalencia especialmente alta en escolares, donde alcanza entre un 10% y un 20%. El peak de casos ocurre en la adolescencia, entre los 12 y 16 años. Existen principalmente dos tipos: las verrugas planas, pequeñas y lisas, que se concentran en la cara, cuello y manos, y las verrugas vulgares, de textura dura y rugosa, más frecuentes en la zona de la barba de los hombres y que se propagan con facilidad al afeitarse.

La facilidad de contagio está directamente ligada a las características del virus. Según la Sociedad Chilena de Dermatología, el VPH puede sobrevivir hasta ocho meses en objetos inanimados, lo que significa que toallas, máquinas de afeitar y utensilios de uso personal pueden transformarse en focos de transmisión. “El virus se contagia por contacto directo, piel con piel. Además, el trauma lo activa, así que hay que tratar de evitar irritaciones”, advierte la Dra. Araya, subrayando que niños, embarazadas y personas inmunodeprimidas son especialmente vulnerables.

Cuando se trata de buscar soluciones, no todas las opciones en el mercado son seguras. Para las verrugas planas, los retinoides —como el retinol— pueden ayudar al recambio celular, aunque requieren estricta supervisión médica, ya que un mal uso puede irritar la piel y favorecer la aparición de nuevas lesiones. En el caso de las verrugas vulgares, los tratamientos más utilizados son el nitrógeno líquido (crioterapia) y la electrocirugía. En casos más complejos, resistentes o extensos, se puede recurrir a procedimientos quirúrgicos con anestesia local. Sin embargo, la dermatóloga es enfática en desaconsejar los productos de venta libre que prometen “quemar” verrugas, ya que pueden dejar cicatrices permanentes.

Los cuidados posteriores también juegan un rol fundamental. Mantener una higiene adecuada, usar toallas personales, aplicar correctamente los medicamentos recetados y proteger la piel con bloqueador solar son pasos clave para evitar complicaciones. “Esto no es un tema dermocosmético; es un virus que requiere consulta médica. Es importante tratar las lesiones antes de usar productos de skincare”, concluye la especialista, recordando que lo esencial no es ocultar la verruga, sino abordarla desde su raíz viral con un tratamiento profesional.

La liebre europea rompe fronteras y llega a Atacama

Aunque para muchos resulta común ver liebres y conejos en distintos rincones de Chile, pocos saben que ninguno de los dos animales es nativo. Ambos fueron introducidos hace más de un siglo y, desde entonces, su expansión ha sido imparable. Un reciente estudio liderado por el investigador Gabriel Lobos, del Centro de Estudios de Vida Silvestre de la Universidad de Chile, confirma que la liebre europea (Lepus europaeus) ya rompió la barrera natural que hasta ahora la había mantenido limitada a Copiapó y alcanzó el extremo norte, colonizando incluso ambientes extremos como el Desierto de Atacama y el altiplano andino.

Lo preocupante no es solo la llegada, sino el impacto que este animal invasor podría tener en ecosistemas donde cada planta y especie endémica cumple un rol irremplazable. A diferencia del sur de Chile, donde ya se sabe que liebres y conejos compiten directamente con la ganadería ovina, en el norte la amenaza está dirigida a la vegetación escasa y altamente frágil, así como a especies en peligro crítico como las chinchillas de cola corta y de cola larga. La expansión de la liebre altera la composición de la flora, aumenta la competencia con herbívoros nativos y pone en jaque la supervivencia de animales cuya existencia depende de un delicado equilibrio en zonas áridas.

El estudio también advierte que las liebres se asocian estrechamente a los canales de regadío, lo que las convierte en un riesgo no solo para la biodiversidad, sino también para la agricultura del norte de Chile. Regiones como las cuencas de los ríos Loa, Copiapó, Azapa o Tana ya muestran señales de invasión, y con ellas la posibilidad de pérdidas económicas para agricultores locales. La experiencia histórica con conejos demuestra que, si no se toman medidas preventivas, los efectos pueden ser difíciles de revertir.

Pero la liebre también ha comenzado a integrarse a la cadena trófica local. Investigaciones muestran que carnívoros como el zorro culpeo y el puma han modificado su dieta para incorporar a esta presa abundante, compensando la disminución de especies nativas producto del cambio climático, la sequía y la pérdida de hábitat. Aun así, Lobos advierte que eliminar completamente a la liebre podría generar un efecto dominó en los depredadores que hoy dependen de ella, lo que hace aún más complejo cualquier plan de erradicación.

El desafío, por ahora, está en el monitoreo y en la evaluación constante de su impacto real. Aunque la caza ha sido hasta ahora la principal medida de control, no existen estrategias masivas de manejo como las que se aplican con los conejos. Mientras tanto, la presencia creciente de la liebre europea en zonas extremas del país abre un debate urgente sobre cómo proteger la flora, los herbívoros endémicos y la agricultura del norte sin desestabilizar a los depredadores que ya han aprendido a convivir con esta especie invasora.

Chile y México celebran su hermandad literaria en Estravagario

La escritura nacional vuelve a tomar protagonismo en la escena internacional gracias a Estravagario La literatura chilena en México, una coproducción entre TV UNAM y UCHILETV que se estrenará el 25 de agosto en México y el 26 de agosto en Chile, con acceso gratuito en ambas señales y disponible posteriormente en plataformas digitales. Esta realización audiovisual busca releer la huella que escritores chilenos han dejado en el panorama cultural mexicano y latinoamericano desde mediados del siglo XX hasta nuestros días.

El documental se enmarca en la VII Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI), organizada por la Universidad Autónoma de México, que este 2025 tiene como invitada de honor a la Universidad de Chile. La colaboración entre ambos canales universitarios busca subrayar las conexiones históricas y artísticas que han tejido la literatura y la vida cultural de los dos países. Con una narrativa testimonial y un enfoque sensible, Estravagario reconstruye la memoria de cómo la creación chilena dialogó con México en distintos momentos de su historia contemporánea.

En palabras de la historiadora Carla Ulloa, la tradición literaria chilena tiene raíces profundas que explican su proyección internacional: “Chile es un país pequeño, con 18 millones de habitantes, pero con una enorme influencia en la literatura del continente. Esto se debe, en gran parte, a la tradición oral del pueblo mapuche, donde la palabra y la poética son sustento espiritual y cultural de nuestra identidad”. Esa visión se cruza con las lecturas de académicos, críticos y poetas que suman sus voces al documental, conformando un mosaico diverso y enriquecido.

La dirección estuvo a cargo de Iván Trujillo (México) y Alicia Scherson (Chile), quienes trazan un recorrido que va desde los universales Gabriela Mistral, Pablo Neruda e Isabel Allende, hasta autores contemporáneos como Alejandra Moffat y figuras clave como Nicanor Parra y Roberto Bolaño. Junto a ellos, se escuchan aportes de especialistas como Soledad Bianchi, Myriam Moscona, Sandra Ivette González, Hernán Bravo, Alicia Salomone y Kemy Oyarzún, consolidando una mirada múltiple sobre el legado literario y su impacto transnacional.

Más allá de la revisión histórica, el documental abre espacio a testimonios íntimos, como el de Alejandra Moffat, quien recuerda su estadía en México: “En el 2014 viajé para allá y terminé viviendo casi nueve años. En ese proceso escribí mi novela Mambo y tuve la suerte de publicarla en el lugar donde nació”. Palabras que reflejan el espíritu de esta producción audiovisual: la literatura como puente, como territorio compartido y como un espacio de encuentro entre Chile, México y el mundo.

Inteligencia artificial chilena se convierte en aliada del océano

El avance de la Inteligencia Artificial está reconfigurando múltiples industrias a nivel global, y Chile no se queda atrás. En un escenario donde la sostenibilidad es clave, la pesca industrial enfrenta un desafío crítico: el descarte, práctica que consiste en devolver al mar especies capturadas incidentalmente y que no corresponden a la especie objetivo. Este fenómeno no solo afecta los ecosistemas marinos, sino que también complica los procesos de fiscalización.

Para abordar este problema, la Universidad de Santiago de Chile presentó un sistema que promete transformar el control de la actividad pesquera. La propuesta, dirigida por la investigadora del Departamento de Ingeniería Informática, Dra. Violeta Chang, utiliza modelos avanzados de Inteligencia Artificial combinados con comunicación satelital para monitorear en tiempo real el descarte en embarcaciones industriales de entre 15 y 18 metros. Este desarrollo busca reemplazar el sistema actual de grabaciones en discos duros, que pueden tardar hasta un año en ser revisadas, lo que limita la acción de las autoridades frente a infracciones.

El proyecto cuenta con financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y se desarrolla en alianza con el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), encargado de evaluar y recibir la tecnología, además de la empresa IO-SAT Chile, experta en monitoreo y conectividad satelital. La sinergia entre academia, Estado y sector privado marca un precedente en la búsqueda de soluciones tecnológicas para la sustentabilidad oceánica.

La Dra. Chang enfatizó que la iniciativa se apoya en modelos de IA auto supervisados y multimodales, diseñados para integrar datos de video, ubicación y velocidad de navegación, generando alertas automáticas a través de satélites en caso de detectar anomalías. Esta innovación no solo agiliza los procesos de fiscalización, sino que también amplía la capacidad de reacción de las autoridades frente a eventuales irregularidades, reduciendo los vacíos legales que hasta ahora habían dificultado el control efectivo de la pesca industrial.

Desde Sernapesca, su directora nacional, Soledad Tapia, destacó la relevancia del proyecto y lo definió como un paso decisivo hacia una pesca más responsable. “Esta tecnología nos permitirá ser más eficientes y efectivos en la fiscalización del descarte, cuidando los recursos pesqueros y la biodiversidad de nuestros mares”, aseguró. Con la incorporación de estas herramientas, Chile se posiciona como pionero en el uso de inteligencia artificial para preservar la salud de los océanos, combinando innovación tecnológica con políticas públicas orientadas a la sostenibilidad.

El país se estanca en actividad física y crecen los problemas emocionales

La inactividad física volvió a instalarse como uno de los problemas más críticos de salud pública en Chile. Según la última Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud (Encavi), realizada por el Ministerio de Salud, más de la mitad de la población; un 51,2% declaró no realizar ninguna actividad física, una cifra que incluso supera la registrada en 2015-2016.

El estudio expuso también una fuerte brecha de género: un 57,6% de las mujeres aseguró no practicar ejercicio ni deporte de manera regular, mientras que en los hombres la cifra bajó a 44,5%. Expertos apuntan que esta diferencia responde a una combinación de sobrecarga doméstica, menor acceso a espacios deportivos y barreras culturales que todavía restringen la participación femenina en el deporte.

Desde el Ministerio de Salud reconocen que el golpe de la pandemia de Covid-19 sigue dejando huella en los hábitos de movimiento. La ministra Ximena Aguilera subrayó que se están desplegando iniciativas para reforzar la educación física en los colegios, incentivar traslados a pie en trayectos cortos y articular estrategias locales junto a alcaldes y alcaldesas, integrando educación, deporte, salud y desarrollo social.

La mirada académica también refuerza el diagnóstico. Alonso Peña Baeza, investigador de la Universidad de Santiago, sostuvo que la vida activa está profundamente condicionada por factores socioeconómicos, desde la infraestructura hasta el tiempo disponible. En el caso de las mujeres, las responsabilidades de cuidado y trabajo reducen aún más las oportunidades de moverse. “La falta de tiempo para ejercitarse afecta especialmente a quienes asumen roles múltiples en el hogar”, comentó.

La encuesta, además, reflejó un deterioro en la salud mental. El indicador de bienestar emocional cayó de 5,7 a 5,4 puntos en una escala de 1 a 7, y un 19% de la población reportó síntomas de depresión, ansiedad u otros trastornos. Para los expertos, la falta de ejercicio no solo impacta en el cuerpo, sino también en la mente: la actividad física es un factor protector frente a la depresión, fomenta la motivación y abre espacios de socialización que fortalecen las redes de apoyo.

Cómo el juego protege el desarrollo frente al exceso de pantallas

El juego ha sido históricamente reconocido como una de las principales vías para que los niños desarrollen habilidades cognitivas, sociales y emocionales. Así lo sostiene Unicef, que lo define como una de las formas más importantes de adquirir conocimientos en la primera infancia, mientras que la Superintendencia de Educación chilena enfatiza su rol para imaginar, explorar y expresar emociones. Sin embargo, este espacio esencial hoy se ve tensionado por un factor creciente en los hogares: el tiempo que los niños pasan frente a las pantallas. Según la Sociedad Nacional de Pediatría, en 2022 los menores en Chile permanecían entre 5,3 y 6,1 horas al día conectados, lo que representa más de un tercio de su tiempo despiertos.

Frente a la pregunta sobre si esta tendencia es perjudicial, Rodrigo Rojas, psicólogo y académico de la Universidad de Santiago, plantea que la clave no está en demonizar la tecnología, sino en regularla. Explica que en edades tempranas la exposición debe ser mínima: casi nula en los primeros dos años de vida, no más de una hora diaria entre los 2 y 5 años, y menos de dos horas en el rango de 6 a 10, siempre fuera del contexto escolar. El exceso, advierte, puede limitar experiencias fundamentales que solo el juego libre y simbólico puede ofrecer, como el desarrollo de habilidades sociales, la motricidad o la creatividad.

No obstante, no todo uso de pantallas es negativo. El académico de la Pontificia Universidad Católica, Valerio Fuenzalida, recuerda que existen programas infantiles con un fuerte componente educativo que aportan al aprendizaje socioemocional, la autoestima y la resiliencia. Series como Las Pistas de Blue o Bob Esponja, afirma, han demostrado trabajar con elementos vinculados a la neurociencia, ofreciendo a los niños herramientas para enfrentar emociones y obstáculos. A su juicio, el CNTV debería potenciar la producción y distribución de este tipo de contenidos en Chile, de modo que incluso puedan ser utilizados en el aula.

El riesgo, según Rojas, es que las pantallas reemplacen el espacio del juego libre, esencial en la construcción de la infancia. Cuando los niños exploran, corren, inventan historias o interactúan con otros, no solo se divierten, sino que entrenan la empatía, la cooperación y la resolución de conflictos. Varios estudios han demostrado que la sobreexposición digital se asocia a dificultades en el lenguaje, problemas de atención, alteraciones del sueño y menor capacidad de regulación emocional. En un escenario de rutinas aceleradas y padres con poco tiempo disponible, entregar un celular o una tablet se convierte en un recurso fácil, pero que a largo plazo puede traer consecuencias significativas.

Para los especialistas, el desafío está en recuperar y proteger el valor del juego en la infancia. Esto implica establecer límites claros al uso de pantallas, fomentar la supervisión parental y crear entornos que favorezcan la curiosidad, la exploración y la interacción social. “Proteger el juego es, de alguna forma, proteger la infancia”, concluye Rojas, recordando que invertir en esos primeros años significa construir una sociedad más sana, creativa y empática para el futuro.